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Capitulo XXX

March 18 2003 at 11:22 PM
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Renzo  (Login renzoch)
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Capítulo XXX

Al dia siguiente, Amanda se llevo a María a donde el bodeguero para hacer unas compras...
“¡Se~ora Amanda! ¡Dischosos los ojos que la vuelven a ver!”, dijo Don Lucho, el bodeguero.
“¡Ay, Don Lucho!”, dijo Amanda, en tono coqueto, “¡Ya nos vimos hace poco, no se acuerda, usted me ayudo a buscar a la se~orita María!”
“¡Claro! ¡Ya me acuerdo! ¡Es que cuando no la veo... el tiempo pasa muy lento!”
“¡Ya, Don Lucho! ¡No sea tan galante!”
“Dígame, ¿Se le ofrece algo? ¿No quiere probar un rico rocotito relleno? ¡Fíjese que está acabadito de hacer!”
“¡Yo quiero!”, intervino María, “¡Me fascina el rocoto relleno!”
“¡A mi hija Flor le encanta el rocoto relleno!”, exclamó Amanda, “¡A Julia, no mucho, porque pica!”
“¡Pues, aquí tiene, se~orita!”, dijo Don Lucho, sirviendole el plato con cucharita, María le agradeció, “¿Sabes que tienes unos ojos muy lindos?”
“Gracias”, respondió María, con una mirada coqueta.
“¡Estoy tratando de diversificar el negocio, ofrecer otras alternativas al cliente!”, le habla a las dos, “¡Hay que pensar en alto! ¡Y este rocoto relleno, puede ser el inicio de una nueva etapa en la bodega de Don Lucho!”
En ese momento, ingresa Jerry a la tienda...
“¡Jerry! ¡Hermanito!”, exclama María que se dirige a abrazar a su hermano.
“Hola, hermanita, ¿Dónde estuviste? Te busqué anoche en casa de Amanda y no estabas.”
“Es que... ella salió conmigo”, intervino Amanda, “Salimos a dar un paseo.”
“¿Al Bertolotto?”, dijo Jerry, “Porque eso fué lo que me dijo su sobrina Mónica.”
Ellos se quedaron impresionados.
“Buuuueeno...”, intervino Don Lucho, “La idea era esa. Pero, luego, decidimos irnos a pasear por ese lugar... ¿Cómo se llama? ¿Larcomar?
“¡Asi es!”, dijo Amanda, “¡Fuimos a pasear por la playa1 ¡La verdad el ambiente no estaba muy bueno en ese lugar y decidimos salirnos de allá!”
“¡Claro que sí, hermanito! Fuimos a dar un paseo! ¡No había nada de que preocuparse! ¡Yo estoy en buenas manos con la se~ora Amanda!”, y le cogio la mano y se recostó sobre el hombro de Amanda.
“Bueno, ¿A dónde se dirigen ahora?”, preguntó Jerry.
“¡Vamos a la casa, hijo! ¡Voy a cocinar carapulcra! ¡Vamos, hijo, estas invitado!”
“¡Está bien! A propósito, ¿Dónde está Julia? Pues, no está en la casa.”
“¡Debe haber ido a la Universidad!”, dijo Amanda, tratando de esconder la verdad, “¡La pobrecita para estudiando todos los dias!”
“Ayer no estaba en la casa...”
“¡Claro! ¡Ayer estaba en casa de unas amigas, estudiando!”
Jerry estaba sospechoso porque sabía que Julia no es de visitar amigas pero, prefirió guardar discresión. De inmediato, se despidieron de Don Lucho...
“¡Nos vemos, se~ora Amanda! ¡Pero, me debe una!”
“¿Una qué, Don Lucho?”
“¡Una carapulcra! ¡Me han dicho que usted prepara la carapulcra mas rica de todo Lima, que digo, de todo el Perú!”
“¡Ay, Don Lucho! ¡Siempre tan galante!”
Los tres se retiraron de la tienda y se dirigieron a casa de Amanda.
***
Mientras tanto, Monica caminaba rumbo hacia el paradero de buses cuando de pronto, se cuentra con el Padre Miguel, sin sospechar siquiera que es su verdadero padre.
