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Capítulo 23: "EL VIAJE"

November 5 2003 at 1:10 PM
 
de la dirección IP 200.86.204.133

 
Fernando Ramallo es Damián
Emma Watson es Esperanza
Héctor Noguera es Padre Antonio
Alvaro Rudolphy es Salvador
Solange Lackington es Doña Amanda
Tomás Vidiella es Don Fernando
Miguel Angel Rodríguez es David
Pablo Larroulet es Daniel
María José González es María Paz
Sebastián Arancibia es José Miguel
Griffin Frazen es Rodrigo
Felipe Braun es Manuel
Carolina Varletta es Sofía

Paticipación especial:

Carolina Arregui como Carola (Lola)
Giuseppe Sulfaro como Darío







Carola se sentía con el deber de decirle la verdad a Daniel. Sin embargo, las circunstancias no le eran favorables.

-¡Vamos! ¡Contésteme!- exclamó el muchacho.
-Por favor, tranquilízate. Estás un poco alterado.- respondió Carola.
-No me pida eso. Usted sabe algo sobre mí y lo está escondiendo.-
-Sí, es verdad. Pero no puedo contarte nada todavía.-
-¡¿Por qué?! ¡No me pienso mover de aquí hasta que me diga la verdad!-
-Daniel, las cosas no se arreglan de esa forma.-
-Claro que no. Las cosas se arreglan con la verdad.-

La arrepentida madre quedó atónita. Las palabras del muchacho rebozaban de razón, pero la situación no lograba darle el valor de enfrentarla con la verdad de la cual hablaba Daniel.

-¡Usted me está ocultando algo!-
-Sí, no te lo voy a negar... pero por favor, entiéndeme, no puedo decirte nada todavía.-
-Le juro como que me llamo Daniel que voy a averiguar qué me está ocultando.- dijo el muchacho lleno de impotencia de no poder hacer nada.

Carola bajó la vista sin saber qué hacer.

Daniel bajó la escalera lleno de rabia. La mentira era lo que más detestaba en la vida.

-¡Daniel! ¿Adónde vas?- preguntó David que le traía ropa y toallas limpias.
-¡A mi casa, no soporto la mentira!- exclamó.
-¡Espera!- gritó David. Pero Daniel ya había bajado.
-¿Qué le pasó?- preguntó David a Carola.
-No lo sé. Con permiso.-
-¡Ey! ¿Dónde vas?- preguntó Damián al ver salir a Daniel rápidamente.
-A mi casa. Por favor déjame solo.- respondió el muchacho que finalmente cruzó la puerta principal de la parroquia. Damián se quedó extrañado.
-¿Qué le pasó a Daniel?- preguntó la señora Amanda.
-No sé, estaba raro. Como enojado.- contestó Damián.
-¿Y se fue?-
-Sí, se fue.-

Daniel caminó varias cuadras pateando cuanta piedra se le cruzara por su camino. En ese momento de angustia pensó en comprar un cigarrillo, para poder tranquilizarse un poco. No tenía ni un peso.

Al llegar a la casa, se encontró con un radiante Salvador.

-¡Hola! ¿Cómo estás?- saludó el profesor.
-Bien, gracias.-
-Traes una cara... ¿Qué te pasó?-
-Nada, ya se me va a pasar.-
-¿Seguro? ¿No quieres que conversemos de eso?-
-¡No! Lo único que quiero es estar solo.-
-¡Está bien! No te molesto más.-
-¿Y tú, para donde vas?-
-Para Santiago.-
-No me digas que... –
-Sí, voy a buscar a Claudia.-
-No te creo.-
-¡De verdad! Lo pensé bien y tomé una decisión. Voy a recuperar ese amor que nunca debí dejar.-
-¡Por fin! Tú sabes que yo siempre te lo dije, ustedes dos se quieren, deben estar juntos.-
-Bueno, ahora esperemos que todo salga bien.-
-Eso depende de ti no más.-
-Entonces todo saldrá bien.-
-¿Cuándo regresas?
-Espero volver el domingo. Ya tengo todo listo, ¿Me vas a dejar a la estación?-
-No, me quedo acá mejor.-
-¡Ya! No seas leso, vamos a la estación y aprovechas de contarme lo que te pasó.-

Minutos más tarde, en la estación, Salvador y Daniel esperaban el tren con destino a Santiago que no tardaría mucho en pasar.

