<< Previous Topic | Next Topic >>Return to Index  

Capitulo XXVIII

March 18 2003 at 11:15 PM
No score for this post
Renzo  (Login renzoch)
Forum Owner
from IP address 200.68.173.203

Capitulo XXVIII


Flor se divertía saliendo con Pablo. Ambos se veían felices y enamorados y daban rienda suelta al gran amor que se tenían los dos. Por las noches, ella se entretenía saliendo a las discotecas y bailar toda la noche junto a su gran amor. Pero, no faltaban los periodistas y paparazzis dispuestos para alguna primicia en alguna revista o programa de TV.
“¡Otra vez!”, exclamó Pablo, “¡Mejor nos vamos de aquí!”
“¿Y de que te molestas tanto, amor?”, exclamó Flor, “¿Acaso no eres un hombre público? ¡Ellos estan haciendo su trabajo!”
“¡Pero es que no me dejan hacer nada! ¡Ya estoy harto de los periodistas!”
“¡Pablo! ¡No te olvides que yo tambien soy periodista!”
“¡No es eso, Florcita! ¡Es que no puedo salir a ningun sitio! ¡Y yo quiero mi privacidad!”
“¡Bueno, lo hubieras pensado antes de aceptar este negocio!”
“¡Pero, amor! ¡Claro que se las circunstancias pero, yo quiero disfrutar la vida con tranquilidad!”
Entonces, Flor coloca sus brazos sobre los hombros de él y le habla, fijamente a los ojos, con coqueteria.
“Esta bien, amorcito. Tienes razon… Entonces, ¿Qué te parece si nos salimos y vamos a un lugar para estar solos?”
Pablo toma a Flor de las manos y los dos se retiran de la discoteca. Se suben al auto de Pablo y se dirigen rumbo hacia la Costa Verde. Camino hacia la Costa Verde, Flor enciende la radio para escuchar algo de música y se escucha una canción de Thalía: “por amor te sueño, por amor te entrego/ ven, ven y dame tu ternura./ hoy quiero bailar prendida a tu cintura…”
“¡Ay!”, exclamó Flor, emocionada, mientras subía el volumen, “¡Es mi canción favorita!”
Y se ponía a bailar en su asiento mientras le coqueteaba a Pablo, que estaba manejando.
“¡Cuidado, Florcita! ¡No me molestes que estoy molestando!”
“¿Te gusta Thalía?”, preguntó Flor.
“Si, claro”, respondió, “¡Tengo el gusto de conocerla en persona y me pareció una chava padrísima!”
“¿Chava padrísima?”
“Así llamamos en México cuando una persona es muy buena onda. Quiero decir que es una chica muy buena gente. Ademas, que es muy bella físicamente.”
“¿Es verdad eso que se quitó una costilla para tener una cintura estrecha?”
“Bueno… asi dicen. Pero, la verdad, yo no lo creo. Y tú, Florcita, ¿Te has hecho alguna cirugía?”
“¡No! ¡Dios me libre!”, contestó, “¡Todo lo que tengo, es mío y al natural!”
“Yo si me hice una cirujía…”, dijo, “En las orejas… me las achiqué un poquito… es que no me gustaba que me llamaban Dumbo.”
“¡Ja! ¿Te llamaban Dumbo?”
“Asi es.”, dijo, avergonzado.
Finalmente, donde en plena noche y bajo la luz de la luna, llegan a su destino y deciden estacionar el auto en una playa desierta. Se recuestan en la parte de adelante del auto, con las puertas abiertas. Flor decide cambiar la estación por una que pasara música más romántica. Y encontró una de baladas en Inglés. Pablo no quería que sintonizara ninguna emisora en castellano por temor que programaran una canción suya y a él no le gusta escucharse a si mismo.
“¿Esa música está bien?”, ella preguntó.
“Si, claro. Es muy buena.”, contestó.
“¿Por qué no te gusta escucharte en la radio?”
“Simplemente, me siento incómodo… no sé… no me gusta…”
En ese momento, como cambiando la conversación, Flor desvía la atención hacia el mar…
“¡Mira, Pablo! ¡El mar está tranquilo, la noche está serena pero, veo pocas estrellas!”
“Asi es… que tranquilidad… que paz…”, dijo él, levantando las manos.
