Anteriormente..........
Armando bajó la mirada y vio entre sus manos el dibujo que María le había regalado. Sonrió, lo dobló cuidadosamente, se volteó y se fue hacia su despacho. Una vez dentro, desplegó el papel, lo alisó con sus manos sobre la mesa y se sentó, observando el dibujo y sintiendo un gran pesar en su corazón. ¿Por qué esa niña no podía ser su hija?. Nunca le habían interesado los niños, eso era una cosa que María Beatriz y él tenían muy claro: los enanos sólo traen complicaciones, pero esa pequeña le había robado el corazón en el poco tiempo que estuvieron juntos. Sin soltar el dibujo pensó: “Mario no sólo tienes a una mujer admirable, sino también a la niña más encantadora que he visto jamás. Una familia preciosa”; cogió el dibujo y abrió un cajón del escritorio en el que atesoraba las cosas valiosas, poniéndolo junto a una foto de la vicepresidente financiera que había recortado del periódico de la mañana. Era una foto que le habían sacado a Betty la noche anterior en el evento junto a Mario, aunque tuvo la osadía de recortarla y así desterrar a su “amigo” del retrato para siempre.
CAPÍTULO 6: "YA LA TENEMOS".
Marcela detrás de una columna participó de todo lo que sucedió en aquél pasillo. Es más, cuando la “mocosa” entró en el despacho de presidencia ella lo había visto; pero para nada imaginó lo que ese acto inocente iba a producir un rato después. Simplemente vio a una enana, que no conocía, entrar allí y no le dio la más mínima importancia, hasta que más tarde escuchó el llanto desesperado de la nueva vicepresidenta financiera, y los gritos histéricos de Mario, que daba órdenes a todo el personal para que se movilizaran. Fue entonces cuando comprendió que la pequeña era la hija de su amor con aquella arribista. Ahora lo entendía; Esa fulana lo había engatusado con una barriga; seguro que por eso él comenzó a rechazar sus avances. Fue por eso, y sabiendo que en realidad la niña estaba a salvo, decidió no abrir la boca: “Que se fastidien y se lleven un susto”.
Bastante había tenido ella con la humillación de saber que, no sólo Mario tenía una novia formal a la que parecía adorar, sino que, también, había concebido a una pequeña bastarda y eso era algo que le reventaba el hígado. Por lo menos disfrutó durante media hora con la desesperación de aquellos dos. Tenía que reconocer, que lo único que alguna vez tubo con Mario, fue unos pequeños escarceos amorosos, cuando ambos tenían 18 años y que para ella fueron el comienzo de su atormentada desesperación; se había enamorado irremediablemente, pero para Mario después de 3 o cuatros noches locas, aquello había quedado en nada. De todas formas durante años, y cuando el joven no lograba levantarse algún ligue, ella siempre se las ingenió para que ambos recordaran viejos tiempos. Pero desde hacía unos cuatro años, y después de que él se desapareciera durante un tiempo, ya nunca quiso nada con ella, y tampoco lo vio revoloteando sobre otras mujeres.
Eso fue algo que en principio la tranquilizó; si ya no le interesa ir de flor en flor, lo tendría más fácil, pero todos sus intentos al respecto habían sido inútiles y ahora sabía el motivo; esa maldita zorra, de la cual nadie sabía de donde había salido. Porque ya no era que ella no la conociese, sino que ninguna persona de su círculo la conocía: “Tendría que investigar más sobre ella”. El teléfono sonaba insistentemente, por lo que dejó su frustración a un lado y entró en su oficina. La persona que llamaba era su hermana y con ella escupió todo el veneno que sentía por Betty y su hija, además de advertirle a Maribett que se cuidara de esa vagabunda, de la que ella no se fiaba un pelo y que además debía ser una mala madre, por haber dejado que se le perdiera su propia hija y por salir a trabajar dejando a su niña atrás.
