| CAPITULO IIIMarch 17 2003 at 10:40 PM No score for this post | Renzo (Login renzoch) Forum Owner from IP address 200.68.173.59 |
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Cada dia que pasaba, Jerry se estaba enamorando cada vez mas de Julia. Siempre rondaba por las calles en su Porche para encontrarse con ella. Por su parte, Julia tambien se estaba enamorando de Jerry y todos los dias, so~aba con casarse con él.
“Julia! Julia!”, exclamó la sra. Amanda, “Julia! Julia! Por qué no vienes que te estoy llamando!”
“Si, mamá.”
“Anda a la tienda de Don Lucho a comprar que voy a hacer carapulcra! Aquí esta la plata!”
“Si, mamá.”
“Y cuidadito con no demorarse!”
Julia cerró fuertemente la puerta de su casa y se dirigió, caminando, a la tienda de Don Lucho cuando de pronto, sintió una voz que la llamaba por detrás. Julia volteó la cabeza, para averiguar quién la llamaba, y para su grata sorpresa, se emocionó al ver a Jerry.
“Jerry!”, exclamó con los ojos brillosos de la emoción.
Ambos, sonrientes, se miraron fijamente a los ojos, por un momento, mientras que ella suspiraba emocionada.
“Como estás!”, dijo Jerry.
“Bien!”
“Hacia donde te diriges!”
“Voy a la tienda a comprar para hacer carapulcra!”
“Qué bien! Te acompa~o! Sube!”
Jerry le abrió la puerta de su auto y Julia, emocionada, se subió. Ambos se dirigieron hacia la tienda, mientras que un par de chismosas, Choly y Chaly, los miraban estupefactas.
“Mira Chaly! Que suerte se gasta esa Julia!”
“Quién creyera que con esa carita de ‘mosquita muerta’, es capaz de levantarse semejante partidazo!”
“La verdad es que él está buenazo! Un hombre así, churro y con billete, no se encuentra todos los días!”
“Vamos a contarlo hacia las demás!”
En ese momento, viene la sra. Amanda, la madre de Julia.
“Sra. Amanda!”, dijo Choly, “Felicitaciones!”
“Por qué me felicitan!”
“No se alegra que su hija Julia salga con un chico de plata!”, dijo Chaly.
“Y es tremendo churrazo!”, dijo Choly.
“Es cierto lo que me dicen?”, dijo Amanda, con asombro.
“Si!”, exclamaron las dos, “Nosotras las vimos con nuestros ojitos subirse al auto de un chico!”
“Esa desgraciada me va a hablar!”, exclamó Amanda, enojada.
“Por qué? No se alegra?”, dijo Choly.
“Subirse al auto de un perfecto desconocido! Se está comportando peor que una cualquiera! Ya me vá a hablar!”
“Iban rumbo hacia la tienda de Don Lucho.”, dijo Chaly.
Amanda, enfurecida, se dirige con dirección hacia la tienda de Don Lucho para encontrarse con Julia. Mientras tanto, Julia, acompa~ada de Jerry, compra los víveres, que además se ofrece pagar la cuenta.
“Ya, Jerry! No te hubieras molestado!,” dijo Julia, saliendo de la tienda.
“No es ninguna molestia. Es lo menos que podría hacer.”
“Bueno... Gracias.”, dijo, con una mirada coqueta.
“De nada.”, respondió.
Y se miraron fijamente a los ojos, por un momento.
En ese momento, ingresó Amanda, enfurecida.
“A ti te queria ver, desgraciada!”
“Mamá! Quiero presentarte a...!”
“No me presentes a nadie, coqueta! Usted cree que se vá a subir en el carro del primer desconocido que vea por ahí!”
“No es un desconocido! Es mi amigo!”
“Nada! No sabe usted de los peligros que pueden ocurrir, ah! Tanto degenerado que quiere hacerle da~o!”
“Yo nunca le haría caso a su hija, se~ora!”
“Callese! No le han ense~ado a no interrumpir a los mayores, jovencito! Eh... ¿Cómo se llama?”
