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Cap. XX Un Día de Visitas

August 19 2003 at 10:17 AM
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BRUJITAS
De María Elena Venant
Registro Propiedad Intelectual Nº 108.444
Registrado el 28 de abril de 1999, en la Dirección de Bibliotecas, Archivos y Museos. Departamento de Derechos Intelectuales. Santiago de Chile.

XX: UN DIA DE VISITAS
Febrero 4 de 1941

I Burdel de la Güera
Benjamín vestido para ir a la escuela, en el salón baila y canta El Botecito con Margarita que está en paños menores. La Güera en bata de levantarse los observa. Aparece Coral con un tapado color marrón

Coral: Si hubiera sabido que le iban a enseñar canciones como esas, mejor lo hubiéramos enseñado nosotras.

Coral baja la escalera y se acerca a Benjamín

Coral: Vamos Benjamín (a Margarita) ¡Y tú anda a vestirte cochina!

Margarita: Envidiosa (abraza y besa al niño) Hasta la tarde mi pochocho.

II. Comedor de los Madariaga.
Renato y Nelita desayunan. Entra Mabel con tapado tabaco muy apurada.
Mabel: Estoy retrasada. No me da tiempo de desayunar
Le quita la taza de café a su marido y se la bebe. Nelita le pone mantequilla a su pan

Nelita (cantando bajito) “Nos iremos a pasear, mi china
Con las olas hasta Filipinas”

Mabel (molesta) No me gusta que le enseñen esas canciones.

Rolando ¡Quién te entiende! Siempre has abogado por métodos modernos de educación. Ahora no te parece que le enseñen a traves de canciones.

Nelita: (triunfante) También aprendimos a tabla del 1!

Mabel (irónica) ¡Ay si! Ahora si puedes ir a la universidad. (A su marido) Tampoco me parece que Nelita se quede con tu nueva asistente. Así que desde hoy yo soy la que recojo a la nena y me la traigo a casa.

Rolando (Estupefacto) ¿Y ese milagro?

Nelita feliz corre a abrazar a su madre.

Mabel: ¡No me toques con las manos grasientas! Y ni te creas que vaya a estar consecuentandote los caprichos como la tal Orquídea.

Rolando (incomodo) Me da pena con Orquídea. A ella como que le gusta estar con Nelita.

Mabel: Pues (se detiene) Déjamela a mi. Yo misma le iré a contar hoy.

Rolando: (desconfiado) ¿A contarle que?

Mabel: Pues eso hombre. Que me haré cargo de la niña. A agradecerle las atenciones que ha tenido con nuestra hija. Tu también, Rolando, siempre abusando de tus empleados. ¡Eres un negrero! Quitándole el tiempo a la pobre mujer. Encajándole a la chamaca.

Se da vuelta y se va sin despedirse. Rolando se queda con la boca abierta.,

III. Departamento de Regina Thompson en Orizaba
Ella está sola en el salón escribiendo en un escritorio de teca. Viste una larga bata estilo kimono, negra con franjas doradas y un turbante negro que le tapa la mitad del rostro. Siente el timbre de a puerta y se levanta a abrir. Es Pancho. Se ve cohibido, acurrucado en el umbral.

Regina (riéndose) Entra hombre y deja esa postura de mendigo. Hace rato que te esperaba.

Pancho (entrando) Es que tuve que aguardar hasta que Gloria se fuese a hacer el mandado.

Regina: Si me costó mucho sacar a esa canija. Como que se husmeaba algo raro. Ese es el gran problema del servicio hoy en día. Ineficaces y quieren pasarse de listos. Siéntate. ¿Deseas beber algo?

Pancho se sienta en el borde de una silla y niega con la cabeza

Regina: Mejor así nos ahorramos tiempo

Va al escritorio y vuelve con el sobre lleno de billetes. Comienza a sacarlos uno por uno y los deja caer sobre el sofá. Pancho mira hipnotizado. Los billetes comienzan a formar un montículo.

Regina: Tú me dices cuando pare.

Pancho: es que. Señora Thompson.. Es muy arriesgado.

Regina: Por supuesto imbécil. ¿Por qué crees que te estoy pagando tanto? Si fuera fácil lo haría yo. Pero si se hace con tiento puede resultar. Imagínate, una bala perdida que nadie sabe de donde vino en un lugar publico lleno de gente. Muchos con motivos para sacar de en medio a Rolando.