Armando trabajaba con una sonrisa que no se podía quitar; todavía recordaba, todo lo que hacía un rato había pasado con la pequeña. Pero al mismo tiempo recordaba de quien era hija y se entristecía: la mirada de odio de Mario cuando la vio con ella, se le clavaba como si fueran alfileres punzantes. Además la forma en que lo fulminó Beatriz; primero vio en sus ojos desesperación al no saber donde estaba su niña y después, cuando la vio en sus brazos, aquellos ojos negros lo que le transmitieron fue desprecio y resentimiento. Pero ¿por qué?; además algo en su interior le decía que esas expresiones ya las había visto antes, hacía mucho tiempo en otro lugar y en otra mujer; y fue eso lo que le creó un dolor intenso en aquella herida abierta que nada en el mundo lograba cerrar.
Por eso cerró los ojos y de nuevo volvió a revivir aquella maldita noche, donde lo perdió todo, donde perdió todo lo que hasta ese momento había querido, la perdió a ella. Después de aquella noche, jamás olvidaría que su mundo, que giraba siempre en torno a ella, se volvió un desastre. Que a partir de esa noche su Betty desapareció para siempre sin saber aún, que ella iba a ser el pilar de su vida. Hizo un esfuerzo y con una lágrima, que rodó por su mejilla, desechó la vuelta al pasado, sabiendo que toda la vida debería cargar con sus culpas y preguntarse por milésima vez en esos años que sería de la vida de aquella muchacha.
En el despacho de Betty, Mario seguía muy enojado; ¿Quién era ese imbécil para estar así con su niña?. No tenía ningún derecho, bastante tenía con la que había armado hacía tiempo. Ahora veía como su mujer y su niña, jugaban a las palmas. La pequeña de pie frente a su madre, mientras esta última, ya más calmada, estaba sentada en el sofá. Las veía, y se sentía dichoso, pero no podía dejar de sentir miedo; ¿Qué pasaría si las perdiera?. Definitivamente empezaba a creer que la idea de trabajar junto a Betty en Ecomoda no era tan buena. Pero no por ella, por supuesto; siempre era un placer tenerla cerca de él. Pero no le gustaba nada que ellas estuvieran en contacto con el imbécil de su examigo. “Venga Mario, siempre has confiado en Betty y la niña te adora, deja tus estúpidos celos..... Además ella no lo soporta”. De pronto se acordó de que María si había hecho buenas migas con él y eso le enervó la sangre de rabia e ira; “Tranquilo, es solo una niña y muy pequeña........ ella no sabe lo peligroso que puede llegar a ser Armando Mendoza”.
Se sentó en el sillón de Betty frente a su escritorio, mientras las observaba, y su mente viajó a un tiempo anterior, antes del nacimiento de María, e incluso, antes de aquel maldito año de universidad, cuando aún la vida no le había enseñado lo que una mala persona disfrazado de amigo era capaz de hacer.
Conocía a Betty desde siempre, era la hija de Hermes Pinzón, el señor que siempre le llevó la contabilidad de una serie de negocios medianos de su padre(restaurantes, cafeterías.....). El padre de Betty y el suyo habían sido vecinos y compañeros de juegos en su pueblo natal, una pequeña aldea del interior. Hermes Pinzón emigró a Bogotá poco antes que su padre, pero con peor fortuna. Así que cuando, años después, los amigos se encontraron en la gran ciudad, su padre no había dudado ni un momento en ofrecerle ayuda. Y esa ayuda consistió en encargarle la contabilidad de alguna de sus empresas. Pero su amistad se fortaleció ante la adversidad. Doña Julia, la madre de Betty, murió cuando ésta era muy niña y a partir de ese momento, y durante un par de años, la niñera de Amanda, la hija pequeña de los Calderón, cuidó también de Betty. Esa era la razón por la cual Mario siempre vio a Betty como una niña, como su otra hermana pequeña. Con el tiempo, Hermes hizo mucha amistad con la señora Mora, por lo que el cuidado de la niña pasó a manos de esta, a cambio de una cantidad mensual que él le pasaba, por lo que Betty dejó de ir a la casa de Mario, y se distanciaron algo, y, aunque siempre le había guardado ese cariño especial de hermano mayor. Fue mucho tiempo después cuando se dio cuenta de que aquella muchachita, extremadamente delgada, con enormes gafas y capull, iba a ser la mujer de su vida. Y es ese momento el que Mario recordaba, cuando era un joven apuesto de 20 y ella apenas una chiquilla de 14. Se encontraba en la finca de su padre, en la que estaban reunidos toda su familia, Hermes y su hija, y es que por primera vez éste había aceptado la invitación de su padre de acudir a la hacienda y pasar allí cuatro hermosos días de verano.
