CAPITULO 4
ESCENA 1
En la vicaría del Padre Santiago
Jasón: Santiago... te amo, estuviste genial, como para que te dieran un Oscar por mejor actor... En serio, no pudiste hacerlo mejor...
El Padre Santiago miró a Jasón y lo apartó.
Padre Santiago: Jasón basta, no me lo recuerdes. No puedo creer hasta donde he llegado, Dios mío.
Jasón: Tranquilino padrecito (dijo entrando al lugar). Dios te va recompensar todo lo que haces por mi. Y si no, yo te lo recompenso mejor... a eso vine a darte tu recompensa...
Padre Santiago: Jasón, por favor, cállate. No quiero ninguna recompensa. Hoy quiero estar solo con mi conciencia. Acabo de hacer algo muy malo. Alma no me dio ningún testamento y la verdad estoy ahora muy asustado por lo que pueda venir...
Jasón: Santiago no te preocupes, nadie se dará cuenta y cuando yo tenga mi herencia...
Padre Santiago: Por favor, Jasón... no hablemos de eso hoy. Como te dije quiero estar solo. Por Favor.
Jasón: Ok., está bien. Me voy, pero conste que tu mismo lo pediste. Luego no te quejes que soy muy frio y bla bla bla... nos hablamos.
Jasón se retiró y regresó a su casa. Subió a su habitación, se dirigió al cuarto de baño y mientras se da una ducha recordó aquella noche en que en busca de unos libros escuchó a su padre decir:
-FLASH BACK-
“Agustín: Pobre Tomasito... si no te hubieras puesto en el plan de santurrón, seguirías vivo.”
-RETORNO-
Al escuchar eso supuso que algo se traía entre manos Agustín y que lo más probable era que estuviera relacionado con la muerte de Tomás Guevara. Eso, la verdad no le extrañaba porque si él mismo era capaz de matar a alguien, pues a alguien debió haber salido y en este caso no a la bobalicona de su madre. Comprendiendo esto fue que planeó lo del testamento con el Padre Santiago y hasta ahora las cosas habían salido bastante bien.
Jasón sonrió. Se dijo: “Ahora, para estar más seguro, lo que necesito es seguir buscando pruebas que vinculen a Agustín con la muerte de Tomás”.
ESCENA 2En Arosemena & Arias.
Al día siguiente, Ernesto (Sebastían Rulli) se detuvo frente al imponente edificio. Miró hacia él contemplando su majestuosidad. Estaba a punto de entrar a las oficinas de la más prestigiosa firma de abogados del país. Cinco pisos de ese costoso edificio ocupaban las oficinas de Arosemena & Arias, liderizada por Agustín Arosemena.
Ernesto avanzó y entró al vestíbulo del edificio. Un seguridad le preguntó, como a todos los visitantes, su destino y le hizo anotarse en el registro, pero mientras Ernesto lo hacía, una joven vestida con un traje azul oscuro cruzó el umbral directamente hacia los ascensores, diciendo solo “buenos días Pablo”, sin detenerse; a lo que Pablo (Héctor Cruz) respondió con un demasiado amable “Buen día señorita Arosemena”.
Ernesto, al oír el apellido de la joven se apresuró a escribir para tratar de alcanzar el ascensor en el que la joven entró, pero ésta, al parecer, no escuchó el llamado de Ernesto.
“Rayos!!”- se dijo Ernesto – “Esa muchacha debe ser familia del Licenciado Arosemena. Me hubiera convenido conversar con ella en el elevador. Nunca es malo conseguir algún contacto o tipo de ayuda... pero bueno, perdiste por lento”.
En tanto, Ana Arosemena (la joven vestida con el traje azul oscuro que cruzó el umbral directamente hacia los ascensores) se preguntaba quién sería aquel joven tan atractivo que vio en el vestíbulo. Lo vio haciéndole señas para que detuviera el elevador, pero prefirió no esperarlo. Y la verdad no sabía bien por qué no detuvo el ascensor.
Ana sacó de sus pensamientos a aquél joven y recordó por qué estaba ahí. Tenía que convencer a su padre para que le permitiera trabajar en la Firma. Si bien sus estudios le ocupaban bastante tiempo, no era suficiente para olvidarse de... No, tampoco iba a pensar en eso. El ascensor se detuvo en varios pisos, en casi todos, antes de llegar al piso 20, donde su padre tenia su oficina.
ESCENA 3
En el Colegio LAa Salle
César se encontraba practicando baloncesto otra vez. Formaba parte del equipo del colegio y le gustaba practicar bastante para mantenerse en las mejores condiciones y tratar de ser el mejor. Eso lo hacía quedarse hasta cuando ya casi todos se habían retirado. Eran las tres de la tarde y en el gimnasio del Colegio La Salle solo se encontraba César. O al menos eso él creía.
