Seré parte de tú alma, tú razón, tú piel, tus sentidos, lo seré todo para tí y tú lo serás todo para mí
CAPITULO 14. TÉCNICAS AMATORIAS.
by regina (no login)
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CAPITULO 14. TÉCNICAS AMATORIAS.
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A: ¿Estas segura Betty?¿Soy tú amor? ¿Me amas Beatriz?
B: NUNCA ESTUVE TAN SEGURA DE ALGO EN TODA MI VIDA.
A: (Mirándola fijo a los ojos, toma su rostro con las manos) Es la primera vez que una mujer me seduce Beatriz, es la primera vez que siento este amor por alguien. Por eso tengo miedo Betty, tengo miedo a perderte, a que todo esto sea un espejismo. ¡Te amo tanto princesa! Nunca me he sentido pleno como contigo y me moriría si esto fuera un capricho o un juego tuyo, pequeña.
CONTINUARÁ...
B: ¡Armando! Yo te amo hace mucho tiempo. Primero te admire, aprendí a respetarte, me morí de celos cada vez que te vi o supe que estabas con alguien. Me di cuenta que te amaba, pero quise probarme que no eras una ilusión y por ello te pedí mi primer beso de amor... desde ese momento, ninguna duda habita en mi corazón sobre lo que siento por ti. Después de dos años decidí... que tu serias mi primer hombre... ¡Hasta el momento eres el primero y el único...! que eso siga así depende exclusivamente de ti...
A: Beatriz...
B: No, déjame terminar de hablar, porque sino no podré decirte lo que siento. Quiero aclararte algo (Armando la miro intrigado) Esto que hicimos, esto que paso entre nosotros, no te obliga, ni te compromete. Puedes hacer lo que desees... Solo tengo un pedido y es, que esta semana que pasemos juntos, vivamos plenamente, como un hombre y una mujer.
Esta anonadado, esa jovencita de 18 años, le esta proponiendo ser su amante por una semana... Pero eso no podía ser. No pudo seguir el hilo de sus pensamientos, ella se quita la bata, suelta la toalla de su cintura y se acuesta desnuda sobre él comenzando a besarlo con ardor. Lo roza con sus cálidos labios, sopla suavecito en sus oídos, provocándole miles de sensaciones, provocando nuevamente su pasión. La abrazó y la giro, dejándola bajo su cuerpo.
B: (En un susurro y muy melosa, le pide) Hazme el amor otra vez Armando (e inocentemente preguntó) ¿Ya puedes?
A: (Sonó amenazante) ¡¡¡Pequeña no me provoques!!! (El toma una de las manos de ella y la llevo hasta su propia intimidad, obligándola a tocarlo. Ella siente la dureza de su miembro) ¿Te parece suficiente?
B: (Se puso colorada, pero no pudo evitar la exclamación) ¡¡¡Guau!!! Por ser mayorcito, se recupera rápido Dr.
A: (Haciéndose el enojado) ¡Ahora verás! ¡Me dijiste viejo! ¡Verás lo que te puede hacer este viejito! ¡Vas a probar el ritual de la desesperación!
B: (Sonríe, le encanta provocarlo) Ese, no me lo contaron en la escuela, ni lo leí en ningún libro.
A: Esto lo aprenderás en mis brazos, mi vida.
Comienza a besarla, a acariciarla y sin poder resistir, demasiado, ambos se entregan apasionadamente, llegando al clímax juntos.
Luego de un ratito, más calmados los dos, Betty sonriendo le pregunta.
B: ¿Y ese es el ritual de la desesperación? A mí me pareció algo hermoso y normalito.
A: (Sonríe maliciosamente) No mi chiquita, eso es hacer el amor normalmente. Ahora viene el ritual. Quédate así. Cierra los ojos hasta que yo te avise.
Se levanta. Enciende las luces. Toma unas chalinas de gasa y otras de seda.
Las de raso las coloca alrededor de su busto y su cadera, anudándolas muy suave. Cubriendo apenas su pecho y su pubis. Con las de gasa amarro cada muñeca al respaldo de la cama e hizo lo mismo con sus tobillos, al piecero, quedando ella extendida, boca arriba como una X. Sus ligaduras estaban muy flojas.
A: Abre los ojos, amor. ¿Estas lista? (Su voz suena ronca)
B: (Un poco asustada) No me gusta verme así.
A: Apenas estas sujeta, cuando lo desees te puedes soltar, pero primero te diré las reglas:
§ Debes decir todo lo que sientes.
§ No debes pensar, solo sentir.
§ Tienes que dejarme hacer lo que yo desee.
§ Si decides soltarte, pierdes y se considera terminada la técnica.
§ Si pierdes tendrás que cumplir una prenda, lo que yo quiera.