Amanda y Betty hablaban en el patio, frente a la piscina, y la pobre niña sudaba muchísimo. La criatura iba tapada en exceso a pesar de las altas temperaturas veraniegas que estaban soportando aquellos días en la hacienda. Llevaba una larga falda, medias, blusa de manga larga y, por si fuera poco, un chaleco; debajo de aquellas ropas parecía mucho más delgada de lo que realmente era. Mario se encontraba sentado en una mesa a unos cuatro metros de ellas y observaba divertido la escena.
Am: Vamos Betty........ metámonos en la piscina........ hace mucho calor.
B: (Con la voz muy ronca y en un susurro por su timidez) Es que me da mucho miedo el agua......
Am: Pero niña!!....... si por el lado derecho se hace pie.......
B: Hay que pena Amanda...... no tengo traje de baño! (Betty bajó la cabeza abochornada).
Am: Entonces?
Fue en ese momento cuando Mario se acercó a ellas y con su siempre encantadora sonrisa les dijo.
MC: A ver, Betty....... si quiere yo la enseño a nadar…… y en cuanto a lo otro (miró a su hermana)...... porque no te la llevas a tu cuarto y le prestas uno de los tuyos.......
B: Ayyy no sé Mario........ es que yo.....
MC: (Paciente) Mira...... estaré cerca de ti todo el rato vale?....... así que no te preocupes....... ¿De acuerdo?
B: (Con la cara iluminada de felicidad) OK...... vamos Amanda?
Media hora después, seguía sentado en la misma mesa de antes cuando a lo lejos vio a su hermana y a una chica que estaba de espaldas, y que pedazo de cuerpo tenía la condenada: delgada, con largas piernas, cintura estrecha, buenas caderas sin llegar a ser exagerada. Empezaba a entrar en calor mientras la joven se dio la vuelta. No podía ser!!!........ ¿Esa es Beatriz?........ Pero no......... ese cuerpo estaba oculto debajo de esas ropas?......... Y ese bikini, como le queda (era un dos piezas muy ceñido y recomido, en un color celeste)........ No podía ser, su cuerpo estaba ardiendo y no por causa del calor...... tenía que hacer algo, porque parte de su anatomía estaba empezando a cobrar vida y ni su hermana, ni la causante podían notarlo, ya que se moriría de la vergüenza. Por eso decidió quedarse sentando sin moverse de allí, aunque ellas le pedían una y otra vez que se acercara, mientras que el con los pies cruzados trataba de disimular lo más que podía: “Mario hermano, es casi una niña, pero que le pasa está loco?.... es como de la familia..... Esto no me puede estar ocurriendo a mi”.
Sin entender como ocurrió, las niñas ya estaban dentro del agua y con ellas jugaban, Toni, el hijo del capataz, y un par de jóvenes más de la hacienda. Se empezaba a poner mucho más nervioso; y es que cuando ella se quitó las gafas, resultó que descubrió los ojos más maravillosos que había visto nunca; pero eso no fue lo peor, sino que una vez dentro del agua, y después de mojarse por completo, aquel horrible capul desapareció, dejando despejado un rostro, que a él se le asemejó al de una diosa, y no pudo evitar acordarse del cuadro del “Nacimiento de Venus” de Botticelli, aunque en este caso Venus no era rubia ni blanquita, sino que tenía los ojos negros más penetrantes que jamás había visto, y una melena azabache y rizada que caía hacia atrás como una cascada.