“¡Monica! ¡A donde vas!”
“¡Padre Miguel! ¡Me voy a trabajar!”
“¿Sigues trabajando con Enrique Cisneros?”
Monica suspira.
“Asi es, Padre Miguel. Sigo trabajando con él.”
“A mi no me enga~as, Monica. Yo se que lo haces para estar junto a el.”
“Asi es. No puedo enga~arlo. Lo quiero mucho, con todo mi corazon.”
“Pero, ¿Y tu tia Amanda?”
“¡No lo se! ¡Pobre tia! ¡Pero, no puedo, mi sentimiento por Enrique es mucho mas fuerte, y no puedo controlarlo! ¿Sabe, Padre? ¡En toda mi vida, no he podido encontrar alguien que despertara en mi, los mas bellos pensamientos, y me hace ver muy distinto la vida! ¡Ahora veo la vida bella, y llena de optimismo y alegria! ¡Y yo sé que él tambien me quiere a mí!”
El Padre se enternece con las palabras de Monica...
“Si es asi, si lo tuyo es puro y verdadero... yo no puedo hacer nada. Te doy la bendicion.”
“¡Gracias, Padre Miguel!”
“¡Y que seas muy feliz al lado del hombre a quien amas!”
Monica abraza al Padre Miguel. El se siente dichoso.
“¡Apurate, ahora, Monica que vas a perder el micro!”
Monica, feliz y contenta, se dirige a trabajar.
Enrique estaba en su despacho con Don Francisco Flores Urteche, mientras Monica estaba en la recepcion, atendiendo las llamadas.
“Muy eficiente tu secretaria”, dijo Don Francisco, “Te felicito”
“¡Si!”, dijo con fascinacion, “¡Monica es un encanto! Francisco... (hizo una pausa)... No sé como decirte esto pero, a ti no te oculto nada, pero... estoy enamorado de Monica!”
Don Francisco se quedo impresionado.
“Asi es, Francisco. Amo a Monica con todo mi corazón. No lo sé, ella me ha hecho revivir sentimientos que no encontraba en una mujer desde hacia mucho tiempo.”
“¿Y ya tu ex mujer sabe de todo esto?”
“¡No! ¡Y no sé como lo irá a tomar! ¡Estoy preocupado!”, y decidio cambiar la conversación, “¿Cómo te va con tu hija Chochi? ¿Sigues en tu plan de irte nuevamente a Barranca?”
“¡No! ¡Ya desistí de ese plan! ¡Ahora prefiero quedarme en Lima! ¡Pero, no la voy a dejar desamparada! ¡Voy a seguir ayudando a Chochi!”
En ese momento, ingresa Monica al despacho. Don Francisco se levanta de su asiento y se despide, galantemente, de Monica y Enrique, quedandose solos en la oficina. Monica se le acerca e intenta abrasarlo y darle un beso. El trata de esquivarse.
“Pero, mi amor, ¿Qué te pasa?”
“Por favor, Monica, no empecemos, no es bueno lo que estamos haciendo, ¿Qué van a decir tus padres de todo esto?”
“¡Nada! ¡Ellos siempre me han apoyado! ¿Viste la manera tan amigable que papá te trató?”
“¿Y tu tía Amanda? Porque a ella si no le gustará.”
“Bueno, si, tienes razón, pero, ella tarde o temprano lo aceptará, ¿Sabes? Ultimamente, he notado un cambio raro en su personalidad...”
“¿Bueno o malo?”
“Bueno. Ahora esta mas comprensiva, sensible, desde que esta con esa chica María, tu sabes, la hermana del enamorado de Julia, a proposito, ¿Dónde esta mi prima?”
“Ella se ha ido a la Universidad. Le he dicho que no renunciara a sus estudios, a pesar de lo sucedido.”
“¿Y Flor? ¿Ella donde esta?”
“Ella ha ido a ver una propuesta de trabajo, vamos a ver como le va...”
Ella se acerca nuevamente hacia el.
