Fabricio hace una visita
I. (Hotel de Carmen Coronel (Lourdes Munguia). En el mesón Carmen revisa papeles. En el suelo Manuelita “Nelita” Madariaga (Mariana Botas) juega rodeada de macetas)
Nelita: Y entonces la Señora Begonia le dijo al Saguaro “no te quiero porque eres un espinoso. Quiero al Almendro que me trae flores blancas.” (Va moviendo los maceteros), pero el Saguaro dijo “yo me vengare de tamaño agravio”. Una noche esperó al Almendro en el camino a Veracruz y lo apuñaló con sus púas. (Se detiene) ¡Malvado Saguaro! (Lo golpea) ¡Ay!
(Carmen levanta la cabeza)
Carmen: ¿Qué pasa?
Nelita: Este villano que no contento de asesinar al Almendro me ha picado la mano.
Carmen: Mujer es que a quien se le ocurre tocar esas espinas. Ven deja verte.
Nelita se acerca y le estira la mano. La revisa Carmen y le besa los deditos. Nelita se ríe.
Carmen: Así se borran las heridas. Pero, no juegues con las plantas, mi amor.
Nelita (con aire de mártir) Es que no tengo con quien jugar! Tu estas ahí metida con tus papelotes. ¿Qué haces?
Carmen: Mi bien, reviso cuentas para ver cuanto voy a gastar en la tamaliza.
Nelita: ¿Cuál tamaliza?
Carmen: La que tengo que dar para la Candelaria ¿No te acuerdas que yo fui la que me encontré el Niño en la Rosca de Reyes en casa de tu tía Inés? A mí me corresponde entonces la tamaliza.
Nelita (bate palmas) ¡Qué bueno! ¡Que bueno¿ ¿Y yo voy a ir?
Carmen: Habría que consultarlo con tus papases. De por sí ya están todos invitados. Solo que tu mamá.... Ya sabes como es, nunca viene a estas cosas.
Nelita (triste) Entonces no vendrá a esto. Está muy ocupada con el sindicato de las enfermeras de Veracruz y el partido y el hospital.
Carmen: (en voz baja) Eso es lo que dice ella
Nelita¿Quueees?
Carmen: No me hagas caso(Entra Rolando) Ahí viene tu Papá
Rolando: ¿Llego muy tarde?
Nelita (No lo saluda y habla sin mirarlo) Ya me iba a quedar a dormir con la tía Carmelita
Rolando: ¿Así? Entonces me devuelvo.
Carmen: Si es broma, hombre, no te pongas así
Rolando (a Nelita en tono brusco) Ya Manuela nos vamos
Carmen: Llegas tarde y te vas de sopetón. Quédate un rato mas Té apuesto que no has comido. Hice chiles en nogada que tanto te gustan.
Rolando: Se te agradece Carmen, pero no me gusta que Mabel llegué a la casa y no nos encuentre. (toma del brazo a Nelita y salen sin despedirse)
Carmen: “Hasta mañana, y que tengan buenas noches”. “Hasta mañana Carmen y perdón por la molestia. Si no es nada Dr. Madariaga, cuando se le ofrezca” (lo remeda)“No me gusta que Mabel llegué y no nos encuentre” ¡Cómo una méndiga vieja! Donde se ha visto un macho hablando así. A ver quien te conociera de cuando estabas casado con la pobre Julieta que en paz descanse. ¡Pobre Manuelita! Mala raza de padres le vino a caer.
II. Salón del Burdel de la Güera Evangelina. En el medio pensativa Coral Aguayo (Elizabeth Alvarez) viste un largo traje de seda negra. Por detrás entra silencioso Joaquín Ansurez (Roberto Ballesteros). Se acerca y le tapa los ojos
Coral: ¡Fabricio! (Joaquín la suelta y ella se voltea a verlo.
Joaquín : ¡Sorpresa!
Coral (desilusionada) ¡Eres tu!
Joaquín: Parece que tu Inge te dejo plantada, pero no te achicopales que aquí estoy yo para no hacerte perder la noche.
