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Los tigretones de Bogotá.- Capítulo VII

September 23 2003 at 3:59 PM
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Calipso  (no login)

 

- Entonces… - Le invita a hablar.

Se arma de valor y suelta:

- Podríamos dormir juntos. – Al ver la cara de Betty, añade. – SÓLO dormir, pero juntos...

Y pone esa cara de niño mimado, con sus hoyuelos… que sabe que le da tan buenos resultados.




Capítulo VII.-



- Mira, Armando. Te explico: si mi papá supiera que ando de besitos y abrazos contigo como lo más natural… que tenemos comunicados los pisos… y que ayer entraste a despertarme… vendría de Cartagena y me tomaría de una oreja para llevarme de vuelta con él, pero trapeando el piso conmigo! Mas si se entera que dormimos juntos, aunque SÓLO sea dormir… nos mata a los dos!

- Pues, yo me arriesgo!

- Creo que te estás equivocando conmigo... – Dice seria.

- Betty! Te respeto, de verdad!

- Pero, te has creído que yo...

- Betty sólo creo que te gusto un poquitico, mas tú a mí me gustas... infinito elevado a infinito... infinitas veces...

Le observa un instante al tiempo que sus bien amuebladas neuronas, pierden la batalla contra su corazón.

- Prometes que sólo dormir?

- Palabra de boy scout! – Y levanta la mano derecha reforzando el juramento. – Voy al baño y a por el pijama. GRACIAS! – La da tremendo beso y sale corriendo. Se para de pronto y pregunta. – No te arrepentirás, ah?

- No me has dado tiempo a decir nada, pero… espero no tener que arrepentirme.

Y cuando él no la ve, también sale corriendo al baño.



******************************************************



Al ratico, Betty está sentada en la cama leyendo con la espalda apoyada en la almohada, y aparece Armando por la puerta con un pijama de manga y pantalón corto.

Recién lavadito, peinado y perfumado como sólo él sabe y puede hacerlo...

Parece listo para ir por primer día al colegio.

La sonríe, tímido desde la puerta, y ella piensa:
“Betty, frénate y no le asaltes, espera por lo menos a que sea él quien tome la iniciativa… Recuerda que eres una “señorita de familia…” y que “el diablo es puerco…” y madre mía! QUÉ RICO ESTÁ!”

Le hace un gesto con la cabeza y da una palmadita en el lado libre de la cama.

Él entra ya con confianza, se acuesta en su mitad, coloca su almohada como la de Betty y también abre su libro.

Los dos están nerviosos, pero van tranquilizándose, y al poco tiempo apaga uno la lamparita de su mesilla, después el otro y se disponen a dormir.

- Buenas noches, Armando.

- Buenas noches, Betty.



******************************************************



Naturalmente, amanecen juntitos.

Pero es Betty la que apoya la cabeza y un brazo sobre él. Se despierta la primera y al ser consciente de la situación, piensa: “Al final, le acosé”.

Se levanta y entra al baño recordando el viejo dicho popular: “Quien quita ocasión, quita peligro”.

Armando despierta cuando empieza a llegarle el aroma del café. Recuerda, se levanta y va a buscarla.

La encuentra en la cocina de espaldas, haciendo zumo, así que se acerca en silencio y la rodea con los brazos.

- Buenos días, princesa. Qué tal has dormido? – La besa el cuello con la suavidad de una mariposa.

Betty se vuelve entre sus brazos para responderle al beso, con las manos separadas para no mancharle.

- Muy a gusto. Y tú?

- Estupendamente. Ves como he sido bueno?




******************************************************



Pasan los días trabajando en Ecomoda, y unas tardes van al cine, otras a tomar una copa, otras a comprar… pero juntos.

Y juntos siguen durmiendo y despertando. Aunque muchas personas se enojarían si lo supieran.




******************************************************



Llega el cumpleaños de Mario y les invita a todos los que han asistido a la junta a una discoteca en la que pueden elegir y dedicar canciones.