“¿Sabes que siempre hablamos de otra gente pero, nunca hablamos de nosotros?”
“Bueno... ¿Y que quieres hablar?”
Ella le coloca las manos sobre sus hombros y le da un beso apasionado en la boca. El responde al beso por un rato pero, luego decide retirarse.
“Te amo, Enrique, te amo desde la primera vez que te vi, por favor, aceptame en tu vida. Y yo se que me quieres, lo veo en tus ojos.”
Enrique se da cuenta, respira hondo, voltea el rostro y mira su candida mirada...
“Monica...”
El se acerca hacia ella y le da un beso apasionado. Ambos comienzan a besarse fuertemente, dando rienda suelta al gran amor que se tenian los dos.
***
Mientras tanto, Chochi y Fiorella estaba en con el ni~o en la terminal de buses, esperando por el Taxi que les llevara de regreso al vecindario.
“Se~orita Fiorella, ¿El ni~o no estara enfermo? ¡No ha dicho ninguna palabra!”
“¡Es muy chiquito, recien tiene 1 a~o de edad!”
“¡Pero, yo conozco ni~os que ya hablan a esa edad! ¡Yo creo que hay que ir a ver un médico!”
En ese momento, pasa un Taxi y Chochi, creyendo que es Ramon Augusto, lo para, y se acerca pero, cuando el chofer baja la luna del auto, Chochi se da con la sorpresa que no era Ramon Augusto pero, aun asi, las dos se suben al Taxi y el chofer les ayuda a colocar su equipaje en la cajuela del auto. Finalmente, luego de un largo trayecto, llegan al vecindario en donde se encuentran con el “Piolin”, uno de los vagos del barrio...
“¡Se~oritas! ¡Como estan! ¡Hacia donde se dirigen con tantas cosas y un hijo a cuestas!”
“¡Hola Piolin!”, dijo Chochi, “¿Cómo estas? ¡Vamos a buscar un apartamento para alquilar!”
“Y que pasó con la mansión donde viven?”
“¡Allá no vamos!”, intervino Fiorella con voz tajante.
“¿Conoces del algun apartamento para alquilar, Piolin?”, pregunto Chochi.
“¡Clarinete, pues! ¡Un amigo esta alquilando el suyo, si gustan podemos ir ahorita mismo alla!”
“Pero, ¿Y que hago con el ni~o?”, dijo Fiorella, teniendo problemas con el ni~o.
“¡Pfffffuuuuiiii!”, silbó Piolin. En ese momento, viene Sergio.
“¡Compadre Sergio! ¿Está ocupado?”
“Tengo que ir a la universidad.”
“Necesito que cuiden a este ni~o mientras vamos a ver un cuarto para hospedar.”
Sergio se enternece al ver a su hijo... sin sospechar si quiera que es su sobrino.
“Yo lo cuido.”
“¿Y la universidad?”, dijo Chochi.
“No hay nada importante hoy dia. Vamos, denme al ni~o.”
“Gracias...”, dijo Fiorella, sonriente, mientras le entregaba el ni~o.
“¿Es tu hijo?”, dijo Sergio.
“Si.”, dijo sonriente.
“¿Y el padre?”
“Murió. Soy madre soltera. Bueno, ¿Cómo te llamas?”
“Me llamo Sergio, Sergio Altamirano.”
Fiorella se quedó sorprendida.
“¿Altamirano?”, intervino Chochi, sorprendida, “¿Conoces a Francesco Altamirano?”
“¡Claro que sí! ¡Si es mi hermano!”
Fiorella se quedó sorprendida. Estaba frente a frente al hermano de su novio muerto. Chochi le jaló del brazo y se retiraron con Piolin rumbo al paradero. En ese momento, Piolin, con un silbido, llama a un colectivo y las muchachas, junto a el, se dirigen al lugar. Mientras viajan, el “Piolin” les pone al dia de la ultima noticia, del compromiso entre Pablo Salgado y Flor Cisneros.
“¡..Y Flor se ha convertido en toda una celebridad famosa!”
