Los Posibles Rivales
Por lo que hemos visto hasta ahora, éstos podrían ser los rivales. Las alianzas llevan más tiempo
Por Alberto Rudich
De acuerdo con la conducta que hemos visto de los hermanitos en estos pocos días, es difícil juzgar sus caracteres y desempeño, pero sí se comienzan a definir algunos rasgos que apuntan es direcciones más o menos definidas. O, lo que es lo mismo que el rollo anterior, no los conocemos bien, pero ahí vamos.
Y si observamos direcciones, podemos detectar elementos de conflicto.
Con toda la reserva que se debe tener al tratar de acomodar a individuos que son únicos e irrepetibles, dentro de tipos generales que nos permitan clasificarlos, podemos decir que los tipos dominantes son también competidores, ya que sólo uno de ellos funciona dentro de un grupo.
Sabina y Raquel, por ejemplo, parecen ser del mismo tipo de líderes, de aquellos que pretenden “reformar” a los demás y conducirlos “por el camino del bien”. Sabina ha estado más activa, escuchando y aconsejando a distintos compañeros sobre lo que deben hacer con sus problemas. Raquel declaró en entrevistas previas que haría labor en la casa para que se consumieran comidas “sanas” (ella es vegetariana, el ser humano, lo último que supe, era omnívoro, lo que incluye las hamburguesas). Sin embargo, Raquel ha estado bastante tranquila, dejando que Sabina destaque y acabe por caerle gorda a compañeros y público por igual. Tal vez más adelante, después de que Sabina sufra las consecuencias de sus sermones, la comida vegetariana pretenda regir la casa.
Una tercera en discordia sería Silvia, quien tiene también su cerebrito y un buen colmillo, además del “look” que no tienen las otras. Su error sería confiar demasiado en su experiencia y abaratar su imagen. A su vez, Vanesa pretende competir con La Chiva en el terreno de lo sexy, pero Vanesa sólo logra el “sexy look” cuando se arregla y las actividades han sido muy relajadas hasta ahora, además de que Vanesa no tiene nada que ver con el físico de Silvia.
Las chicas más chicas
Entre los “fuertotes” podría haber rivalidad, pero en la sesión de ejercicio de hoy quedó claro que es Alejandro quien manda en ese terreno y que Alfonso es más forma que sustancia. La diferencia de edades, sin embargo, los separa y evita un enfrentamiento mayor, así como la madurez de Alejandro y el narcisismo de Alfonso, quien sólo tiene ojos para Alfonso.
En el terreno de los “desocupados” encontramos a Oscar, el Vampiro y a Tony, el niño bonito de su casa. Oscar tiene a su favor el colmillo de su edad, su buen humor y constantes puntadas, aunque los avances de Vanesa podrían hacerlo ver mal, precisamente por la diferencia de edades. Tony tiene a su favor su juventud (dicen que todo lo disculpa pero no se lo crean) y sus lindos ojitos, pero parece ser todo o es todo lo que ha mostrado hasta ahora.
En el terreno de la juventud inocente la reina sería Carolina. ¿Quién se atrevería a nominarla sin pagar las consecuencias? Tatiana sería su competidora. Es una buena chica, como lo demostró en la prueba de los nidos y muy guapa, pero le falta la elocuencia de Carolina. Desgraciadamente para Carolina, si su juventud es su virtud también es su pecado porque se preocupa por problemas que, comparados con los que la rodean, son definitivamente tontos, como el que su novio no estuviera en la casa para despedirla el domingo pasado.
El sector popular
Otra categoría que podríamos llamar “popular” la ocupan Wendy y Mauricio, quienes tienen muchas posibilidades de permanecer en la casa. Entre ellos no existe rivalidad, por la diferencia de sexos y de vidas. Ella se ha sobrepuesto a una niñez terrible, y tiene los moretones para demostrarlo. Él es un hombre de familia, responsable y bastante sabio para su corta edad. Su diferencia de clases con los demás puede ser motivo de rechazo dentro de la casa. Le pasó a Denisse el año pasado, aunque estos hermanitos parecen ser más inteligentes aunque también son condescendientes con “los pobres”. Sabemos que esta distancia responde al temor de enfrentarse con personas cuyas experiencias de vida los más favorecidos no hubiesen podido enfrentar. La ventaja de ambos chicos se encuentra afuera, con el favor del público, que de seguro los hará fuertes.
Nos queda Rodrigo, quien pudo haber rivalizado con Alejandro y Oscar en cuanto a que son los mayores o con Sabina en que son los “preparados”, pero desde que reveló que es gay, podemos ubicarlo en una clase aparte. Su revelación, sin embargo, le ganó el respeto de sus compañeros y de grandes secciones del público. Tal vez, en este momento, sea el hermanito más “fuerte” dentro de la casa.
Hasta el momento, esto es lo que vemos. Habrá que estar pendientes de cómo evolucionan las relaciones.