En realidad no era así. Maura Santana lo observaba, de forma oculta, desde una esquina oscura del lugar. Esperaba que César terminara de practicar y fuera a los vestidores para entonces ella proceder con su plan de seducción. Y es que ya no aguantaba más. Necesitaba que César la hiciera suya y él estaba dando muchas vueltas. Así que le tocaba actuar.
César terminó de practicar y entró a los vestidores. Se quitó el uniforme, se desvistió completamente y se metió a las duchas. Maura, completamente excitada, observaba como César se enjabonaba e imaginaba sus manos recorrer el cuerpo perfecto de César. No aguantó más y se aproximó. Silenciosamente se quitó su ropa y se metió a las duchas y por detrás se pegó de Cesar y apretó su pecho.
César reaccionó sorprendido y se volteó rápidamente. Se sorprendió aún más al ver que se trataba de Maura e Instintivamente extendió su mano, tomó una toalla y se cubrió con ella.
César: Maura!!!...pero qué haces aquí...y desnuda!!!
Maura: César ya no aguanto más, te amo, siempre te he amado y quiero que me hagas tuya, quiero que me hagas tuya aquí y ahora!!!
ESCENA 4En el Centro Carcelario "La Joya"
En el Centro Carcelario “LA JOYA” de la ciudad de Panamá, Antonio Hugo Lugo, mejor conocido como “Tony” (Roberto Ballesteros), firmó el último documento que ponían frente a si. Desde ese momento era nuevamente libre. Habían pasado diez años. Diez años de su vida perdidos .
Avanzó por el camino y se subió al autobús que lo sacaría finalmente de ese detestable lugar. Cuando se sentó respiró profundo y exclamó:
Es hora de mi venganza.
ESCENA 5En Arosemena & Arias.
A diferencia del ascensor de Ana, el de Ernesto llegó rápido. Se abrieron las puertas, y de inmediato se encontró frente a un lujoso lobby. Avanzo unos pasos y justo cuando pasaba frente a la puerta del otro ascensor éste se abrió y aceleradamente salió una joven de él y Ernesto no pudo evitar tropezarse con ella. Era Ana.
Ernesto: Disculpe joven - se apresuró a decir, reconociéndola de inmediato -
Ana: No se preocupe, no es nada – respondió ella, dándose cuenta que este era el mismo tipo que vio abajo.
Ernesto: Mi nombre es Ernesto Guardia, usted es la hija del Dr. Arosemena, ¿verdad? – dijo extendiendo la mano rápidamente para presentarse.
Ana: Sí, me llamo Ana, y soy la hija del Dr. Arosemena, ¿nos conocemos?
Ernesto: No, no. Aun no había tenido el placer. Tengo cita con el Dr. Arosemena, pero escuché abajo que el conserje la llamaba señorita Arosemena, así que supuse que era su hija.
Ana: Aaaa, pues sí, soy su hija... y ¿ mi padre lo está esperando, me dijo??
Ernesto: Sip... bueno, he llegado un poco antes, ya sabe, por el tráfico, prefiero estar antes en todas mis citas.
Ana: Eso está muy bien, lastimosamente la puntualidad no es cualidad de muchos. Si quiere venga conmigo, yo voy para donde mi padre.
Ernesto: O, está bien, si no es molestia.
Ana: Por supuesto que no, venga, y así me platica más sobre usted.
“Bingo!!!- pensó Ernesto - Ahora si ya entré en algo de confianza”
“Qué estoy haciendo, no puedo creer que esté hablándole así –pensó Ana, que usualmente era tímida- Si hasta estoy coqueteándole. Mejor camino rápido y no digo nada más”.
Avanzaron por el corredor. Ernesto intentó conversar con Ana, pero ella iba tan rápido que llegaron pronto hasta una puerta doble, que Ana abrió. Al entrar, una joven muy atractiva avanzó hacia ellos. Era Patricia Valdés, la asistente del Dr. Arosemena.
Patricia: Holaaaaaa Anita, como estás, que gusto verte por acá. Tu papi esta algo ocupadito ahorita mismo, está hablando con el Padre Santiago sobre el testamento, pero ya le aviso que estás aquí.
Mientras Patricia decía esto no pudo dejar de mirar al hombre que estaba junto a Ana. “Quién es este bombom” pensó. Y fijó su mirada en él, para que Ana se encargara de explicar la presencia de aquél encanto.
Ana: Patricia, este es el señor....
Ernesto: Ernesto Guardia. Licenciado Ernesto Guardia. Tengo cita con el Dr. Arosemena.
Patricia: Sí, correcto. Un placer conocerlo. Yo soy la Dra. Patricia Valdés, abogada y asistente del Dr. Arosemena.