Coral: Para eso prefiero quedarme sola en mi cuarto (hace ademán de irse)
Joaquín: (La sujeta por el brazo) ¡Epa! ¿Desde cuando las putas se permiten despreciar a un buen cliente como yo?
Coral ¡Suéltame! Voy a llamar a la Señora Evangelina.
Joaquín:(la suelta) Anda llama a tu mamita. Las zorritas como tu me hacen los mandados. Por la fuerza sólo a las virgencitas.
(Entra Regina muy alterada)
Regina: ¿Qué pasa aquí?
Joaquín: Esta no cumple con su trabajo.
Regina (sin mirar) Así? Querrá puerta supongo. Joaquín hay siete chicas con las que puedes divertirte mejor que con ésta (A Coral) ¿Dónde esta tu patrona?
Coral: Con el niño
Regina: ¡Qué bonito!¿ ¿Así es como se maneja un burdel?
Evangelina baja la escalera
Regina: Tu amor maternal me conmueve. No debiste meterte a esto sino poner un jardín infantil.
Evangelina: ¿Se te atrasó la regla, Regina, que vienes tan enchilada? ¿Vamos a tener que felicitar al General o a poco te llegó la menopausia?
(Joaquín y Coral se ríen. Regina da un paso amenazador hacia Evangelina)
Evangelina: Cuidado Regina, me levantas la mano y te vas a tener que comprar una cachucha más grande para taparte el otro cachete porque tuerta te dejo
Regina: Insolente. Ya se enterará de esto Jerónimo.
Evangelina: ¿Pos que le vas a decir? ¡Cuentera! ¿Qué le estoy cuidando al biznieto? Por algo me lo encargó
Joaquín: Pero por cuidar al chamaco descuidas el negocio y a tus putas.. Aquí la Coral se negó a atenderme.
Evangelina le lanza un bofetón
Evangelina: ¡Puta la madre que te parió! ¡Lengua larga! A lo mejor Coral no te aguanta el tufo a cebolla que parece que el último baño te lo diste cuando te bautizaron.
Joaquín se refriega la cara, pero no responde.
Regina (autocomponiendose) Evangelina estos no son modos de tratarnos. Somos socias
Evangelina: Eso socias. Deja de tratarme como si fueras mi patrona. Porque si un día amanezco de malas... Por mi hija te juro que voy a Veracruz y les cuento a los periódicos que tu y el General están metidos en esto y en otros negocios chuecos que le cuida este cabrón.
Joaquín: Parece que esta noche no me van a recibir aquí.
Regina: (se ríe sin ganas) Tonterías. Una cachetada de la mano de la Güera Evangelina es como una caricia. NO repeles Joaquín. Aquí mi socia debe de tener alguna muchacha que no le haga asco a tu mal aliento.
Evangelina (mas calmada) La tengo, es jovencita y viene de Mérida. Hembra ardiente como te gustan Joaquín
Regina Bueno. Entonces a ver si la vas a enjaezar para Joaquín. Mientras con tu permiso, él y yo vamos a hablar de negocios en tu oficina.
(Se da vuelta para irse. Al pasar por el lado de Coral le toca la mejilla)
Regina: Un consejo chulita. No seas tan arisca. NI tan guardada. Mira que tu Inge se va a casar muy pronto y te vas a quedar sin clientes por ser tan huraña.
(Se va)
Coral (a Evangelina) ¿Será verdad?
Evangelina (la abraza) No le creas ni media palabra. Esa cascabel tiene veneno en todos los dientes.
CORTE COMERCIAL
Escena 7
Casa de Rolando Madariaga. Este entra a oscuras en el living con Nelita)
Rolando: Tuvimos suerte. Parece que tu Mamá no ha llegado todavía.
Voz: Aquí estoy. Solo que me cansa prender la luz
Rolando prende la luz. En el sofá descalza, pero todavía con impermeable mojado está Mabel (Mónika Sánchez). A su lado descansa un paraguas que chorrea agua sobre la alfombra.
Nelita (corriendo a abrazarla) Mamí. Mamí
Mabel: Ay escuincla. NO me toques ¿No ves que vengo toda mojada?
