Amaris hizo todos los intentos posibles para llegar al funeral de Rodrigo, especialmente para acompañar a su amigo Julián, pero cuando noto que había agotado todo su dinero que le quedaba para movilizarse en taxi le hablo al chofer…
Señor, me puede dejar en esa bomba de bencina?
Pero como señorita, si me dijo que iríamos a un cementerio-dijo el chofer del taxi.
Es que no me alcanza la plata y todavía debo devolverme, estoy justa, lo siento.-decía Amaris mientras veía como el taxímetro subía y subía.
No se preocupe señorita, yo la dejo hasta el próximo cementerio y no deberá pagarme nada mas.
Me habla en serio?
Si pue!, no la voy a estar palanqueando.
Amaris se sintió feliz, poca gente había tenido tan lindas actitudes como la que estaba teniendo el chofer, aunque en su corazón, la idea de que el chofer quería algo mas no estuvo lejana.
Amaris se fue en silencio.
Mientras tanto, en el cementerio, las cosas iban de lo más normal. El cura dio su sermón y algunos compañeros de curso dieron su discurso… Julián intento no escucharlos por que sabían que no provenían de ninguna experiencia certera, sabia que Rodrigo no era querido por muchos…
Al bajar el ataúd con el cuerpo, el papá de Rodrigo derramo sus primeras lágrimas sin dejar de pasar por su cabeza los momentos mas lindos de su hijo. Lanzó una rosa, cruzo sus manos y sus lágrimas siguieron cayendo.
La Jechu estaba al lado de Julián y lo ignoro sin darse cuenta. Ella no derramo lagrimas, solo sentía que su pena era mas culpa que cualquier otra emoción.
Me quiero ir Julián-dijo la Jechu
Pero como nos vamos a ir ahora Jechu, si esto aun no termina.
Vàmonos, no quiero más.
Estas segura?-dijo Julián mirando hacia atrás por si aparecía Amaris.
Si, segura.
La Jechu tomo la mano de Julián y se lo llevo fuera de toda la ceremonia.
Mientras Olga, que estaba escondida tras un árbol con un velo negro veía como enterraban a Rodrigo no pudo percatarse que sus amigos se habían ido. Su pena podía más. Sus lagrimas también.
El cuerpo en el ataúd descendió hasta el fondo de la tierra, fue cubierto por rosas rojas y blancas, nada más. La tierra cubrió tales rosas hasta el límite…Al rato, la familia de Rodrigo se comenzaba a ir, ya no quedaba nadie. Era la oportunidad precisa para que Olga se acercara al cuerpo ya enterrado, a darle una despedida que según sus raciocinio seria la ultima.
La Jechu se llevo a Julián bien lejos, tomo una micro y Julián solo se dejo llevar con la preocupación de que Amaris llegaría en cualquier momento.
Creo que no hicimos bien Jechu-dijo Julián ya sentado en la micro.
Ah!, no seai tan enrollado…
Es que no entiendo por que reaccionas de esta manera.
La Jechu se puso nerviosa y no supo que responder, miro hacia la calle y no respondió.
Dime que te pasa Jechu!...no soy tan estùpido como parezco.
Desde cuando te importo tanto?
No se trata de eso Jechu, se trata de que estas mal…demasiado mal para solo ser la muerte de Rodrigo…tu cachai quien era Rodrigo no?...recuerdas?-dijo Julián ya levantando la voz.
Insensible!!!...weon insensible!
No te entiendo Jechu, dime la verdad, se que algo pasa.
Sabes…la verdad es que realmente cualquier muerte me afecta de sobremanera…es eso ok?
Ok-dijo Julián guardando silencio y sin preguntar mas de lo debido
Julián sintió que estaba siendo engañado, pero en realidad estaba enrabiado por que la Jechu lo saco casi sin su consentimiento del funeral, mientras que el esperaba a Amaris. Sintió mas tarde que estaba siendo injusto, razón por la cual después de algunos minutos Julián la abrazo y se fueron en silencio.
A todo eso, donde estamos?-dijo la Jechu mirando hacia la calle
ee…no se, yo solo te seguí a ti-dijo Julián.
Chucha!, bajémonos weon!, estamos en una población!.
Olga seguía arrodillada bajo el toldo verde que cubría aquel cúmulo de tierra, sus lagrimas no dejaban de cesar…
Perdóname Rodrigo….yo nunca quise esto, se que fui la culpable-decía Olga entre sollozos…
Tu sabes…tu fuiste el primero en todo en mi vida….no te mueras Rodrigo!!!!-grito entre llantos desconsoladores la pobre muchacha que cayo rendida sobre la tierra que cubría el ataúd….ahí siguió llorando durante varios minutos.
Mientras tanto, Amaris se bajaba del taxi que la dejaba en el último cementerio que tenia uso de razon que existiese el chofer.
