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CAPITULO XIX

March 17 2003 at 11:12 PM
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Renzo  (Login renzoch)
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CAPITULO XIX

Mariana se encontraba en una fuente de sodas, tomandose una Diet Coke, perturbada, de cómo dejo viajar solo a Pablo, su novio, cuando de pronto, se acerca, Juan Salgado, el hermano de Pablo, con pinta de bacancito, vistiendo chaqueta de cuero y anteojos oscuros y un aire de desenfado.
“Hola, flaca”, dijo Juan, arreglandose los anteojos, “¿Cómo has estado?”
“¿Juan?”, preguntó Mariana, “¿Qué haces aquí?”
“Vine a saludar a mi cu~adita favorita.”, respondió, saludandola con un beso en la mejilla, “Qué pasó, porque no estás con mi hermano...”
“Le dije varias veces para acompa~arlo pero, ni modo, no quería viajar conmigo.”
“¿Y por eso estás así? ¡Alegrate que la vida es una!”
“¿Y tú? ¿Por qué no viajaste con Pablo y Santiago?”
“Es que prefiero quedarme aquí en Lima y soportar el smog... bueno, la verdad, es que no quiero dejar sola a mi amor... ¿Te conté que tengo enamorada?”
“No. ¿Con quién estás ahora?”
“Ahora estoy saliendo con una muchacha divina. Se llama Paula y la quiero con todo mi corazón.”
“¿Paula? ¿La conozco? ¿Ella es del círculo?”
“Creo que no. Ella es de condición humilde.”
“Pero, ¿Cómo se te ocurre estar con una muchacha de otra posición social?”
“Es que no conoces a Paula. A pesar de su humildad, ella tiene mucha clase y presencia. Es blanca, rubia y un par de ojos azules, capaces de tener los mas encantadores deseos.”
“No hay nada que hacer. El amor te ha cegado.”
“Si quieres te llevo para que la conozcas. Ya verás, te va a caer muy bien.”
Guiada por un presentimiento, Mariana decidió aceptar acompa~ar a Juan.
Se subieron en el auto de Juan y se dirigieron rumbo hacia Jesús María, al otro lado de la ciudad, el barrio donde vivía Paula... y donde tambien vivía Flor. Durante el trayecto, Juan sintonizó una emisora que tocaba pura technocumbia, el ritmo de moda en ese momento pero, Mariana le hizo cambiar la emisora e hizo que colocara una estación de rock y pop en Inglés.
Finalmente, luego de estar viajando, finalmente, llegaron al barrio donde vivía Paula. A Mariana le comenzaron a llenar los ojos de la indignación, al ver a los vagos y zarrapastrosos que rondaban sentados en las esquinas, perdiendo el tiempo, tomando cervezas, y mandando piropos a las chicas guapas que pasaban por allá. De pronto, Juan divisó al “Jabancho”, el hermano de Paula, y decidió parar el auto, para avisarle por atrás.
“¡Jabancho! ¡Como estás!”, exclamó Juan, “¡Haz visto a Paula!”
El “Jabancho” voltea y se alegra al ver a Juan pero, a la vez se asusta pues, no sabe como decirle que Paula volvió con Mariano, su anterior enamorado, pero, decidió tratar de guardar indiscresión.
“¡Juan! ¡Como estás chochera! ¡Qué ha sido de tu vida!”
Juan estacionó el auto cerca y se bajó con Mariana para saludar al “Jabancho.”
“¡Uy, compadre! ¡Y quien es esta jerma tan rica!”, exclamó Jabancho.
“¡Cuida tus palabras, atrevido!”, exclamó Mariana, indignada, “¡Yo soy Mariana Flores Urteche, hija del empresario Francisco Flores Urteche y novia oficial de Pablo Salgado!”
“¿Pablo Salgado? ¿El cantante de moda?”, dijo Jabancho, con asombro.
“Asi es.”, aclaró Juan, “Ella es la novia de mi hermano.”