Y al decir esto extendió su mano y fijo sus ojos en los ojos de Ernesto. Y Patricia pensó: “Este hombre me gusta”.
ESCENA 6En el Colegio la Salle, Vestidores.
César: Pero estás loca!!!...que estás diciendo, ¿qué me amas?, pero si tu y yo somos amigos, somos panas... y tu sabes que yo amo a Angélica!!!
Maura: Angélica!!!, otra vez ella!!! No te has dado cuenta que Angélica no te ama, todavía no entiendes que ella no es para ti... en cambio yo...yo estaría dispuesta a todo por ti... hasta a entregarme y darte un hijo como Angélica se negó a dártelo
César: Maura, por favor vístete... esto no puede ser, y por qué me recuerdas lo del niño...sabes que eso me duele mucho.
Maura: Te lo recuerdo para que entiendas... para que te olvides de Angélica que a pesar de todo lo que hice por convencerla para que no lo abortara, lo hizo y sabes por qué?? POR QUE NO TE AMA ni amaba a ese niño tuyo que llevaba en el vientre!!
En ese instante se escucharon unos pasos. Detrás de unos lockers apareció Angélica.
Angélica: Eres una mentirosa, una golfa, una maldita perra. ¿Con que has estado engañándome todo este tiempo?
César y Maura miraron sorprendidos a Angélica, quien al parecer estaba muy, pero muy enojada.
ESCENA 7En las oficinas de Arosemena & Arias
Agustín Arosemena, recibió con un abrazo a su hija preferida, delante de la cual siempre intentaba parecer un hombre justo, recto y sobre todo decente.
Ana: Hola papi, como estás, ¿cómo has pasado el día?
Agustí: Hola mi corazoncito. Aquí, ya ves, lleno de trabajo.
Ana: Me dijo Patricia que hablabas con el Padre Santiago sobre el testamento.
Agustín: Sí...le comentaba que quería acompañarlo al Juzgado a presentar el testamento ese que sacó del sombrero, pero insiste en llevarlo él mismo... Pero tu no viniste a hablar de eso, ¿verdad?... Dime, a qué debo este honor de tenerte por mi oficina.
Ana: Bueno papi, se que no te gusta la idea, pero, de nuevo, he estado pensando que ya llevo seis cuatrimestres en la universidad y ya es hora de que empiece a practicar un poco, por eso vengo a pedirte trabajo.
Agustín: Pero mi niña ya hemos hablado de eso, tu no tienes ninguna necesidad de practicar todavía. Estás empezando la carrera. Ya llegará el momento para eso.
Ana: Lo sé, sé que no te gusta la idea, pero entiende papi, necesito hacerlo. Me incomoda estar solo recibiendo dinero y dinero. Ya me conoces, siempre he tratado de ganarme las cosas y...
Agustín: Si mi vida. Lo sé. Eres obstinada y decidida. Cómo quisiera que tu hermano fuera tan siquiera un poco como tu...
ESCENA 8En el Hotel Internacional, Ciudad de Panamá.
Tony entró al Hotel Internacional y pidió una habitación. Tomó el ascensor hasta el sexto piso rumbo a su habitación, la número 65. Era un cuarto limpio, nada lujoso pero al menos cómodo. Se instaló, de dio una ducha y tomó la guía telefónica. Buscó el número telefónico y dirección de tres personas y las anotó. Sonrió y pensó:
“Voy a obtener mucho dinero con esto. Esos diez años no los pasé en balde en la cárcel.”
Tomó el teléfono, marco uno de los números que había anotado. Espero que le contestaran y preguntó por la Dra. Patricia Valdés.
ESCENA 9En el Colegio la Salle, Vestidores.
Angélica avanzo unos pasos, tomo la ropa que estaba sobre el piso y se la tiró a Maura.
Angélica: Vístete perra, que no quiero tener que ver tu asqueroso cuerpo...
Maura: A mi no me llames perra... perra serás tú!!
César: Pero que es esto... qué haces aquí Angélica... y sí Maura vístete, por favor...
Maura: Está bien... pero tu no te me acerques (dirigiéndose a Angélica)
Maura comienza a vestirse, al igual que César, ambos bajo la mirada de Angélica, que ahora parecía inmutable. Finalmente Maura termina de vestirse y se para frente a Angélica.
Maura: A ver, ahora sí ¿tienes algo que decirme?
Angélica: ¿Decirte?... NO, más bien hacerte.
Y diciendo esto le dio una fuerte cachetada a Maura, tan fuerte que la tumbó.
FIN DEL CAPITULO 2
Participó en el capítulo de hoy:Héctor Cruz como Pablo
Saludos desde Panamá!
Abdiel