“Oye Pablo…”
“Dime, Florcita, ¿Qué es lo que quieres decirme?”
“Estee… ¿Donde están tus padres? ¿Por qué no vinieron a Lima?”
“¿Mis padres?”, respondió nervioso, “Bueno… ellos son separados y cada uno vive en lugares diferentes. Mi papá vive en España con su segunda esposa y mi mamá vive en New York con su segundo marido. Es que cuando se separaron, todos tomamos rumbos opuestos y cada uno se fué por su lado. Mis hermanos y yo nos fuimos a Miami a vivir arrimados con una tía, que mal que bien, nos ayuda económicamente, y luego, Juan y yo viajamos a México… y el resto creo que ya lo sabes… yo me volví cantante profesional y Juan se divide su tiempo, entre Miami y México.”
“Pero, entonces, ¿No ves a tus padres?”
“¡En ocasiones especiales nos vemos algunas veces, pero, la verdad es que ellos hacen su propia vida!”
“¿Y de que viven tus hermanos?”
“Bueno… ahora que soy cantante… yo les ayudo a que se mantengan económicamente, ademas que los ayudo a que paguen la universidad. Precisamente, Juan ha decidido continuar su carrera aquí en Lima… Parece que está enamorado.”
“¿Y tu tía? ¿Qué pasó con ella?”
“¡Ella vive su vida!”
“Bueno… en mi caso, yo practicamente me críe sin padre. Solo mi mamá ha sabido ser padre y madre para mi hermana y yo. Increiblemente, este padre aparece luego de mucho tiempo…”
“No debe ser facil aceptar a Don Enrique como padre. Pero, quiero que sepas que allá en México, Don Enrique siempre me hablaba de tí con mucho orgullo pero, a la vez, con un sentimiento de culpa. Por eso, que cuando nos enteramos que veníamos al Per’ú, lo primero que hizo fué buscarte a tí y a tu hermana.”
“Yo sé que es verdad porque en el fondo sé que es una buena persona que fué víctima de las circunstancias. Pero, la verdad es que me cuesta aceptarlo, sobre todo cuando me acabo de enterar que no soy realmente su hija.”
“¿No eres su hija?”, exclamó Pablo, asombrado, “Entonces, ¿Quién es tu padre?”
“El general Pedro Gustavo Domínguez.”
Pablo se quedó con la boca abierta del asombro.
“¿Te imaginas ahora que mi vida ha sido toda una farsa? Mi madre se casó con Don Enrique para que tuviera un padre. Pero, no hablemos mas de mi vida, que me hace mucho daño… mejor miremos el mar…”
En ese momento, Flor se entusiasma al ver el mar y decide correr aparatosamente, por toda la arena, mientras se iba sacando sus zapatos de tacon. Pablo va tras ella, tratando de darle alcance…
“¡Florcita! ¡Espera! ¡No vayas tan rapido!”
“¡Agarrame si puedes!”, respondió Flor, corriendo sobre la arena.
Finalmente, Flor siente que el agua del mar pasa por sus pies y comienza a liberarse de sus tensiones, levantando los brazos y gritando entusiasmada: ¡Soy libre! ¡Que felicidad! Se agacha un un poco para coger agua salada con sus manos y comienza a salpicar por todas partes y jugar un rato con el agua.
“¡Uauu! ¡Pablo, ven! ¡Uauuuu! ¡El agua esta deliciosa!”
Pablo, finalmente, le da alcance y la coge de sus ropas y, aunque se siente incomodo porque el agua esta muy fria, la abraza fuertemente. En ese momento, se miran fijamente a los ojos, juntando sus labios y dandose un apasionado beso en la boca, dando rienda suelta al gran amor que sentian los dos, y siguieron besandose mientras se lanzaron contra la arena. El acariciaba suavemente su cuerpo, su rostro, su cabello, como si estuviera acariciando los pétalos de una flor, que no quería dejar escapar porque la quería demasiado.