Se acomodan en una mesa, y Betty queda entre Daniel y Armando.

El camarero toma nota de sus pedidos, y a continuación viene una señorita que les entrega una tarjeta a cada uno para que escriban el título de la canción solicitada, y la persona a quien se la dedican.

Armando la mira sonriendo, y luego escribe en su cartulina sin dejarla ver lo que ha escrito.

Después lo dobla con gesto travieso.

Betty en cambio no se decide por ninguna en especial, y acaba pidiendo cualquier canción de Franco de Vita, su favorito, dedicándosela a “A.”

Minutos más tarde vuelve la empleada y recoge las peticiones, avisando que empezarán a escucharse al cabo de quince minutos aproximadamente.

Armando coloca el brazo por detrás de Betty, en el respaldo corrido, y hablan.

Marcela, de nuevo insiste a Dª Margarita para que haga recapacitar a Armando, pero ella ve a su hijo bien entusiasmado con la nueva responsable de finanzas de la empresa.

La escucha para que se desahogue, pero está segura de que Armando, ya no volverá a dejarse liar por ellas.

Daniel charla con D. Roberto y cuando la conversación decae, se vuelve a Betty y la invita a bailar con ojos lascivos.

Armando le oye y responde él:

- No sabes cómo lo lamento, Valencia. Pero va a bailar conmigo.

- Eso no es cierto, Mendoza. – Y se dirige a Betty. – Doctora, a usted ya la han prevenido contra este… macho cabrío?

- Danielito… qué mala es la envidia! No ofende quien quiere, sino quien puede! Vamos, Betty?

La tiende la mano, que ella toma levantándose y la enlaza por la cintura. Están muy cerca de la pista, y al llegar, la abraza y empiezan a bailar.

Betty le pone las manos en el pecho, pero él la dice:

- Abrázame!

- No, Armando. Todos están pendientes.

Dos canciones después anuncian por los altavoces la dedicatoria “De B. para A.” con una canción de Franco de Vita, y cuando termina, se oye:

- Ahora vamos a escuchar y, los más afortunados, bailar la que “A. dedica a B.” : “Dormir contigo…”

Betty le mira asustada.

- Cómo se te ocurre… esa canción?

- Porque es la que mejor explica lo que tú me haces sentir cuando estoy contigo… - La sonríe con ojos de pillo. – Creo que sólo puede haber algo mejor que dormir contigo...

Betty se sonroja y oculta la cara en el hombro de Armando.

- Abrázame, Betty. Qué importa que nos miren? – Susurra en su oído.

Ella levanta la cabeza, le rodea el cuello con los brazos, y junta la mejilla con la de él.

Armando la estrecha más y quedan pegados, cantándose la canción uno a otro.



Dormir contigo
Es el camino más directo al paraíso,
Sentir que sueñas
Mientras te beso y las manos te acaricio.

Dormir contigo
Es navegar en una estrella hasta el espacio,
Es embriagarme
con el susurro de tu hablar tierno y despacio.

Dormir contigo
Es conocer la dimensión que tiene un verso,
Sentir que duermo
Y al mismo tiempo conocer el universo.

Dormir contigo
Con tu cabello acomodado aquí en mis brazos,
Y el terciopelo que me brinda tu regazo,
Que maravilla dormir contigo.

Dormir contigo
Con la ilusión de que despertaré mañana,
Con el calor de un nuevo día en la ventana,
Fue algo hermoso, amor, dormir contigo...


Siguen bailando mucho tiempo, porque no desean la compañía que les espera en la mesa.

Mario baila unas piezas con Marcela, y Daniel charla con D. Roberto, Dª Margarita y Hugo sobre el próximo lanzamiento.

Al rato, vuelve Calderón diciendo que ya ha pagado y que pueden irse.

Marcela se marcha con su hermano, que la va a dejar en su casa.

- Sígueles, Daniel! Estoy segura de que van a pasar la noche juntos.