“¿Ustedes conocen a Flor Cisneros?”, intervino el chofer, “¡Qué mujer mas linda! ¡Hay unos tipos que corren con una suerte!”
“¡Somos sus mas intimos amigos!”, dijo Piolin.
Las chicas se enojaron.
Finalmente, llegaron al lugar... RENOVACION: Un lugar lleno de asaltantes y fumones...
“¡Qué horror! ¡Aquí está el apartamento de tu amigo, Piolin!”, dijo Chochi.
“¡Esa es la entradita! ¡Pero, el apartamento esta en un mejor barrio! ¡Allí está en ese bar! ¡Baja allí!”
Los tres se bajan del auto, sacan el equipaje, y se dirigen a un bar de mala muerte... lleno de fumones y pajeros. Las chicas estaban asustadas. Piolin estaba tranquilo y campante. Mientras, Sergio seguia cuidando al ni~o, pero, tenia problemas en atenderlo, porque era muy inquieto y se iba a todo sitio y agarraba cualquier cosa que encontrara por alli, cuando, en ese momento, se encuentra con Amanda.
“¡Sergio! ¿Y ese ni~o tan bonito?”
“Me han pedido cuidarlo por un rato, se~ora Amanda... ¡Pero, es que es muy travieso! ¡No sé que hacer! ¡Para agarrando cualquier cosa que encuentre en el suelo! ¡No lo soporto! ¡Qué hice yo para merecer esto!”
“Veo que no tienes paciencia cuidando ni~os...”
“La verdad que no, se~ora Amanda.”
Amanda se enternece al verlo y comienza a hacerle cari~itos.
“¡Qué lindo ni~o! ¡Se parece mucho a Julia cuando tenía esa edad!”
“A propósito, se~ora, ¿Usted sabe algo de Julia?”
“Bueno... me imagino que debe estar muy bien.”
“¡Ay, mire!”, dice Sergio, divisando a alguien, “¡Allí está Julia!”
Amanda voltea y su expresión cambia al ver a su hija.
“Hola mamá.”, dijo Julia, con la cabeza gacha, “¿Cómo has estado?”
“Hola.”, respondió con voz firme y potente.
“Hola Julia”, dijo Sergio, acercandose a ella, para saludarla con un beso en la mejilla.
“Hola Sergio, ¿Cómo estás?”
“Muy bien. Veo que vienes de la Universidad.”
“Asi es. ¡Uf! ¡Fue un día harto agitado!”, en ese momento, ella mira al ni~o, “¿Y ese ni~o? ¿Es tu hijo, Sergio?”
“¡No! ¡Es el hijo de unas amigos que estoy cuidando! ¿Saben? ¿Por qué no lo cuidan? En realidad, son amigos del Piolin, ustedes saben quien es el Piolin, ¿No? El pata de la vocecita de canario, asi que si vienen a recoger al ni~o, me avisan, chao, que me voy a mis prácticas.”
Sergio le dá la mano del ni~o a Amanda y se retira. Amanda encara a su hija.
“¿Por qué has venido Julia? ¡Contestame! ¡Acaso tu padre te mando aquí para molestarme!”
“¡No, mamá, es que yo...!”, dijo con la cabeza gacha.
“¡A mi me miras de frente!”, replicó, levantando su rostro.
Pero, en ese momento, el ni~o se logra soltar y se va caminando por la calle.
“¡Mamá! ¡El ni~o se escapa!”
Amanda voltea y comienza a angustiarse.
“¡Mira lo que has hecho! ¡Hay que dar alcance al ni~o!”
Pero, increíblemente, por mas que corrían no podían darle alcance al ni~o...
Mientras tanto, en otra esquina, se encontraban Pancho y Mariano...
“¡Compadre Pancho! ¿Cómo así usted no está trabajando?”
“¡Es mi día libre, pé! Pero, ¿Y usted, compadre Mariano?”
“Yo estoy chambiando de noche. Pero, estoy que me quiero cambiar de chamba, por una que respete las sagradas 8 horas y por el dia. Ademas, que quiero continuar con mis estudios de Ingeniería. Quiero ser algo en la vida... aunque en este país, no se te dé la oportunidad...”