***
Al dia siguiente, las rotativas de prensa amarillista ya daban la gran noticia, sobre las salidas entre Pablo Salgado y Flor Cisneros y comenzaban las especulaciones y chismes sobre la bella acompañante que estaba con el famoso artista… ¿Quien esa chica que se parece a Marisa Minetti? ¿Donde trabaja? ¿Como la conocio? ¿A que se dedica? ¡Qué suerte tiene ella! Y tambien se preguntaban de las razones del porque Pablo termino con su novia Mariana para estar con Flor. Aquellos rumores y chismes llevaron a los jefes de Flor a tomar drásticas medidas…
“¡Hay que sacar a Flor de la empresa!”, exclamó el editor en jefe, “¡Es una verguenza para la integridad de nuestro diario!”
“¡Es cierto eso! ¡Ella todavia no se ha reportado a trabajar! ¡Se ha tomado unas vacaciones muy largas! ¡Hay que sacarla!”
En ese momento, viene un reportero apresurado a conversar con los señores editores…
“¡Un momento! ¡Flor se ha convertido en toda una celebridad! ¡Todo el mundo quiere saber de ella! ¡Miren lo que dicen los diarios de la competencia, sobre lo que dice la gente de nuestra Flor Cisneros!”
En ese momento, la amargura de los editores, se convirtio en alegria y de inmediato, llamaron a las rotativas de prensa para que lanzaran la noticia que la muchacha que acompañó era una periodista de la revista llamada Flor Cisneros.
Mientras tanto, Flor volvió a salir, esta vez, al Centro Comercial “Jockey Plaza”, un centro exclusivo de la ciudad, cuando unos muchachos la ven y la confunden con otra persona…
“Perdon, ¿Eres Marisa Minetti, la modelo argentina?”
Flor dandose ciertos aires de arrogancia, respondio que no.
“Perdonenme, pero ustedes me confunden con otra persona. No soy Marisa Minetti. Me llamo Flor Cisneros.”
“¡Oh, disculpanos!”
“No se preocupen,” dijo Flor, “¡Todo el mundo me confunde con Marisa Minetti! ¡Pero, yo soy mucho mas bonita!”
“¡Eso ni dudarlo!”, exclamaron los muchachos al unisono.
En ese momento, se acerca Pablo y abraza fuertemente a Flor y los muchachos se retiran.
“¡Amor, que sucede aquí!”
“¡Nada, amorcito! ¡Es que estos muchachos creen que soy Marisa Minetti!”
“¿Quién es Marisa Minetti?”, respondió Pablo, con extrañeza.
“Es una modelo actriz y modelo argentina, residente desde hace mucho tiempo en el Perú.”, explicó Flor.
En ese momento, se acercan un grupo de chicas y reconocen a Pablo…
“Perdon”, dijo una de ellas, “¿Eres Pablo Salgado, el cantante?”
“¡No!”, dijo Pablo, en tono irónico, “Ustedes me confunden con otra persona. Yo soy… ejem… Pablo Montero.”
Las chicas se desanimaron.
“¡Pero, yo tambien soy actor y cantante!”, dijo en tono vacilante.
Las chicas, frustadas, se retiraron. Pablo Salgado estaba con una sonrisa de oreja a oreja, luego que logró aullentar a las fanaticas. Pero, Flor se puso indignada por su reacción.
“¡Pablo Salgado!”, exclamó Flor, con indignación, “¡Por qué tienes que burlarte de esa manera de esas chicas! ¡No ves que le estas matando la ilusión!”
“Pero, amorcito, necesito caminar tranquilo por las calles…”
“¡Nada! ¡Tú tienes que ser mas agradecido con tu público!”
En ese momento, se acerca una reportera….
“¡Pablo! ¡Una nota para nuestro periodico…!”
“¡No, gracias!”, dijo en tono cortante.
“¡Un momento!”, intervino Flor, “¡Haganmela a mi, entonces!”
“¿Y quién eres tú?”, preguntó la reportera.
“Mucho gusto”, dijo Flor, dandole la mano a la reportera y al fotografo, “Me llamo Flor y soy su enamorada. Ademas, que tambien soy periodista como tú.”
Y la reportera decidio hacerle la nota. Pablo trato de hacerse a un lado pero, de inmediato, Flor lo contuvo y de inmediato, le dio la mano e hicieron la nota y le tomaron algunas fotos. Luego, vinieron otros reporteros, pues, no querian perderse de la ocasión. Pero, Flor cuidaba bien las respuestas y trataba de no revelar mas datos sobre su vida, pues, queria alistar una nota para su diario, sobre su romance con Pablo, y llamó en su celular a sus editores y, por supuesto, que le dieron la aprobación. Entonces, ella le pidio al “Jabancho” para que se la hiciera.