Aquí esta señorita, si el finao no esta aquí es por que definitivamente el finaito no quiere naida con usted-dijo el chofer
Muchas gracias, no sabe como se lo agradezco-dijo sonrientemente Amaris.
Aquí tiene ( le paso el dinero)
No tiene nada que agradecer, usted parece ser una buena persona.
Amaris se bajo del taxi con sus ropas blancas y sus joyas que sonaban como campanitas al caminar. Su vestido blanco y bordado que llegaba hasta sus tobillos era toda una novedad casi bizarra para las mujeres tan top que venían saliendo de algunos entierros, todas de negro, tacones altos y con lágrimas que parecían no parecer…
Amaris camino lo mas rápido posible hacia la cabina de informaciones para preguntar por el entierro de Rodrigo Bustamante, teniendo la información apresuro mas su pasos casi corriendo por el delicado césped que cubría las tumbas…
Al rato, Amaris estaba en la dirección que le habían dado, pero solo había una persona, no pudo divisar bien si era hombre o mujer, pero había una persona llorando y tirada sobre la tierra…la preocupación de Amaris fue mayor ante tal espectáculo que se acerco hacia esa persona que al acercarse se dio cuenta que era una mujer que hablaba…
Es cierto, yo te hice daño, es cierto que intente hacerlo y destruir tu vida, pero todo fue por que me amaste, me quisiste dar amor…no entiendes mi amor? Perdóname!, perdóname!, es anoche no debí haberte…
Perdone…pero me parece que necesita ayuda-dice Amaris de pie y con su rostro de preocupación.
Olga se queda impactadísima, mas que por el hecho de que la hayan visto, por el hecho que la hayan escuchado.
Quien eres tu?-dijo Olga con lagrimas y tierra en el rostro.
Yo venia a un entierro, pero no lo encuentro…y solo veo que estas mal-dijo Amaris intentando acercarse.
No te acerques quieres?, quiero estar sola.
Pero, déjame ayudarte.
Andate quieres!!
Ok, me iré- dijo Amaris caminando lentamente hacia atrás con una sensación de miedo que no se pudo explicar. Se dio vuelta y siguió su camino intentando mantenerse de pie ya que el susto que le provoco esa mujer la dejo en estado de total descontrol y desacierto, sin embargo vuelve a mirar hacia atrás y ve que el rostro de aquella mujer, que en realidad no era mas que una joven, estaba cubierto de sangre y tierra.
No, esto no puede ser-dijo Amaris culpando a su mente de cosas que no tenían explicación. El miedo pudo mas por ella, necesitaba a Julián.
Ya fuera del cementerio se acerca a Amaris el encargado de información y le dice que el funeral ya acabo y que no queda nadie…
Lo más probable es que le di la dirección mala, haber, déjeme confirmarla.
OK-dijo Amaris entregándole el papel que el le dio.
Que extraño, es la dirección correcta-dijo el encargado.
Me va a perdonar señorita, pero no entiendo que pasa aquí.
Amaris se fue derrotada del aquel cementerio con muchas sensaciones de vació intenso…no había encontrado a Julián, lo había dejado solo y mas encima, tuvo un encuentro muy extraño con una joven que la dejo en estado de un miedo inexplicable.
Una lagrima recorrió su rostro…(suena su celular)
Alo Julián?.
No, que Julián?-dice Josué.
Ah!, perdona (sonríe) es que esperaba un llamado-dice Amaris.
Donde estas?
Ocupada, por que?
Me gustaría saber que piensas de lo que te dije el otro día…
Bueno, creo que no es el momento sabes…ahora me siento un poco cansada-dice Amaris mientras camina hasta el paradero de la micro.
Realmente me importas Amaris.
Si?-dice ella con cara de incertidumbre.
Tanto así como ahora-dice Josué mientras toca el hombro de Amaris y se le acerca al rostro.
Amaris queda impresionada, aunque no tanto después de lo que creyó ver.
Tú siempre me impresionas chiquillo-dijo Amaris.
Es por que me importas-dijo Josué cortando esta vez el teléfono.
Miranda estaba a pasos de abrir la puerta de su casa cuando sintió un extraño presentimiento.
Miranda, relájate…-se decía a si misma mientras tomaba aire para tranquilizarse.
Ella ignoraba la sorpresa que le esperaba adentro de su casa, sin embargo, se sentía valiente para enfrentar lo que se viniera.
Abrió la puerta de la casa y noto que el equipo musical del living estaba encendido, sonaba una vieja canción de “Bee gees”. El corazón comenzó a palpitar cada vez mas fuerte y la sensación de miedo la consumió por completo.
Julián!, hijo!, donde estas mi rey?
Nadie respondía.