“Oiga, compadre, ¿Y, que pasó con Paula?”
“Paula y yo terminamos, compadre. La verdad, ella estaba con unas vainas raras. Y le digo la verdad, yo no he podido olvidar a Fiorella...”
“No me diga que usted sigue enamorado de la hija del general.”
“Asi es. Cada día que pasa, siento que su presencia me hace falta. Y es que la quiero, Pancho, la quiero mucho... ¡Ella es el amor de mi vida! En mi vida, solo he podido querer a dos mujeres: A Fiorella y a ... Flor.”
“¿Flor? ¿Usted habla de Flor Cisneros?”
“Asi es. A pesar de todo, la quise mucho. Y por eso, me dolió mucho lo que hizo.”
“¿Y que hizo Flor? ¡Cuente! ¡Cuente! ¡Soy todo oídos!”
“¡Pero, me juras que no se lo vas a decir a nadie!”
“¡Se lo juro, cu~adito! ¡Mi boca es un sepulcro!”
“Pues... Flor esperaba un hijo mío... pero, lo hizo abortar porque no quería tenerlo.”
“¿Y...?”, dijo con vacilación.
“¡Y nada! ¡No comprendes que Flor dio muerte a mi hijo!”
“¡Sus razones habrá tenido, compadre ¡Usted debería dejar ese tonto orgullo que tiene y ser mas comprensivo con la gente, escuchar y entender!! ¡Pero, le digo que Flor es una buena muchacha pero, ha sufrido mucho! ¡No se imagina lo que es soportar al genio de la se~ora Amanda!”
“Tienes razon, Pancho, esa se~ora es muy dificil... hace sufrir mucho a su otra hija, Julia... La verdad, Flor, ha sufrido mucho.”
“¡No lo ve, compadre!”, replicó, dandole palmaditas en el hombro, “¡Florcita es una buena chica, por eso me alegra que sea feliz al lado de Pablo Salgado, que espero la haga feliz, porque o sino, va a tener que verselas conmigo!”
“No me diga que usted está enamorado de Flor...”
“¡Quién no está enamorado de Flor, compadre! ¡Quién!”
En ese momento, viene el ni~o, caminando por ahí, y recogiendo tierra y poniendose en la boca...
“¿Y ese ni~o?”, dijo Mariano, “¿De donde ha venido?”
“¡No lo sé! ¡Nunca lo he visto!”
Entonces, Mariano le quita la tierra al ni~o y lo carga. En ese momento, vienen Julia y la se~ora Amanda.
“¡Uf! ¡Gracias, Mariano!”, dijo Amanda, alzando los brazos para que le den el ni~o.
“¿Y yo que?”, dijo Pancho, “¿Soy hijo del cura, ó qué?”
“¡Claro, Pancho! ¡Gracias!”, exclamó Julia, dandole un beso en la mejilla. Pancho se sonrojó.
“¿Y ese ni~o?”, intervino Mariano, “¿Es tuyo, Julia?”
“¡Es mío!”, intervino Fiorella.
Todo el mundo se quedó enmudecido de la impresión. Fiorella estaba con Chochi y con el Piolin.
“¿E..es tu hijo?”, dijo Amanda.
“¡Asi es! ¡Es mi hijo y qué! ¡Ya demelo!”
Amanda le entregó el ni~o a Fiorella. Ella lo recibió. Amanda y Julia se excusaron y se retiraron de su vista.
Mariano miraba fascinado a Fiorella.
Pancho le habló, en voz baja, a Piolin y le preguntó donde estaron y el Piolin le contestó que fueron a ver un apartamento en “Renovación.”
“¡¡¡¡EN RENOVA!!!!”, Pancho exclamó indignado, dandole una bofetada en la cabeza, “¡Pero, si que eres bien insolente! ¡Como se te ocurre llevar a Fiorella y a Chochi a ese sitio maleado! ¡Esta lleno de fumones y asaltantes!”
“¡No pasó nada, Pancho!”, intervino Chochi, “¡Es más, cuando nos enteramos donde era, no lo aceptamos!”