“¡Arturo!”, dijo Flor, “¿Quieres ser periodista? Entonces, esta es tu oportunidad, tienes que hacer una nota sobre mí.”
“¡Por supuesto, Flor!”, dijo Jabancho, “¡Yo haría cualquier cosa por tí!”
En ese momento, se acordaron cuando, hace mucho tiempo, cuando Flor perdió el bebé, fué el mismo “Jabancho” se encargó de llevarla hasta el Hospital y se quedó allí hasta que le dieron de alta. Y a partir de entonces, ambos tuvieron un breve romance, en secreto. El “Jabancho” estaba emocionado con la propuesta de Flor y de inmediato, le hizo la nota que firmó con su nombre completo: Arturo Martínez Gonaeche, hijo (alias “Jabancho”), y la siguiente introducción:
“…Algunos diran que se parece a Marisa Minetti, otros diran que tiene el cuerpo y la sensualidad de Angie Cepeda, asi como el carisma de Mónica Sanchez. Pero, lo cierto es que Flor María Cisneros Perez, ó Flor como la llaman sus amigos, es mucho más que las tres juntas porque ella es una persona especial, sincera, cariñosa, amable, dispuesta a ayudar a quien lo necesita y a dar todo de sí misma para sacar adelante a su familia y amistades.”
La nota salió tan buena que lo contrataron en el diario y, finalmente, el “Jabancho” logró cumplir su mas anhelado sueño: Trabajar como periodista.
A partir de entonces, Flor se convirtió en toda una celebridad y todos los fanaticos, cuando la veian salir con Pablo, le pedian fotos y autografos a ella. Incluso, salía sin discriminación en todos los programas de televisión de todos los canales de la gran ciudad. Y salía en obras benéficas. Flor era famosa y a ella le gustaba disfrutar de su fama. Y es que todas las chicas se identifican con ella y su historia, en como una chica normal, pudo conquistar a un artista famoso…
“Todo es posible, si te lo propones.”, decía la orgullosa Flor, a su nueva legión de fanáticos.
En todo lugar, no se hablaba otra cosa que de Flor Cisneros: Prensa, radio, television. En todo lugar, para bien o para mal, se hablaba de Flor. Los muchachos del barrio estaban orgullosos pero, algo celosos porque su adorada Flor se convertía en personaje público.
“¡Uy, chocheras!”, dijo Piolin, hojeando un diario, “¡Flor si que se ha hecho muy popular!”
“¡Me siento orgulloso por ella!”, dijo el Cholón, “¡Ella se lo merece!”
En ese momento, viene Simón Hinojoza, el “Coco Plano”…
“¡Compadrito Coco Plano!”, dijo Piolín, “¡Dichosos los ojos que te ven! ¿Se enteró lo de Flor?”
“Asi es.”, dijo Simón, “Me alegra mucho. Yo sabía que ella iba a llegar lejos. Pero, lo único que no me gusta es que se haya fijado en ese Pablo Salgado… ¡Pero, yo no le veo mucho a ese romance! ¡Para mi, todo eso es publicidad!”
En ese momento, la radio tocaba la canción “Procura”, interpretada por el artista dominicano Chichi Peralta.
“¡Uy, compadres!”, exclamó Piolín, “¡Esa es la canción de Flor!”
“Asi es”, dijo Simón, pensativo.
En ese momento, se acercaba Flor, con un peinado con cerquillos, blusa escotada con florcitas, y minifalda bluyín, para exhibir esas curveadas piernas que tenía, que nos hacía recordar a Marisa Minetti en la telenovela “Procura Amarme Mas.”
“¡Hola chicos!”, dijo Flor, en tono coqueto, “¿Como estan?”
“¡Hola Flor!”, exclamaron “Piolin” y “Cholon” excitados y al unisono, “¡Estamos bien!”
“Hola Flor”, dijo Simón, seriamente.
En ese momento, ella se quedó mirando detenidamente a Simón, a quien no había reconocido…
“Perdon, señor, ¿Lo conozco a usted?”
