¿Todavía te extraña?
En absoluto, ni por lo más remoto pretendo saber más de Honduras que una hondureña; ni tanto, ni mucho menos. Esto que ya sería difícil en cualquier caso, con Honduras sería tirando a imposible. Ten en cuenta que normalmente aquí nos llegan más noticias de Marte que de Honduras; y lo que es a mi, me resulta más fácil localizar Marte en el cielo, que Honduras en el mapa. Por eso asumí por completo el relato de Violeta Sánchez; por cierto y verdad (en los hechos, no en sus opiniones, naturalmente). Y porque, no tengo ninguna dificultad para admitir (en general; en Dinamarca por decir uno cualquiera) lo que dice Violeta Sánchez: que en Honduras no hay Libertad, ni Democracia. Bien, de acuerdo; pero lo que si se puede y se debe exigir a los que defiendan a Zelaya con tales argumentos, es que tengan, si no la honestidad, al menos la cortesía de exponer las razones por las cuales Honduras sería más libre y democrática si su Presidente pudiera permanecer indefinidamente en el poder con el único requisito de ser reelegido por sufragio universal, por supuesto. Se les tiene que exigir el clásico “Mostrad cómo”. Y conste que tales razones me interesarían muchísimo; porque tengo la sospecha de que los dictadores son populistas y el populismo es Democracia pura y dura por mucho que Aristóteles (un griego muy estirao) lo llamara Demagogia. No, ahí le discrepo, no se lo paso: es Democracia pura, bien destilada; que lo sepas Ari. Escrúpulos morales aparte; las cosas como son: No hay nada más democrático que el linchamiento.
O si no, podrían contarnos qué ven ellos en la Conjunción de Obama y Chávez en Honduras. Tanta rollo con la Pacha Mama y el Candomblé y no son a ver el acontecimiento planetario que les está cagando encima
Salud.