CAPITULO XXXII
Mariano y Fiorella estaban felices de la vida. Ante la insistencia de los padres de ella, Fiorella volvió a casa. Mariano, locamente enamorado, la visitaba todos los dias. Elvira, la madre de Fiorella, no veia a Mariano como un buen partido pero, con tal de no perder a su hija nuevamente, decidio aceptarlo. Por su parte, Mariano se hizo el firme proposito de conseguir un mejor trabajo, para poder mantener a Fiorella y al bebe, cuando en ese momento, se encontró con Jerry Modugno, con quien acordó que lo iba a emplear en una de las empresas de su papá. Jerry le dijo que se presentara, al dia siguiente, en la oficina de su papá, para hacerle una entrevista. Mariano, contento, le agradecio el favor a Jerry y, al dia siguiente, se dirigio a la oficina de don Roberto Modugno, el padre de Jerry...
“Se~orita, tengo una cita con el sr. Roberto Modugno...”
“¿Quién lo busca?”, respondio la secretaria, masticando chicle.
“Me llamo Mariano Marquez y vengo por una entrevista de trabajo.”
“Lo siento pero, usted tiene que hablar con el Sr. Fuentes, que es el Jefe de Personal”, dijo en tono esquivo.
“No, se~orita, me dijeron que tengo que hablar con el se~or Roberto Modugno.”
“Pues, le digo que el se~or Modugno esta muy ocupado para atenderlo.”
“¡Si soy amigo de su hijo Jerry!”
“¡Asi sea amigo del Presidente, no puedo dejarlo hablar con el se~or Modugno!”
En ese momento, ingresa el se~or Roberto Modugno.
“Adriana, ¿Llamo alguien?”
“No, se~or Modugno, mas bien este joven que insiste hablar con usted. Dice que es por una entrevista de trabajo...”
“Joven”, dijo el Sr. Modugno a Mariano, “Usted tiene que hablar con el Jefe de Personal.”
“Vengo de parte de su hijo Jerry, se~or. Soy Mariano Marquez.”
“¿Mariano Marquez?”, exclamo atonito, “¿Eres hijo de Eliodoro Marquez?”
“¡Si, se~or!”, respondio Mariano.
“¡Tu padre y yo fuimos compa~eros en la Universidad! ¡Era muy buena persona! Pero, no he vuelto a saber nada de el...”
“Mi padre esta muy bien. Ahora esta sin trabajo y no puede conseguir.”
“¿Veniste aquí para que le consiga trabajo a tu padre?”, inquirio el se~or Modugno.
“No, se~or. Soy yo quien viene por el trabajo.”
“¿Tienes referencias?”
“Bueno... estudie Contabilidad en la Universidad Católica. Claro, que tuve que dejarla luego que mi viejo se quedó sin trabajo.”
“Te puedo dar un trabajo en esa area, con buen sueldo, de unos 2,500 dolares mensuales, pero, con una condicion...”
“¿Qué condicion, se~or Modugno?”
“Que termines tu carrera. No te preocupes, mientras trabajes, la empresa te pagara los estudios...”
“¡Gracias, se~or Modugno!”, exclamo Mariano, emocionado, “¡Muchas gracias! ¡No se cuanto agradecerle!”
“No es nada, muchacho, conozco a leguas a una persona íntegra... y esa eres tú. Gente como tú es la que necesito en mi empresa.”
De inmediato, Mariano comenzo a trabajar en la empresa. El llamo Fiorella para darle la buena noticia y ambos se alegraron. Ahora los padres de Fiorella no podrian negarse a aceptar a Mariano como partido para su hija, puesto que ahora tenia un buen sueldo, para mantener a su hija. Mariano tambien llamo a Jerry a su celular para agradecerle el favor.
***
Mientras tanto, Jerry se encontraba con sus amigos en el club, cuando de pronto, tiene una visita inesperada. Jerry volteo la cabeza y, de pronto, se emociono al ver a... Maribel, un amor del pasado. Jerry se emociono al verla y la abrazo fuertemente...
“¡Maribel! ¡Que milagro que estas aquí! ¿Cuándo llegaste?”
“Hace unos dias. Estuve en tu casa y me recibieron tu mama y tu hermana.”
“¡Claro! ¡Ellas ya me han dicho! Pero, dime, ¿No gustar tomar alguito para tomar?”
“Una Diet Coke, por favor.”
Jerry llamo al mozo para que le trajera el refresco a Maribel.
“Maria me dijo que tenias enamorada...”
“Si, estuve con Fiorella Dominguez, hija de un General, pero, termine con ella y ahora estoy con una chica maravillosa llamada Julia Cisneros.”
