Return to Index  

CAPITULO 92

February 9 2004 at 1:03 PM
No score for this post
LUCIA  (Acceso dia27)
de la dirección IP 195.77.28.142

 

Aitor y Leopoldino hablan muy tranquilos en la sala. Marciana los ve y se acerca a ellos. Muy enojada, dice:
--¡Tenemos que hablar sobre el hijo que estoy esperando!
Leopoldino la mira nervioso:
--Este... yo...
Marciana: ¡Tú nada! Vete que sabes que el asunto no es contigo.
Leopoldino: Pero...
Marciana: ¡Qué te vayas! Tengo que hablar con el señor Aitor.
Aitor: ¿¿Conmigo??
Marciana: Sí, no se haga el inocente. Aunque ahora que sé lo que pasó entre nosotros ya no lo voy a seguir tratando de usted. Yo sé que tú eres el padre de mi hijo.
Aitor: ¿Qué? ¿Estás loca? Creí que se lo habías dicho a Daniela de broma.
Marciana: ¡Esto no es ninguna broma! ¡O me respondes o te hago un escándalo del que te vas a arrepentir!
Leopoldino: Creo que yo estoy aquí de más... mejor me voy.
Aitor: No, espérate...
Marciana: ¡Sí, que se vaya! Esto es entre tú y yo.
Leopoldino se va corriendo. Aitor también trata de irse pero Marciana se lo impide.
Marciana: ¡Tú no te vas hasta prometerme que te vas a hacer cargo de mi hijo y de mí!
Aitor: ¿Pero qué estás diciendo? Si tú y yo nunca tuvimos nada que ver.
Marciana, llorando en plan teatrero: ¡¡Pero qué mal hombre y mal padre!! ¿Qué quieres? ¿Ir a la cárcel por abusar de una pobre mujer indefensa? ¿No será más fácil para ti hacerte responsable por lo que me hiciste?
Aitor: ¡¡Pero si yo no te hice nada!!
Marciana: ¡Eso tendrás que decírselo a la policía cuando yo te denuncie por violación!
Aitor: ¡Estás loca, completamente loca!
Aitor se va muy enojado. Marciana cambia su cara de enojo por otra de satisfacción:
--Está fingiendo, yo estoy segura. No quiere dejar a la señora Daniela porque ella tiene la lana, pero a la que quiere es a mí... ¡Yo sabía que era un bombón el que había abusado de mí, pero nunca me imaginé que fuera ese bombón! ¡vaya suerte la mía!

Daniela ve a Luciana llorando y se acerca a ella.
Daniela: ¿Qué pasa? ¿Por qué lloras, hermana?
Luciana: Porque lo perdí, y ahora es para siempre.
Daniela: ¿Pero por qué?
Luciana: Porque a él yo no le importo para nada.
Daniela: No creo que sea así, Rafael te adora. Lo único que le pasa es que está dolido porque tú no te quisiste ir con él. Y bastante razón tiene...
Luciana: ¡Pues muy dolido no está! ¡Ya se está consolando en los brazos de otra!
Daniela: ¿Rafael con otra? ¿Estás segura?
Luciana: Una amiga mía lo vio y me lo dijo... No puedo creer que me haya olvidado tan rápido.
Daniela: Tal vez todo sea un chisme ¿por qué no hablas con él?
Luciana: ¿Para qué? No creo que se atreva a decirme en mi cara que tiene una amante.
Daniela: Es que puede ser que las cosas no sean así, que se trate de un error. Rafael te quiere y no creo que tan rápido se haya olvidado de ti.
Luciana: Pues parece que así fue.
Daniela: ¡Aunque fuera así, no puedes permitir que otra te lo saque! ¡Es tu marido, el padre de tu hijo!
Luciana: Yo no voy a obligarlo a estar conmigo si ya quiere a otra.
Aunque no se atreve a decírselo a su hermana, lo que Luciana piensa es que Rafael ya se ha arrepentido de haberla aceptado con un hijo de otro y por eso se buscó otra con menos problemas. Luciana no se imagina que en ese momento, Rafael está en el entierro de esa joven con la que la engañó.

Mauricio busca en el periódico si hay algún artículo sobre el asesinato que cometió el día anterior. Sabe que no es Daniela la mujer que asesinó, pero su rostro le había resultado familiar y por eso le interesa saber quien fue.
Mauricio: ¿Qué es esto? "Joven enfermera muere atropellada el día de ayer. El conductor se dio a la fuga y la policía aún no sabe nada de él".
El lugar y el horario de la muerte de esa joven coincide exactamente con los del momento en que él creyó haber asesinado a la prima de su amante. Pero lo que más le asombra es ver la fotografía de la joven asesinada, la misma mujer que él sedujo para poder cambiar las muestras de sangre en el hospital. Se siente algo culpable por esa muchacha que mató sin ser culpable de nada, pero en ese momento no piensa en eso. El asunto de matar a Daniela ya no es simplemente un capricho de Malvina sino que se ha convertido para él en algo personal.
Mauricio: Esta estúpida no se me puede escapar toda la vida, tarde o temprano la voy a matar. La próxima vez que lo intente estoy seguro de que lo lograré... Y para eso tendrá que ser algo bien planeado, no algo hecho a la ligera. ¡Lo siento mucho, Danielita, pero la próxima no te me escapas, no

