Seré parte de tú alma, tú razón, tú piel, tus sentidos, lo seré todo para tí y tú lo serás todo para mí
 


CAPITULO 13. ¡ACEPTALO!

by regina (comenzando a equilibrarse) (no login)

 
BUENO ACA ESTOY DE VUELTA. EL CAPÍTULO ES UN TANTO ESPECIAL, ESPERO QUE SEA DEL AGRADO DE USTEDES.
TEMO QUE NO SEA LO QUE ESPERABAN, BUENO PERO ASÍ SALIO.
SE LO DEDICO A TODAS Y EN ESPECIAL A LAS QUE CUMPLEN AÑOS EN FEBRERO.

EN CUANTO A LOS CHICOS, LA ETAPA DE OPERACIONES SALIO MUY BIEN. GRACIAS A DIOS Y A LAS ORACIONES DE TODOS. ESTAMOS EN LOS POST-OPERATORIOS PERO TODO ESTA YENDO MUY BIEN.
NUEVAMENTE MUCHAS GRACIAS A TODAS EN ESPECIAL POR EL ALIENTO Y LA PACIENCIA.
INFINITOS BESOS.


*** ¡¡¡ ADVERTENCIA!!!*** EL PRESENTE RELATO CONTIENE ESCENAS UN TANTO SUBIDAS Y PREPÁRENSE PORQUE EL SIGUIENTE(Que NO Se cuando lo voy a poner, son más subidas) AVISO POR LAS NIÑAS MENORES DE EDAD.

CAPÍTULO 13:¡ACEPTALO!
DEL ANTERIOR...

La habitación en semi iluminada por velas perfumadas. Antes de abrir los ojos, le habló y su voz suena totalmente ronca por el deseo.
A: ¡No me hagas esto pequeña... no lo hagas por favor...!
B: (Pegándose más a su cuerpo y en puntillas de pie le susurra en el oído) TE AMO, TE DESEO Y COMO FUISTE EL PRIMER HOMBRE QUE ME BESO, QUIERO QUE SEAS EL PRIMER HOMBRE QUE ME HAGA EL AMOR.
A: Betty... yo... yo no puedo... no debo... yo... (Intenta separarse)
B: (Se abraza con más fuerza y siempre en su oído) ¿NO ME DESEAS ARMANDO?
A: ¡Como nunca he deseado a nadie!... pero Betty, entiende... pequeña...
B: Este es mi obsequio para ti, mi primera vez, ¡Déjate llevar por tus sentidos! ¿O no tendrás el valor de recibir mi obsequio?
A: (Intentando controlarse, su lucha interior es cada vez más intensa) Yo no lo merezco... yo no puedo... no debo. Perdóname pequeña, me muero de deseo... pero no debo...


