| Entre tu sombra y la mía.- Capítulo XXIJune 10 2011 at 4:21 PM No score for this post | Calipso (no login) | |
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Armando la tiene entre algodones, aunque ella insiste en que el embarazo es algo natural y el cuerpo de la mujer está preparado para ello.
Se lo comunican a los cuatro futuros abuelos y a los tíos, avisándoles que a Gonzalo se lo dirán más adelante, y todos quedan muy felices de que la familia aumente.
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Capítulo XXI.- Hermanos! Es que se olvidaron de mí?
Pasan un par de meses de felicidad absoluta, y Betty empieza a lucir un proyecto de barriguita, así que consideran que ha llegado el momento.
Una tranquila tarde de domingo de mediados de junio, están los tres en casa y Betty guiña, a su modo, un ojo a Armando.
- Gonzalo, tengo que decirte una noticia.
El niño levanta la vista de sus juguetes con curiosidad.
- Noticia?
- Sí. -Toma la palabra Armando.- Y nosotros creemos que te va a gustar.
El muchacho, ya intrigado, salta al sofá y se coloca entre ellos.
- Cuál es esa noticia? -Les mira alternativamente a uno y otra.
- Que estoy esperando un bebé. -Dice Betty suavemente.
- Sabes qué quiere decir eso? -Pregunta Armando.
- Vamos a tener un niño? -Aventura.
- Ajá!
- Voy a tener un hermanito! -Levanta los brazos como si hubiera marcado un gol.
- Bueno, hermanito o hermanita.
- BIEN! Mi amigo Pablo ha tenido un hermanito y dice que va a jugar con él al fútbol. Ahora yo también voy a poder.
- Pero tendrás que tener paciencia, porque vas a tener que esperar un poco para eso.
- Claro, porque no tenemos el equipo. -Razona él.- Pero les pediré a los Reyes Magos que nos traigan las camisetas, los pantalones, las medias y las botas, y ya podremos jugar.
Betty y Armando se miran divertidos por la idea que se ha hecho el niño.
Gonzalo rodea con un brazo el cuello de cada uno y les acerca las cabezas para que le besen. Luego se gira a Betty.
- Lo tienes en la tripita?
- Sí. Quieres darle un beso?
- Sí. -Le besa la barriga a su madre y luego pregunta bajito.- Cuándo sale?
- Más o menos para Navidad.
- Y para eso falta mucho?
- Seis meses. Falta bastante porque el bebé ahora es demasiado pequeño y tiene que ir creciendo dentro de mi barriga.
- Pero eso es mucho. No puedes hacer algo para que nazca antes?
- Eee... no.
- Puedes comer más para que crezca más rápido. -Sugiere a su madre.
- Es que esto no funciona así, Gonzalo. El bebé debe nacer a su tiempo.
- Y qué voy a hacer yo hasta entonces?
- Ser bueno y tener paciencia. -Contesta Armando de inmejorable humor, y le revuelve el pelo con cariño.- Y ahora quieres que juguemos con tus bólidos de Fórmula 1?
- Key! -Se levanta del sofá como un torbellino.- Yo soy Fernando Alonso.
- Bueno, y yo Montoya. -Elige Armando, satisfecho.
Se van los dos a la habitación de Gonzalo y Betty sonríe acariciándose el abdomen porque su vida no puede ser más feliz.
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Un mes después, una tarde que presagia tormenta, aparece por el barrio de Palermo un individuo que lleva varios años fuera de Bogotá, y recorre las calles buscando a la panda del bueno para nada de Román.
Al fin localiza al grupo al fondo de una calle estrecha y se encamina hacia ellos.
Unos charlan apoyados indolentemente en la pared de una casa, mientras otros y varias chicas están sentados en el bordillo de la acera planeando cómo matar el tiempo de esa bochornosa tarde, y a costa de quien pueden divertirse.
Pero cuando el extraño se les acerca y les saluda con una sonrisa torcida, todos dejan lo que están haciendo y le miran con una mezcla de curiosidad y enojo por creer que es de otro barrio y viene buscando gresca.
Pero se sorprenden más cuando le oyen saludar.
- Román! Hermanos! Es que se olvidaron de mí?
Ahora sí que le miran con extrañeza al tiempo que se preguntan quién es ese tipo.
- Muchachos, yo sé que estoy cambiado, pero no me digan que no se acuerdan de mí.
Los chicos se acercan a él para estudiarle a corta distancia, y de pronto uno aventura con poca seguridad...
- Miguel?
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Pasan el resto de la tarde hablando de todo lo sucedido en los años que llevan sin verse, y se ponen al corriente de lo acontecido en el barrio y en la vida de Miguel.
- Hiciste bien en irte volado después de ganar la apuesta de la fea. -Comenta uno.
