<< Previous Topic | Next Topic >>Ir al Índice  

Capítulo 19: "CULPA"

October 8 2003 at 11:46 PM
 
de la dirección IP 200.86.253.246

 
Fernando Ramallo es Damián
Emma Watson es Esperanza
Héctor Noguera es Padre Antonio
Alvaro Rudolphy es Salvador
Solange Lackington es Doña Amanda
Tomás Vidiella es Don Fernando
Miguel Angel Rodríguez es David
Pablo Larroulet es Daniel
María José González es María Paz
Sebastián Arancibia es José Miguel
Griffin Frazen es Rodrigo
Felipe Braun es Manuel
Carolina Varleta es Sofía

Paticipación especial:

Pablo Díaz como Gonzalo
Fernando Kliche como Jaime






La puerta del dormitorio de los muchachos se abrió con su habitual crujido. Escoba en mano, la señora Amanda ingresaba a la habitación a despertar a sus querubines.

-¡Y ese olor a pucho!- exclamó al dar unos pasos dentro del dormitorio. -¡Ya niñitos, despierten!- gritó.

El primero en despertarse fue Damián.

-No grites por favor, que se me parte la cabeza.- le dijo.
-¿Se puede saber qué estuvieron haciendo anoche? Está pasado a cigarro acá.- dijo la señora Amanda.
-¿Qué hora es?- preguntó David despertándose.
-¿Quieres saber la hora? ¡Son más de las doce! ¿Quieren decirme ahora qué estuvieron haciendo anoche? ¡David! ¡Estás pasado a trago!-
-Nanita, no se enoje... es que... no había agua.-
-No había agua... ¡Sinvergüenza! ¡Estuvieron tomando!- exclamó la señora Amanda dándole escobazos al muchacho.
-Ya poh Nanita, no se te vaya a caer el cassette con el padre Antonio, muere en la rueda no más.-
-¡Ya! ¡Levántense mejor! ¡Daniel, despierta!-
-¿Qué pasa?- dijo Daniel despertándose. –Me duele la cabeza.-
-¡Eso les pasa por andar tomando! ¡Ya, a la ducha!- exclamó la señora Amanda.

A la hora del desayuno, el comedor estaba más silencioso que el confesionario. Damián, David y Daniel, con unas caras que dejaban en evidencia la celebración, jugaban con las cucharas dentro de las tazas de leche. Esperanza y Maria Paz, con aires de desprecio, se levantaron de la mesa antes que los muchachos. Por suerte el padre Antonio había salido muy temprano por la mañana, a un par de kilómetros más hacia la cordillera, tenía que realizar un bautizo. Sin embargo, había dejado asignadas las tareas para ese día: las niñas debían encerar el piso de la capilla mientras los muchachos debían lavar los ventanales de la misma. El ánimo desbordante de los jovencitos, sólo hacía más eterna la misión encomendada por el religioso.

A unas cuadras de la parroquia, la casona, alma de las fiestas del pueblo, cerraba sus puertas hasta la noche. Sofía, muerta de sueño, se disponía a cerrar las cortinas para proceder al merecido descanso después de una noche de trabajo. Pero alguien golpeó la puerta.

-¡Está cerrado!- gritó la muchacha.
-¡Sofía! ¡Soy yo, Gonzalo!-
-¡Ya te dije que está cerrado!-
-No seas así, sólo quiero conversar contigo.-

“No le abras” pensó Sofía apenas escuchó la voz del nieto de don Fernando. Pero un acto inconsciente la llevó a abrir la puerta que ya estaba con el candado puesto.

-¡Hola! ¿Cómo amaneciste?- preguntó Gonzalo.
-Bien, con sueño como siempre no más.- contestó Sofía. –Y un poco enojada por lo que pasó en el cumpleaños de David.-
-Me imagino...-
-¿Viste como me trataron? ¿Te fijaste lo que me insinuaron?-
-¡Ay! ¿Qué te quejas tanto? Es la pura verdad no más poh cabrita. Además, nadie te mandó a meterte en las patas de los caballos.-
-¡Imbécil!-
-¡Epa! Sin insultar. Lo que te digo es la verdad, por eso te molesta tanto, ¿O no?-
-Dime, ¿A qué viniste? Porque si viniste a seguir riéndote de mí como lo hiciste ayer, te digo al tiro que no estoy para tus jueguitos.-
-No, no me vine a reír de ti, al contrario. Quería saber cómo estabas. Ayer te fuiste llorando de la parroquia.-
-Lloré de rabia. Ahora estoy bien. Gracias. Ya te puedes ir.-
-¿Pero rabia, por qué?-
-¿¡Cómo que por qué!? Me sentí humillada. Ese cabro chico no me defendió, se quedó callado. Ni siquiera le dijo algo al cura, que me miraba como bicho raro.
-Bueno, ya ves cómo son las personas. Lástima que así puedas conocer como es David realmente.
-Cállate, Gonzalo. No seas carbonero, lo que pasó no tiene nada que ver contigo, ¿OK?-
-¡Claro! Así es como le pagan a uno. Yo que vine a ver cómo estabas y tú estás insoportable conmigo.-
-Ya, ya, discúlpame.-