Miranda se acerco al equipo de música y lo apago, por que eso le traía malos recuerdos…supuso que a Julián se le quedo la radio encendida. Dejo su cartera en el sofá terracota que miraba hacia la ciudad que ya estaba iluminada.
Por que apagas la música…amo esa canción.
Miranda dio un salto del susto y se desarmo completamente, hasta que miro hacia donde venia la voz. Era Rolf.
La Jechu y Julián estaban casi al otro lado de la ciudad y estaban totalmente perdidos.
Sabes cuanto va a salir un taxi hasta mi casa Julián?-dijo la Jechu
No se-dijo Julián encogiendo los hombros
Como no te diste cuenta oh!!!
Pucha…si tu tomaste la micro, yo solo te seguí-decía Julián.
Que hora es?
mmm…deja ver, las 8:12 pm.-dijo Julián.
Puta la wea! Que es tarde por la misma chucha!-decía la Jechu zapateando la calle.
Tranquila mujer…veremos como salir de aquí.
Lo dices como si supieras mucho…a penas sabes tomar micro.
Sabes…será mejor que te calles y me sigas-dijo Julián caminando hacia una botillería.
Aquí nos ayudaran-dijo más tranquilo Julián.
Llegando a la botillería se dieron cuenta que no había nadie, pero que estaba abierta; sin embargo igual entraron y llamaron…
Alo!, hay alguien aquí?-decía la Jechu.
Aloooo!.
No pasaba nada.
Alo señora???-decía la Jechu…..tengo hambre señora o señor!-dijo la Jechu mientras pasaba al otro lado del mesón de ventas para sacar un “súper 8”.
Puta weon, no hay cosa mas rica que los “súper 8”, mas aun cuando se tiene hambre. Queris uno?
No Jechu…
Puta, pa que hacis tanto atao si ahí le deje los $100-dijo la Jechu cuando se escuchaba que a lo lejos una patrulla de carabineros se acerca.
Que habrá pasado?-se preguntaba la Jechu.
La patrulla de carabineros se estaciona fuera de la botillería.
Oh my god!-dijo la Jechu. Julián estaba de todos los colores y no reaccionaba.
Los carabineros se bajaron de la patrulla armados apuntando hacia los dos jóvenes que estaban en la botillería.
Ambos jóvenes levantaron las manos sin pensarlo mucho la Jechu no se dio cuenta que tenia aun el súper 8 en la mano, si que le dio una ultima mordida y lo tiro al suelo.
Ellos son señores carabineros!, ellos!-gritaba un caballero con anteojos y bastón. Ellos son los ladrones!
No puede ser, esto es un sueño-decía Julián para si.
Amaris y Josué estaban agotadísimos, mas Amaris que Josué…Josué la llevo al Mcdonalds por que Amaris estaba muriéndose de hambre.
Amaris vio como noble la actitud de Josué aunque la comida chatarra no era de su total gusto, sintió que el estaba a su lado y que la estaba cuidando. Se sintió protegida y querida, necesitaba eso.
Te gusto?
Estaba muerta de hambre-le dijo Amaris.
Me gusta como eres-dijo Josué mirándola.
Gracias.
Josué se acerca y le da un beso.
Amaris se deja llevar y se lo responde.
Ya siendo al hora de llegar a su casa, Amaris le pide a Josué que se vayan y así lo hacen…Josué en su auto pone la música muy fuerte, “música sound” y Amaris simplemente se ríe.
Ya llegando a su casa, Josué baja el volumen de la radio y detiene el motor.
Me gustó lo que paso hoy día-le dice Josué mirándola a los ojos.
Entiendo que te haya gustado, por que estuvo bien-dice Amaris sintiéndose un tanto cohibida.
Pololea conmigo
Amaris pensó mil cosas en ese instante, su familia, sus amigos, Julián, su soledad, su hermana enferma, sus silencios, sus gustos y vio que nada de eso tenia coherencia con la persona de Josué…simplemente dejo llevarse por lo que en ese momento quería y necesitaba. Josué le estaba dando cariño y protección. Eso necesitaba.
Josué, he vivido todo un día lleno de cosas que nunca imagine vivir…soy una persona complicada, no soy fácil de llevar.
Si o no?-dice Josué.no quiero explicaciones.
.Acepto-dijo ella y se bajo del auto. Josué no se quedo tranquilo y también se bajo y se acerco a ella.
Y así me dejas?-dice Josué
Como?
Terminemos esto bien. Josué la besa y ella se deja besar.
Chao preciosa-le dijo Josué.
Así, desde la casa de Amaris, su hermana miraba como su hermana caía nuevamente en una trampa que la haría sufrir. Una trampa de un hombre que nuevamente le mentiría.
This message has been edited by lukasstone on Jul 10, 2003 6:37 PM
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