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Capitulo 52 de "Bodas de Odio"

by Mar

 
Magdalena le suplica a Alejandro que la deje irse, ella esta de pie, delante de la butaca donde él esta sentado mirándola asombrado, inmóvil y en silencio, pues de ninguna manera esperaba esta reacción.
- Deja que me vaya Alejandro – dice Magdalena suplicante – Tu me desprecias, yo no podría volver a estar contigo sabiendo que me guardas tanto rencor.
Alejandro se levanta y se coloca frente a ella, y continua mirándola en silencio.
- Por favor Alejandro, mira prefiero las habladurías de la gente al constante odio que veo en tus ojos, porque tú en el fondo me odias y si me retienes aquí es solo para atormentarme – Magdalena continua hablando desesperada ante el silencio de Alejandro – He cometido un grave pecado, no sabes cuanto me arrepiento, pero si no me puedes perdonar, si no puedes olvidar, déjame ir. Dentro de unos días volverás a la hacienda y podemos decir que el niño no esta en condiciones de hacer el viaje o que yo estoy enferma.
Ante esta petición Alejandro reacciona y bruscamente dice.
- No, no voy a dejarte aquí sola donde vive ese hombre.
- ¡Ya basta! – exclama Magdalena desesperada – Estoy cansada de tus celos, sé muy bien que te he faltado, pero también sé que no soy la mujer que tu crees y si tu propósito es destrozarme la vida no te lo voy a permitir Alejandro – Magdalena sale del salón con lagrimas en los ojos –
Sebastián despierta a Armida muy contento, la noche anterior fue fructífera y se entero de muchas cosas, los aristócratas de la ciudad están muy enfadados con Almonte por algunos asuntos de política laboral, si además de eso se enteran que es un bastardo, no será difícil hacerles creer que también es un impostor y de este modo Armida entrara en posesión de su herencia, lo más importante es meter a Armida en casa de Almonte para que averigüe que clase de testamento le convirtió en heredero, Armida esta de acuerdo con el plan, pero le pide que se apresure, porque no podrá hacer el papel de señorita de familia mucho tiempo, asi que Sebastián sale para casa de los Almonte dispuesto a conseguir que acepten a Armida en su casa.
Al despacho de José Luis llega el agente de la policía secreta Benítez, es el encargado de ayudarle en la investigación, le cuenta que ya puso vigilancia a la casa de Almonte y que un agente le seguirá a todos los sitios donde vaya, le cuenta a José Luis que la simple sospecha del señor Torres Quintero habría bastado con cualquier otra persona para encerrarle y una vez en la cárcel ya se encargarían de que confesara, pero Almonte es un hombre rico e importante y necesitan pruebas para encarcelarle. José Luis le da la orden de enseñarle a él sus informes en primer lugar, es el jefe de la investigación y la responsabilidad es suya.
Magdalena y Alejandro están sentados en el salón de su casa, en silencio, uno en cada extremo, el ambiente es tenso, Magdalena borda, Alejandro fuma mientras la observa.
- Esta tarde me gustaría ir a ver a mi mama – Magdalena rompe el silencio –
- Esta bien, que te acompañe Cipriano – contesta Alejandro dejando muy claro que no la dejara salir sola –
Magdalena lo mira un momento y después baja la vista hacia el bordado y continua cosiendo.
- ¿Por qué anoche te fuiste a dormir a otra habitación? – pregunta Alejandro con aire distante –
- Porque quería estar sola – contesta Magdalena mirándolo desafiante – ¿Cuánto tiempo nos quedaremos en Puebla?
- No sé, esta noche hay una reunión en el club de industriales.
- ¿Por qué?
- Para ponerse de acuerdo sobre las medidas que van a tomar si los obreros entran en huelga.
- ¿Y tu que vas a hacer?
- Si deciden algo que perjudique a los trabajadores, que es lo más probable, oponerme.
- Pero se van a poner en tu contra – Magdalena deja de bordar -
- Ya lo están – contesta Alejandro resignado –
- Pero ¿eso no es peligroso Alejandro? – Magdalena ya no puede ocultar su preocupación –
- Podría ser – dice Alejandro inexpresivo, lacónico –
- Entonces no lo hagas.