“Soy Simón Hinojoza…”, respondió seriamente, “El que le dicen ‘Coco Plano’.”
Flor se quedó boquiabierta al ver la transformación de Simón y, emocionada, le dió un beso en la mejilla y lo felicitó por su cambio…. “¡Simón! ¡Te felicito! ¡Estás churrísimo!” Y ella se quedó a conversar un rato con sus amigos… para demostrarles que la fama no se le había subido a los humos.
Flor era tan famosa que empresarios y productores estaban interesados en contratarla para algun programa de TV ya sea como presentadora, entrevistadora, ó en un papel secundario en alguna telenovela. Ramon Augusto manejaba en su Taxi a dos famosos empresarios, que buscaban contratar a Flor.
“Perdon, disculpen la molestia, ¿Ustedes buscan a Flor Cisneros?”
“Asi es”, respondió uno de los productores, “¿Tú sabes donde vive?”
“¡Clarinete, pues!”, dijo Ramon Augusto, “¡Ella vive en mi barrio! ¡Si quiere ahorita mismo los llevo!”
Y de inmediato, Ramon Augusto se llevó a los señores rumbo hacia el barrio donde vivía Flor y conversaron con ella para propnerle que sea la presentadora de un Talk Show y le ofrecieron una buena paga. Flor, sin vacilación, aceptó la propuesta y de inmeditato, abrazó de felicidad a todos sus amigos… incluyendo a Ramón Augusto. En ese momento, se aparecía Pablo Salgado…
“¡Flor!”, exclamó con cara de celoso, “¡Qué está pasando aquí! ¡Por qué abrazas a ese tipo!”
“¡Amorcito!”, exclamó Flor, abrazandolo de contenta, “¡No te pongas celoso que no te queda! ¡Los estaba felicitando porque me ofrecieron un trabajo para animar un Talk Show!”
“Qué bien… ¡Felicitaciones!”, dijo con aparente frialdad.
Y le dió un beso en la boca. Flor lo sujetó contodas sus fuerzas y le imprimió mayor deseo a sus besos.
Mientras tanto, Julia se encontraba en clases de la Universidad y el profesor le hace su pregunta…
“A ver, Amanda”, le dice el profesor a Julia, “¿Sabes la respuesta?”
Julia no hacía caso, pues, pensaba que estaba llamando a otra persona.
“¡Amanda! ¡Te estoy hablando!”
“¿Me habla a mí, profesor?”, preguntó Julia, con extrañeza. Sus demás compañeros se burlaban de ella.
“¡Si, Amanda! ¡Te estoy haciendo una pregunta!”
“Perdon… ejem… pero, mi nombre es Julia… no Amanda…”
“¿No te llamas acaso Julia Amanda Cisneros?”
“Si… pero, es que…”, dijo avergonzada, “No me gusta que me llamen Amanda.. Profesor.”
“Pero, ¿Por qué? Si me parece un nombre muy bonito. Además, que le queda mejor a tu persona.”
“Es que… sic… así se llama mi mamá.”
“Bueno, Amanda, ¿Tienes la respuesta?”
“¿Cual es la pregunta?”
Los demás compañeros se reian de la pobre Julia. En ese momento, sonó el timbre de cambio de clase y rapidamente cogieron sus libros. Julia agarró sus libros y tambien se retiró. De pronto, guiada por la curiosidad, escucha la conversación de unas compañeras que hablaban soibre Pablo Salgado y su nueva enamorada, Flor Cisneros.
“¿Vieron a la nueva chica que está con el cantante Pablo Salgado… la tal Flor Cisneros?”
“¡Me parece poca cosa para él! ¡Y se vé que es una zarrapastrosa, baja clase!”
“¡Debe ser una interesada! ¡Seguro que está con él por su dinero!”
“¡No hablen así!”, intervino Julia, indignada, “¡Mi hermana no es ninguna interesada!”
“Oye Amanda, ¿Esa tipa es tu hermana?”
“¡Si es mi hermana! ¡Y no me llamen Amanda que mi nombre es Julia!”
Julia se puso cabizbaja. En se momento, se aparece Jerry Modugno, su enamorado, y consuela a Julia. Las estudiante quedaron boquiabiertas al verlo con Julia y no podían creer que semejante partido de hombre esté con una muchacha insignificante como Julia.