“¿Y la quieres mucho?”
“Con toda mi alma,” respondio, con emocion, luego Jerry hizo una pausa, “Pero, dime, ¿Tienes enamorado?”
“No. Estoy soltera y sin compromiso.”
“¡No puedo creerlo! ¡Una chica tan guapa como tu!”
“Creeme... desde que terminamos, no he vuelto a estar con ningun otro muchacho.”
“¿Cuándo regresas a Mexico?”
“¡Vamos no estoy ni una semana, y ya me estas mandando de regreso!”
“Es un decir... que te parece, si vamos a dar una vueltita por la ciudad, ya veras lo cambiada que esta Lima desde que te fuiste.”
“Eso ya me estoy dando cuenta.”
Jerry y Maribel salen del club y deciden pasear por las calles de la ciudad, en el Porche de Jerry. Maribel estaba contenta de volver a ver a Jerry, el unico hombre que ella amo toda su vida.
***
Mientras tanto, Sergio se encontraba en la parroquia con el Padre Miguel. El Padre noto la mirada taciturna de Sergio y le pregunto...
“Hijo, que te pasa, ¿Por qué estas triste?”
“Padre, yo se que no tengo secretos para usted... estoy triste porque Mónica se fue para siempre...”
El Padre Miguel se impresionó por la respuesta. El tambien extra~aba a Monica, mas aun cuando se entero que era en realidad su hija. Pero, trato de mantener la cordura...
“Asi es, hijo. Monica es una muchacha especial y se le hecha mucho de menos. Pero, la vida es asi. Y uno escoge el camino que mejor le conviene a uno. Y ella prefirio estar al lado de Don Enrique Cisneros.”
“Ojala que Monica sea muy feliz.”
“Eso es lo que le pido a Dios siempre. Pero, hijo, cambiando de tema, ¿No has pensado buscarte otra muchacha?”
“Es dificil. No tengo mucho tiempo con la Universidad, ademas, que es dificil olvidar a Monica.”
En ese momento, el “Patroclo” se acerca con una muchacha...
“Padre Miguel”, dijo el “Patroclo”, “Aquí le traigo a esta muchacha que quiere hablar con usted.”
El Padre Miguel mira extra~ado a la muchacha.
“Perdon, muchacha, ¿Nos conocemos?”
“¡Tio Miguel! ¡No te acuerda de mi! ¡Soy Andreína! ¡Su sobrina!”
El padre seguia confundido.
“Soy hija de Lino, ¿Se acuerda usted?”
El Padre Miguel abrió los ojos, para ver mejor a la muchacha, y logro reconocerla...
“¡Andreína! ¡Sobrina! ¡Como has estado! ¡Vaya! ¡Qué grande estas!”
Ambos se abrazaron fraternalmente por el feliz reencuentro. El Padre Miguel presentó formalmente a Sergio y al “Patroclo”. Sergio y Andreína se miraban fijamente a los ojos.
“Pero, Andreína, sobrina, ¿Cuánto llegaste?”
“Llegue antesdeayer. Quede en encontrarme con unas amigas a una excursión por todo el Perú. Ademas, que quede en encontrarme con mi hermano Aurelio, que viene de Mexico para poder vernos. Despues de tantos a~os sin vernos, finalmente, voy a poder ver a mi hermanito, despues que me fui a vivir a Chile con mi mamá.”
“¿Y como esta la situación en Chile?”, intervino el “Patroclo.”
“Muy bien. La situacion esta dura pero, se hace lo que se puede.”
“Si gustas, puedo hacerte un tour por todo el Perú”, dijo “Patroclo”, “Hay maravillas que debes conocer.”
“Encantada.”
“Patroclo” miraba a Andreína con fascinación, mientras que Sergio estaba celoso y “Patroclo” lo notó. Mas tarde, Sergio y el “Patroclo” pidieron permiso y se despidieron de Andreína y del Padre Miguel. Afuera de la Parroquia, “Patroclo” encaró a Sergio...
“¡Oye Sergio! ¡Qué te pasa!”, exclamó empujandolo, “¡Yo vi primero a la hembrita, asi que no te me adelantes!”
“Yo no se de lo que me estas hablando, Patroclo, la verdad a mi me es indiferente esa muchacha.”
“¿Qué no? Pues, te acabo de ver con mis dos ojitos, como tu la mirabas!”
“Bueno... es una chica atractiva pero, de alli, a que me guste como pareja... es toda tuya. Mi corazon pertenece a otra... bueno, chao!”
Sergio se alejo de la vista del celoso de “Patroclo”...