A paso lento, con el cuerpo aún cansado por el primer festejo de su vida, caminaba David en dirección a la casa de Sofía. Sabía que tenía que darle una explicación.

-¡Mira quien viene allá! Yo mejor me voy.- dijo Gonzalo al divisar a David a lo lejos.
-¡No! Espera, no te vayas. No quiero hablar con este imbécil.-
-Lo siento, pero creo que tienes que hablar con él. Nos vemos después, chao.-

David se acercó a la muchacha con temor, temblando un poco.

-Hola Sofía.- le dijo suavemente.
-¿Qué quieres?-
-Vengo a hablar contigo.-
-No quiero hablar contigo David, mejor ándate.-
-Sofía, perdóname por lo que pasó. No fue mi intención. Jamás pensé que te ibas a aparecer en mi cumpleaños.-
-David, ya te dije. ¡No quiero hablar contigo! ¡NO QUIERO! ¡Ándate!-
-Pero Sofía... –
-¿No entiendes español?- dijo irónicamente Sofía antes de entrar a la casa dando un gran portazo que hizo estremecer el corazón del arrepentido David.

En la parroquia, Damián terminaba de lavar los ventanales del lado izquierdo. Adentro, Esperanza y María Paz conversaban tras haber terminado de encerar el piso. El muchacho, aún un poco confundido producto de la borrachera, entró a la iglesia buscando a su dulce amada.

-¡Esperanza! Hola mi amor, quiero hablar contigo.-
-Yo mejor voy a guardar estas cosas.- dijo Maria Paz llevándose las escobas y los tarros con cera.
-¿Qué pasa?- preguntó la muchacha.-
-Eso quiero saber, ¿Qué pasa que no me has hablado en todo el día? Al desayuno ni siquiera me miraste.-
-¿Te parece poco?-
-¿Poco? ¿Por qué?-
-¿Cómo que por qué? No te hagas el tonto, no sabes mentir, te conozco bien.-
-Pero mi amor, te juro que no tengo idea de lo que estas hablando.-
-¿No? Yo te voy a contar. Te esperé toda la noche y no apareciste.-
-¿Me esperaste? ¿Para qué?-
-¡¿Cómo que para qué, estúpido?! Hablé contigo ayer sobre tu regalo, ¿te acuerdas? Quedamos en que anoche nos íbamos a escapar.

Damián se quedó callado. Lo había olvidado completamente. No sabía qué decir.

-Veo que te quedaste callado. Supongo que no tienes nada que decir. Espero que hayas disfrutado mucho tu celebración, porque llegar de madrugada, borracho, me hizo pensar que te habías divertido mucho. Bien, supongo que era eso de lo que querías hablar conmigo. Por mi parte no tengo nada más que decir, ¿Y tú?-
-No, nada.-
-Bueno, con permiso.- dijo la muchacha que salió de la iglesia tras arrodillarse y persignarse ante el altar.


En su habitación, Salvador trataba de dar definitivamente vuelta la página. Ver frustrada su última intención por solucionar aquél problema que lo obligó a dejar la vida que llevaba anteriormente, sólo consiguió que se diera cuenta de que las cosas estaban predispuestas de esa manera, que él nada podría hacer al respecto y por lo tanto, debía resignarse a vivir en soledad. Conversó horas con Daniel, que había llegado dejando ver el estado de embriaguez en que había pasado la noche. Salvador le habló de los vicios, de cómo las personas caían con tanta facilidad en el alcohol, el cigarrillo y las drogas y cómo les costaba tanto salir de ello. Daniel recordó a su padre, y justificó su acción en la rabia que le daba pensar en lo injusto que lo había tratado la vida.