“Pe..pero, ¿Para que fueron a buscar apartamento?”, dijo Pancho, “¿Y que pasó con la mansión de los Dominguez?”
“¡Nosotras no volveremos mas a ese lugar!”, dijo Fiorella, tajante.
En ese momento, Pancho lo pensó un poco y se le ocurrió una idea genial.
“Bueno... haberlo dicho antes... yo tengo un tío que podría conseguirles un lugar...”
“¡No le hagan caso!”, dijo Piolin, “¡Este es capaz de llevarlas hasta los Barracones!”
“¡Qué va! ¡Qué Barraconess ni que ocho cuartos! ¡Mi tío es millonario! ¡Ustedes lo deben conocer! ¡Es el empresario mexicano Don Francisco Flores Urteche!”
“¡Bah!”, dijo Piolín, “¡Y mi papá es el Presidente!”
“¡Firme, compadres! ¡Mi tío es Francisco Flores Urteche! ¡Si gustan, podemos ir a verlo! ¡Debe estar ahora a su casa!”
No muy convencidos, decidieron aceptar la propuesta de Pancho, y decidieron ir juntos a la casa donde estaba hospedado Don Francisco Flores Urteche. Y tomaron una combi para ir al dichoso apartamento.
“Oiga, compadre”, dijo Piolin, “Si su tío tiene billete, ¿Por qué nos vamos en combi?”
“¡Porque es mas rapido y económico, pé!”, dijo Pancho.
Mientras, Mariano estaba sentado junto a Fiorella que cargaba al ni~o.
“No sabía que tuvieras un ni~o, Fiorella”, dijo con fascinación.
“Ahora lo sabes.”, dijo en tono esquivo.
“Debes estar cansada de sostenerlo. Damelo.”
Fiorella le entregó al ni~o. En ese momento, el ni~o comenzó a llamar “Pa Pa” ... “PaPa” a Mariano. Ella se asombró.
“¡Vaya el ni~o cree que soy su papá!”
“¡Qué extra~o!”, dijo Fiorella, con asombro, “¡Es la primera vez que dice algo!”
“Fiorella...”
“Dime, Mariano”
“Quieres que tu y yo...”
“¡Oigan!”, intervino Pancho, “¡Ya llegamos al paradero!”
Al llegar a recepcion, el portero los miraba de arriba abajo con desprecio pero, igual los dejó pasar. Y ellos comenzaron a reaccionar algo sorprendidos. Tocaron la puerta del cuarto y fue el mismo Don Francisco que fue a abrir la puerta.
“¡Tío! ¡Como estas!”, exclamó Pancho, abrazandolo a Don Francisco, “¡Mira aquí te traigo a unos amigos!”
Don Francisco se enternece al ver a Chochi y sus ojos comienzan a lagrimear. Y la abraza con todas sus fuerzas. Era el reencuentro con su hija. Chochi estaba confundida porque no podía entender tanto sentimentalismo.
“Es que... “, dijo Pancho, con voz titubeante, “Don Francisco es muy sensible... ¡Je! ¡Je!”
Los demas se quedaron extra~ados pero, decidieron seguirle la corriente.
“¡Tío Francisco! ¡Chochi y Fiorella estan buscando un apartamento!”
“¡Haberlo dicho antes!”, dijo Don Francisco, “¡Precisamente, se que estan arrendando un apartamento muy cerca aquí, si gustan podemos ir ahorita mismo!”
Ellas aceptaron. Don Francisco llamó al chofer para alistar el Cadillac. Todos se subieron en el Cadillac y se dirigieron rumbo al apartamento. El apartamento estaba ubicado en una de las zonas exclusivas de la ciudad, todo el piso de marmol finisimo y las paredes tenian acabados hechos de caoba, y un decorado al estilo chino. Pero, Chochi no se sentia cómoda con el apartamento...
“¡Uy!”, dijo Chochi, “¿No será muy caro, se~or Flores Urteche?”
“¡Por favor, Chochi!”, dijo Don Francisco, “¡Llamame Francisco, no mas! ¡Ademas, tomelo como un regalo, mío para ustedes!