“Me llamo Jerry Modugno, para servir a usted. Mucho gusto.”
“¿Modugno?”
“Si, mi padre es el empresario Roberto Modugno.
“Es lo que quiero decirte, mamá. Su papá es uno de los hombres más ricos del país!”
La madre se quedó callada por un momento, lo miró de arriba hacia abajo.
“¿Cuánto conoces a este joven, hija?”
“Lo conocí el día del concierto.”
“Vamos a la casa!”, dijo Amanda, jalándole el brazo a su hija, en contra de su voluntad, “Y usted jovencito! No se que es lo que pretende con mi hija pero, si usted es capaz de burlarse de ella! Ya verá de lo que soy capaz!”
“No pretendo burlarme de ella, se~ora! Yo la quiero a las buenas!”
“Eso lo vamos a ver. Pero, mientras tanto, no quiero verlo junto a mi hija! Adios!”
Amanda se retiró con Julia, a la fuerza, y se desaparecieron de la vista de Jerry.
El, frustrado, se dirigió a su auto y se retiró del barrio. Ya llegando a su barrio, decide parar en un Bembo’s para pedir unas hamburguesas con gaseosas para llevar a su hermana y su primo. Estaba esperando por su orden, cuando de pronto, alguien lo llama por detrás. Jerry voltea. Eran dos amigos que hacía tiempo no veía.
“Juan! Santiago! Como estan! Que milagro! Que han sido de sus vidas!”
Los tres se abrasan fuertemente.
“Estamos bien! Cuanto tiempo sin vernos!”
“Desde que ustedes viajaron a Miami, no?”
“Asi es. Llegamos ayer.”, dijo Juan, “Supimos que tu primo Alonso está aquí en el Perú.”
“Cierto. Vino a quedarse unos dias por acá.”
“Y María, ¿Cómo está?”, preguntó Santiago.
“Mi hermanita está bien. Pero, ¿Por qué no vamos a mi casa? A María le vá a dar un gusto verlos.”
“Por supuesto!”
Jerry recibe sus hamburguesas y de inmediato, salen del Bembo’s y se dirigen rumbo a casa de Jerry. Mientras tanto, Alonso todavía seguía pensando en Claudia, la sensual cantante del otro día, y so~aba con volverla a ver, cuando de pronto, y para su sorpresa, María se apareció con una página del periódico, en la que anunciaba que el grupo donde tocaba Claudia iba a dar un concierto en un pub de Barranco. ¡Al fin tenía otra oportunidad de volverla a ver!
Minutos despues, llega Jerry, con Juan y Santiago, y se sientan en la sala de visitas. Jerry le pide a la mucama que llame a Alonso y María para que bajen a saludar a los invitados. Pero, María es la que baja primero y la mucama la anuncia ante los invitados. En ese momento, ingresa María a la sala, dejando atónito y fascinado a Santiago, que se estaba enamorando en ella. Y María lo miraba coquetamente y con fascinación.
“Hermanita”, dijo Jerry, “El es Santiago, hermano de Juan, ¿Te acuerdas de él?”
María y Santiago, fascinados, se miraban fijamente a los ojos.
“Si, me acuerdo.”, dijo María, estrechando su mano, mientras miraba a sus ojos.
“Jerry, no me dijiste lo linda que está tu hermanita.”
Ella sonrió. En ese momento, Alonso baja de las escaleras y saluda rapidamente a los dos y a hacer el anuncio.
“Primo! Hoy toca el grupo de Claudia! Y va a estar buenazo!”
“Yo tambien quiero ir!”, dijo María, “Me han dicho que son muy buenos!”
“Concierto? De que concierto hablan?”, dijo Juan.
“Unos amigos de Alonso que tienen una banda de rock.”, respondió Jerry.
“Y ustedes tambien están invitados!”, dijo Alonso.
“Si María también vá”, dijo Santiago, “Entonces, nosotros también vamos.”
“Increíble!”, dijo Alonso, “Si lo hubieramos planeado, no nos hubiera salido nada!”