§ Tus deseos son ordenes, a excepción de soltarte y, solo después de 10 minutos, te concederé lo que me pidas.
B: (Hizo un mohín de niñita desafiante) Este juego no dura mucho, no dejare que me ganes, ¿ Qué sucede si tu pierdes?
A: ¿Cómo sería eso?
B: Que seas tú el que no aguanta los 10 minutos.
A: (Volvió a aparecer en su rostro esa sonrisa malévola, en su rostro) Entonces la prenda la tendré que realizar yo y tú podrás pedir lo que desees. Ahora vamos a ver que tan buena eres para jugar.
Se separa, se coloca los bóxer y una remera. Luego se acerca, mete las manos por debajo de su nuca, levantando su cabello y extendiéndolo sobre la almohada. Ella sigue sus movimientos con la vista. El se sienta a su lado, mirándola intensamente. Pasa un brazo sobre su cintura, sin tocarla. Se inclina hasta su rostro y con la punta de la lengua roza su nariz y el borde de sus labios. Ella levanta la cabeza para besarlo, pero el se aparta. Mete un dedo en su boca, lo chupa y hace que ella haga lo mismo con un dedo de la otra mano. Con ambos húmedos acaricia la zona próxima al nudo que se hallaba sobre el pubis.
A: (La mira) Si no dices lo que sientes pierdes.
B: Me da calor, no puedo explicarlo, siento ansiedad...
A: (Susurra en su oído) Cuando pase la lengua por tu piel, tendrás que ser más explicita, amor...
Ella solo emitió un gemido y cerro los ojos, sintiéndose muy avergonzada.
A: ¡Así bebe! Muy bien, gime, mi amor, nadie más que yo puedo oírte.
Prosigue, desde su oído a su cuello, de allí baja a sus senos, luego su vientre hasta llegar nuevamente al pubis. Solo sopla suave o exhala bocanadas de aliento caliente, en ningún momento la toca. Nota como se eriza su piel y arquea su cuerpo, para que su boca la alcance.
B: (Aun con los ojos cerrados) ¿Por quéééé?
Consideró llegado el momento del contacto. Se quita la remera. Va al otro extremo de la cama y comienza a lamer sus pies, dedo por dedo.
B: Me haces cos... cosquillas... no... no lo... soporto...
Él no habla, solo la contempla y actúa. Comienza a subir por sus piernas, abriéndolas con sus manos, rozándola con la lengua, con su pecho desnudo...
Llega a su pubis, pasa la lengua por la ingle.
Ella gime, dice palabras ininteligibles.
La toma con sus manos por la cintura y, describe círculos con la lengua, alrededor del ombligo. Se ubico boca abajo entre sus piernas..
B: ¡Ahhh! ¡Amor, que me haces!
A: ¿No te gusta bebe? Recuerda, que debes decirme lo que sientes.
B: Sí, sí, me gusta, solo que me desesperas.
Por toda respuesta, desató con sus dientes, la chalina de raso y apoya la boca en el nacimiento de su bello púbico. Solo le respira encima.
B: ¡YA ARMANDO, HAZ ALGO! (Le gritó)
A: (Siempre susurrando) Te voy a comer, pero no olvides como se llama el juego, mi amor...
Puede oler su humedad. Desplaza las manos desde la cintura hasta su pecho. Introduce sus pulgares por debajo de la seda y comprueba la dureza de sus pezones, totalmente erectos. Continua respirando sobre su monte de Venus hasta que su lengua comienza a lamerla, rodeando cada centímetro de su piel, separando sus labios en busca de su clitóris.
B: ¡Ahhh!¡Ahhhh! ¡Mi vida! ¡Me enloqueces! ¡Dejemos el juego y hazme tuya, amor! ¡Poséeme Armando, por favor!
A: Todavía faltan 3 minutos para comenzar a obedecerte mi amor
B: (Protestó) ¡Tú también lo deseas! No eres inmune a esto! ¡YA POR FAVOR, ENTRA EN MÍ!
Como respuesta, él lleva las manos por detrás de sus piernas, las levanta un poco, acaricia sus nalgas. Sus dedos separan más su intimidad e introduce su lengua como si le estuviera haciendo el amor. Lame, absorbe, chupa y sale... vuelve a sus piernas. Se arrodilla entre ellas, gira su torso, soltando las ataduras de los tobillos.
Automáticamente ella lo abraza por las caderas y lo empuja hacia sí.
A: Aún no chiquita. Voy a disfrutar y haré que disfrutes otra parte de tu cuerpo...
B: (Ruega) Vida, por favor... te deseo... te deseo mucho...
A: Y yo a ti... yo te deseo mucho a ti, bebe...
