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Capitulo 20 de "Bodas de Odio"

by Mar

 
Ante esa declaración Magdalena contempla a Alejandro pálida, por fin nerviosa dice.
-Vas a decirle que venga.
-Si, porque estoy cansado de tus acusaciones –Alejandro esta muy alterado- Si he cometido algún pecado fue el haberme dejado enredar por una familia sin escrúpulos, que me hizo creer que yo te simpatizaba y que me convenció que me iba a casar con una mujer noble, cariñosa, honrada... y no con una... –despectivo- una altanera como tu –Alejandro se altera cada vez mas- Además como te atreves a reclamarme por algo de lo que no tengo la culpa, cuando tu tuviste el descaro de pretender abandonarme el día de nuestra boda, para correr a los brazos de... él –continua dolido- Ojala lo hubieras logrado a estas horas ya se me habría pasado el trago amargo y no viviría esta tortura de tenerte cerca...
-Entonces... déjame ir –Magdalena angustia suplica- si eso es lo que piensas de mí que caso tiene que me retengas a tu lado.
-NO –la negativa de Alejandro es rotunda. No porque eres mía, me perteneces.
-No soy un objeto –Magdalena esta profundamente irritada-
-Alejandro responde irónico -Ahora es demasiado tarde para arrepentirse.
-Eres un desalmado un prepotente –Magdalena esta muy enfadada y amenaza – Mira si insistes en retenerme aquí te voy a hacer la vida imposible
-Alejandro muy enfadado responde bruscamente- Yo también puedo hacerte la existencia imposible Magdalena, hasta ahora he sido muy paciente contigo esperando una respuesta espontánea pero puedo empezar a comportarme de otra manera. No lo olvides.
-Magdalena furiosa intenta responder pero no encuentra palabras. Eres... eres... eres...
-Alejandro la mira irónico -¿Qué soy? ¿Qué otro insulto vas a lanzarme?
Magdalena –ya sin palabras- da media vuelta y se dispone a salir de la habitación, antes que desaparezca Alejandro le grita.
-Mándame a Maria con el papel y pluma que te pedí.
Dimitrio esta harto de su luna de miel hasta el momento ha conseguido darle esquinazo a su supuesta esposa y no cumplirle, pero esta insiste y ya no sabe que hacer, le pide ayuda a Adolfo para encontrar una disculpa para darla por terminada, si vuelven a Puebla puede irse a dormir a casa de sus padres. Adolfo no entiende porque se preocupa eso no tiene ninguna importancia, esos pequeños sacrificios no son nada para las utilidades que les va a dejar el negocio. Dimitrio no esta de acuerdo, el no lo considera pequeños sacrificios, si Adolfo estuviera en su lugar lo comprendería, pero a Adolfo no le importaría estar en su lugar solo que Finita eligió a Dimitrio, ser guapo también tiene inconvenientes. Ante la insistencia de Dimitrio Adolfo promete ayudarle, pero pide un porcentaje mayor sobre los beneficios que reporte el negocio. Adolfo consigue convencer a Finita para volver a Puebla, sus padres van a venir y necesita que dejen libre la casa, además en vista de los problemas que su matrimonio va a ocasionar lo mejor es que ella venda sus propiedades y se vaya a vivir a Europa con Dimitrio, al principio ella se opone, pero después la convence para que al menos venda sus propiedades en la capital, pero las de Puebla no las tocara.
Magdalena después de la conversación con Alejandro se va derecha a la casa del administrador y espera a José Luis, en cuanto este aparece le cuenta lo ocurrido. Alejandro va a escribir a Víctor y este va a venir y entonces le descubrirían porque Víctor contrato al administrador y por lo tanto lo conoce. José Luis esta de acuerdo en irse, siempre que ella lo acompañe, sin ella no sale de la hacienda y no le importa que Alejandro se entere, al contrario desea que lo haga para encontrarse por fin frente a frente y que se decida su suerte, él esta convencido de que Magdalena quiere irse con él, solo unos tontos prejuicios se lo impide, y le insta para que se decida.
Maria entra en el dormitorio de Alejandro y este le pide el papel y la pluma. Ella no trae nada, nadie le dio que subiera lo hizo porque Magdalena salió a casa del administrador y vio la oportunidad de hacerlo. Alejandro se queda pensativo un momento y después le pide papel y pluma a Maria.
Magdalena sube al dormitorio de Alejandro, lo encuentra escribiendo la carta y no levanta la vista cuando ella entra. Magdalena se sienta cerca de la cama y le pregunta nerviosa.
-¿A quien escribes?