Luego de comer las hamburguesas, se alistan para ir juntos al concierto de Claudia en un Pub de Barranco. Jerry llamaba a Fiorella, su enamorada, para invitarla a ir al concierto pero, sin embargo, no estaba en su casa. Igual, sin Fiorella, Jerry decidió ir al concierto con Alonso y María, en su carro, y Juan y Alonso, en el auto de ellos. Finalmente, Alonso se volvería a encontrar con Claudia. Llegando al lugar, Jerry se encontró con Paula, la amiga de Julia.
“¡Paula! ¿Cómo estás? ¿Y Julia?”
“Ella no ha podido venir. ¡Y yo tuve que venir sola aquí! ¡Acabo de terminar con mi enamorado!”
“¡Qué lastima! ¿Tienes el teléfono de Julia?”
“Por supuesto.”
Jerry saca papel y lapiz y anota el número de telefono de Julia. En ese momento, viene Juan y se queda impregnado de la belleza de Paula.
“¡Jerry! ¿Quién es esta muchacha?”
“Juan, te presento a Paula, una amiga mía.”
“Mucho gusto, Paula. Me llamo Juan, para servirte,” estrechando la mano.
“El gusto es mío. Soy Paula Martínez, encantada.”
Ambos se miran fijamente a los ojos, por un momento, y luego, entablan conversación. Mientras tanto, Jerry se acerca hacia donde están María y Santiago, platicando juntos, y le pide el favor a su hermana que marque su celular y llame a Julia, por temor a que pudiera contestar la mamá. Pero, afortunadamente, fue la misma Julia la que contestó y María le pasó el celular a su hermano.
“Aló, Julia, no cuelgues, por favor, soy yo, Jerry.”
“Jerry, no tenemos nada de qué hablar.”
“Por favor, escúchame...”
“Imposible, somos de dos mundos diferentes, además tú la debes estar pasando de lo lindo.”
“¿Quién, María? ¡Ella es mi hermanita menor! Te la paso para que hables con ella.”
“No lo digo por ella. Lo digo por Fiorella... tu enamorada.”
“¿Fiorella? Pues, yo no estoy con Fiorella.”
“No te creo.”
“Pues, creeme. Es más, te paso con mi hermana y mi amigo para que te confirmen lo dicho.”
“De todas maneras, lo nuestro es imposible. Lo siento. Pero, no vuelvas a llamarme.”
“Julia... Espera...”
Julia colgó el fono. Jerry, desesperado, llamó a Paula para que le dé la dirección de Julia y de inmediato, se retiró del lugar, no sin antes, llamar a María para ir juntos.
“María, nos vamos.”
“¿Tan pronto? ¡Pero no ha empezado el concierto, todavía!”
“¿Podemos quedarnos un ratito, primo? Por favor.”
“Hummmm.... Esta bien. Pueden quedarse. Se van en el auto de Juan. Ya vengo. Alonso, cuida mucho a María.”
“No te preocupes, primazo.”
“¡Me sé cuidar sola!”, exclamó María.
“¡Eso es lo que tú crees!”
Jerry se retira del local y, en su carro, se dirige a casa de Julia, ubicada al otro lado de la ciudad. Luego, de andar por un largo trayecto transitando por las oscuras calles de Lima, finalmente, llega al barrio de Julia. Y, finalmente, luego de preguntar a los vagos de la esquina, logra dar con la casa de Julia y toca incesamente la puerta, despertando a los vecinos.
“¡Julia! ¡Julia! ¡Abre la puerta! ¡Julia!”
“¡Ches...! ¡No hagas escándalo que estamos durmiendo, caraj..!”
Pero, Jerry, hacía oídos sordos a los reclamos de los vecinos y seguía tocando insistentemente la puerta, que finalmente, Julia abre la puerta de su casa.
“¿Por qué haces tanto escándalo a esas horas?”
“¡Solo quiero que me escuches! Por favor, Julia, quiero que sepas que yo no soy capaz de hacerte da~o, y quiero que sepas, que mis intenciones son buenas... porque te quiero. Y aprecio porque sé que eres una buena muchacha.”
“¿Y Fiorella?”