“Mucho gusto, srta.”, dijo “Jabancho”, limpiandose sus sucias manos con el pantalón y extiendole la mano para saludarla, “Me llamo Arturo pero, mis amigos me dicen Jabancho”
Ella no le quizo recibir la mano pero, ni Juan ni “Jabancho” le reprocharon su actitud arrogante.
“¡Jabancho! ¡Haz visto a tu hermana!”
“¿Mi hermana? No, pues, a ella no la he visto, chochera. Mas bien, allá viene su amiga Julia, seguro ella debe saber como está.”, Jabancho llama a Julia, “¡Pst! ¡Julia ven acá!”
En ese momento, se acerca Julia, caminando timidamente, con los brazos encogidos.
“¡Qué pasa Jabancho! ¡Qué tengo que estudiar!”
“¡Sabes algo de Paula!”
“¡No lo sé! ¡Debe estar con Mariano, pues!”
“¿Mariano?”, intervino Juan, atónito, “¿Quién es Mariano?”
“Jabancho” estaba avergonzado que no sabía donde esconderse. Julia logró reconocer a Juan y también se dio cuenta de su metida de pata y trató de remediarlo.
“¿Dije Mariano?”, dijo Julia, “¡No, pues! ¡Yo dije Mariana, una amiga del barrio!”
“¡Yo soy Mariana!”, intervino.
“¡Mira, como son las cosas!”, dijo Jabancho, “¡Te llamas igual a mi vecina! ¡Caray! ¡Mi vecinita está muy rica y apetitosa la condenada! ¡Unas piernas... unos pechos...! ¡Uyyy! ¡Que para que te cuento...!”
“Julia”, intervino Juan, obviando los comentarios de Jabancho, “¿Sabes algo de tu hermana Flor?”
“¿Flor?”, intervino Mariana, sintiendo una fuerte impresión en el pecho.
“Mi hermana está de viaje con unas amigas”, respondió.
“¿De viaje?”, intervino Jabancho, “¿Y a donde se fue?”
“Se fue a un pueblito llamado... Barranca... si no me equivoco...”
“¿Perdon, dijiste Barranca?”, dijo Mariana, atónita.
“Asi es.”
“Julia”, intervino Jabancho, “Mariana es la enamorada de Pablo Salgado”
“¿Verdad?”, dijo Julia, “Entonces, debes conocer a su representante, Don Enrique.”
“Claro, si es intimo amigo de mis padres. Y tú, ¿Cómo sabes de Don Enrique?”
“Porque Don Enrique es mi padre.”
Mariana se quedó impavida ante la respuesta de Julia.
“Entonces, ¿Tu eres....?”
“Julia Cisneros, para servirle a usted...”
No basto ni un segundo para que Mariana se diera cuenta que Julia era hermana de Flor Cisneros, su presunta rival de amores y que ella se encontraba en el mismo pueblo donde estaba Pablo. Ella, indignada, le pidio a Juan que la dejara en su casa y se despidieron de Julia y del “Jabancho.”
“Desgraciados!”, dijo Mariana mientras Juan manejaba, “Con razon no queria que lo acompa~ara! Seguro se han puesto de acuerdo!”
“No te pongas asi, todo debe tratarse de un malentendido, no creo que Pablo sea capaz de enga~arte con otra persona.”
“Es que ya son varias veces que me hace lo mismo con la tal Flor!”
“Debes aclarar este asunto. No creo que sea nada grave.”
“Es cierto! Ahora mismo me voy a ese pueblucho!”
***
Mientras tanto, Clara, la madre de Mariana, se quedo impactada por Simón, el hermano de su amiga Elvira que, gracias a la gentileza de Elvira en darle su direccion, se dirigio junto al chofer a buscar al famoso Simon, sin siquiera sospechar que su hija Mariana se encontraba muy cerca de alli. Mientras buscaba la direccion de Simon, Clara encuentra a alguien de su pasado y le pide al chofer que detenga el auto para que ella se bajara a saludar a...
“Miguel? Eres tu?”
El Padre Miguel volteo el rostro y de pronto, se alegro al ver a Clara.