“Señoritas, ustedes saben que le han hecho a mi enamorada”, exclamó Jerry.
“Perdon, ¿Eres Jerry Modugno, hijo del empresario Roberto Modugno?”
“Asi es. Mucho gusto.”
Las muchachas se retiraron sorprendidas por la noticia. Julia comenzó a llorar amargamente.
“Y, ahora, ¿Por qué lloras mi amor?”, dijo Jerry, recostándola sobre su hombro.
“¡Es que nadie me quiere a mí! ¡Para todos soy una inutil y se burlan de mí!”
“Vamos, mi capullito”, dijo, mientras la miraba fijamente a los ojos y le rozaba las mejillas, “No le hagas caso a esa gente que habla por hablar. Tú eres una muchacha especial y digna de admiración y respeto. Además, que eres la mujer a quién mas quiero en esta vida. Te quiero mucho, mi amor.”
Y le dá un beso en la frente.
Las sensibles palabras de Jerry, tranquilizaron a Julia y ella lo abrazó fuertemente. Y ambos caminaron por los pasadizos de la Universidad. Rato despues, Jerry dejó, en su Porche, a Julia en su casa.
“Llegamos, mi capullito”, dijo Jerry, “Esta es tu casa.”
“¿No gustas pasar un ratito?”, dijo asomándose por la ventana.
“No, gracias. Tengo que muchas cosas que hacer. Por ejemplo, tengo que recoger a María en la academia.”
“Está bien. Saludos a María y a tus padres.”
“Les haré presente. También mandales mis saludos a tu mamá y a tu hermana.”
“¡Claro!”
Los dos se miraron fijamente a los ojos. Ella estaba sonriente. Y de pronto, ella decidió estirarse un poco para darle un beso en la boca. El la ayudó, tratando de estirarse para luego, juntar los labios y darse un beso de despedida. Julia se retiró rumbo hacia la puerta de su casa donde la estaba esperando su mamá, con cara de pocos amigos. Pero, en una esquina, Jerry hace una parada para comprar cigarrillos cuando de pronto, se le acerca Virna por detrás y lo sorprende con un beso en la boca.
“¡Hola, amorcito, como has estado!”
“¡Por favor, Virna, no sigas que la gente nos puede mirar!”
“¿Y eso te molesta?”
“Es que no es bueno que me vean contigo.”
“Pero, amorcito”, dijo, colocando sus brazos sobre los hombros de él, “Yo quiero demostrar mi cariño. ¿Acaso tú no me quieres? ¿O es que todavía sigues enamorado de Julia Cisneros?”
“¡Por favor, no metas a Julia en todo esto! ¡Ella que culpa tiene!”
“Ninguna. Pero, yo creo que deberías sincerarte con ella y decirle sobre lo nuestro…”
“¡Por favor! ¡A Julia le doleria en el alma! ¡Ella es muy sensible!”
“Entonces, la quieres, ¿Verdad? ¡Dime la verdad!”
Jerry respiró hondo y, sin titubeos, le contestó.
“Si, Virna. Yo sigo amando a Julia.”
Entonces, Virna, indignada, le dió tremenda bofetada a Jerry, dió media vuelta, y se retiró.
***
Mientras tanto, Julia llegó a su casa donde la estaba esperando su mamá, la señora Amanda, que estaba angustiada.
“¡Mamá! ¿Sucede algo?”
“¡No me hables! ¡Qué estoy reventando por lo que acabo de enterarme en el Salón de belleza! ¡Pero, ya verá cuando venga tu hermana! ¡Ya me va a oir!”
“Pero, ¿Qué pasó? ¿Es sobre su romance con Pablo Salgado?”
“¡Callate! ¡Esto es algo que no te incumbe!”
En ese momento, llegó Flor con Pablo Salgado.
“Hola, mami, ¿Como estás?”
“¡Fuera de acá, jovencito!”, exclamó Amanda, “¡Usted y mi hija no puede verse!”
“Pero, mami, ¿Por qué estas así con Pablo?”
“¡No quiero que estés junto con ese muchacho! ¡Así que regrese por donde vino!”
Pablo, cabizbajo, se despidió con un beso en la boca y se retiró de la casa de Amanda.
“Ahora sí, mamá, ¿Por qué de repente te portas de esa manera con Pablo?”