“No sé donde está. Pero, por favor, no te hagas un mal concepto de mí. No soy una mala persona.”
“Esta bien, te creo. Pero, ¿Quién le hace ver a mi mamá que tus intenciones son buenas?”
“Tarde ó temprano, ella se dará cuenta. Pero, lo importante, es lo que tú piensas de mí.”
Julia, respiró hondo, y lo abrazó fuertemente.
“Pero, lo nuestro es imposible. Lo siento.”
Y ella cerró la puerta. Jerry, cabizbajo y frustrado, se retiró de su vista. Se subió a su auto y, en ese momento, se acordó de su hermana y su primo, entonces, llamó en su celular a su amigo Juan, para saber de su hermana, pero, no contestaba. Llamó a su casa, y ella ni su primo habían llegado. Entonces, como perdiendo la paciencia. decide volver al lugar, en el otro extremo de la ciudad, volviendo a traspasar por las oscuras calles de la ciudad, para saber algo de su hermana y su primo. Mientras tanto, Julia lloraba desconsoladamente en su cuarto.
Finalmente, Jerry llegó al Pub donde era el concierto del grupo de Erik. Cuando llegó, el concierto ya había terminado y preguntó por ellos. Pero, no le dieron detalles y Jerry se retiró frustrado. Julia no quería volverlo a ver; su hermana y su primo que no aparecían; y su enamorada que también estaba perdida. Decidió, entonces, regresar a su casa, y esperar, si alguno daba se~ales de vida. Y el recuerdo de Julia que todavía invadía su mente y no lo dejaba tranquilo.
María fue la primera en llegar a su casa pero, su hermano estaba esperándola.
“¡María! ¡Estas son horas de llegar!”
“¡Hermanito! ¡Estaba con Santiago en playa!”
“¿En la playa? ¿A estas horas? ¿Y qué se supone que estabas haciendo allá?”
“Platicar, mirar el mar...”
“¿Y qué más?”, dijo, con celos.
“Nos besamos.”
Jerry explotó de la cólera y la indignación.
“¡Y te atreves a decir eso frescamente! ¿Acaso no sabes que dicen por allí que Santiago tiene fama de mujeriego y vividor? ¿Y, donde estaba tu primo? ¿No se supone que debería estar cuidandote?”
“No lo sé. La última vez que lo ví estaba con la cantante del grupo. Después no se nada.”
“¡Ya me vá a escuchar!”
En ese momento, llegaron los padres de Jerry a poner orden y castigar a María. Jerry se dirigió a acostar a su cuarto y descansar. Había tenído un mal día pero, pudo haber sido peor.
Alonso se encontraba con Claudia, la vocalista, en el apartamento de ella, tomandose unos tragos y escuchando música. Alonso le contaba sobre Miami y como llegó a conocer a Emilio Estefan y su familia, en el restaurante que trabajaba como bus boy. Claudia estaba fascinada con Alonso y no quería dejarlo escapar... porque sabía que él era su ticket para viajar a Miami.
***
Por su parte, Fiorella estaba con unas amigas, Luly y Laly, y Chochi, su mucama, a una pollada. Fiorella hizo una apuesta con sus amigas a que no eran capaces de ir a una pollada y, por aceptar la apuesta, aceptaron. Trataron de vestirse humildemente, colocandose pelucas y anteojos oscuros para que nadie las reconozca, aunque su vestimenta era demasiada exagerada, y casi de inmediato, tomaron un Taxi y se dirigieron al famoso lugar. Fiorella estaba cansada de vivir en el barrio de los “Pitucos” y su mundo materialista y superficial, donde se vive solo por aparentar. Ella quería estar con gente trasparente y genuina, como aquella gente de los barrios humildes, que se divierten de verdad y no le temen miedo a nadie. Por eso, ella se arriesgó a ir a esa fiesta, porque quería pasarla realmente bien y sonaba la música a todo volumen.
“¡¡¡¡Me emborracho por tu amor, me emborrachooooo!!!!”, decía el coro de una canción.
“¡Uy, qué buena música!”, exclamó Laly.
“¡Esa canción está en plena moda!”, dijo Chochi.