-¿Qué pasó Daniel? No tenías esa cara en la mañana.- preguntó Salvador.
-Te voy a contar, pero prométeme que no se lo dirás a nadie.-
-Por supuesto, te lo prometo.-
-Es algo muy raro. Esta mañana conocí a una señora que está de visita con su hijo en la parroquia.-
-Sí, la vi cuando les fui a hacer clases a los muchachos. ¿Qué pasó con ella?-
-Cuando me vio puso una cara de asombro que me dejó p’adentro. Después repitió mi nombre súper extrañada.-
-Qué raro.-
-Y después como que se puso pálida y se la llevaron para adentro.-
-¿En serio? Es muy raro... ¿Y tú, qué hiciste?-
-O sea, nos fuimos al paseo, pero ahora cuando volvimos fui a preguntarle qué le pasaba.-
-¿Y qué te dijo?-
-Me dijo que no me podía contar nada.-
-¿O sea que algo sabe y no te quiere decir?-
-Eso fue lo que yo le dije, entonces me respondió que sí, que algo sabe de mí, pero que todavía no me podía decir.-
-Es muy raro, muy raro. Yo creo que tienes que pedirle que te lo cuente todo, pero si te dice que no puede, tienes que darle tiempo, quizás de verdad no te puede contar nada todavía.-
-¿Cómo le voy a dar tiempo, si está de visita? Se puede ir en cualquier minuto y me voy a quedar con la duda.-
-Yo creo que en algún minuto te tendrá que contar todo, ya te confesó que algo tiene que decirte, ¿no?-
-Sí... no sé, me pasó algo raro cuando la vi.-
-¿Qué cosa?-
-Cuando la miré a los ojos sentí como una conexión súper especial. Fue como si la conociera de antes... ¿No has tenido esa sensación con alguien?-
-Sí, son cosas que no me logro explicar.-
-¿Y si fuera...?-
-¿Quién?-
-No, nadie, olvídalo.-

En ese momento anunciaron el tren por altoparlante. Se acercaba la hora de enfrentar la verdad para Salvador.

-Daniel, ya viene el tren. Lo único que te puedo decir es que seas paciente, trata de hablar con ella de nuevo, pero si no te dice nada, no la presiones.-
-Sí, eso haré. Y tú, confía en que las cosas con Claudia saldrán bien, ya verás que ella te estará esperando.-
-Ojalá así sea. Cuídate, te dejé plata debajo del mantel de la cocina por si necesitas comprar algo. ¡Nos vemos!-
-¡Chao!-


En la parroquia el ambiente se había calmado. Los muchachos descansaban jugando cartas después de haber comido las delicias que preparaba la señora Amanda. En la cocina, Carola conversaba con su prima mientras lavaban los platos.

-¿Qué te pasó que bajaste con cara de afligida denante?- preguntó la señora Amanda.
-¡Ay prima! Daniel me encaró, me preguntó qué es lo que le estoy escondiendo.-
-El muchacho no es tonto. Se dio cuenta que algo tienes que ver con él.-
-¿Tanto se me notó?-
-A lo mejor no tanto, pero quizás él percibió algo en tu mirada, en tus gestos, no sé.-
-Tuve que decirle que sí, que algo sabía, pero que todavía no podía decirle nada.-
-¡Por Dios! ¿Y qué te dijo?-
-Que la mejor forma de solucionar las cosas es con la verdad. Ahí no supe qué decirle, me quedé callada. El pobre se sintió muy mal, ahí fue cuando bajó y se fue.-
-¿Y qué piensas hacer ahora?-
-No lo sé. Te juro que no sé qué hacer.-
-Carola, yo creo que tienes que decirle la verdad.-
-¡Pero cómo! No me atrevo.-
-El muchacho tiene razón, debes ir siempre con la verdad por delante.-
-Pero es muy difícil, además, ¿Qué le voy a decir a Darío? No sé cómo lo va a tomar él.-
-Debes hablarles a tus hijos con el corazón, hacerles ver que tú puedes cometer errores como cualquier ser humano. Ellos te sabrán entender, ya verás.-
-Gracias prima. Me voy a acostar, tengo muchas cosas que conversar con la almohada.-
-Que descanses.-

A la mañana siguiente, todos en la parroquia se levantaron temprano para disfrutar el hermoso día soleado que el verano les traía. Rodrigo estaba preocupado por su amigo José Miguel, hace tiempo que venía comportándose de manera extraña. Por eso, decidió hablar con su hermana, María Paz.