***
Jerry seguia paseando en su Porche con Maribel, cuando de pronto, deciden pasar por el puesto de discos de Virna...
“Jerry, amor, ¿Qué venimos a hacer aquí?”, exclamó Maribel con indignación.
“Quiero presentarte a una buena amiga... vamos...”
Se dirigen al puesto de Virna y la encuentran a ella sentada aburrida... quejandose porque la piratería fonografica realmente ha afectado al negocio... en ese momento, Jerry llama a Virna por atrás y ella, sorprendida, voltea por otro sitio y se emociona al ver a Jerry...
“¡Jerry! ¡Mi amor! ¡Como estas!”
“Hola Virna, ¿Cómo has estado? Quiero presentarte a Maribel...”
Virna y Maribel se miran con desprecio. Las dos no se simpatizan.
“¿Haz visto a Julia?”, pregunto Jerry.
“No lo se... hace tiempo que no ha venido por aquí... Debe estar en su casa...”
“Bueno”, dijo Jerry, “Voy alla entonces... ¿Nos vamos Maribel?”
Maribel, sin pensarlo dos veces, le contesto para ir. Ella se sentia incomoda de estar en ese lugar. Se despidieron de Virna y emprendieron el camino rumbo habia la casa de Julia, sin sospechar que Julia ingresaba al puesto de Virna...
“Hola Virna, ¿Cómo estas?”, dijo Julia, “¿Alguna novedad?”
“Ninguna.”, dijo con desenfado, “Solo que tu amorcito Jerry vino aquí con una chica muy guapa.”
“Debe ser una amiga.”
“¿Amigos? Bueno, que buena amistad porque se les veian muy agarraditos de la mano...”
“Vamos, Virna, no digas esas cosas, tu sabes que Jerry no es de esos tipos...”
“¿Qué no es de esos tipos?”, exclamo indignada, “Pues, como se nota que no conoces a tu querido Jerry...”
“Lo conozco muy bien y se que el es todo un caballero.”
“¡Ja! ¡Pues, lamento decirte que Jerry y yo estuvimos juntos!”
“¡Vamos, Virna! ¡No digas esas cosas!”
“¿No me crees? ¡Pues, preguntale a todo el barrio, si lo que te digo, no es verdad! ¡Tu adorado Jerry te ha estado enga~ando a tus espaldas!”
“¡No y no!”, exclamo desesperada, “¡Jerry no puede hacerme esto! ¡Eso no es verdad!”
“¡Anda y averigualo, ya veras que lo que te digo es verdad!”
Julia salio desesperada de “Galerias Brasil” y se dirigio a su casa, en donde Jerry lo estaba esperando en la puerta con Maribel pero, en ese momento, ella finge que tropieza y se lanza a los brazos de el que la contiene. En eso se aparece Julia y mira a Jerry abrazado a Maribel...
“¡Jerry! ¡No puedo creer que me estes haciendo esto!”
“¿Julia?”, exclamo Jerry, asustado, Maribel hacia una mirada maliciosa, “No es lo que estas pensando...”
“¡No puedo creerlo! ¡De cualquiera me podria imaginar menos de ti! ¡Virna tenia razon! ¡Me estas enga~ando con otra!”
“¡No le hagas caso a Virna! ¡Esta loca!”
“¡Como puedes decir eso de mi amiga! ¡Eres de lo peor!”
“¡Pero, si ella fue la que se me estaba sometiendo!”
Julia explotó mas de la ira, al darse cuenta que Jerry, sin querer, le dijo lo que tuvo con ella... Y le salian lagrimas a Julia...
“Pensé que eras un hombre especial pero, me he dado cuenta que eres un sinverguenza como todos... ¡No quiero verte nunca mas en mi vida!”
“Julia, por favor, dejame explicarte....”
“¡Hemos terminado! ¡Adios!”
En ese momento, Jerry del desespero, tomó forzosamente a Julia de sus ropas.
“Por favor, Julia, no se que me paso esa vez, pero, te quiero, te quiero...”, exclamó Jerry, desesperado.
“¡Sueltame, por favor, sueltame!”
“¡No, tienes que escucharme, por favor!”
“¡Suelte usted a mi hija, atrevido!”, intervino la se~ora Amanda, que estaba con la canasta del supermercado.
Jerry, asustado, soltó a Julia, y se retiró con Maribel hasta su carro. Julia, desesperada, comenzó a llorar y se dirigió a los brazos de su madre para desahogarse. Amanda consolaba a su hija Julia.
Mientras, Jerry manejaba su auto, triste, junto con Maribel, que sin proponerlo, todo le habia resultado a las mil maravillas...