En ese momento, ingresa un individuo moreno y bajito para saludar a Chochi.
“¡Chochi! ¡Como estás! Veo que estás bien acompa~ada.”
“Muchachas, el es mi mejor amigo, Jonathan Quispe Mamani.”
“Oe, Soy Vanessa”, exclamó Fiorella, dando un nombre falso. Las otras hicieron lo mismo y tampoco revelaron sus verdaderos nombres. Ellas se sirvieron unas cervezas y se sentaron.
“¿Ustedes no son de aquí, no?”, dijo Jonathan, “Por sus caras, ustedes deben ser miraflorinas.”
“¡Oe, qué te pasa, eh!”, exclamó Fiorella, indignada, tratando de hablar como una achorada, “¡Soy el rico llauca, oon!”
Jonathan se quedó maravillado por su personalidad.
“¿Una chela, muchachas?”
“Una gaseosa de dieta, por favor.”, dijo Laly.
“¡Ja! ¡Ja! ¿En las rocas?”
“¡Chez...!”, dijo “Vanessa” (Fiorella), “¡Tres chelas bien heladas y dejate vainas, oon!”
“Choly, me gusta tu amiga,” dijo, gui~ando el ojo. Se retiró Jonathan a traer las cervezas mientras que las chicas platicaban.
“Srta. Fiorella...”, dijo Chochi.
“Chochi, no me digas así. Recuerda que mi nombre es Vanessa a secas.”
“Está bien, srta. Vanessa a secas.”
“¡Nooo! ¡Solo dime Vanessa! ¡Aquí me llamo Vanessa, no Fiorella!”
“Esta bien, Vanessa.”
“¡Así me gusta!”
“Pero, ¿Cómo aprendiste a hablar así?”
“Mi tío me ense~ó.”
En ese momento, Jonathan se aparece con las cervezas y “Vanessa” (Fiorella) se la toma de un sorbo incitando a sus amigas a hacer lo mismo. Jonathan saca a bailar a Fiorella, una alegre canción, y él comienza a fijarse en ella y la mira con morbosidad, con ganas de quererla agarrar para él solo y llevársela a la cama. Mientras que otros muchachos sacaban a bailar a sus amigas y a Chochi. En ese momento, un muchacho llama por detrás a Jonathan para saludarlo. Es Mariano, el ex enamorado de Paula, la amiga de Julia.
“¡Jonathan! ¡Veo que estás en buena compa~ía!”
“¡Mariano! Te presento a Vanessa, una amiga de Chochi.”
Mariano y “Vanessa” (Fiorella) se saludan. Ellos se miran fijamente a los ojos.
“Y tú, chochera, ¿Cómo estás? ¿Sigues con la gringa esa?”
“No, Jonathan. Ya terminé con la gringa. ¡Es qué quería ir a un concierto de rock y yo quería venir aquí!”
“No te preocupes, chochera. Todo se vá a arreglar. ¿Una chela?”
“Una cerveza, compadre, y que esté bien helada!”
“¡Pst! ¡Una chela pa’ mi compadre Mariano! ¡Y que esté bien eladio reyes!”
Chochi llamaba a Jonathan, dejando a Mariano conversar con “Vanessa”.
“Y, Vanessa, primera vez que te veo, ¿Vives cerca?”
“¡Soy del llauca, oon!”, exclamó.
“¡Qué bien! ¡Conozco el Callao! ¿De qué parte eres? ¿De Carmen de la Legua?”
“Esteee... bueno... vivo en varios sitios...”, dijo, poniéndose nerviosa. Mariano ya se olía que ella estaba fingiendo y no era quién le hacía creer que era pero, aún así, decidió seguirle el juego. De inmediato, se apareció el “Cholo” Jonathan con la “Chochi” y continuaron platicando y bailando por el resto de la fiesta pero...
“¡Atrevido! ¡Sinverguenza! ¡Descarado!”, exclamó Laly, dándole una bofetada a un ignorante, que le agarró las nalgas.
El tipo, ya borracho, se embravucó y la apretó fuertemente, intentando violarla en plena fiesta...