B: Sí, tú te mereces lo mejor y... este es mi tesoro más preciado... O ¿No te atreves a tomarlo? (Le susurra sobre los labios) ¡Hazme mujer Armando!... Enséñame... Ámame... Yo te amo.
Estaba seguro de amar a esa niña y también que aquello no debía estar pasando, aun así, no pudo más. Separo un poco su rostro del de ella, abrió sus ojos y la recorrió con la mirada.
La pasión lo desbordaba. Sus pequeños pies descalzos, sus largas piernas. No sabia cuando, pero ya no tenía la ropa que llevaba en la cena. Su cuerpo solo lo cubría una larga bata de gasa blanca, al igual que su ropa interior.
A: Yo también te amo pequeña, creo que siempre te he amado.
Pudo ver el rubor de sus mejillas. Tomo su rostro con ambas manos.
A: Mírame pequeña. ¿Estas segura? Esto no tendrá vuelta atrás. ¡Me muero por ti!
Abrió los ojos, y en su mirada había una mezcla de pasión e inocencia. Su mirada fue tan intensa que las palabras que ella pronunciara, retumbaron en los oídos de Armando: ”Hazme mujer Armando”
Volvió a cerrar los ojos, tiro la cabeza hacia atrás, paso la lengua por sus labios y los convirtió, apenas abiertos y húmedos en una divina tentación.
No hubo fuerza humana, moral o racional, que le permitiera continuar la lucha titánica que libraban su corazón y sus sentidos. ¡Fue imposible no sucumbir a esa criatura celestial que se le ofrecía pura, palpitante, llena de amor...!
Colocó una mano en su cintura y con una suavidad inusitada, atrajo su cuerpo contra él. Con su dedo índice acaricia sus cejas, recorre su nariz, sus labios...
Su mente se pregunta una y otra vez, que ha hecho él para merecer tal privilegio, ese regalo divino. Ella es tan dulce, tan apetecible, tan maravillosamente niña-mujer.
Acerco los labios a su oído y susurrando repite:
A: Eres tan bella, tan sensual, pequeña...
Con suaves besos, recorre su lóbulo y desciende por toda la extensión de su cuello hasta el borde de la bata.
Ella metió sus manos por debajo del polo y, él lo retiro con urgencia.
Apoyo una palma en su pecho desnudo, haciendo que él se estremeciera, mientras que con la otra mano acarició su nuca.
Armando se poso sobre sus labios y lentamente busco el interior de esa boca cálida que había recordado en sueños, muchas veces.
Sin premura, se entregan el uno al otro, Betty, tímidas caricias por la espada, el pecho, el cuello y los hombros de él; Armando, buscando su lengua, bebiendo su saliva, pegándola febrilmente a su cuerpo, que respondía íntegramente al contacto de ese calor.
Acarició sus hombros y su espalda sobre la gasa, Betty tembló.
A: (En un murmullo) ¿Tienes miedo?
B: No... es temor... tú... tú... nunca... me harías... daño... amor...
Retiro su cuerpo hacia atrás permitiendo que la mano de Armando, descendiera por el escote de la bata desabrochando los pocos botones que la mantenían sobre su cuerpo. Detrás de las caricias llegaban los besos, húmedos, suaves, como fuego purificante.
Se arrodillo, besó su vientre plano, rozó su ombligo con la lengua y subió en un recorrido recto hasta llegar al centro de su pecho donde tropezó con el sostén.
Se incorporó, la despojo de la bata, rozando el recorrido de la misma con la yema de los dedos. Podía sentir con claridad sus gemidos entrecortados, y como, en un suspiro, le decía que lo amaba y repetía su nombre.
Volvió a sus labios, mientras sus expertas manos desprendían el sostén.
Descendió por los costados de su cuerpo en pequeños círculos, hasta llegar a su tanguita, que fue bajando, al tiempo que besaba su mentón, su cuello, separaba con los dientes el sostén y continuaba su ritual de besos, deteniéndose en los senos, cuyos pezones estaban duros, erectos, firmes...
Betty quería responder pero estaba perdida en la enorme hoguera, que él había encendido en ella, solo logra acariciar, a veces, su cabello o su nuca...
Ya no podía más, la levantó en sus brazos y la recostó en el centro de la cama.
Se desviste mientras la contempla desnuda, palpitante... Su pecho se eleva y desciende... su cabello se esparce en la almohada... un temblor la recorre...
Se acuesta a su lado, la sigue acariciando y le susurra en el oído:
A: Te amo tanto pequeña, te deseo tanto... ¿Estas segura amor?
B: Por... favor... te lo ruego... no... te detengas... ámame...
Esa fue la gota que colmo ese océano de pasión... Él subió sobre ella, separo suavemente sus piernas y comenzó a penetrarla deslizándose en el terciopelo húmedo de su intimidad, con lentitud. Por un instante se detuvo. Ella gemía cada vez con más fuerza:
B: No te detengas... ahora no, amor... Ah!... Ay! Amooorrr, por... favor... hazme tuya... Arman...
Ahogo su voz con un profundo beso en la boca y empujo con fuerza. Emitió un grito y por breves segundos perdió la conciencia.
A: ¡Pequeña, amor! ¿Estas bien, princesa? (Ella abrió los ojos. Él sonrió) ¡Estamos haciendo el amor, mi vida! ¡Eres mía, toda mía!¡¡¡Mi pequeña!!! ¡¡¡Te amo!!!
Instintivamente, Betty levanta sus manos y acaricia su pecho mientras él acelera el ritmo de sus movimientos, sintiendo como llega al clímax, una vez, dos, tres y por último juntos, tocan el cielo con las manos.
B: (Exhausta) Feliz cumpleaños, Armando... Te amo...
A: Y... yo... yo... te... amo... a ti...
Ella cerro los ojos y se acurruco contra él.
Su respiración aun estaba agitada. Nunca había sentido aquello con una mujer, Nunca le habían hecho un regalo como ese y en ese preciso instante supo que aquella niña era “LA MUJER”, LA MUJER CON LA QUE QUERIA PASAR EL RESTO DE SUS DÍAS.
Continúan desnudos, abrazados, él cubre sus cuerpos con una manta y besa su cabeza.
A: ¡Mi muñequita! ¡Mía, solo mía! ¡Gracias, amor, es el regalo más bello y más preciado que recibí en mi vida!
B: ¡Te amo, mi rey!
A: ¿Estas bien, amor? ¿No te hice daño?
B: Me siento inmensamente feliz, plena... ¡Fue muy lindo amor!
A: Lo sé, fue muy, pero muy lindo, princesa... Mira, no quiero pensar, solo quiero que nos quedemos así, juntitos...
B: Mmmm... Sí... así... Ahh! (Bostezo) Juntitos... Ahh! (Bostezo) Así... (Cerro los ojos y se durmió sobre su pecho.
Sin poder contener las lagrimas de emoción y felicidad que rodaban por su rostro, al cabo de un rato, también se durmió.