- Sí, porque salió el padre a buscarte, y ese tipo es chiquito pero matón.
- Por eso me marché. Me imaginaba algo así y quise poner tierra por medio. Pero de todos modos no entiendo que esa chica le contase a su padre lo que hicimos. Acaso esperaba que me casase con ella? Ja, ja! -Ríe groseramente.- Con ese espantajo!
- Yo creo que ella no se lo hubiera contado si no hubiera pasado lo que pasó. -Dice una de las chicas.
- Y qué pasó? -Miguel está intrigado.
- Pues... -La muchacha mira a todos dudando si decírselo, porque no sabe cómo puede reaccionar.
Entonces Román toma la palabra y pronuncia una rima con una grosera risotada.
- Pues que con un solo empujón la preñaste, campeón! Ja, ja, ja!
Le da una fuerte palmada en la espalda que casi le tumba, por la impresión y por la fuerza del envite.
De primeras, Miguel se queda mudo y sólo da boqueadas como un pez que se asfixia fuera del agua. Después pregunta:
- Tu... tu... tuvo un hijo? Mío?
- Sí. Un chino bien majo y espabilao.
Se queda asimilando la sorpresa mientras mira las caras del grupo de una en una, pidiendo confirmación. Luego de ver que todos asienten, contesta displicente:
- Bueno, pues que se lo coma con patatas. Que lo tome como un regalito que le hice a nueve meses vista.
- Miguel, no se alegra de tener un hijo?
La pregunta viene de otra de las chicas que sigue sentada en el bordillo de la acera.
Él la mira y se encoge de hombros.
- Por qué me voy a alegrar? Esta vida es muy arrastrá y le va a tocar vivir malamente en la calle, como nosotros, o trabajando sin descanso por unos pocos pesos como el señor Hermes.
Se sienta en un escalón porque anda escaso de fuerzas.
- Pero es que todavía no le hemos contado todo, hermano.
Ahora el que habla es otro de los chulitos de la pandilla, y todos se echan unas risas anticipándose a lo que van a decirle.
- Pues, venga, suelten la lengua. -Le quita el cigarrillo al que está a su lado para dar unas caladas.
- Su amorcito resultó ser más guapa de lo que mostraba.
- Valeria Mazza. No diga más! -Se burla Miguel.
- No tanto, pero vea: se quitó el capul y se alisó el pelo, se cambió las gafotas por otras pequeñitas, quemó los horribles ropajes que llevaba y se compró vestiditos, pantalones, blusitas... mmm... se va imaginando? Reacciona alguna parte de su cuerpo?
- Ja, ja, ja! -Ríen todos a coro.
- Pues no, porque todavía sus besos seguirán arañando la lengua.
- Para nada, hermano. También se libró de los hierritos y le quedaron los dientes como perlas. Explica una de las chicas dejando entrever un poco de envidia.
- Toda una mamita, se lo aseguro. -Afirma Román poniendo morrito como para tirar un beso.
- Pues si está tan linda, pídale su mano al ogro de su papá. -Responde Miguel mordaz.- Aunque quizá ahora no le pare bolas.
- No. Perdí la ocasión porque se adelantó un tipo y se casó con ella.
Román da el último golpe observando cuidadosamente la cara de Miguel, y ve que esto sí le ha impactado.
- Se casó? -Pregunta sorprendido.
- Ajá!
- Con uno del barrio?
- No, compadre. Con su jefe. Un individuo rico que vive en la zona norte de la ciudad.
Miguel entorna los ojos y piensa con mezquindad que va a intentar sacar partido de la interesantísima información que acaban de proporcionarle.
- A ver si me dicen la dirección y voy a hacerle una visita a mi hijo...
- Y eso? -Se sorprende ahora Román.- No dice que no le importa el chino?
- Es que de pronto se ha apoderado de mí el amor de padre. -Sarcástico y con mirada fría.
Román comprende que lo que le mueve es saber que el marido de Betty es rico.
- Vea, hermano, poder... podemos averiguar donde vive, pero no le va a servir de nada porque en esa zona tienen porteros y vigilantes de seguridad en todas las casas, y a nosotros se nos nota que somos unos peladitos, así que no le dejarán ni acercarse.
- Pues tengo que hablar con ella para interesarme por el bienestar de mi hijo a como dé lugar. Incluso le hablaré del gran amor que siento por él desde que he sabido que tengo un heredero.
- Heredero? Heredero de qué, hermano?
- De miseria. -Con crudeza.- Y si no quieren que eso le pase al chino tendrán que escucharme.
Todos le miran a él primero y después se miran entre ellos, impresionados por el cinismo, frialdad y rencor que atisban en el viejo compinche de correrías.