“¡Qué rica que estás, mamacita!”
“Vanessa” (Fiorella) cogió al tipo por detrás.
“¡Oe, deja tranquila a mi amiga, pé!”
“¡Chezz!”, dijo empujandola, “¡Y quién eres tú para meterte en lo que importa!”
Pero, ella lo volvió a empujar y demoler a golpes al insolente. Antes que el insolente le contestara a Fiorella, el “cholo” Jonathan se apareció de repente y lo tomó al tipo y también comenzó a darle golpes pero, por detrás, otro le dio un pu~ete y así, sucesivamente, hasta armarse la trifulca, un golpe para aquí, un golpe para allá, que tuvieron que llamar a la policía y arrestarlos a todos, incluyendo a Laly y Luly, y al “cholo” Jonathan, todavía pensando en “Vanessa”, la muchacha que lo había dejado deslumbrado. Fiorella se había fugado por la puerta de atrás con Chochi y Mariano.
Llegando a la calle, atemorizadas, Mariano llamó a un Taxi, para llevarlas hasta su casa. El Taxi lo manejaba un viejo amigo del barrio de Mariano.
“¡Oe, ‘Marisol’! ¡Llevate a estas ‘jermas’ pa’ su casa, pe!”
“¡Lo haré pero, no me digas ‘Marisol’! ¡Mi nombre es Ramón Augusto!”
“¡Entonces, te digo ‘Cara e’burro’!”
“¡Ya, ya! ¡No molestes y dile a tus amigas que suban!”
Fiorella le dice a Chochi que suba primero.
“Gracias por todo, Mariano.”
“De nada, Vanessa.”
Se miraron fijamente a los ojos, y ante la insistencia del “Marisol”, perdon, Ramón Augusto, ella se subió al auto y le hizo adiós desde la ventana. Y emprendieron el camino de regreso. Mariano también se quedó deslumbrado por la misteriosa “Vanessa.”
“¿A donde las llevo, se~oritas?”, preguntó Ramón Augusto.
“A Monterrico.”, dijo Chochi.
“¿A Monterrico?”, dijo, confundido, “¿Y que vienen a hacer allá?”
“¡Trabajamos como mucamas en una casa de pitucos, pe!”, exclamó “Vanessa.”
Ramón Augusto se río un momento y emprendió cambio para dirigirse a Monterrico con las “mucamas”, aunque Ramón Augusto estaba sospechoso ya que “Vanessa” no tenía aspecto de mucama, blanca y con ojos verdes.
“Soy de Oxapampa y mi madre tuvo relaciones con un alemán.”, dijo con frescura.
Al llegar a su casa, “Vanessa” (Fiorella) fue sorprendida por Don Pedro que se encontraba muy enojado.
“¡Estas son horas de llegar a la casa, ah! ¡Acaso así es como nos pagas todo lo que te damos! ¡Eres una malagradecida! ¡Te he dado todo, dinero, viajes al extranjero, estudio, para que me la pagues de esta manera!”
“Pero, papá!”
“¡Padre, nada! ¡Es hora que sepas la verdad!”
“¡No, Pedro, no se lo digas por favor!”, exclamó la madre, angustiada.
“¡Se lo voy a decir! ¡Fiorella, no soy tu verdadero padre!”
La madre siguió llorando amargamente mientras que Fiorella se quedó fría, sin reacción, como un trozo de hielo.
“Es cierto lo que me dices... ¡Dime que no es cierto!”
“Si, es verdad”, contestó, con voz entrecortada, “Yo no soy tu padre. Lo siento pero, ya es hora que lo sepas.”
La madre siguió llorando desconsolada. Fiorella se quedó pensativa y se dirigió a su cuarto pero, la amarga noticia no la dejó conciliar el sue~o. De ser la hija de un general importante, a ser la hija de quién será. Pero, una pregunta quedaba por resolver: ¿Quién era su verdadero padre y porque mantuvieron el secreto por tanto tiempo?
*** Al dia siguiente, en el club, Jerry encontró a Santiago, platicar con María, y lo tomó de sus ropas y retó.
“¡O dejas a mi hermana tranquila, o no respondo con lo que pueda pasar!”