“Diculpa lo ocurrido con tu chica, Jerry”, dijo Maribel, fingiendo estar apenada.
“No te preocupes, Maribel. Quien te tiene que pedir disculpas soy yo, por el mal rato que te hice pasar.”
“¡Bah! ¡No te preocupes! ¡Son cosas que pasan!”
“Te dejare en tu apartamento...”
“Esta bien”, ella respondió con mirada coqueta y seductora.
Jerry se llevo a Maribel hasta el apartamento donde ella estaba hospedada. Luego, de un largo viaje, donde empezaron a recordar el pasado, llegaron al apartamento de Maribel en donde ella le pidio el favor de pasar a casa. Jerry trataba de rehusarse pero, ella, con sus encantos, logro converserlo y el subio hasta su apartamento, donde ella trató de revivir viejos tiempos....
***
Por su parte, Chochi prefirio quedarse en el apartamento que le regalo Don Francisco Flores Urteche, sin saber si quiera que es su verdadero padre. Todo los dias, ella se iba a su trabajo como dise~adora, y, saliendo de su trabajo, se acerca Ramon Augusto, en su Taxi...
“¡Chochi! ¡Chochi! ¡Tengo que hablar contigo!”
“¡No tengo que hablar nada contigo, Ramon Augusto! ¡Tu me has decepcionado!”
Ramon Augusto paró el auto y se bajó, para detener a Chochi...
“Por favor, Chochi, fue todo idea de Flor... ella fue la que me engatuzó y quizo alejarme de ti...”
“¡Claro, claro, y tu no hiciste nada para impedirlo! ¡Que lindo se besaban ustedes a mis espaldas!”
“No se que me paso... pero, te digo que todo ya paso... por favor.. Chochi... te quiero... sin ti mi vida no tiene sentido...”
“¡No quiero hablar contigo! ¡Pierdo mi tiempo!”
“¡Tienes que escucharme!”, exclamo, mientras la sujetaba fuertemente de sus ropas.
“¡Sueltame, sueltame! ¡Dejame tranquila!”
Pero, Ramon Augusto la seguia sujetando fuertemente a pesar de sus ruegos, que la soltaran. Pero, en ese momento...
“¡Sueltame, Ramon Augusto, que me lastimas! ¡Auch!”
“¡Suelte usted a mi hija!”, se escucho un vocarrón fuerte que venia de atrás. Ellos voltearon y vieron al Sr. Flores Urteche, que sin querer, llamo a Chochi como su hija.
“¿Se~or Flores Urteche?”, exclamo Chochi, perpleja, “¿Qué es eso que soy su hija?”
El Se~or Flores Urteche estaba nervioso porque no sabia como reaccionar...
“Perdoname... hija... perdoname...”
Chochi, indignada, se retiro de la vista de ambos, cuando tuvo un encontro con Pancho...
“¡Chochi! ¿Qué te pasa? ¿Por qué corres tan apurada?”
“¡No me hables! ¡Se muy bien que tu lo sabias todo!”
“¿Qué lo sabia todo? Pero, de que me estas hablando...”
“¡No te hagas! ¡Tu sabias que Francisco Flores Urteche es mi padre!”
Pancho se quedo impresionado.
“Pe..pero, ¿Cómo sabes eso?”
“¡Aja! ¡Asi que es verdad! ¡Ya me llamaba la atencion tantas atenciones que me daba ese se~or!”
“Por favor, Chochi, yo creo que eres muy injusta con tu padre...”
“¡No le digas padre que no es nada mio! ¡Para mi, mi padre ha muerto!”
“Por favor, no seas asi, el se~or Flores Urteche ni siquiera sabia de tu existencia, pero, apenas se entero que eras su hija, quiso ayudarte.”
“Pues, demasiado tarde porque yo no lo necesito a el. ¡Yo he tenido que pasar por humillaciones y dificultades en esta vida, solo porque ese se~or se olvido que yo existia!”
“Estas dolida, Chochi, no sabes lo que estas diciendo, mejor te llevo a tu casa...”
“¡Nooo! ¡Yo no tengo casa! ¡Y me voy!”
Y Chochi abordó un Taxi rumbo hacia la casa de Fiorella. Al llegar, ella se abrazo de Fiorella y le conto lo sucedido. Ella, noto que estaba tan dolida que prefirio callarse y solo la abrazo fuertemente y le dio consuelo.
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Actuaciones especiales: Susana Gonzalez como Maribel
Aracely Vitta (actriz chilena, trabajo en “Para toda una vida”) como Andreína
Alejandro Castillo (actor chileno) como Don Roberto, padre de Jerry
ADRI, como secretaria de Don Roberto Modugno.
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