- Hermano, yo que usted no le buscaría las cosquillas a los ricos. -Aconseja Román.
- Si quieren quedarse con mi hijo, van a tener que compartir conmigo su plata.
- Pero si a usted no le importa el niño...
- Desde luego que no, pero si ser su padre me puede proporcionar dinero para vivir mejor, no voy a desaprovechar la oportunidad.
Vuelven a quedarse todos helados porque éste no es el Miguel que ellos conocían.
Aquél era un muchacho desvergonzado y chulito, pero simpático y alegre, y el que ha regresado al barrio unos años después es frío y cínico, y hasta deja ver un punto de crueldad.
Román le observa serio, y luego le pregunta dando un giro a la conversación:
- Qué ha sido de su vida durante este tiempo? No le han tratado muy bien, ah?
Miguel le mira sin prisa, luego baja la cabeza y pregunta a su vez.
- Román, le parece que mi aspecto es de haber tenido una existencia exitosa?
- No.
- Bingo! -Se queda callado un rato y luego empieza a hablar despacio.- Desde que me marché sólo he ido de mal en peor. Me hundí cada vez más en el fango. Ha sido como si tuviera que pagar lo que hice a esa chica...
- Dónde se fue?
- A Medellín, y me enrollé en una panda como ésta, pero estaban metidos en la droga hasta las pestañas, y aunque de primeras yo no quise enredarme con eso... tuve que hacerlo para ser aceptado en el grupo. -Hace una pausa recordando.- Caí en un infierno que me ha destrozado la vida y me ha convertido en un amargado. Finalmente conseguí salir de la droga gracias a los voluntarios de una O.N.G. pero ya fue demasiado tarde para mí.
Continúan hablando el resto de la tarde y todos se quedan muy impresionados por lo que les cuenta Miguel.
La última en hablar es una chica que le dice:
- Yo creo que ya no puede ofrecer nada bueno a su hijo. Debía renunciar a conocerle y a intentar sacar provecho de Betty. Ya le hizo sufrir bastante entonces para volver ahora a darle problemas.
Todos miran con admiración a la muchacha, y Román asiente con la cabeza aprobando sus palabras.
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A las siete y media en punto de la mañana del día siguiente, Armando detiene el coche delante de la casita de los Pinzón, para que Betty acompañe a Gonzalo y le deje al cuidado de los abuelos que a las nueve le llevan al colegio.
El niño, normalmente, va muy contento, pero hoy va más porque le dan las vacaciones estivales, y en el cole han preparado una gymkhana con muchos juegos adecuados a cada nivel, de manera que está convencido de que lo va a pasar de película.
Va vestido con un pantalón corto, un polo y una gorrita, porque ayer le dio una nota su profe avisando que iban a tener actividades con pintura de dedos y con agua en el patio de recreo, así que debían llevar ropa que no importase si se manchaba o mojaba.
- Mami, si me mancho de rojo al pintar un coche de bomberos, qué pasa?
- Nada, mi amor. -Le lleva de la mano por el caminito que lleva hasta la puerta.- Luego se lava y otra vez está todo limpio.
- Y si me mojo?
- Te puedes mojar un poquitico. No te vayas a empapar que después te quedas frío. Quiero que seas juiciosito, key? -Abre la puerta.
- Key!
- Buenos días, m´hija. Hola, Gonzalico. -Doña Julia da un beso a cada uno.- Tiene que darme algún recado?
- Sólo que le recuerde que no se moje de arriba abajo. Como le gusta tanto el agua...
- Vale. Yo se lo recuerdo ahora cuando le lleva al cole. Hasta la tarde, Bettyca.
El niño ha salido corriendo en busca del abuelo, y Betty alza la voz despidiéndose.
- Buenos días, papá! Hasta luego, Gonzalo!
- Adiós, mami.
- Hasta luego, hija. -Contesta don Hermes.
Betty vuelve al coche, se sube y Armando arranca con dirección a Ecomoda sin saber que están siendo observados.
CONTINUARÁ...
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Hola, m´hijitas! Ha llegado al barrio una sombra siniestra y muy alargada con ganas de hacer daño. Lo logrará? Besos.
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| Respuestas- Noooooo - Yetbri on Jun 10, 2011, 5:34 PM
- Espero - Verónica on Jun 10, 2011, 6:08 PM
- maldito - fernyyuki on Jun 10, 2011, 7:32 PM
- maldito - fernyyuki on Jun 10, 2011, 7:32 PM
- HABER SI HACEN.... - mcarmenb on Jun 10, 2011, 8:38 PM
- No sabemos como... - Guiomar y Celia on Jun 11, 2011, 12:27 AM
- Pobrecito - Fanarg on Jun 11, 2011, 4:50 AM
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