Por la madrugada ella despertó, se sentía feliz, él la tenia abrazada posesivamente.¡Hacía tanto tiempo que amaba a su tutor!, Aun antes que lo fuera. Tal vez nunca llegarán a nada, después de todo ella lo provocó, lo instó a hacerle el amor. Pero él le dijo que la amaba.
Intentó soltarse de su abrazo, pero solo logró despertarlo.
A: ¿Adónde va mi reina?
B: (Le sonrió) Solo quería ir al baño.
A: ¿Me va a abandonar tan pronto?
B: Sólo deseo bañarme amor.
A: ¿Quieres que te ayude?
B: No. Deseo hacerlo sola. Necesito un momento conmigo.
A: Ve, pero no te demores (Le pidió mimoso) Luego voy yo. Ve, yo arreglo la cama.
Se metió corriendo al baño, tenia restos de sangre en sus piernas. Se ducho. Al mirarse al espejo se sintió bella y deseo verse cada día así. Deseo despertar cada mañana en sus brazos, pero... sabía que eso era imposible... Armando amaba a todo el genero femenino, no iba a elegirla a ella, precisamente, para compartir su vida.

Salió envuelta en un albornoz de toalla blanco. Lo observó doblar cuidadosamente la sábana de abajo.
B: ¿Qué haces, Armando?
A: Guardo parte de mi regalo de cumpleaños.
B: ¿Cómo así?
Armando le mostró la sábana manchada de sangre y ella se ruborizó.
A: La parte más importante, la llevo grabada en mi alma, en mi cerebro, en mi piel, (Se acerca a ella) y ya nunca podré borrarlo de ninguno de esos sitios.
B: (Baja la vista) Ve a bañarte, yo pondré otras sábanas.
A: (Continua acercándose, aún desnudo) Sabes que te amo pequeña. ¡Eres una diosa! (La toma por la cintura y la besa en los labios)
Ella se pega a su cuerpo, correspondiendo a su beso y abrazándose a su cuello.
A: Mejor haga la cama Srta, o no respondo, me voy a bañar.

Mientras se bañaba no pudo evitar pensar en lo que pasaría de ahora en adelante. Él era el tutor y la había convertido en mujer, pero ella no podría casarse hasta los 21 años y con autorización de él, que tenía que aceptar a su pareja. Él era bastante mayor que ella, había vivido tanto, pero Beatriz recién despertaba a la vida. Y ¿Si él era solo una obsesión, un capricho para ella?¿Si ella solo lo había idealizado?¿Si se daba cuenta que no era realmente amor? ¡No! ¡Se moría! ¡Él se moría! Esa niña lo había enamorado, algo que nadie había logrado nunca. El se dio cuenta el día que le entrego su primer beso de amor, pero se lo negó por dos años, lo escondió detrás de relaciones con mujeres experimentadas, maduras, como para él. ¡Ahora esto! ¡Ser el único hombre que ella conocía! ¡Basta Armando! se dijo ¡Vas a enloquecer! Será mejor que hable con ella.
Ató una toalla a su cintura y salió.

Terminaba de abrir el lado de él de la cama y se dirigía a abrir el suyo cuando la tomo del brazo, se sentó en la cama y la sentó en sus rodillas.
A: Tenemos que hablar, chiquita.
B: Mire Dr. Mendoza, no vuelva a llamarme así, porque hace unas horas deje de serlo y fue gracias a Ud. (Lo mira pícara, mientras jugaba con sus cabellos mojados)
A: (Acaricia su rostro) Tengo miedo Beatriz, tengo muchos miedos...
B: (Lo besa en los labios) No tienes por que tener miedo. Vamos a disfrutar hasta la semana próxima esquiando y amándonos. Luego hablamos (Le parece mi señor?
A: Pero mi niña... tenemos...
B: (Lo besa nuevamente) Nada, mi vida.
Se levantó de sus piernas y lo empujo suavemente sobre la cama. Se sentó a hojarcadas sobre él. Acarició su pecho desnudo, húmedo. Paso los dedos por las incipientes arruguitas que comenzaban a marcarse alrededor de sus bellos ojos. Él los cerro. Ella revolvió su cabello mojado. Beso su boca.
B: ¿Me enseñaras todo lo que sabes?
A: ¿Y eso?
B: Quiero ser una amante perfecta.
A: ¿Cómo es eso o qué? ¿Por qué?
B: Porque deseo hacerte feliz. ¡Anda enséñame papaíto!
A: ¡Niña!¡No me llames así!
B: Esta bien mi amor.
A: ¿Estas segura Betty?¿Soy tú amor? ¿Me amas Beatriz?
B: NUNCA ESTUVE TAN SEGURA DE ALGO EN TODA MI VIDA.
A: (Mirándola fijo a los ojos, toma su rostro con las manos) Es la primera vez que una mujer me seduce Beatriz, es la primera vez que siento este amor por alguien. Por eso tengo miedo Betty, tengo miedo a perderte, a que todo esto sea un espejismo. ¡Te amo tanto princesa! Nunca me he sentido pleno como contigo y me moriría si esto fuera un capricho o un juego tuyo, pequeña.

CONTINUARÁ...







Escrito desde Feb 3, 2003, 4:16 AM
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Respuestas

  • Pero que requetelindo. Luisa en Feb 3, 2003, 6:07 AM