“La verdad, no sería correcto...”, dijo Chochi, “Lo siento. Nosostras no podemos aceptar su regalo.”
“¡Insisto! ¡Haz trabajado mucho en esta vida y por eso, te mereces lo mejor!”
“¡Anda, prima!”, dijo Pancho, retirandose a un lado a platicar, “¡Aceptale el regalo al viejo! ¡No sabes lo que te pierdes!”
“¡Pancho!”, exclamó Chochi, “¡Por qué tanta confianza! ¡Qué es eso de primos!”
“¡Oooops!”, dijo Pancho, asustado, Don Franciso lo miraba con cara de enojado, por su imprudencia, “¡Bueno... te digo prima, como decirte amiga... yo soy, así, pé, la gente que estimo le digo, primo, por ejemplo, Mariano es mi primo.”
“Ya, Chochi”, dijo Pancho, “¡Un regalo así no se puede desperdiciar! ¡Cuánta gente en Lima quisiera tener un apartamento como este! ¡Se te da la oportunidad de tener uno, y., se te quita la oportunidad! Ademas...”
Pancho, pide permiso a los demas, y se vuelven a retirar hacia un rincon, le habla al oído y en voz baja, le dice, una mentira blanca...
“Mi tío esta deshauciado... y se va a morir muy pronto...”
Chochi se quedó impresionada.
“Pero, ¿Qué tiene?”
“Una enfermedad incurable. Y me dijo que su ultima voluntad era ayudar a toda la gente pobre que hay por ahí.”
“¿Y por qué yo?”
“Porque... eres una muchacha que se privó de todas las comodidades.que hay en la vida... y el afecto y amistad que tiene por el general Pedro Gustavo Dominguez , tu patron.”
“Bueno... si es asi...”
Chochi, finalmente convencida por la mentira de Pancho, decidio aceptar el regalo de Don Francisco y se instaló con Fiorella y el bebé en el apartamento. Poco a poco, gracias a Pancho, Don Francisco trataba de ganarse la confianza de su hija Chochi.
***
Mientras tanto, Monica, estaba sentada sobre las piernas de Enrique, besandose con el. Cada vez, estaban mas enamorados. Hasta que un dia, Enrique hizo una revelacion...
“Mi amor”, dijo Enrique, “No se como decirte esto...”
“Dimelo, no mas, amorcito...”
“Resulta que un buen amigo, Patricio de Chile, (cualquier parecido es pura coincidencia) me ha invitado a pasar unos dias en Santiago....”
“¿Y quieres que te de permiso?”
“¡No! ¡Quiero que viajaras conmigo a Chile!”
Monica puso una sonrisa de oreja a oreja. Y lo abraza fuertemente.
“¡Mi amor! ¡Pense que no me lo dirías! ¡Claro que acepto!”
“Pero, hay un problema... Despues de Chile, tendremos que regresar a Mexico... para siempre.”
“¡No importa! ¡Por ti, voy de aquí al infinito!”, y lo vuelve a abrazar fuertmente. Y se juntan los labios hasta besarse fuertemente.
Monica, contenta, se dirige al cuarto donde esta hospedado su padre y se entera de una agradable sorpresa.....
“¡Mamá!”, y abraza fuertemente a la que es su madre, “¿Cuándo llegaste?”
“Recién llego esta ma~ana.”, dijo el Papá, “¡Queríamos darte la sorpresa!”
“¡Yo tambien tengo una sorpresa!”, exclamó Monica, “¡Enrique Cisneros y yo somos novios!”
Los padres cambian su expresión de alegría a descontento. Ellos sabian la amarga realidad.
“¿Qué pasa? ¿No les agrada mi noticia?”
“Enrique Cisneros fue marido de mi hermana Amanda... tu tía...”, djo el papá.
“¡Pero, yo lo amo, lo adoro, lo idolatro, con todo mi corazón! ¡Y él tambien me quiere!”
Los padres sienten la alegría de su supuesta hija y deciden, resignarse, y obedecerla.
“Esta bien, hija, si ese hombre te hace sentir feliz... ¿Qué se puede hacer? Pues, aceptamos tu relación con él.”