-¡Hola hermanita!- exclamó Rodrigo.
-¡Hola piojo! ¿Cómo amaneciste?-
-Bien ¿Y tú?-
-Bien, gracias.-
-Qué bueno. Quiero hablar algo contigo.-
-¿Qué te pasa?-
-A mí nada. Es el Jose. Hace tiempo que anda raro.-
-¿Raro? ¿Qué tiene de raro?-
-No sé, anda diciendo cosas raras, hace cosas raras.-
-¿Qué tipo de cosas?-
-Como que se toca mucho ahí.-
-¿Ahí? ¿Dónde?-
-Ahí poh, en el pene. El otro día quería que jugáramos a un juego en que había que sacarse la ropa. Y en la ducha, cuando nos bañamos, siempre hace cosas raras también.-
-Rodri, es muy extraño todo esto que me dices. ¿Hace cuánto más o menos que le pasa?-
-Hace unos meses. Más o menos desde cuando don Fernando le regaló la pelota. Ahí como que andaba callado, no quería hablar, pasaba encerrado en el baño y cosas así.-
-¿No serán las cosas que le pasan a los niños a esta edad?-
-No sé, no creo. Yo tengo la misma edad que el Jose no ando haciendo cosas raras.-
-Mmm. Ya veo. ¿Y no le has dicho al padre Antonio?-
-Tú sabes que al padre no le gusta hablar de esos temas, siempre se hace el leso cuando le preguntamos algo.-
-¿Sabes quién nos podría ayudar?-
-¿Quién?-
-El profe Salvador. Él siempre nos ha ayudado con esos problemas.-
-¡Verdad! ¡No se me había ocurrido!-
-Cuéntale a él. Estoy segura que él sabrá qué hacer.-
-Sí, le voy a contar. Gracias hermanita.-
-¡De nada mi piojo!-
-¡Oye!-
-¡Guerra de besos!-
-¡No! ¡Déjame!-


Después del desayuno, la señora Amanda mandó a Damián a comprar al almacén de don Juan.

-¿Puedo ir con él, Amanda?- preguntó Esperanza.
-Bueno mi niña, pero no se demoren.- respondió la cocinera.

Una vez fuera de la parroquia, Damián tomó la mano de su dulce Esperanza.

-Perdóname.- dijo el muchacho.
-¿Por qué?-
-Por lo de ayer. Fui un imbécil.-
-Bueno, eso es para que aprendas que a una mujer hay que tratarla con delicadeza.-
-Sí mi amor. Por ejemplo, ¿Así?- dijo Damián enseñándole un ramo de flores que tenía escondido.
-¡Gracias mi niño!-
-Es para que veas que te quiero mucho.-
-Sí yo sé que me quieres mucho. Y yo te amo.- dijo la muchacha besando a su único amor.
-¡Mira! ¿No es Sofía?- exclamó Damián.
-Sí, la amiga de David.-
-Hace tiempo que no la veía.-
-¿Irá para la parroquia?-
-No lo sé. Vamos a comprar luego mejor.-

-¿Leíste esto?- preguntó Esperanza en el almacén.
-No, ¿Qué es?-
-Dice que la próxima semana vendrá el presidente acá al pueblo. ¡Vamos a ser una comuna!-
-¿Cómo es eso?-
-Vamos a ser un municipio así como las otras ciudades, con alcalde, hospital, escuela, banco, y todas esas cosas.-
-¿En serio?-
-¡Sí! Acá dice que debido al gran crecimiento que ha tenido nuestro pueblo, el presidente de la república la convertirá en una comuna junto a otras dos localidades del país. Vendrá la próxima semana a visitar el pueblo.-
-¡WOW! ¡Cómo ha crecido este pueblito!-
-Habrán elecciones de alcalde. Ahora que tendremos municipalidad hay que elegir un alcalde. El gobierno aportará con capital para la construcción de la escuela, el hospital y la municipalidad.-
-Tenemos que contarle esto al padre Antonio. ¡Vamos!-

El sacerdote se acababa de enterar a través de una carta que le había enviado el mismísimo presidente de la república. La noticia le había dado una gran alegría ya que el pueblo pasaría a ser una de las comunas más importantes de la zona.

Sofía llegó a la parroquia con sentimientos encontrados. Ella misma había decidido quedar como amiga de David, sin embargo, habían muchos momentos en que se arrepentía enormemente de haber llegado a tomar esa decisión. No podía borrar de su cabeza al muchacho de quince años. Pero eran otros los motivos que la llevaban hasta la iglesia.

-¡Hola mijita!- digo la señora Amanda al verla.
-Hola. ¿Está María Paz?-
-Sí, si está. Espéreme que la voy a buscar. Pase, tome asiento.-
-Gracias.-

En ese momento, David y Darío bajaron la escalera. Iban saliendo a jugar a la pelota.

-¡Sofía!- exclamó David al ver a la muchacha.
-¿Ella quién es?- preguntó Darío.
-Es.. es... una amiga. Sofía, Darío. Darío, Sofía.-
-Hola David. ¿Cómo estás?- dijo la muchacha con la hermosa sonrisa que había conquistado el corazón del muchacho.
-Bien, gracias. Darío, anda a buscar a los otros niños, yo no voy a ir a jugar.-
-¿Por qué?- preguntó Darío.
-Porque... ¿No ves que tengo visita?- agregó David.
-David, disculpa, pero no te vengo a ver a ti.- dijo Sofía.
-¿No me vienes a ver a mí?-
-¿Viste? Vamos a jugar mejor.- dijo Darío.