Notó que eso mismo debía estar pensando el maldito hijo del capataz, por como le hablaba y la tomaba de las manos, mientras ella se sonrojaba y bajaba la cabeza. En ese momento pasó de la excitación al enfado. ¿Quién era ese niñato para cogerle de la mano a su ...? ¿Pero qué era Betty para él??....... “Mario, tranquilízate, no le puedes echar...... nunca lo has hecho.... además ellos son de la misma edad, están jugando como dos chiquillos”. Este pensamiento le dolió; él siendo siete años mayor que ella no podría acercársele, pero ese impúber lo estaba haciendo y parecía que con resultados. Pensó que si lo estaba pasando mal, sería mucho peor después porque iba a estar cuatro días y ese enano con tres pelos en el bigote podría tener más acercamientos: ¿Qué tal si la besaba?...... o si le hace el......... NOOOOOO!!!!, es sólo una niña...... y ese también es el único motivo por el que tu no te le acercas”.
Cada vez sudaba más; tenía que parar aquello y lo iba a hacer rápido. Sonrió; se le había ocurrido una idea genial, pero maligna... Sabiendo el padre tan estricto que ella tenía, se dirigió a la casa y entró al salón donde su padre y su amigo hablaban de la marcha económica del país. En una esquina había un minibar en el que se incluía una pequeña nevera. De ella sacó una cerveza y se apoyó en la barra, esperando la oportunidad para poner en marcha su plan. No tubo que esperar mucho porque su padre le habló.
DJ: Mario, que haces aquí?........... creo que te divertirías más fuera hijo.
MC: (Era su oportunidad)..... Es que quiero dejar un rato a las chicas solas.
DJ: Y eso?
MC: (Y entonces soltó la bomba) Ahhhhhh........ es que están muy entretenidas en el agua jugando con unos chicos de su edad........ sobre todo su hija don Hermes (lo miró con cara de inocente).
DH: (Se levantó rápido del sillón) Cómo.........!!! ¿Qué mi Bettica está en el agua?......... con unos chicos........¡¡El diablo es puerco!!
Hermes salió disparado hacia el patio, seguido por su padre, mientras que él se juró que recompensaría más tarde a la pequeña por la bronca que se iba a llevar. Cuando un minuto después salió al jardín, lo que vio le hizo sentir un miserable. Hermes agarraba a su hija por una oreja mientras se quitaba la chaqueta para cubrirla y le gritaba.
DH: Es usted una descarada Beatriz....... que vergüenza con don José..... usted ahí en el agua medio desnuda y sumamente coqueta con ese mocoso......... ¿¿¿CUÁNTAS VECES LE HE DICHO QUE EL DIABLO ES PUERCO??? (El viejo tenía la cara congestionada por la ira y la vergüenza).
DJ: Pero Hermes, hombre, la muchacha no está desnuda........ y sólo está jugando...
DH: Lo siento don José, pero en la educación de mi hija no se mete nadie........... y eso de ahí no es una bañera Beatriz........ ¿me escuchó?........ Métase en la casa a cambiarse YAAAAAA.
La chiquilla, llorando, se dirigió al edificio y Mario aprovechó para tragar saliva y decirle cuando estaba a su altura........
MC: Betty, yo...... lo siento……… no
DH: (Gritándola) Y recoja todas sus cosas....... que nos vamos de aquí......... no voy a tolerar estas indecencias en mi familia.......
Después de aquello todo fue muy rápido, y Betty desapareció de su vista durante meses........
M: Papi........ papi....... Papáaaaaaaaaa
MC: (Salió de sus recuerdos) Dime cielo....... perdona estaba algo
distraído..........
M: Que me toy burriendo.......
MC: (sonrió).......Ahhhhhh sí?........ bueno vamos a arreglarlo.(Tomó a la niña en brazos y se volvió hacia Betty) Te dejamos un ratito ok?? Luego te la traigo.
Y salió de allí con ella, mientras le picaba un ojo a su madre.
¿Qué podía hacer con ella? ¿Ir a tomar un refresco? No, le quitaría el hambre para almorzar... EL TALLER!!! Esa era la solución perfecta.