“Gracias...”, y se abrazaron los tres, “¡Pero, no les he dicho nada! ¡Me voy con Enrique a Chile y luego, viajaremos a Mexico!”
“¿Eso significa que nos dejas, hija?”, dijo la mamá.
“Si, mamita. Pero, no se preocupen... ¡Que les escribiré todos los días!”
“Esta bien, hija,” dijo el Papá, “¡Quiero que sepas que cualquier cosa que pase, tu siempre seras nuestra hijita adorada!”
Ellos abrazan y besan a Monica.
“Pero, por favor, Mónica,” dijo el papá, “Que mi hermana Amanda no se entere que te vas con Enrique Cisneros...”
“¡Claro, papito! ¡Yo sé como es la tía, aunque ultimamente la noto algo cambiada, pero, bueno, lo entiendo perfectamente!”
Y Monica se vuelve a abrazar fuertemente con sus padres.
Cada dia que pasaba, Monica estaba cada vez mas feliz e ilusionada en el viaje con Don Enrique. Incluso, con el consentimiento de su tía Amanda, mudó todas sus pertenencias al cuarto donde estaban hospedados sus padres y unas horas antes del gran dia, con equipaje en mano, ella decidió pasar a visitar al Padre Miguel, para contarle lo del viaje y le de su bendición.
“Dios te bendiga, Mónica, ahora y siempre”, y abrazó fuertemente a su hija.
En ese momento, viene Amanda y ve a Monica abrazada del Padre Miguel... y las maletas.
“¡Monica! ¡Miguel! ¿Qué estan haciendo? ¿Y esas maletas?”
“¡Tía!”, dijo abrazandola a Amanda, “¡Es que...! ¡Mi jefe me pidió que hiciera un viaje de negocios a Chile pero, es por unos dias!”
“¡Pero, esas maletas son para un viaje largo!”, inquirió Amanda.
“¡Es que... me llevo algunas cosas por prevensión... dicen que Chile es carísimo...!”
“¡Permitame, acompa~arte al aeropuerto...!”
“¡Nooooo!”, dijo asustada, “¡No te preocupes, tía! ¡Pero, mejor no, gracias! No, tía, no es necesario, disculpa por no decirte nada pero, el viaje salió así de improviso... disculpame, tía... pero, ¡Gracias!”
“Asi es, Amanda,” intervino el Padre Miguel, “No es necesario que la acompa~es...”
“Bueno... ya que insisten...”
“¡Gracias de todas maneras, tía!”, dijo abrazandola fuertemente y darle un beso fuerte en la mejilla y luego abrazó al Padre Miguel. Los tres estaban felices y contentos.
Mientras, Enrique se dirigia al aeropuerto con Pablo...
“Espero que te vaya bien en tu viaje, Don Enrique.”
“Gracias, Pablo. Me hubiera gustado que fueras conmigo.”
“No, gracias. Es necesario que estes a solas con Monica... ademas, la estoy pasando muy bien con su prima Flor.”
“Cuida mucho a Flor...”
“No se preocupe, Don Enrique. Así lo haré.”
Finalmente, llegan al aeropuerto, en donde los estaba esperando Mónica, que habia llegado en el Taxi de Ramon Augusto. Apenas vió a Enrique, ella corrió para abrasarlo y besarlo.
“Hola, amorcito, ¿Nos vamos?”, dijo Enrique.
“¡Claro! ¡Van a ser los dias mas felices de mi vida!”, exclamó Mónica.
Ambos volvieron a besarse, y muy felices y contentos, abordaron el avión, rumbo hacia Chile.
***

ACTUACIONES ESPECIALES:
Reynaldo Arenas como Don Lucho, el bodeguero.
Mariela Trejos y Edgardo Cesti como los padres de Monica.


Ademas... Proximamente... en los ultimos capitulos de “Amanda”... actuaciones especiales de las actrices chilenas... Actrices tentativas son... Ursula Achterberg, Mónica Godoy, Blanca Lewin, Antonia Zegers



    
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