-Prométeme que no vas a caer en el trago, Daniel.-
-No, no lo haré te lo prometo.-
-Tú eres un muchacho inteligente, muy maduro, esforzado, que ha sabido hacer bien las cosas. Hay muchas personas que te queremos. Tú vales mucho. No eches a perder tu vida.-
-No, Salvador, no lo haré. De verdad.-
-Bueno, confío en tí.-
-¿Qué pasó con Claudia?- preguntó el muchacho cambiando abruptamente el tema.
-Se fue. Regresó a Santiago esta mañana.-
-¿Y por qué dejaste que se fuera?-
-No teníamos nada más que hacer juntos. Ni siquiera tenía sentido que haya venido a buscarme. Las cosas están así no más, tendré que aprender a vivir con eso.-
-No me convences. Se te nota que la quieres. Todos nos damos cuenta de eso. Además Manuel se hizo muy amigo de ella. Cualquier día de estos se va para Santiago a buscarla y hasta ahí no más llegaste.-
-Danielito, cambiemos de tema. No quiero hablar más del asunto. Claudia se fue. No nos volveremos a ver. Quiero dar vuelta la página para siempre.-
-No podrás. Las cosas que no se terminan bien, se las arreglan para aparecer de nuevo, buscando la solución que corresponde.-
-¿Y tú cómo sabes eso?-
-Digamos que son cosas que yo pienso a veces.-


Durante la tarde, Damián y David dormían plácidamente la siesta mientras José Miguel y Rodrigo jugaban a la pelota. María Paz preparaba mermelada con la señora Amanda. Esperanza, triste por lo sucedido con Damián, trataba de leer en su habitación. La puerta se abrió con su sonido habitual.

-Permiso.- dijo Rodrigo.
-Pasa Rodri, ¿Qué pasa?-
-Te buscan afuera.-
-¿Quién?-
-Gonzalo, el cabro que vino al cumpleaños con don Fernando.-

Los ojos de Esperanza brillaron con un poco de alegría. Cuando vio al nieto de don Fernando por primera vez, aparte de encontrarlo guapo, le dio la impresión de que era un buen muchacho. Lástima que se equivocara.

-¿Y qué quiere?- preguntó Esperanza.
-No sé, dice que quiere hablar contigo.-

La muchacha bajó rápidamente la escalera, mientras Damián roncaba como nunca.

-¡Hola Esperanza!.-
-Hola, ¿Cómo estás?- respondió la muchacha.
-Bien gracias, ¿Y tú? No tan bien parece.-
-¿Por qué lo dices?-
-Tienes cara de pena. Pareces triste.-
-Bueno, sí, estoy un poco apenada, pero ya se me pasará.-
-Así espero. Me preguntaba si me querrías acompañar a dar un paseo. No conozco muy bien el lugar y pensé que tú podrías hacerme una pequeña excursión. Además te servirá para distraerte un poco, así se te pasará la penita.-
-Bueno, vamos, yo te acompaño. Espérame que vengo enseguida.-

Al cabo de unos minutos, Esperanza salía a caminar del brazo de Gonzalo por el pueblo. Rodrigo y José Miguel, que los vieron salir, pensaron en lo enojado que se pondría Damián al saber que la muchacha andaba “con otro”.

El padre Antonio llegó media hora más tarde. Cansado, pero con un aire mucho más agradable que el que tenía meses atrás. Cuando preguntó por los muchachos, la señora Amanda le dijo que los niños estaban durmiendo y que Esperanza había salido a dar un paseo con Gonzalo, a lo cual el sacerdote respondió positivamente señalando que era bueno que la muchacha conociera gente de “otra clase”. No así fue la reacción del pobre Damián cuando se enteró de quién acompañaba a Esperanza. Iracundo, salió a buscar a Gonzalo para pedirle una explicación. El padre Antonio lo detuvo al salir.

-Momentito. ¿Para dónde vas tan apurado?-
-Voy a hablar con el Gonzalo ése.-
-¿Y por qué, si se puede saber?-
-Porque... lo que pasa es que él nos contó anoche que tiene ganas de pasarlo bien un rato con alguna chiquilla. Y resulta que ahora salió a pasear con su sobrina, padre. ¿No permitirá que Gonzalo se divierta con Esperanza, o sí?-
-Por ningún motivo, Damián. Qué bueno que me contaste esto. Anda a buscar a mi sobrina inmediatamente. Y dile a ese mocoso que ni se aparezca por acá.-
-Sí padre, voy inmediatamente.-

Efectivamente, durante la celebración que se dieron la noche anterior, Gonzalo les contó a los demás muchachos que le gustaba seducir a las mujeres para pasarlo bien un rato y después no verlas más. En una maniobra astuta, Damián había logrado poner al sacerdote de su lado para impedir que el nieto de don Fernando se acercara a Esperanza.

La señora Amanda esperaba ansiosamente el momento para conversar con el padre Antonio. Una noticia que había recibido, en años, la alegraba enormemente y por un momento, dependía del religioso el futuro de esa novedad.