“Clara? Que estas haciendo aca?”
“Vine a buscar a una amiga. Pero, dime, cuanto tiempo sin vernos. Veo que te ordenaste de sacerdote.”
“Asi es. Ahora soy el parroco del barrio. Y tu, como estas? Te veo, hermosa y radiante, la verdad es que los a~os no pasan por ti... veo que la estas pasando muy bien.”
“Bueno... me case con un hombre maravilloso, Francisco Flores Urteche, y tenemos una preciosa hija, Mariana, que es nuestro mayor orgullo.”
“Te felicito.”
“Gracias, Miguel.”
“Ah, te cuento que aquí vive el hermano de Elvira Hinojoza.”
“Si, lo se. Ella me lo presento hace unos dias.”
“El vive como a dos cuadras de aquí.”
En ese momento, se acerca Julia y se acerca a hablarle al Padre Miguel.
“Perdon, disculpen,” dijo Julia.
Clara se queda impavida al contemplar a Julia y abre sus ojos del asombro, como si el pasado que creia olvidado, hubiera regresado nuevamente.
“Julia, como estas, te presento a Clara, una amiga...”, dijo el Padre.
“Mucho gusto, sse~ora, soy Julia Cisneros, para servirle a usted.”
“Ella es hija de Enrique Cisneros”, explico el Padre Miguel.
Ellas estrecharon las manos.
“Que bien! Yo conozco a tu padre! El es intimo amigo de la familia y una muy buena persona!”
“Padre Miguel”, dijo Julia, “Usted ha visto a mi prima Monica?”
“No, no he visto a Monica desde que ella dejo los votos.”
“Monica dejo los votos? No lo sabia!”
“Pues, ahora lo sabes. Es una buena chica pero, la verdad, esta algo confundida. Ojala que haya tomado la decision correcta.”
“Bueno, padre, voy a seguirla buscando. Gracias, Padre, y nos vemos en Misa. Mucho gusto en conocerla, se~ora Clara”
“El gusto es mio, muchacha.”
“Cuidate mucho, Julia, y saludos a tu madre.”
“Le hare presente.”
Julia se retiro. Clara y el Padre Miguel siguieron platicando...
“Esa muchacha... Julia... es hija de Amanda Perez, ¿No es asi?”
“¿Tu tambien te diste cuenta? Por supuesto que si. ¡Si es identica a su madre! Pero, solo en el fisico, Julia tiene el alma mas pura e inocente. Y va todos los domingos a Misa.”
“Y te has encontrado con Amanda?”
“Increiblemente, no me la he encontrado. Ni siquiera la he visto en Misa.”
“Dime, Miguel, Aun quieres a Amanda?”
“No. La pasamos bien pero, ahora ya no siento nada por ella. Tu y yo la pasabamos bien, no es asi, Clara? A pesar de la diferencia en edades.”
“Es verdad. Nuestros padres nunca aprobaron nuestra relacion por eso y de esa situacion, es que se aprovecho Amanda...”
“Veo que aun le tienes rencor a Amanda por lo que te hizo...”
“Bah! De ninguna manera! Eso ya es cosa del pasado! Ahora yo soy feliz, junto a Francisco a quien cada dia que pasa, lo quiero mucho mas y lo que es mejor, es que no hay secretos entre los dos, hemos basado nuestro amor, en el respeto y la honestidad.”
“Me alegra escuchar eso. La honestidad es una cualidad muy importante en la relacion entre parejas.”
“Por supuesto. Francisco nunca seria capaz de mentirme ni serme infiel.”
Mientras tanto, Francisco, el esposo de Clara, recibio la visita, desde su oficina, del detective privado, que le trajo buenas noticias sobre el paradero de Rosalba Jimenez, aquella mujer que conocio en un viaje de visita al Peru, hace mucho tiempo, y que vivio un breve pero, apasionado romance juntos, a escondidas de su esposa Clara. Francisco, contento que Rosalba aun vivia y que se encontraba en un pueblo llamado Barranca, llamo por telefono a su viejo amigo Enrique Cisneros para pedirle que lo fuera a acompa~ar al pueblo.