- Magdalena yo he sido pobre, sé lo que es el hambre y conozco también la opulencia y el despilfarro en el que se vive la gente de tu clase y no es justo. Ahora que tengo la posibilidad de hacerlo, no voy a retirarle el apoyo a los que han puesto su confianza en mi.
Alejandro ha hablado con decisión, dispuesto a afrontar las consecuencias de sus actos, Magdalena lo mira con admiración, baja la vista de nuevo hacia el bordado y habla para sí misma.
- Como me hubiera gustado.
- ¿Qué cosa? – pregunta Alejandro sorprendido –
- Conocerte antes.
Alejandro la mira desconcertado sin saber que contestar, pero no necesita hacerlo porque suena la campanilla y se escucha a Sebastián preguntando por el señor Almonte, este se levanta para recibirlo. Sebastián entra y después de presentarse y saludar, se sienta y comunica el motivo de su visita; Conoció a la señorita Guillén en el viaje desde Perú y la tomo bajo su protección, ella estaba todavía muy afectada por la tragedia de la muerte de sus padres, cuenta la historia de la familia Guillén asesinada en su casa por unos asaltantes, Armida se salvo porque no estaba en la casa, también les cuenta que se ha quedado sola en el mundo y sin fortuna; Alejandro se muestra inmediatamente dispuesto a tomarla bajo su protección, le comprara una casa y le pasara una cantidad para sus gastos, pero Sebastián sugiere que lo que Armida necesita es el calor de un hogar, por lo que considera que lo que preferiría que la acogieran en su casa, Magdalena y Alejandro impresionados por la historia acceden a la petición.
Sebastián regresa muy satisfecho al hotel, le cuenta a Armida que consiguió que la admitieran en su casa, al día siguiente se mudara a la casa de los Almonte, ella le pregunta que le pareció Alejandro, Sebastián opina que no parece un tipo blando, va a ser un rival de cuidado, pero esta seguro de poder con él, a Armida le parece muy atractivo y va a intentar conquistarlo para divertirse un rato.
Josefina esta recibiendo últimamente ramitos de violetas anónimos ya lleva cinco, la sirvienta le trae otro y ella lo contempla asombrada, los entregan muchachos en la puerta que después escapan antes de que les puedan interrogar, esta contemplando el ramito cuando aparece Dimitrio, ella lo esconde, él se da cuenta que esta ocultando algo en su espalda y estira el cuello intentando ver que es, pero Josefina se mueve para evitarlo y Dimitrio no se atreve a preguntar, por fin se cansa y decide irse, su esposa le pregunta si necesita dinero y Dimitrio responde brusco que no, él no necesita limosnas.
José Luis va al despacho de Francisco para informarle del curso de sus investigaciones, ya puso vigilancia a Almonte. Francisco le informa que el señor gobernador quiere resultados rápidos, una vez que hayan demostrado la culpabilidad de Almonte le pedirán al presidente la autorización para requisar la fabrica y todo volverá a la normalidad. José Luis pregunta que es lo que sucederá si Almonte es inocente y no tiene conexión con ningún grupo de revoltosos. La pregunta causa un gran fastidio en el secretario del gobernador y abruptamente le responde que él esta para eso, para demostrar que esa conexión existe; José Luis se altera, se da cuenta que le están pidiendo que fabrique pruebas contra Almonte, quieren aprovechar su enemistad personal para hundirle, y le reclama a Francisco; ¿Usted pretende que yo fabrique las pruebas si no existen? Francisco esta cada vez mas enojado y le responde que el no pretende nada, solo salvar los intereses de la patria y el cómo militar debería tener el mismo objetivo.
- Por supuesto, pero si tengo que acusar a un hombre inocente yo... – José Luis es interrumpido por Francisco –
- Un hombre que esta minando la estabilidad de un régimen no es inocente, usted limítese a llevar a cabo su investigación capitán y presénteme su informe, yo seré quien decida.
