Lo que queda del Vampiro
Quizá por la tensión de la expulsión, el Vampiro se ha mantenido particularmente aislado. Sus compañeros ya lo notaron y hablan de ello.
Por Alejandra Moreno
Mientras Rodrigo lava su ropa, él y Vanessa coinciden en que el Vampiro ha estado un poco alejado de sus amigos y ha preferido estar en su cama dormitando o leyendo “La Reina del Sur".
"Pero si en verdad somos importantes para él ya nos dirá qué le pasa", se consolaba el Rod mientras estaba ahora sí que en el lavadero.
Mauricio en cambio no deja de pensar en que mañana a esta hora deberá de empacar su maleta porque quizá sea él quien salga de la casa por la noche, pero al menos se consuela al pensar que su Vampiro también tendrá que hacerlo y no estará solito en ese triste momento que todos invariablemente van a vivir.
Pero no nos perdamos de la plática que sostuvieron Rodrigo y Vanessa antes de que llegaran Tony y Mauricio a interrumpir sin querer la charla que era nada más de dos. El “Ro Ro” comentaba que –al menos en su caso- él estaba seguro de que tres personas no estaban siendo hipócritas: Vanessa, Sabina y Tony, así que les sería fiel a ellos hasta donde más pudiera, pero que sin embargo no podía meter las manos al fuego porque ellos sintieran lo mismo: caso Tony.
Sacando conclusiones.
“Creo que si estoy nominado junto al Vampiro, por ejemplo, y Tony tuviera el poder del veto, salvaría al Vampiro en lugar de a mí”, le decía a Vanessa, que sólo se limitó a responder: “¿neto? No creo”, pero luego se atrevió a dar sus pronósticos finales, es decir, los cuatro nombres finalistas: Rodrigo, Silvia, Tony y Vampiro.
Así, entre jabón, agua y ropa sucia, también comentaron de lo serio y apartado que ha estado Tony, e incluso en la idea de que el más chico de la casa estuviera molesto con Vanessa, lo cual fue desmentido cuando Tony se acercó a platicar con ellos.
A pura tortilla para economizar.
¿Entonces qué le pasa? Nada serio, sólo que no ha dormido bien y dice que eso lo tiene cansado, pero que no tiene nada contra nadie, ni le molesta algo en particular.
Corre el día 31, y mientras unos lavan ropa y otros hacen tortillas para llenar la panza en estos tiempos de austeridad, otros prefieren estar solos con su soledad.
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