-Alejandro contesta sin mírala –Ya lo sabes, a Víctor.
-Ya no es necesario... quiero decir... que no tiene caso que le escribas... ¡Te creo!
-¿Me crees? -Alejandro deja de escribir y la mira sorprendido- De todos modos –continua escribiendo- yo prefiero aclarar esta situación, si es verdad lo que dices yo también quiero saber quien pago a esa mujer.
-No por favor no lo hagas. Es que... es que... -Magdalena vacila- mira me sentiría muy avergonzada si esa mujer acusa a mi mama. Por eso te pido que no escribas, evítame esa pena... ¿No?
-¿Por qué habría de evitarte una molestia? cuando tu me agredes y me desairas constantemente
-Magdalena le suplica- Te prometo que no lo voy a volver a hacer, haré todo lo que tu quieras.
-¿Todo?
-Sí.
-Alejandro deja a un lado el papel y la pluma y dice: ¡Esta bien!
-Magdalena se levanta: ¿Quieres cenar?
Alejandro le toma la mano mientras la mira a los ojos y le dice suavemente.
-Magdalena, yo no quisiera que las cosas entre nosotros fueran asi.
Magdalena evita mirarlo y dirige los ojos hacia un lado. Alejandro le suelta la mano con gesto cansado y dice: Tráeme la cena.
Cuando Magdalena sale de la habitación murmura con tristeza ¡Soy un imbecil!
Esa noche Magdalena entra en el dormitorio con cuidado, tratando de no despertar a Alejandro, saca de un cajón su ropa de dormir, con el ruido Alejandro se despierta.
-¿Qué haces?
-Magdalena vacilante contesta: Vine a por mis cosas de dormir.
-¿Dónde vas a dormir?
-Con mi tía.
-Alejandro le reclama: Hace un rato prometiste que ibas a complacerme en todo. ¡Quiero que te quedes aquí conmigo!
-Magdalena confusa: Es que no quiero molestarte, tu herida...
-Alejandro la corta: Mi herida esta mucho mejor y no me vas a molestar.
Magdalena inmóvil en el centro de la habitación, evidentemente incomoda, guarda silencio.
-¿Qué pasa? ¿No dijiste que ibas a hacer todo lo que yo quisiera?
-Si... pero –Magdalena le huye la mirada y no sabe que contestar.
-Pero esto no verdad –con tristeza- Cuanto tiempo crees que voy a tolerarlo, eres mi mujer y me case contigo porque me gustaste, no para tener un bonito adorno para mi casa.
Magdalena guarda silencio y esta cada vez mas incomoda, ya no sabe donde mirar.
-Alejandro con aire cansado rompe el silencio: Esta bien vete a dormir con tu tía, pero quiero que te vayas haciendo al animo de que eres mi esposa y como tal quiero que te portes.
Rufino mientras cena interroga a la cocinera sobre los bandidos, esta le informa que bandidos siempre hubo pero antes no entraban en la hacienda porque Don Benjamín le pagaba a Loreto, el jefe militar del pueblo, para que patrullaran sus tierras, pero cuando llego Alejandro, este los echo porque trataban muy mal a los peones y abusaban de sus mujeres, desde entonces los bandidos están entrando en las tierras y Don Loreto estaba muy enfadado con Alejandro porque ya no le pagaba.
A la mañana siguiente Alejandro se asea ayudado por Rosario, mientras tanto la interroga sobre las conversaciones de su esposa con el administrador, quiere saber si los ha visto hablando muchas veces, y de que hablaban. Rosario no niega que los ha visto hablando pero ella no sabe cuál era el tema de las conversaciones. Alejandro le pide que vigile a su esposa y si vuelve a hablar a solas con el administrador venga a contárselo inmediatamente, también quiere que su esposa no salga del casco de la hacienda y que alguien la vigile en todo momento, le indica a Rosario que en la hacienda todos trabajan para él y a quien no cumple simplemente le corre. Después le pide que haga subir a la tía de su mujer.
Carmen entra en el salón, Magdalena esta bordando, le pregunta que tal amaneció su esposo, Magdalena cree que bien, no ha ido a verlo, no esta de animo. Rosario baja las escaleras y le indica a Carmen que Alejandro quiere verla; Magdalena se asusta, le pide a su tía que tenga cuidado con lo que habla, no se le vaya a escapar algo sobre la presencia de José Luis en la hacienda.
Carmen entra en la habitación, Alejandro le indica que se siente.