“¡Es por esto!”, exclamó Amanda, mostrando una nota en la que mencionaba sobre el romance del cantante Pablo Salgado con Flor Cisneros, la hija de su representante Don Enrique Cisneros.
“Flor, ¿Por qué no me dijiste nada que ese muchacho trabaja con Enrique Cisneros? Eso quiere decir, que tú me has desobedecido y te has estado viendo con Enrique Cisneros… ¡Cuantas veces te tengo que decir que no te metas con Enrique Cisneros! ¡Ese hombre es un infeliz que hizo nuestras vidas miserables!”
“Enrique es un buen hombre…”
“¡Es un desgraciado, eso es lo que es! ¡Y te prohibo terminantemente que vuelvas a ver a Pablo Salgado ni mucho menos con Enrique Cisneros!”
“Pero, no metas a Pablo en todo esto… él es inocente… y yo… lo amo…”
“¡Nada! ¡Tú no puedes amar a nadie que tenga que ver con Enrique Cisneros! ¡Y te prohibo que lo vuelvas a ver!”
“¡Bah! ¡Tú no me puedes prohibir nada! ¡Soy mayor de edad! ¡Y me voy de la casa! ¡Adiós!”
Flor se salió de su casa y tiró fuertemente la puerta, dejando a Amanda, malhumorada pero, asegurando que Flor se le pasará el mal humor y regresará muy pronto. Pero, Julia trató de encarar a su madre.
“¡Mamá! ¿Por qué eres así con Flor y Pablo? ¿No te das cuenta que se quieren?”
“¡Ella no puede verse con ese muchacho! ¡No puede! ¡Porque trabaja junto a Enrique Cisneros!”
“Pero, ¿Por qué eres así con papá? ¡El es muy buena persona!”
“¡Como puedes decir que ese hombre sea bueno, luego que nos abandonó en la mas absoluta miseria, sin importarle que si hemos comido bien ó si vivimos bien! ¡El si puede darse ciertos lujos, comer con gente famosa, mientras que nosotras, pudriendonos en esta pocilga, soportando malos tratos de la gente!”
“¡Pero, Enrique está cambiando! ¡Ahora quiere ayudarnos! ¡Por ejemplo, él me paga los estudios de la universidad!”
En ese momento, Amanda comienza a ennervarse mucho mas, luego que la inocente Julia metiera la pata…
“¡Qué cosa!”, exclamó Amanda, “¡Qué has dicho!”
“¡Ooops, perdoname, mamá, no quería que te enteraras!”, exclamó avergonzada.
“¡O sea, que tú tambien te entiendes con ese imbécil! ¡No puedo creerlo! ¡Mis dos hijas me estan traicionando!”
“¡No te estamos traicionando! ¡Solo queremos estar también con nuestro padre!”
“¡Callate, desgraciada!”, y, contodas sus fuerzas, le tiró una bofetada que Julia, despechada, se retiró de la casa. Amanda se sentó a llorar, desconsoladamente, tras la supuesta traición de sus dos hijas.
Mientras tanto, saliendo de la casa, Flor dió alcance a Pablo y ella abrazó fuertemente a Pablo y le dió un intempestivo beso en la boca, dejandolo perplejo por su repentina reacción.
“¡Pablo! ¡Vamonos de aquí! ¡Vamonos lejos! ¡Yo ya no quiero estar aquí!”
“Pero, ¿Qué pasa? ¡Tranquilízate, por favor, que me preocupas!”
“¡No quiero que nos veamos porque tú trabajas para Enrique Cisneros!”, y ella comenzó a abrazarlo fuertemente, “¡Pero, yo te quiero, Pablo, te quiero con toda mi alma y no quiero separarme de tí!”
“No es bueno que discutas con tu madre conmigo…”
“¡No y no! ¡Yo te amo! ¡Y quiero estar contigo!”
“Está bien, vamos en mi auto…”
En ese momento, viene Julia, caminando apurada, cubriendose el moretón con su cabello…
“¿Puedo ir con ustedes, tambien?”
“Hermanita, no me digas que tambien discutiste con mamá.”
“Si, es que se me escapó y le dije que me pagaba la universidad… ¡Y me pegó!”