Josefina va a visitar a Magdalena, esta entusiasmada siendo la madrina de Alejandrito y le agradece a su cuñada que se lo haya permitido, le encantan los niños. Magdalena considera que la que debe estar agradecida es ella por haber aceptado, y le asegura sonriente que pronto tendrá sus propios hijos. Josefina baja la cabeza triste y avergonzada, Magdalena se da cuenta que algo ocurre y la interroga, a pesar de que su cuñada intenta no hablar, pronto es evidente para ella que Dimitrio no se esta portando bien con su esposa y se lo pregunta directamente. Josefina le cuenta que es muy infeliz, nunca debió haberse casado con Dimitrio, él no la quiere, es mas, ella le repugna, solo es la esposa de Dimitrio de nombre, jamás ha sucedido nada entre ellos. Magdalena se queda boquiabierta ante la situación del matrimonio de su hermano.
Los industriales están reunidos en el casino bajo la presidencia de Francisco Torres Quintero, la asamblea esta agitada, todos hablan a la vez, Francisco intenta calmarlos, los problemas son graves pero están reunidos para encontrarles una solución. Alejandro entra y se queda de pie, apoyado contra la pared escuchando a Francisco. Este califica las pretensiones de los trabajadores de absurdas y aboga por una postura común e inamovible de todos los industriales, es necesario la mano dura, el plan que propone consiste en cerrar las fabricas para obligar a los obreros a ceder por hambre, ya que ellos han planteado huelgas parciales para no quedarse sin salario. La asamblea aplaude entusiasmada la propuesta; Alejandro hasta ese momento ha escuchado en silencio y ahora levanta su voz entre los gritos de aprobación, expresando su desacuerdo.
- Yo no esto de acuerdo – dice Alejandro con firmeza –
- ¿Qué dice? – pregunta Francisco –
- Que no estoy de acuerdo – repite Alejandro –
- Suponía que iba a decir eso señor Almonte, pero tendrá que someterse a la decisión de la mayoría.
- Lo siento mucho señor Torres Quintero pero no lo haré – dice Alejandro con determinación – Es inhumano obligarlos a trabajar mas de doce horas al día y por salarios menores de ochenta centavos, de los que además se les descuenta una gran parte con pretextos estúpidos. No voy a cerrar mi fabrica para obligarlos a morirse de hambre ¡No lo haré!
Toda la asamblea protesta enérgicamente, se oyen gritos contra Alejandro, en medio del guirigay se impone la voz de Francisco, reclamándole a Alejandro su desafección a la causa de los poderosos.
- Usted pertenece a una sociedad, a una clase cuyos intereses debe respetar.
- ¿Aun si estos intereses van en contra de todo el pueblo? – pregunta Alejandro muy tranquilo –
- Esta usted tomando una bandera muy equivocada señor Almonte, el que va en contra de los intereses de este país es usted y eso podría llamarse traición – hay una amenaza implícita en la acusación de Francisco -
Josefina llega a su casa y encuentra esperándola a su hermano Tomas, ella aprovecha su visita para pedirle que le devuelva el poder que le firmo, desea administrar ella sus bienes. Tomas la llama tonta, porque esta seguro que es el vago de su esposo quien se lo ha pedido, y no esta dispuesto a renunciar al poder que ella le otorgo, porque si lo hace esta seguro que Dimitrio derrochara el dinero en pocos años y la pondrá en la calle, asi que como el poder que ella firmo es irrevocable se quedara con él hasta su vencimiento y aun falta mucho tiempo, Josefina le suplica pero Tomas se muestra inconmovible y sin hacer caso de las lagrimas de su hermana se marcha muy enfadado.
Dimitrio ha escuchado el jaleo y sale, se indigna con Tomas por hacer llorar a su esposa, esta le dice que le pidió el poder a Tomas y no se lo quiso devolver, ella quería que él estuviera contento y también ayudar a su madre, si el dinero es lo único que desea de ella, esta dispuesta a dárselo. Dimitrio la mira avergonzado.
- Josefina, yo me siento tan avergonzado. No se como te lo hice, no sabes lo que daría porque eso no hubiera pasado.