-Padre, quiero hablar una palabrita con usted.-
-Dime Amanda, te escucho.-
-Lo que pasa es que estoy súper contenta porque recibí una carta de una prima que tengo en el norte. Dice que quiere verme, quiere venir para acá. Entonces yo le quería preguntar si usted me autoriza a recibirla acá en la parroquia, es por unos días no más, no le da para quedarse mucho tiempo.-
-Si, mujer, no te preocupes. Respóndele a tu prima y dile que estaremos encantados de recibirla acá en la parroquia.-
-Gracias, padre, muchas gracias.-

Ni la misma señora Amanda lograba comprender qué estaba provocando esa bondad inédita en el padre Antonio. Sin embargo, era tan bueno para todos que el religioso estuviera experimentando ese cambio, que nadie se atrevía a hacerle un comentario al respecto.

Esperanza llegó radiante. El paseo junto a Gonzalo le había hecho recuperar la alegría típica que la muchacha irradiaba en su blanca sonrisa. El padre Antonio la estaba esperando.

-¿Cómo está mi querida sobrina?-
-Bien tío, feliz. Hoy fue un día muy hermoso. Lo aproveché harto.-
-Qué bien, me alegro por ti. Quiero hablar algo contigo. Es, precisamente, sobre Gonzalo.-
-Dime tío. Supongo que estás tan contento como yo por él. Siempre has dicho que quieres que yo conozca otro tipo de gente. Y Gonzalo es ideal. Te lo aseguro, te va a caer muy bien.-
-Me temo que en esta ocasión las cosas son un poquito distintas.-
-¿Por qué? ¿qué pasa?-
-Es que yo sé como es ese Gonzalo en realidad. Créeme, hija querida, que no es de los trigos más limpios. Es un chiquillo que le gusta divertirse solamente con las muchachas, y yo no quiero que tú corras esa desgracia, que te utilice y después te sientas humillada.-
-Tío, lo que me dices es muy grave. ¿Cómo sabes esas cosas de Gonzalo?-
-Hija, se cuenta el milagro pero no el santo. Créeme que lo que te digo es por tu bien. No arruines tu vida, eres muy joven. Yo lo único que quiero es tu felicidad.-
-Tío, me parece muy extraño todo esto que me estás diciendo. ¿Qué me quieres decir en verdad?-
-No quiero que te acerques a Gonzalo, es solamente eso. Prométeme que no lo harás.-
-Bueno tío, te lo prometo.-
-Dame una abrazo.-


Al doblar una esquina, Gonzalo y Damián se encontraron a boca de jarro.

-¡Miren quién anda por acá!- exclamó Gonzalo.
-¡A ti te andaba buscando, imbécil!.- dijo Damián, furioso.
-¡Uy! Pero qué bravo, ¡Qué susto!-
-No te hagas el chistosito. Te advertí que no te acercaras a Esperanza.-
-¡Ah! Ya veo, ¿Estás celoso porque salí de paseo con ella?-
-¿Te dije o no te dije que no te acercaras a ella? Además sé que andas metido en algo raro con Sofía. Me fijé como la mirabas en el cumpleaños y hoy David me dijo que estabas conversando con ella cuando él fue a verla.-
-Mira niñito, lo que yo hago es asunto mío. Además tú y Esperanza no están pololeando que yo sepa ¿O sí? Porque si estuvieran pololeando, sería con el permiso del curita, ¿O no? ¿O me vas a decir que el curita no sabe que tú y su sobrina...? ¡Damián! Si el cura llega a saber, mejor ni te digo lo que te haría.-
-¡Cállate! Ni se te ocurra abrir al boca.-
-¿Y cómo vas a hacerme callar? ¿No te das cuenta que no hay nada que pueda impedirme decirle al cura lo que sé? Pero no te preocupes, no le voy a decir nada. Lo que sí te advierto, no te atrevas a molestarme de nuevo, porque ahí si que dejo la grande.-
-¡Gonzalo!- exclamó Damián al ver que Gonzalo se alejaba.
-¿Qué?-
-No te acerques a Esperanza. Por favor.-

Gonzalo se dio vuelta y siguió su camino. Damián, angustiado de ver que su secreto podía quedar al descubierto, no pudo contener su rabia, que se materializó en un par de lágrimas que se secó pensando en que no sería permitiría que alguien se interpusiera entre él y Esperanza, porque así se lo había prometido a ella.

Don Fernando estaba leyendo cómodamente en su sofá. Alguien golpeó la puerta.