Y el doctor Mortis les sigue para comprobar la teoría de Marcela.



******************************************************



Entran por el piso de Betty. Vienen besándose y acariciándose desde el garaje.

Armando cierra la puerta con un ligero golpe de tacón, la toma en brazos y hundiendo la cara en el cuello de Betty, la confiesa su más íntimo deseo desde hace mucho tiempo.

- Te deseo! Deseo hacer el amor contigo!

Betty se abraza a él con fervor y le sorprende al decir:

- Yo también deseo hacer el amor contigo, Armando.

Con ella en brazos, se dirige al dormitorio que comparten desde hace varias noches.

Betty busca casi con ansiedad los besos de él, y sus labios suaves y cálidos aumentan en Armando su apasionado delirio.

Se besan largamente, y luego quedan mirándose en silencio y respirando agitados.

Comienzan a deshacerse de las ropas... Armando extiende una mano, pasa un dedo a lo largo de la línea de la clavícula de ella, y los nervios de Betty vibran con el placer que el contacto le produce.

Terminan de quitarse la ropa uno a otro, Armando la recorre todo el cuerpo con una mirada larga y acariciante, y a continuación se tienden en la cama.

Entierra su cara en la suave y sedosa melena, aspirando una fresca fragancia.

Betty empieza a vibrar con las caricias y siente que se debilita, pues despiertan en ella deseos y sensaciones que no sabía que existían.

Los besos de Armando la abrasan, las caricias la dejan jadeante…

Oye la voz de él en su oído, ronca e ininteligible, con una urgencia que revela su necesidad y deseo…

Y en lo más profundo de Betty nace una chispa que crece hasta convertirse en ascuas ardientes, que difunden su calor en oleadas, y llegan hasta el límite de sus sentidos.

Jadea y ahoga una exclamación medio de sorpresa, medio de dolor, cuando él entra en ella, y una punzada quemante se extiende por dentro, entre sus muslos.

- Ah!!! – Se queja.

Armando se paraliza comprendiendo, pero segundos después Betty vuelve a moverse retomando el ritmo anterior, y se deja arrastrar por la pasión que él la despierta.

Instantes más tarde, mientras Armando la sigue besando, empieza a disolverse en una marea de placer, experimentando por primera vez el éxtasis y la plenitud del amor...

Armando se desliza a su lado, pero la sigue abrazando muy satisfecho por lo que acaba de descubrir.

- Betty, por qué no me dijiste que eras virgen?

- Qué pena contigo! – Dice acurrucándose en sus brazos.

- Habría sido más tierno…

La besa la frente y acaricia su espalda.

- Lo has sido, pero no había solución.

- Como tienes novio, di por supuesto… ya me entiendes…

- Pues ya ves que no hay que presuponer nada. – Con voz mimosa pregunta. – Estás defraudado?

- Ni más faltaba! Estoy encantado, y me siento muy feliz de que ningún hombre haya sido para ti más importante que yo…

- Te amo! – Declara Betty apretándose contra él.

Y él iba a responder con otro “Te amo”, pero no sabe por qué… es incapaz de pronunciar esas sencillas palabras.

En su lugar, atrapa de nuevo sus labios y la besa con una mezcla de pasión y ternura que les hacen sentir deliciosamente todas las terminaciones nerviosas de sus cuerpos..



CONTINUARÁ...


Pero qué listas son mis niñas que saben la dificultad de SÓLO dormir con Armani...

El caso es, que durante un tiempo... SÓLO durmieron! Pero, claro, "tanto va el cántaro a la fuente... que al final..."

Acaso pensáis que Betty es tonta? o cegata? o insensible a los encantos de...?

Pero... parece que Armando tiene algún problemilla de comunicación! Parece incapaz de pronunciar unas palabras muy sencillas...

Ay, señor. Qué cruz!!! Esto tendrá consecuencias?

Besos a las que lo leáis, porque últimamente los foros están poco concurridos...

 
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