Josefina lo mira con adoración y enternecido Dimitrio la besa, después confuso se marcha deprisa, muy avergonzado, dejando a su esposa desconcertada.
Alejandro esta trabajando en su despacho, entra Magdalena y se sienta frente a él, después de saludarlo se interesa por el resultado de la reunión del club de industriales.
- Como te fue anoche. – pregunta Magdalena -
- Pues regular – contesta Alejandro –
- Que paso.
- El marido de tu amiga... Francisco Torres Quintero, presidio la reunión y me acuso de quien sabe cuantas cosas.
- Pero Francisco es el secretario del gobernador.
- Si, ya lo sé, pero no voy a ceder Magdalena, de ninguna manera lo haré.
- Tengo miedo Alejandro. Muchas veces esa gente utiliza métodos poco correctos para obligar a los demás a hacer lo que ellos quieren.
- Esa gente son los tuyos Magdalena, los de tu clase – señala Alejandro –
- Bueno, también tu perteneces a esta clase, eres rico, hijo de un hombre importante.
- Pero fui pobre hasta hace poco. Soy hijo de una campesina y de ese hombre importante, soy el bastardo, asi que no se puede decir que soy precisamente uno de ustedes – con ironía – Me pregunto que dirían Torres Quintero y todos esos aristócratas si supieran que soy un bastardo – Alejandro cambia la conversación y pregunta - ¿Fuiste a ver a tu madre?
- No, vino a verme Josefina y no pude ir, pero hoy pienso ir ¿Nos vamos a quedar muchos días aquí?
- Pues por lo menos hasta que la situación se haya normalizado – Alejandro se acomoda en la silla, mira a Magdalena y pregunta – Y tu ¿cuánto tiempo mas piensas dormir en esa recamara?
Magdalena no puede responder, Rosario entra y anuncia que la prima de Alejandro ha llegado con su equipaje, los dos salen a recibirla, ella les agradece su amabilidad y sigue a Magdalena que se ofrece para indicarle su habitación, cuando se retiran, Alejandro comenta con su madre que esta demasiado alegre para haber perdido a sus padres hace poco tiempo. Rosario responde que la juventud olvida pronto las penas.
Francisco Torres Quintero prohíbe a su esposa volver a visitar a Magdalena. Estuvo preguntando al magistrado que iba a llevar el proceso de anulación y le contó que Magdalena tuvo otro enamorado antes de casarse, y que lo metió en la hacienda de su esposo haciéndolo pasar por otra persona y el hijo que tiene es de ese individuo y no de su esposo, ella es una mujer sin honor y por lo tanto no quiere que la vea mas. Nadia intenta defender a su amiga, todo eso son mentiras y ella conoce perfectamente toda la historia, pero Francisco insiste, además esta la traición a su clase de Almonte, le han puesto vigilancia y pronto lo detendrán, asi que es mejor alejarse de ellos.
Magdalena sale hacia casa de su madre acompañada de Cipriano, cuando llega a la puerta Nadia la llama, estaba buscándola, tiene que decirle algo muy importante, pero no puede quedarse mucho tiempo. Magdalena la hace pasar al vestíbulo, Cipriano insiste en quedarse fuera esperando, Nadia le cuenta lo que sucedió, la prohibición de su marido y la investigación a la que esta siendo sometido su esposo para encarcelarle por pertenecer a los grupos revolucionarios que conspiran contra el gobierno, además le cuenta que el que dirige la investigación es José Luis Álvarez, Magdalena se queda horrorizada ante la noticia, acompaña a Nadia a la puerta, y vuelve a entrar en la casa después de decirle a Cipriano que su madre y su tía la están esperando para conversar, una vez dentro se dirige a la puerta de atrás y sale rumbo a casa de José Luis, para reclamarle su propósito de encerrar a Alejandro. Cipriano esta esperando a Magdalena cuando ve llegar a la casa a Paula y Carmen, que estaban en la calle. Mientras tanto Magdalena ha llegado a casa de José Luis que la recibe asombrado.
Fin del capitulo 52.
Mar






Escrito desde Apr 3, 2003, 2:18 PM

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