Rolando: ¿Y de donde vienes así?
Mabel: De Córdoba. Tu sabes siempre esta lloviendo
Rolando: ¿Córdoba? ¿NO dijiste que ibas a Puebla a hablar con las representantes del sindicato de enfermeras?
Mabel: (con tono aburrido) Iba, Iba. Pero me avisaron de una paciente. Una abuelita muy pobre que se puso mala y.. bueno no tiene recursos. Me fui a Córdoba a atenderla.
Rolando: Podrías haberme avisado. Hubiera ido contigo
Mabel: Cuando nos casamos hicimos un trato de no involucrarnos en el trabajo del otro. De hecho ni yo debiera de estarte contando ni tu interrogando (se para y deja caer el paraguas en la alfombra se forma un charco. Nelita corre a levantarlo)
Rolando: Esa mancha de humedad no va a salir fácil
Mabel: (despectiva)Me vale. No debiéramos ni tener alfombra. En el jacal de mi abuela teníamos piso de tierra y mis hermanos y yo lo más bien que echamos p’alante. Uy, perdón. “Para adelante” Ya sé que quieres que tu hija hable como catrina.
Rolando: Quiero que hable como persona educada y que se acostumbre a vivir bien.
Mabel: Siempre vas a ser un burgués Rolando.
Rolando: No veo nada de malo en subir la calidad de vida si podemos pagarla.
Mabel: ¿Vas a volver con lo de la sirvienta?
Rolando: Sí. Estoy cansado de que Nelita esté siempre en manos de extraños. Estoy cansado de tener una casa cochina. Estoy cansado de comer en tabernas o llegar a casa a esperar a que calientes algo.
Mabel: ¿A poco crees que a mí me gusta además de mi trabajo y obligaciones del partido, tener que fregar y cocinar?
Rolando: ¿Y que esperas? ¿Qué cocine yo?
Mabel: No estaría mal fíjate.
Nelita: No peleen. Yo puedo cocinar.
Mabel: ¿Ves lo atrabancado que eres? Ahora metiste a la nena en nuestros zafarranchos. Buena la has hecho.
Rolando: Ya ya. Nelita, tu mamá y yo no estamos peleando.
Mabel: No, si solo hablábamos mi amor. Lo que pasa es que el cabeza dura de tu padre no entiende que tener sirvienta para mi sería horrible. Mi madre fue sirvienta. Yo misma tuve que servir para pagarme los estudios. No lo soportaría. No sabría como tratarla. Amen que con tu papá tendríamos que buscarnos una viejita (le hace cosquillas a Nelita que se ríe). Viejita y sin dientes.
Rolando (riéndose) No tanto, Mujer
Mabel: ¿Ves? Te haces problema por todo. Es bueno que la chamaca conozca distintos hogares y personas. Le crea personalidad. Y si pos, alguna vez le faltamos tendrá muchas casas donde ir. A ver, calamidad. ¿A poco no lo pasaste bomba con la tía Carmelita hoy?
Nelita: Si ¿Puedo ir mañana?
Rolando: Mañana te toca con la tía Leonor.
Nelita: Ay , Mamí. La tía Leonor es tan sangrona. Déjame volver con la tía Carmelita.
Rolando: No podemos molestarla dos días seguidos
Mabel: No creo que le moleste. A todas tus ex mujeres les encanta chiquear a tu hija.
Rolando((molesto) Carmen Coronel, nunca fue mi amante Mabel
Mabel: Ay hijo no te pongas así. Pa lo que me importa. Lo pasado pisado. ¿A poco me ibas tú a estar celando por los hombres que tuve antes de casarme?.
Rolando: (Frío) NO me parece un tema que debamos discutir delante de nuestra hija.
Mabel: Si te pones celoso (lo abraza) No sé porque. Sea como sea nunca tuve tantos amantes como tu. Total me doblas la edad. Tuviste mas tiempo.
Rolando: Gracias por recordármelo
Mabel: No te pongas así. Tu y yo nos llevamos muy bien. A poco la Julieta te hacía sentir como yo
Rolando: ¿Para que mencionarla?