Se encontraba cerca del taller que compartían Camila y Hugo con la niña, cuando María la pidió que la dejase en el suelo, que era quería andar. Y aunque él se negó repetidas veces al final la carita de lástima de la criatura pudo más que su miedo a que de nuevo se volviese a escapar y entrase en el despacho de Armando.
MC: Está bien, yo te dejo en el suelo pero tienes que darme la mano y portarte juiciosa. Esto no es como casa que puedes andar por donde quieras, aquí la gente trabaja y no quiero que andes dando guerra. Así que no te sueltes de mi mano de acuerdo??.
María asintió muy dispuesta y aferró una de sus manitas a la que le tendía su papá. Al pasar por el show-room, se toparon con un Hugo eufórico que salía a su encuentro.
H: Mario pero que alegría verte por aquí........ siempre me tienes abandonadito (al percatarse de la niña)........... pero que cosita más bonita (movió los brazos en un gesto muy forzado a lo mariposón......... por lo que la niña le jaló la chaqueta a su padre para llamar su atención y le dijo)
M: Papi...... le pasa algo al “señod”?...... es que habla y se mueve “dado”........
Mario no sabía donde meterse; esta niña lo metía en unos compromisos a veces difícilmente salvables. Hugo se agachó y se dirigió a ella en un susurro.
H: Mira cielo....... lo que ocurre es que yo soy la luz..... la magia...... soy yo, EL GRAN HUGO LOMBARDI......... el creador y el diseñador de la empresa....... una autentica estrella.....
M: Ah...... entonces si “edes” una “estella” tendrás pinchos? “Podque” las “estellas” tienen pinchos vedad papi?? Cómo puede sed una estella un hombe tan “dado”??
MC: (Sin poder ocultar una enorme sonrisa la reprendió) María por favor..........
H: No la regañes....... ella me ve diferente porque lo soy...... verdad cielito? (le dijo dándole un besito exageradamente sonoro en la mejilla)..... oye así que te llamas María?......... (la niña asintió con una sonrisa)....... y tu papá es Mario?
M: “Pod clado”; Y mi mamá es Betty (dijo en tono de orgullo) Soy “Madía Caldedón Pinzón.....
H: Jajajaaja....... vaya eso está muy bien....... mira entra ahí (dijo señalando al taller) y dile a esa señora tan guapa ( Refiriéndose a Inesita) que te de unos caramelos...... que ella sabe donde tengo.
La niña miró a su padre esperando que le diera permiso, y siguió adentro buscando su golosina......
M: Oye Hugo siento lo que dijo la niña........
H: Jajajaja sentirlo?........ no tesoro, no....(Mario hizo un gesto de desagrado) Buenoooooo ....Mario?? (Este afirmo con la cabeza).......Pues como decía, ya lo dije yo hace mucho tiempo y es que alguien como “la muá” no pertenece al gremio de los mortales y fíjate la niña lo lista que es que se dio cuenta........ así que para mi eso es un honor, un halago......... por cierto picaroncete.... qué calladito te lo tenías, querido (le tocó coquetamente el hombro y le guiñó un ojo) y es que contigo no gano para sorpresas....... primero esa preciosidad de novia...... y ahora una hija.......jajaja......... Pero niño, si yo tenía entendido que uno primero se casa......... y luego encarga la cigüeña....jajajajaja..... o es que no te piensas casar golfete?.
MC: (Sonriendo) No seas tan mal pensado...que yo soy un tipo decente, lo que pasó es que las cosas se dieron así, Betty era muy joven cuando se quedó embarazada de María y no quiso casarse.......pero para nosotros es como si lo estuviéramos......... además yo creo Huguito que mi estado civil es pasajero. Espero que de aquí a final de año, las circunstancias hayan cambiado y podamos ser una familia legalmente constituida......aunque de todos modos eres un poquito chismosa no?? jajaja (Estaba algo nervioso y deseando que el diseñador, no siguiera preguntando).