-Si accedí a que usted viniera aquí fue por complacer a Magdalena, porque como usted comprenderá no tengo mucha simpatía por la familia de mi mujer –Alejandro habla con voz seca y terminante- Magdalena no ha resultado ser la mujer que yo esperaba, y a pesar de lo que su madre me aseguraba durante nuestro noviazgo, no tiene ningún aprecio por mí.
-Carmen nerviosa intenta mediar: No señor, esta usted equivocado...
-Alejandro la corta bruscamente- Sé perfectamente lo que digo señora y por eso, porque nuestra situación ya es bastante difícil, es por lo que no voy a tolerar que usted diga algo que contribuya a aumentar el rechazo que Magdalena siente por mí.
-Carmen se ofende ante esta acusación y intenta defenderse: Nunca he dicho nada contra usted, todo lo contrario y Magdalena puede decírselo.
-Magdalena nunca dice la verdad.
-Perdóneme que se lo diga, pero esta usted equivocado.
-Alejandro contesta terminante: No... no estoy equivocado sé muy bien quien es Magdalena y quienes son ustedes.
-Carmen se altera ¡Oiga me esta usted ofendiendo!
-Estoy diciendo la verdad – Alejandro se expresa sin contemplaciones- Acaso no estuvo usted de acuerdo, en los enredos para que yo me casara con su sobrina.
-Bueno yo solo le dije que usted era un buen partido, buen mozo y joven. ¡Simplemente la verdad!
-Alejandro termina el argumento- Y que para salvar a su familia de la ruina lo mejor era casarse conmigo y no con ese... -despectivo- famoso José Luis, su enamorado
-Bueno las muchachas a veces comenten tonterías –comprensiva- ¡Son tan románticas!
-Y para convencerla buscaron la colaboración de una artista de teatro para que se hiciera pasar por la esposa de ese hombre.
-Carmen alterada- Yo de eso si que no se nada... Ya se lo dije a Magdalena, es mas... yo le dije que ese militar la engaño y que además estaba casado.
-Alejandro repentinamente interesado pregunta: Asi que ese tipo es militar ¿Cuál es su apellido?
-Teniente José Luis Álvarez.
-Alejandro indignado- Asi que toda la familia estaba enterada de que Magdalena tenia un enamorado.
-Carmen aclara- Toda la familia no, Iván nunca supo nada. Además nosotros nunca estuvimos de acuerdo con esa relación, no era un hombre de su clase.
-Y Magdalena estaba tan enamorada como para no tomar en cuenta las diferencias sociales.
-No a ella esas cosas nunca le importaron.
-Muy bien señora, solo le repito que si me entero que su influencia sobre Magdalena es negativa la voy a enviar de regreso a Puebla.
-Carmen responde ofendida: Si quiere me voy ahora mismo, yo no tengo ninguna necesidad de quedarme aquí.
-Alejandro con frialdad: Como usted guste.
Cuando Carmen baja del dormitorio se encuentra a Magdalena hablando con José Luis, están en lo mismo de siempre, ella que se vaya y él que sin ella no lo hará, y no le importa si llega Víctor y lo descubre, lo que él quiere es enfrentarse a Alejandro de una vez. Carmen le reprocha su actitud y José Luis se muestra despectivo y desafiante, después se retira, va a ver a Almonte.
Carmen comenta que es un descaro el que tienen los dos, hablando con evidente intimidad en medio del salón, tendría que tener miedo que Alejandro se diera cuenta. Van a ocasionar una tragedia. Magdalena quiere saber que hablaron, Carmen le indica despectiva que de... ese... le hizo un montón de preguntas y además la amenazo con echarla, ella no tiene porque aguantar esas humillaciones. Magdalena se indigna contra Alejandro por semejante atrevimiento.
José Luis va a ver a Alejandro para contarle como va la investigación sobre los bandidos, no encontró su guarida, miro todas las cuevas pero no había signos de haber estado habitadas, quizá los bandidos sean gente de la hacienda, lo mejor es vigilar a los que tengan armas. Alejandro esta de acuerdo, pondrá al capataz a vigilar. José Luis prefiere poner a Rufino, no se fía de Juventino. Alejandro se queda pensativo y muestra su acuerdo.
Alejandro le esta escribiendo una carta a Víctor, en ella le pide que investigue al teniente José Luis Álvarez y que busque y traiga a Esperanza, no debe reparar en gastos si es necesario que compre la compañía pero lo quiere a la máxima brevedad en la hacienda. Cierra la carta y ordena a la cocinera que se la de a Juventino para echarla al correo ese mismo día.
Fin del capitulo 20
Mar




Escrito desde Feb 18, 2003, 10:21 AM

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