“Vamonos, hermanita”, dijo Flor, abrazandola, “Vamonos lejos de aquí.”
Las dos hermanas se subieron al auto de Pablo y, de inmediato, dejaron el barrio.
Mientras tanto, Amanda está en su casa, sola y decepcionada por la actitud de sus hijas, que decidió vengarse de una vez por todas de Enrique Cisneros y alejarlo para siempre de su vida y de la de sus hijas. En ese momento, tocan la puerta y Amanda se acerca a abrir la puerta, mira por el orificio de la puerta para ver quien estaba alli, y mira la tierna mirada de María Modugno. Amanda se tranquiliza y abre la puerta.
“Hola María, ¿Como está? Julia no se encuentra en este momento… Pero, pasa…”
“¡Vaya! ¡Qué lástima! ¡Porque quería invitarla al cine! ¡Van a estrenar una película buenaza! ¿Se va a demorar?”
“No lo sé. Ni creo que regrese.”
“Pero, ¿Pasó algo con su hija, señora Amanda?”
“Discutimos y ella se fué de la casa.”
“¡Qué lástima! ¡Pero, no se preocupe, que todo se va a solucionar! ¿Y, Flor, como ha tomado todo esto?”
“¡Ella tambien se ha ido de la casa! ¡Todo por culpa de Enrique Cisneros, mi ex-marido y padre de mis hijas, que se fué de nuestras vidas para regresar y ahora que ha regresado, quiere quitarmelas!”
En ese momento, María se sienta a su lado para ofrecerle consuelo.
“Ya, ya, señora Amanda, no sufra más, que todo se vá a solucionar… sus hijas la quieren mucho y ya veran que muy pronto, ellas volveran a estar a su lado. Tenga paciencia.”
“No… no… ¡Qué hice yo para merecer esto! ¡Por qué mis hijas me dan la espalda!”
“Ya, tranquila, señora Amanda, voy a prepararle una manzanilla para que se relaje. Pero, mientras tanto, tranquila, recuestese, mire un poco de televisión y ya no piense mas en tonterías…”
Amanda decidió obedecer a María y casi de inmediato, se tranquilizó. María fué a la cocina para hervir la tetera para preparar la manzanilla. Poco a poco, Amanda se encariñaba con María.
Mientras tanto, Pablo deja a Flor y Julia en el apartamento de Enrique pero, al llegar, encuentran a Don Enrique que se encontraba junto a Mónica, que deciden separarse para guardar las apariencias. De inmediato, Flor y Julia le cuentan a Monica lo sucedido con Amanda y Mónica se ofrece a actuar como intermediara para lograr amistar a Amanda con sus hijas…
“Gracias, prima por lo que nos haces”, dijo Flor, “Pero, creo que va a ser tarea imposible.”
“¡No! ¡No puedo soportar ver desunidos a mis familiares! ¡Asi que yo hablaré con la tía Amanda y solucionaré este asunto! ¡Solo confíen en mí, primas!”
“Pero, no querermos involucrarte mas en esto”, dijo Julia, “Despues de todo, tú tambien estas metida en este embrollo…”
“Es cierto.”, intervino Don Enrique, “Ella no sabe que tú eres mi secretaria y no sé hasta cuando vamos a guardar el secreto!”
“¡La tía nunca se enterará que yo trabajo para tí! ¡Confíen en mí!”
De inmediato, Mónica decide salir del apartamento de Enrique en el auto de Pablo que se ofreció a llevarla con Flor y se dirigieron rumbo rumbo hacia la casa de Mónica. Finalmente, al llegar a casa de Amanda, Mónica se despide de Flor y Pablo e ingresa a su casa, donde Amanda, emocionada que se encontraba con María Modugno, abrasa fuertemente a su supuesta sobrina, de verla nuevamente. Mónica consideró poco prudente hablarle de Flor y Julia en ese momento y decidió, entonces, tranquilizarla.
***

 

Scoring disabled. You must be logged in to score posts.Respond to this message   
Current Topic - Capitulo XXVIII
  << Previous Topic | Next Topic >>Return to Index  
Create your own forum at Network54
 Copyright © 1999-2009 Network54. All rights reserved.   Terms of Use   Privacy Statement  

Telenovelas Peru

FORO DE ACTRICES COLOMBIANAS