H: Qué pena más grande madre.....si yo me intereso por tu estado es porque no pierdo la esperanza de que algún día rompas el armario y me des una alegría jajajaja..... Aysssss..pero bueno, visto lo visto ya me entran dudas..aunque no me has respondido a la pregunta picarón..cómo es eso que hasta ahora ninguno sabíamos de la existencia de esas dos preciosidades??....
MC: (Disimuló como pudo mirando el reloj y dándole un repentino ataque de prisa, intentó dar puerta al diseñador) Eso te lo cuento otro día ok?? MARÍAAAA, MARÍAAA, TESORO, SAL QUE NOS TENEMOS QUE IRRR....
Pero María no sólo no salía, sino que tampoco respondió a su aviso. Harto de esperar a la niña Hugo le dio consentimiento para que entrara al taller y la buscase. Su sorpresa fue al reconocerla envuelta en una boa de plumas que Camila, muerta de la risa, intentaba que no pisara y de esa manera se diese de bruces contra el suelo.
MC: (Sonriendo fue hacia ella con el fin de llevársela y dejase de molestar en el taller de costura) María, cariño, pero qué te he dicho, que no tenías que molestar a nadie, que esta gente está trabajando....perdona Camila ya mismo me la llevo.
C: (Cogiendo a María en brazos) No digas eso Mario, María no molesta nada....si esta niña es un ángel...verdad que sí Inesita?? Desde que ha entrado nos ha contagiado la alegría a todos....(Y terminó la frase dando un suave beso en el moflete de la cría).
MC: Te agradezco que hayas cuidado de ella Camila y perdona si te ha dado la lata...sé que estás preparando la nueva colección infantil y con un terremoto como este trasteando cerca es difícil concentrarse.
C: Ayss Mario tu siempre pidiendo disculpas por todo....ya te he dicho que no ha sido nada, es más...viéndola de esa guisa me ha dado ideas para unos cuantos bocetos, así que la que tiene que agradecerte que la hayas traído soy yo....
MC: Bueno María, vámonos que estamos retrasando a estos señores en su trabajo......
M: Noooo, papi....yo quiedo quedadme una datito más.....anda síiiiii???
C: (Asombrada) Papi?? Esta niña es hija tuya Mario???
H: (Que había llegado el momento perfecto para intervenir) Muérete mijita, muérete...que aquí donde le ves es cabeza de familia este solete....con niña y todo nos salió el tipejo y nosotros sin saberlo....
C: Pero tú cuando te has casado Mario?? Yo no sabía nada, mi hermano no me dijo.....
MC: Es que tu hermano no sabe nada de mi vida desde hace años, así que es imposible que te lo dijera......de todas formas Camila, Betty y yo no estamos casados, aunque como ya le dije a Hugo a nosotros tampoco nos importa demasiado; la niña está reconocida legalmente como hija mia y de Betty, así que, si finalmente nos casamos será porque nosotros queramos....
C: (Pensativa) Yaaa....sé que desde que terminasteis la universidad, vuestra relación fue a menos...aunque todavía no sé cual fue la causa...
MC: Pues eso se lo deberías preguntar a tu hermano Cami, él sabe perfectamente porqué me separé de él.....bueno María, venga despídete que se me hace tarde y tengo cosas que hacer en el despacho.....
M: No papiii.....yo quiero estar aquí un rato más.....
MC: (Bastante serio y tajante) No, María no puede ser. Ya te lo he dicho antes y te lo digo ahora.....nos vamos pero ya....así que desfile señorita...
Pero para asombro de Mario, la niña arrancaba a llorar en mitad del taller, intentando negar con la cabeza la orden de su padre. Era la primera vez que le desobedecía de forma clara, porque normalmente cuando los intereses de María y de Mario se encontraban, solían hacer un pacto, en el cual ambos perdían y ganaban a la vez. Pero ahora salía la testarudez de la cría y en mitad de tanta gente, Mario no sabía qué hacer con ella.
MC: María cariño...no llores si?? Luego venimos otra vez y te vuelves a poner todo lo que quieras, pero ahora no princesa que papá tiene mucho trabajo y además tu todavía no estás buena....o es que ya no te acuerdas que te duele la orejita???.....