En ese momento llegó María Paz sorprendida por la visita.

-¡Hola María Paz!- dijo Sofía.
-¡Hola! ¿Cómo estás?- respondió María Paz.
-Bien, gracias. ¿A mí me buscas, verdad?-
-Sí, quiero hablar una palabrita contigo. En privado.- dijo Sofía.
-Bueno, parece que acá sobramos.- dijo David. –Vamos Darío.-
-Vamos.-
-Con permiso.-
-Sí, sí. Vayan mejor.- dijo María Paz. –Pensé que venías a ver a David.-
-Yo también pensé que debí haber hablado con David, pero preferí hablar antes contigo. Necesito pedirte un favor.-
-Dime.-
-¿Me podrías leer las cartas?-
-¡Pero claro!-


En Santiago, Salvador caminaba temeroso por las calles tras haber salido de la estación de tren en la Alameda. Recordaba perfectamente cómo llegar a la casa de Claudia, sin embargo, el miedo de la persecución de años atrás, todavía se apoderaba de él. Tomó la micro, miró las calles grises, y esas murallas que antiguamente se teñían de colores, hoy solo era frías paredes que enmarcaban la indiferencia de la ciudad. Cómo habían cambiado las cosas. Bajó del autobús y caminó las dos cuadras de siempre. En la esquina, el dueño del kiosco se asombró de verlo nuevamente. Luego de saludarlo, Salvador siguió su camino con el corazón palpitando a mil por hora. La casa, esa cálida casa de color blanco en que tiempo atrás habían podido dar cita al amor, hoy permanecía como con la nostalgia de aquellos momentos. Tocó el timbre de golpe, antes que se arrepintiera nuevamente. Una empleada que no había visto nunca salió a atenderlo.

-¡Buenos días!- dijo la mujer.
-Buenos días. Estoy buscando a Claudia Bahamóndez.-
-¿La señorita Claudia?-
-Sí, ¿Está ella en casa?-
-No, la señorita se fue anoche fuera de Santiago.-
-¿Qué?-


En la estación de trenes del pueblo, Manuel esperaba impacientemente. El tren llegó, Claudia bajó con la incertidumbre de no saber bien si estaba haciendo lo correcto.

-¡Claudia!-
-Hola Manuel.-




 
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AutorReply
Cayo

200.28.110.17

Yo opino

November 6 2003, 4:41 PM 

WaJa Salvador... te pasa por PAO!!!!!!...
Eso opino

 
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Magdalenus

200.29.55.189

Buen capítulo....

November 6 2003, 6:41 PM 

pero siento que le faltó algo... Me gustó esa frace que dijo Daniel, eso de que las cosas se arreglan con la verdad... Ojalá se tome bien la verdad cuando la sepa...

Entonces el viejo Fernando si le hizo algo, quizás qué. Ojalá no sea un daño irrparable...

Lindo damián arreglando el condorito que se mandó...

Y me dio pena Salvador, lo prefiero a el que a Manuel

 
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200.10.225.76

=P

November 6 2003, 7:04 PM 

NOOOOOOO!!!!!! Kid , como haces esooooo, k mala suerte la de salvador!!, ahora k hará el pobre?? y ese Manuel se va a aprovechar, yo kiero k Claudia este con Salvador!!

ojalá k carola le diga de una vez por todas a Daniel toda la verdad.

k le deparará el futuro a Sofía??? uffffff......... me gustó mucho el capítulo, me dejaste es ASCUAS!!!! =P :D

 
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Rodricreek

200.10.225.76

Wooowwww

November 16 2003, 3:25 PM 

Poniendonos al dia... kid felicitaciones han estado muy buenos los capitulos...

Sabia que el viejo de Fernando era malvado.... (se me fue nominarlo) el triangulo Manuel-Claudia-Salvador promete!!

Nunca te lo he preguntado, porque la aficion de poner nombres con D??.. damian, daniel, david, dario!! aahh eres un nuevo angel mercader??

jejeje... seguire con la lectura



 
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Valtrexv

200.10.225.76

ufffff!!!!!

November 17 2003, 5:18 PM 

ufff me estoy poniendo al dia para no seguir perdiendo mas el hilo de la historia que bueno que salvador se fue a santiago lastima que a quien iba a ver se fue al pueblo a ver a Manuel. Preo bueno el quizo que esto psara de esa forma.

 
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