Malvina entra a la recámara de Daniela. Ella le pide que se vaya, pero la malvada mujer no le hace caso.
Malvina: ¿Por qué me corres? ¿No quieres que platiquemos un rato?
Daniela: ¡No! ¡contigo no quiero hablar, ni quiero verte!
Malvina: Sólo quería felicitarte.
Daniela: ¿Felicitarme por qué?
Malvina: ¡Por tu futuro hijastro que ya viene en camino! Me imagino que ya sabes que la criada también va a darle un hijo a tu esposo.
Daniela: No sé a qué te refieres con "también". Te recuerdo que tú no tuviste un hijo suyo.
Malvina: No, yo no. Pero sé que Aitor tuvo un hijo con una novia de su juventud... Y también sé que lo está buscando para traerlo a vivir aquí. Y no te sorprendas si pronto yo también quedo embarazada de él. Por lo que veo, muy pronto esta casa va a estar llena de hijos de tu marido. Sólo que ninguno será también hijo tuyo.
Daniela: ¡Yo voy a darle un hijo a Aitor muy pronto!
Malvina: Eso dices tú, pero yo no lo creo. A veces hasta me pongo a pensar que tal vez seas estéril... ¿Seguro que tu hijo de verdad es tuyo?
Daniela se enfurece por las palabras de Malvina, dichas sólo con intención de lastimarla, pero sin sospechar siquiera que realmente José Manuel no es hijo de su prima. Daniela se tira sobre ella y comienza a golpearla y arrancarle los pelos.

Aitor busca a Leopoldino y lo encuentra en su recámara.
Aitor: Esto está llegando demasiado lejos. Vas a tener que decirle la verdad a Marciana.
Leopoldino: Ni loco.
Aitor: ¡Pero es que ella va a tener un hijo tuyo!
Leopoldino: Sí, y yo siempre voy a estar al pendiente del niño, pero Marciana nunca va a saber que es mi hijo.
Aitor: ¡Me estás metiendo en un broncón!
Leopoldino: Marciana no podrá sostener por mucho tiempo la mentira de que ese niño es tu hijo... eso ni ella misma se lo cree. Seguro que sólo está bromeando.
Aitor: A mí me parece que no es ninguna broma... Se lo está tomando demasiado en serio... Hasta habló de mandarme a la cárcel...
Leopoldino: Ella nunca te haría eso a ti... en cambio a mí seguro que sí me lo haría...
Aitor: Es que no es sólo eso. Tengo miedo de que esto me ocasione peleas con Daniela... Que ella le crea a Marciana y me deje.
Leopoldino: Si llega a pasar eso yo hablaré, pero no antes.
Aitor trata de convencerlo de que lo mejor es que le diga la verdad lo antes posible, pero no lo puede hacer porque oye los gritos de Malvina y Daniela y tiene que correr a su recámara a ver que es lo que ocurre. Se sorprende mucho al encontrar a su esposa y a Malvina tiradas en el suelo golpeándose e insultándose.
Aitor: ¿Pero qué es esto? ¿Qué está pasando aquí?
Malvina llora haciéndose la víctima: ¡Es la loca de tu esposa! ¡No quiere dejarme que vuelva a vivir aquí aunque yo le he explicado que no tengo otro lugar a donde ir!
Daniela, furiosa, está a punto de volver a golpearla, pero Aitor se pone en medio de las dos.
Malvina: ¿Ya ves que está loca? Es una mujer muy violenta, me empezó a pegar sin ningún motivo.
Daniela: ¡Eso no es cierto! ¡Dile a Aitor lo que me dijiste!
Malvina a Aitor: No le creas nada... sólo le dije que por favor me dejara volver aquí... y además quería pedirle perdónn por haberlos separado... Yo estoy muy arrepentida de todo lo que hice... ya no voy a interponerme entre ustedes. ¡Te lo juro!
Daniela: ¡No le creas nada! Me dijo cosas horribles...
Malvina, sin dejar de llorar, le jura a Aitor que no es cierto y mira a Daniela haciendo como que sus palabras le dolieron mucho.
Malvina: Ay, Daniela, ¿cómo puedes ser así conmigo? ¿Por qué no puedes entender que estoy arrepentida? Sé que te hice mucho daño, pero la gente puede cambiar. Te pido perdón... a los dos les pido perdón.
Aitor acepta sus disculpas, pero Daniela la mira con rencor:
--¡Las mujeres como tú no cambian! ¡Lárgate ya mismo de mi casa! Te quiero lo más lejos posible de mi marido.
Aitor: ¡Basta ya, Daniela! ¿No oyes que está arrepentida y nos pidió perdón? Además, no
tiene a dónde ir... No vas a dejarla en la calle ¿o sí?
Daniela: ¡En la calle no, pero en mi casa no la quiero! -saca una chequera y empieza a completar un cheque y se lo da a su prima- Si lo que quieres es dinero, aquí tienes. Puedes irte a vivir a donde quieras y te mandaré más todos los meses, pero te quiero lejos mío y de mi esposo.
Malvina: ¡Pero yo quiero vivir aquí, con mi madre!
Aitor: Te vas a quedar aquí, no te preocupes.
Malvina le da las gracias a Aitor y, en un momento de distracción de él, mira a Daniela con expresión de triunfo. Luego se va de la recámara.
Daniela: ¿Por qué no me dejaste correrla de esta casa? ¿Es que acaso la quieres cerca tuyo para que también sea tu amante y para poder embarazarla a ella también?
Aitor mira a Daniela con pena, no entiende porque reacciona así contra él.



http://es.geocities.com/lucem3
especial guillermo perez
http://guillermo_perez.ar.gs

 
Scoring disabled. You must be logged in to score posts.Respond to this message   
Respuestas

Find more forums on Network54Create your own forum at Network54
 Copyright © 1999-2018 Network54. All rights reserved.   Terms of Use   Privacy Statement  
FORO NOVELAS IMAGINARIAS AYUDA A LOS NI�OS POBRES