Lo soltó, tirandolo contra la pared, y se retiró. María fue a intentar consolar a Santiago pero, Jerry la contuvo y, jalandola del brazo, y en contra de su voluntad, se la llevó hacia su auto y se la llevó hasta su casa. Luego, se fue al barrio de Julia a buscarla, no sin antes, llegando a su barrio, decide echar gasolina a su Porche, y luego se dirigió al barrio de Julia y finalmente, la encontró, cargando la canasta del mercado. Jerry la llamó por atrás pero, ella trataba de ignorarlo pero, paró el auto y corrió hacia ella para darle alcance y la tomó del brazo.
“Julia, ¿Por qué me ignoras?”
“Lo nuestro es imposible. Vete.”
“¡Nooo! ¡Yo te quiero Julia y no quiero dejarte ir así como así!”
“Anda con tu Fiorella, si tanto la quieres,” dijo con despecho.
“Ya no estoy seguro si la quiero. Ayer se desapareció sola y sin decirme nada.”
En ese momento, se apareció el “Piolín”, hojeando una página de un diario amarillista, La Chuchi, con el encabezado: “Pitucas arman bronca en Pollada.”
“¡Chezzz....! ¡Se enteraron de esa noticia!”
“¡Bah!”, exclamó Jerry, “¡Yo no creo lo que dicen esos diarios! ¡Todo es mentira!”
“¡Firme! ¡Y una se dio a la fuga! ¡Mi compadrito Mariano estuvo allí en vivo y en directo y lo vió todo! ¡Además, en declaraciones juradas, dijeron que las dos que arrestaron se llamaban Laly Conccetta y Loly Rivasplata!”
En ese momento, Jerry reconoció esos nombres... ¡Así se llamaban las amigas de Fiorella! Y le quitó el diario al tipo y decidió leerlo pero, lamentablemente, la nota no reveló quién fue la que se dio a la fuga y empezó el pleito... Solo revela que su nombre era “Vanessa,” lo cual, él no reconocía a nadie conocido con ese nombre, al menos, se percataría que tal vez, haya dado un nombre falso y, según un presentimiento que tenía, esa tal “Vanessa” podría ser otra que su amada Fiorella... ¡Quién más para infiltrarse en una pollada que su adorada Fiorella!
“¿Fiorella? ¿Estás seguro?”, dijo Julia.
“¡Cuida lo que dices!” , exclamó el “Coco Plano” que escuchó la conversación, “¡Mi sobrina es toda una chica decente!”
“¡Su sobrina es una chiquilla engreída!”, dijo Jerry.
Simón, el “Coco Plano”, se embravucó y lo tomó de las ropas de Jerry pero, él no se dejó y quiso pegarle. En ese momento, vinieron el “Jabancho” y el “Cholón” para contener a “Coco Plano” y retirarlo de allí, mientras que Julia, contenía a Jerry.
“Tranquilo, Jerry, no te pongas así.”
“¡Y como quieres que me ponga! ¡Si además mi primo se fue a no se donde con alguien y mi hermana se entiende con un tipo que tiene fama de mujeriego y vividor!”
“Pero, no es pretexto para ponerte así. Tranquilo.”
Julia lo recostó sobre su hombro y lo consoló. Ya, tranquilo, Jerry la invitó para ir de paseo a la playa y distrutar juntos del mar y las olas. Ambos comprendieron que eran el uno para el otro y ahora su misión estaba en defender su amor.
***
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| | Author | Reply | Renzo (Login renzoch) Forum Owner 200.118.53.93 | ACTUACIONES ESPECIALES...No score for this post | April 4 2004, 11:28 PM |
BARBARA Y FIORELLA CAYO como LALY Y LOLY, amigas de FIORELLA.
MILAGROS VIDAL Y LALY GOYZUETA como CHOLY Y CHACHI, LAS CHISMOSAS DEL BARRIO.
This message has been edited by renzoch from IP address 200.118.53.93 on Apr 5, 2004 12:01 AM
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