Mabel lo suelta enojada
Mabel (levantando los brazos) Ya salió Santa Julieta. ¿Por qué era mejor que yo? ¿Porque hablaba francés? ¿Porque llegó virgen a tu cama? ¿O porque era una sumisa que todo te lo aguantaba? ¡Pero entérate, carnal! Yo soy Mabel Aguirre. Yo no me dejo. Me haces una perrada (le muestra un dedo) Una no mas, y ese día te olvidas de mí y de la escuincla. (le toca la nariz) Así que avisado, chulito
Rolando: ¿Terminaste?
Mabel: Sí. A ver que comes. Porque con esta escenita me quitaste el apetito. Me voy a acostar.
(Golpean la puerta)
Mabel: Que latosos. ¿Quién vendrá a fastidiar a estas horas?
Nelita abre la puerta. Entra Fabricio Lantigua
Nelita: (abrazándolo)¡Padrino!
Mabel: ¿Compadre que te trae a estas horas?
Fabricio: Discúlpenme, pero me urge hablar contigo Rolando.
Mabel: Bueno esta chiquita se va a dormir. Nelita que tu papá te mandé acostar cuando él lo juzgue conveniente. Total para eso es el amo. (Sale)
Rolando: Anda a acostarte Manuela. Yo voy después a darte un beso de buenas noches. (Manuela sale tras su madre)
Rolando: Compadre me gustaría tener una casa como D-s manda para poder ofrecerte algo.
Fabricio: NO te preocupes. Lo que tengo que decirte te va a quitar el apetito.
Rolando: Ya suéltalo que me matas del suspenso.
Fabricio: Hoy estuve a ver a tu suegro. Me llamó para felicitarme por mi labor y darme un aumento de sueldo.
Rolando: (irónico) A ver cuando me da a mi esa alegría
Fabricio: Pero ahí también me hizo otra oferta... (se detiene)
Rolando: Ya desembucha de una vez
Fabricio (toma aire) Quiere que me case con Nazarena
(Rolando se queda impávido. Luego balancea la cabeza de lado a lado, finalmente chasquea los dedos)
Rolando: ¡Ya me acordé! Creo que todavía queda del coñac que trajo Ignacio para las Navidades. ¿Quieres?
Fabricio (sorprendido) ¿No me oíste?
Rolando: Si, sordo no estoy. El viejo quiere que te cases con mi muchacha.
Fabricio: ¿Y que tienes que decir al respecto?
Rolando: Yo (se encoge de hombros) nada.
Fabricio: pero es tu hija...¿Qué tal si no quiere?
Rolando: Nazarena escogió quedarse con su abuelo cuando yo me casé con Mabel. Si es mujer para negar a su padre también que sea mujer para decir si o no al marido que le impongan
Fabricio: ¿Pero que pasa si él la obliga?
Rolando: Ellos se entienden, ellos se arreglan. ¿Además porque habría de negarse a casarse con un partido como tu?
Fabricio: No doy crédito.
Rolando (impaciente) Mire compadre Ud. me conoce. Yo nunca he tomado por una pena, nunca he llorado por amor y los problemas me los echo a la espalda.
Fabricio: Esa filosofía no te hace ni bien a ti ni a los que te rodean.
Rolando: Pos aquí estoy.
Fabricio: Desde que murió mi Laura, mi hija ha sido mi vida. Por Ella yo mataría.
Rolando: Ay este Fabricio. Cualquiera creería que quieren llevar a mi hija al burdel de la Güera. ¿Imagínate que en vez de ti quisieran casarla con Joaquín?
Fabricio. Tampoco harías nada. Los hijos necesitan de nuestro apoyo y aun más siendo hembras. Ya enterraste una por abandonarla. ¿Quieres que lo mismo ocurra con Nazarena?
Rolando: Compadre, no me haga olvidar que me bautizó a la Manuela. Mejor se va.
(Fabricio va a decir algo pero se detiene. Se da vuelta y se va. Rolando queda parado en el medio de la sala sin moverse. De pronto se da vuelta y de una patada avienta una mesa y un florero. Se cubre la cara con las manos.
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