“No lo se, amigo. Tengo mucho trabajo y estoy sin secretaria.”
“Vamos, no va a pasar nada. Necesitas de un descanso, tomar aire fresco...”
“Va a ir Clara con nosotros?”
“No lo creo. Ella esta ocupada en sus asuntos con las damas de la sociedad.”
“Voy a pensarlo.”
“Ni lo pienses mas, hombre, que te vas a descerebrar!”
Enrique sonrio y se despidieron.
Mientras tanto, Julia se encontro con Monica.
“Monica! Prima! El Padre Miguel me lo conto todo! Asi que dejaste los habitos!”
“Asi es, prima. Nunca me senti bien de tomar la vocacion religiosa.”
“Y ahora que vas a hacer?”
“No lo se. Estoy viendo si consigo una chamba por ahí pero, la verdad la situacion esta dificil! No hay trabajo por ningun sitio! Pucha! Y ahora que hago!”
“A lo mejor, vamos con mi papa, se que el estaba buscando una secretaria.”
En ese momento, los ojos de Monica brillaron de la emocion. Sabia que era su oportunidad de estar junto a Enrique, el amor de su vida.
“Claro! No habia pensado en eso! Vamos ahora a ver a tu papa!”
“Ahora debe estar en su oficina!”
Las dos se dirigen rumbo hacia el paradero para esperar el micro que las llevara a la oficina de Don Enrique, cuando en ese momento, se acerca, Pancho, amigo de los dos...
“Julia! Que haces solita por aquí!”
“Hola Pancho, como estas? Te presento a mi prima Monica. Vamos a donde mi papa para ver si le puede conseguir chamba.”
“Mucho gusto.. me llamo Pancho Garcia, para servirle a usted.”
“El gusto es mio... soy Monica Perez.”
“Pancho, no deberias estar en el trabajo, ahorita?”
“Uta, flaca, me corrieron de la chamba, tu sabes, como son los pituquitos, siempre tan estirados y petulantes, y no aguante mas. Ahora estoy buscando chamba.”
“Acompa~anos adonde mi papa, pues. Tal vez, el te de chamba. No te olvides que el es representante de artistas.”
“Claro, flaca. No faltaba mas. Pero, no seria mucha molestia?”
“Ninguna! Vamonos!”
Pancho paro un taxi... Pst!
“Senor!”, dijo Julia, “Cuanto nos cobras por ir a Miraflores, por Pardo...”
“10 lucas”
“Oe, pues, loco!”, intervino Pancho, “Una rebajita, pe! 5 lucas, fijate que la situacion esta dificil!”
“No, no, no puedo hacerles rebaja, la situacion esta dificil para mi, tambien.”
“Ya, pues, haganos una rebaja”, intervino Julia, “No seas malito”
“No! Mi precio es final! 10 lucas o nada!”
En ese momento, se aparecio Monica y se acerco a la ventana en una actitud coqueta, mostrando sus piernas, y gui~ando coquetamente el ojo al taxista, dejando atonito al taxista, que no pudo resistir a sus encantos y finalmente, cedio hacerles una rebaja. Monica se subio en el asiento del copiloto, mostrando sus piernas, mientras que Pancho y Julia se sentaron atrás. Y emprendieron el camino rumbo hacia la oficina de Don Enrique Cisneros. Finalmente, al llegar a la oficina de Don Enrique, ella recomendo a Monica para que sea su asistente y sin titubeos, la contrato. El tambien contrato a Pancho, pues, lo habia visto en concierto y sabia que era un musico talentoso y prometedor. Entonces, gracias a Julia, Pancho y Monica obtuvieron trabajo y empezaron inmediatamente. Al dia siguiente, Enrique y Francisco emprendieron camino rumbo a Barranca para buscar a Rosalba, sin sospechar que alli se encontraban Pablo y Santiago ademas de Flor, Fiorella, Chochi y Ramon Augusto.
***





 

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