-Debe ser Gonzalo que salió sin llaves.- pensó. Pero no era Gonzalo.
-¡Jaime!-
-Hola papá.- dijo don Jaime.
-Pasa hijo, adelante.-
–Disculpa que venga sin avisarte. Vengo a buscar a este niñito que se robó mi auto.-
-¿Quién, Gonzalo?-
-¿Quién más? Supongo que no te contó que lo echaron del colegio, que tuvimos una discusión, que se fue de la casa, que me robó plata y me sacó el auto.-
-¡Pero por Dios! Está hecho un demonio este Gonzalito, jajaja.-
-Papá, no te rías. Por culpa de él estamos a punto de separarnos con Cecilia.-
-Vaya, qué lástima. Ojalá se puedan arreglar las cosas.-
-Eso espero. ¿Dónde está?-
-Debe estar por llegar. Salió a dar un paseo.-

Precisamente en ese momento, Gonzalo llegó a la casa de su abuelo. Su rostro no pudo contener la sorpresa que se llevaba al ver a su padre esperándolo para llevárselo de regreso a Santiago.

-Hijo, no quiero discutir más contigo. Anda a buscar tus cosas. Nos vamos a Santiago.-





_____________________________________
Portal de Teleseries Chilenas
http://www.teleserieschilenas.cl


    
This message has been edited by teleseriesvirtuales de la dirección IP 200.86.202.99 on Oct 10, 2003 5:44 PM
This message has been edited by teleseriesvirtuales de la dirección IP 200.86.202.99 on Oct 9, 2003 7:51 PM


 
 Respond to this message   
AutorReply
Negro

200.90.160.4

Felicitaciones....

October 9 2003, 12:24 AM 

En un solo fin de semana leí más de 15 capítulos para ponerme al día con esta gran foronovela y espere por largos días que se publicara este capítulo, que continúa con la calidad de los anteriores.
Super agil y entrtenido, pero me faltó... espero que se publique pronto el capítulo 20.
Estamos esperando....

Felicitaciones KID A.

 
 Respond to this message   
VALTREXV

200.10.225.76

Re: Capítulo 19: &quote;CULPA&quote;

October 9 2003, 12:46 AM 

POBRE ESPERANSA TODA LA NOCHE ESPERANDO PARA NADA, GONZALO ES UNA MALA INFLUENCIA PARA LOS MUCHACHOS ESPEREMOS QUE PRONTO SE VALLA DEL PUEBLO, OJALA QUE SALVADOR SE LAS JUEGE POR CLAUDIA, EL SABE QUE SIENTE ALGO POR ELLA PERO NO LO QUIERE ACEPTAR.

GRACIAS KID POR PUBLICAR ESTE CAPITULO LO ESTABAMOS ESPERANFO DESDE HACE MUCHO TIEMPO PARESE.

 
 Respond to this message   
Carola

67.66.50.3

Ohhh! Quedo buena!!!!

October 9 2003, 8:11 PM 

Pobre Esperanza, se quedo esperando la pobre. Pucha Salvador no se pone las pilas, como dijo Daniel se le va a adelantar Manuel.
Gonzalo me cae mal. Pobre Sofia me dio pena.

Kid muy buen capitulo, congratulations!

 
 Respond to this message   
Danissa

200.10.225.76

=P

October 9 2003, 11:32 PM 

la pobre esperanza se kedó esperando al damián, tiene razón al enojarse., y sofía tambien, david la debería haber defendido, pero ese gonzalo se está aprovechando.......me cae mal.....ojjojoo k weno k lo vinieron a buscar......
Kid......valió la pena la espera, ta weno el capítulo :D

 
 Respond to this message   
Patty

200.10.225.76

Re: =P

October 10 2003, 1:17 PM 

Que bueno Kid que aparecio un nuevo capitulo...

....Se esta descarriando estos niños al parecer con la media tomatera que tuvieron, debe haber sido harto como Damian olvido tan importante cita con Esperanza, pobrecita ella...

Ojala el Papá de Gonzalo se lo lleve del pueblo porque si no terminara provocando mucho daño, al meterse con Sofia, al quere involucrarse con Esperanza y mas encima incentivando a la chicos a tomar y fumar, una muy mala influencia.

Kid un excelente capitulo como siempre...

un beso, Patty

 
 Respond to this message   
Current Topic - Capítulo 19: "CULPA"
  << Previous Topic | Next Topic >>Ir al Índice  
Create your own forum at Network54
 Copyright © 1999-2009 Network54. All rights reserved.   Terms of Use   Privacy Statement  


® Todos los Derechos Reservados, 2004. Registro de Propiedad Intelectual Nº 139.805 - Santiago, Chile.