C: Te quieres quedar tesoro??(Le preguntó cariñosa enjuagando las lágrimas de la pequeña).
M: Chí.....(Logró decir entre hipidos).
MC: Pero María........
C: No pasa nada Mario, ¿verdad Huguito?....déjanosla un ratito y luego vuelves a por ella...además nosotros somos más para cuidarla y contigo en el despacho se aburriría a horrores....
MC: Pero es que está mala..tiene otitis y lo mismo le vuelve la fiebre...no quiero que estéis pendiente de ella que tenéis muchas cosas que hacer Camila......
H: Nada, nada...la niña se queda (Dijo cogiendo a la cría de brazos de Camila) Si vemos que la sube la fiebre o quiere volver contigo te la mandamos volando...
MC: Pero..........
H: Pero nada...menudo berrinche se ha cogido la pobre criatura por tu cabezonería.....ale, ale a trabajar y cuando quieras te vuelves a por la nena y de paso nos haces otra visita.....(Dijo soltando una risita irreverente).
MC: Bueno....pero si la pasa algo....
H: Sí, sí iré a tu despacho enseguida, para que me decapites....pero vueleeeeeee.....Dios Santísimo qué hombre más pesado...
MC: (Acariciando el pelo de la niña y secándole las lágrimas) Al final te has salido con la tuya ehhh?? Ande deme un beso bruja y te dejo jugar con los trastos del taller....
M: De vedad?? De vedad que me dejas.......
MC: (Sonrió comprensivo, una criatura como María debía aburrirse a horrores entre aquellas cuatro paredes de Ecomoda) Claro tesoro, pero tienes que darme un beso y un achuchón o si no te vienes conmigo al despacho.
La cría se lanzó de los brazos de Hugo a los de Mario sin dudar y obedeció a su padre regándole la cara de besos, mientras se abrazaba fuertemente a él. Cuando volvió de nuevo al suelo enfundada en la boa de plumas fucsia, todo era felicidad para ella.
H: Y yooo?? yo también quiero darle un beso y un achuchónn.....jijiji(dijo a Mario mientras una de sus manos paseaba alegremente sobre la solapa de él).
MC: (Dándole un manotazo a Hugo) Quite hombre, quite......que al final mi hija se pensará cosas que no son.........y ándese con cuidado que esta en cualquier momento les desaparece...(Avisó para que no volviese a repetirse el incidente de presidencia).
Camila estaba concentrada en los bocetos y como música de fondo oía las risas de Hugo y María que jugaban a disfrazarse. Se lo estaban pasando en grande los dos, ante una Inesita divertida de ver a Hugo disfrutando con aquella enana. Al cabo de un rato la niña jugaba encima de la pasarela, que estaba contigua al taller, caminando y meneándose con desparpajo mientras se cambiaba unas telas que Inesita le había dejado. Dentro del taller Hugo terminaba una conversación telefónica y Camila Mendoza salía un momento para tomar aire y hacer una visita al baño. Y entonces la vio. María, con gran desparpajo, se pavoneaba con movimientos exagerados y con la cabeza muy alta, haciendo unos giros bruscos cuando llegaba a los extremos, mientras que sus manos se posaban sobre sus pequeñas caderas. Resultaba muy cómico y refrescante verla desfilar de esa forma. Camila al descubrirla no dudó en llamar la atención de Hugo, que acababa de colgar el teléfono; cuando ambos se volvieron a mirar la misma luz en sus pupilas brillo con fuerza y lanzando un eureka, dijeron al unísono: YA LA TENEMOS.....María sería la primera imagen infantil de Ecomoda.
Continuará..................
Ha tardado en salir, pero aquí está como le prometimos a Charo ayer mismo. Esperamos que les haya gustado y que nos dejen algun que otro mensajito ok???
Muchos besos a las que todavían aguantan para leernos.
GUMANO (Guaya (Atenea), Maeva y Noelia (Nemesika)).