Se quita los bóxer. Su excitación es muy grande. Pero aún falta un minuto y que ella pronuncie las palabras adecuadas, o se desate... o quién sabe...
Su miembro endurecido esta apoyado sobre el vientre de ella y sus manos han liberado su pecho, que él acaricia, lame chupa con desesperación, mordisqueando de tanto en tanto, esa carne rosada que se le ofrece, virginal y generosamente.
B: ¡Más... más... mi vida... Ahhh... me ...vuelves...loca... por favor...!
Se eleva, libera sus manos y besa su boca, recorriéndola intensamente, hasta quedar sin respiración. Por fin ella puede corresponder a sus besos, lo abraza, lo acaricia.
B: (Con la voz entrecortada) Por favor Armando... por favor... entra en mí...
El se recuesta, la coloca sobre sí, sosteniendo sus caderas en el aire, la mantiene a escasos centímetros de su virilidad. Ella está apoyada en sus hombros con las manos. Intenta sentarse sobre él, pero él no la deja.
A: ¿Segura, amor? ¿Lo deseas mucho?
B: Si... mucho... me muero... me muero de deseo... dijiste... que harías lo que te pidiera... ya... ya, por... favor...
A: Ahora es tiempo, amor, ahora sí. Despacito... así... disfrútalo mi vida.
Mientras le habla, la apoya sobre su miembro, la baja apenas, para volver a levantarla, y otra vez, más profundo, una vez más la levanta, para por último unirse a ella profundamente, mientras siente la calidez de su intimidad bañándolo y un grito de placer explota en la habitación.
B: AMMMOOOOOOORRRRRRRRRR.... ARMANNNNNNNNNDOOOOOOO... TE AMOOOOO
A: (Ya con muy poca resistencia) Yooo, más... muévete, muéstrame que tan buena amazona eres... princesa...
La guia con sus manos en la cadera, hasta que ella lleva el ritmo sola. Acaricia sus senos, su espalda. Ella arquea su cuerpo hacia atrás y apoya sus palmas en las piernas de él.
Eleva su cuerpo y con ella encima se desplaza para recostar su espalda en la cabecera de la cama. Ella se mueve frenéticamente, el pasa la lengua por sus pezones...
Tanto fuego los lleva al 7° infierno, tanto placer los eleva a los límites del infinito.
El clímax llega para ambos y un grito al unísono se pierde en la montaña.
A y B: TE AMOOOOOOOOOOOOOO
Permanecieron unidos y abrazados por unos minutos. Armando extendió la manta sobre ellos.
Con la cabeza reclinada sobre su pecho podía sentir su corazón como un caballo agitado después de galopar.
B: (Sin atreverse a mirarlo) Mi amor... ¿Estas bien?
A: ¡Como nunca mi vida! Me has hecho muy feliz. ¡Eres lo mejor que me paso en la vida!
B: No me digas eso, no es cierto... (Él la mira asombrado) ¿Con cuantas mujeres has practicado esto...?
A: (La toma de la barbilla, haciendo que lo mirara. Entre pícaro y expectante) Mmmm... ¿Sinceramente?... Con... veinte... o treinta...
B: (Enojada, intento deshacerse del abrazo) LO SABIA, LO SABÍA. SABÍA QUE HABÍAS HECHO ESTO ANTES...
A: JA,JA,JA, Veinte o treinta mil, sí, creo que treinta mil es más acertado (Busca sus labios riendo sobre ellos)
B: Eres... eres...
A: Soy tuyo, soy tu amor y tú eres el mío. ¿Cuándo aprenderás a escuchar pequeña?, era una broma ¿Crees que soy Superman?
B: (Entusiasmada) Entonces, ¿También fue tu primera vez, conmigo?
A: Yo no dije eso... Mira, no importa cuantas veces, lo que importa es que lo que vivo contigo, lo que hago contigo, lo que hacemos juntos, es una experiencia única, maravillosa, llena de ternura, de pasión de amor... Por eso mi vida, necesito que hablemos, necesito que tengas claros tus sentimientos y me digas todo lo que deseas, que piensas de todo esto.
B: (Terca) ¡¡¡Y yo no quiero hablar de nada!!!. Solo quiero que estemos esta semana queriéndonos, sintiendo que soy especial para ti, siendo tuya y que seas solo para mí ese tiempo, exclusivamente para mí, nada mas.
A: Tu no sabes que estas hablando. ¿Crees que podría engañar a todos, ocultar algo tan bello?
CONTINUARÁ....
MUCHOS BESOS Y OTRA VEZ MUCHAS GRACIAS A TODAS POR SU APOYO.
Escrito desde Feb 14, 2003, 3:31 AM de la dirección IP 200.59.81.11