El Ejército expulsa al presidente hondureño, Manuel Zelaya.
El mandatario ha sido conducido por el Ejército a una base militar, desde donde ha sido deportado a Costa Rica.- El presidente del parlamento, Roberto Micheletti ha sido elegido por el Congreso como nuevo presidente interino, según una cadena de televisión.- El Tribunal Supremo dice que ha dado la orden al Ejército de arrestar a Zelaya y hay, al menos, otros ocho ministro detenidos.- EE UU dice que los hechos deben ser "condenados por todos"
PABLO ORDAZ (ENVIADO ESPECIAL) - Tegucigalpa - 28/06/2009
Otra vez los milicos se creen que la voluntad hay que imponerla con tanques... >
La tensión crece en las calles de Tegucigalpa después de que esta madrugada, justo antes del amanecer, un comando de las Fuerzas Armadas capturara al presidente de Honduras, Manuel Zelaya Rosales, lo trasladara inmediatamente a una base aérea del sur de la capital y lo deportara a Costa Rica. La Casa Presidencial ha sido tomada por los militares, que han situado tanquetas junto a cada puerta. Allí se están reuniendo los partidarios de Zelaya, que protestan por un golpe de Estado que atribuyen al "poder económico", llaman traidores a los soldados y queman neumáticos. Mientras tanto, el Congreso, reunido en una sesión especial por convocada por su presidente, Roberto Micheletti, ha nombrado a este presidente interino del país, según ha informado la cadena Telesur. Para ello, lo miembros han aceptado una supuesta carta de renuncia firmada por Zelaya. La Comisión Electoral ha emitido previamente a este nombramiento un comunicado en el que asegura que las próximas elecciones presidenciales se celebrarán el 29 de noviembre como estaba planeado.
Las emisoras de radio y televisión han sido cortadas, así como la electricidad, y se ha suspendido el transporte público. Tanquetas y camiones llenos de soldados están tomando los puntos estratégicos de la ciudad y varios helicópteros del Ejército no dejan de sobrevolar la Casa Presidencial y el Parlamento.
El presidente ha sido capturado en su domicilio, en la colonia de Tres Caminos, justo cuando creía que ya se había conjurado el peligro de golpe de Estado. En una entrevista concedida a este periódico pocas horas antes de su detención, Zelaya Rosales presumía de que el apoyo expreso que había recibido de Estados Unidos había resultado fundamental para que el general insurrecto Romeo Vásquez no se hubiera atrevido a consumar un golpe que ya intentó el jueves sacando a los militares a la calle. La confianza llevó al presidente a abandonar anoche la Casa Presidencial por primera vez desde que estalló el conflicto, provocado por su intención de convocar, para hoy domingo, una consulta popular que abriese el camino de su reelección.
Zelaya: "Secuestro brutal"
El gobierno costarricense ha confirmado que Zelaya ya se encuentra en el país. En declaraciones a la cadena multiestatal Telesur, y ya desde San José de Costa Rica, Zelaya ha asegurado que ha sido víctima de un "secuestro brutal" por parte de un "grupo de militares". "Entraron a balazos en el palacio presidencial y mis guardaepaldas aguantaron 20 minutos. Me sacaron en pijama (...) aquí estoy, en Costa Rica, en pijama todavía, y sin calcetines", ha añadido Zelaya en las que han sido sus primeras declaraciones tras el golpe.
El madatario hondureño, ha llamado a la "desobediencia civil pacífica" contra el "Golpe de Estado" y ha asegurado que sus guardaespaldas han peleado durante 30 minutos con los militares antes de que estos lo hayan apresado.
El Tribunal Supremo del país ha informado en un comunicado de que ordenó al Ejército detener al presidente Manuel Zelaya por su intento de efectuar el referéndum sobre la Constitución. La primera dama, Xiomara de Zelaya, ha asegurado que se encuentra escondida "en una montaña" del oriente del país, según informa EFE.
Secuestro de embajadores y ministros
El embajador de Venezuela en la Organización de Estados Americanos (OEA) ha denunciado ante este organismo que el embajador de su país en Honduras, así como los embajadores de Cuba y Nicaragua, y la canciller (ministra de Exteriores) de Honduras, Patricia Rodas, también han sido secuestrados "por militares encapuchados". Minutos después, el embajador venezonalo en Tegucigalpa ha confirmado su liberación, así como la de los otros dos diplomáticos.
"Fuimos secuestrados, golpeados por un grupo de integrantes encapuchados de las Fuerzas Armadas cuando visitábamos a Patricia Rodas", ha declarado Laguna a la cadena Telesur. El presidente venezolano y aliado político de Zelaya, Hugo Chávez, ha declarado que el Ejército de su país está "en alerta" y que actuará si su embajador o su embajada son atacados Venezuela responderá con "la guerra".
Según el relato de Laguna, Rodas ha sido "obligada por la fuerza a embarcarse en una furgoneta" y posteriomente ha sido "trasladada a una base aérea. El secretario personal de Zelaya, Eduardo Enrique Reina, ha asegurado que la responsable de Exteriores sigue detenida y que también pesa una orden de arresto sobre el resto de ministros. Medios locales aseguran que al menos ocho ministros han sido ya detenidos, además del propio Reina.
Columnas de humo
La mayoría de medios está haciendo llamamientos a la población a que permanezcan en sus casas y esperen una comunicación oficial. En la capital hondureña se aprecian algunas columnas de humo en distintos puntos y el ejército ha sacado los tanques a la calle. La Policía hondureña ha disparado gases lacrimógenos contra grupos progubernamentales en el centro de la ciudad, informa Reuters.
"Con mucha preocupación la Guardia de Honor nos ha informado de que el presidente fue sustraído por los militares y llevado a la Fuerza Aérea", ha señalado el secretario privado de Zelaya en declaraciones a medios locales. El secretario de Zelaya ha asegurado que "el hecho ya ha sido denunciado ante la comunidad internacional" y ha hecho un llamamiento al pueblo hondureño y a los políticos a que se "manifiesten para defender la democracia".
Esta semana, el presidente hondureño anunció la destitución del jefe del Estado Mayor, el general Romeo Vásquez, lo que provocó protestas enérgicas en el país, muy dividido ante la consulta convocada para este domingo por la que Zelaya pretendía reformar la Constitución para prolongar su mandato cuatro años más.