Pancho: El Baile del Club

Regina: ¿Ves que no eras tan tonto como parecías?

Pancho: Pero..Doña Regina: Perdóneme la confianza, pero los primeros sospechosos serían el General y Usted.

Regina: Pensativa) Es algo que he planeado y un peligro que hemos de correr. En este momento Jerónimo está casi de buenas con Rolando. Todo lo que le importa es el matrimonio de Nazarena. Jamás se le ocurriría hacer un escándalo, y menos concerniente al padre de la novia, en un baile de compromiso. En cuanto a mi…ya sabré yo defenderme. Por empezar dejarás algunos detalles sueltos por el camino que hagan sospechar de otras personas, incluso que fue un crimen pasional.

Pancho la mira sin entender. Regina sale del cuarto y vuelve con un pesado estuche de guitarra. El se para a ayudarla. Ponen el estuche en el sofá y lo abren, dentro hay un rifle de caza. Ella, que tiene puestos guantes, lo extrae y se lo enseña.

Regina: Me han dicho que eres buen cazador.

Pancho (sonriente) Así mero dicen

Regina: Entonces conocerás este tipo de armas. Es barata, liviana y se consigue en Veracruz. Tu padre te puede decir que Jerónimo no usa rifles de estos. Los suyos son importados. (Hace una pausa )Tess Sinclair tiene uno.

Pancho: ¿Tess?

Regina. Si ella misma (busca en el estuche y saca un envoltorio de papel de seda. Lo abre y extrae un pañuelo. Se lo muestra) Mira las iniciales. T. S

Pancho asombrado: Tess Sinclair.

Regina (se lo pasa) Lo dejas caer cerca de donde dispares junto con esto (le pasa una caja de fósforos)

Pancholee la caja) ¿El Tiburón Azul?

Regina: Este es un bar de Veracruz. La esposa de Rolando frecuenta ese lugar e incluso ha tenido sus escarceos con el dueño un tal Uriel Zamora.

Pancho: Usted lo sabe todo

Regina: De hace rato que vengo planeando esto por eso no quiero fallar. Todos saben que Mabel y Rolando se llevan como perro y gato y que él es el único que no quiere ver los cuernos que le ha instalado. Tess anda de un humor de perros porque Rolando no la pela. Las dos se han agarrado de las greñas públicamente en la palaza y en la tamaliza de Carmen. ¿Qué más necesitamos para hacer creer que este es un crimen pasional?

Pancho (tomando las cosas) ¿Y acaso no lo es?

Regina (seria) Te dije que no me gusta el servicio que se pasa de listo. Me haces el trabajo, lo haces bien y sin chifletas. ¿Estamos?

Pancho tomando el rifle ¡Estamos!

Regina va al sofá y toma un puñado de dinero y lo mete en el estuche junto con el pañuelo, la caja de fósforos y el rifle. Lo cierra

Regina: Eso que te di es solo la mitad. El resto lo tendrás cuando ya el trabajo este terminado.

Pancho: ¿Hay alguien mas que sepa de..

Regina: Joaquín Ansurez, y es de confianza. La noche del baile llegarás al casino, a caballo, una hora después que lo demás lo amarrarás en unos eucaliptos que quedan cerca. Joaquín te estará esperando El te enseñará la mejor ventana y ángulo para disparar. Luego volverá a la fiesta. Es imperativo, que el Alcalde, Joaquín y yo estemos siempre presentes. Tess no ira al baile, y a Mabel la sacamos de la escena del crimen aunque sea por unos minutos para que se sospeche que daba ordenes a su cómplice. Dejas caer los objetos por el camino. Te paras en el lugar indicado y disparas dos veces. Una a la cabeza de Rolando no puedes fallar. Y se me acaba de ocurrir. Trata de dispararle cuando esta con otras personas. La segunda bala quiero que hiera supercifialmente a una de esas personas. También podemos hacer creer que el atentado no era contra Rolando...

Pancho (admirado) UD. Se las sabe todas, todas.

Regina: Lo importante es que te las sepas tu y ahora vete que no quiero que te encuentre Gloria

Lo escolta hasta la puerta

Regina: Para lo que necesites, recurres a Joaquín. Aquí no vuelves más.

Pancho Si señora

Regina: no me traiciones. Una ida de lengua, una chambonada. Y sabrás quien soy yo

Regina cierra la puerta. Pancho camina por el pasillo hacia la escalera. Se abre la puerta del ascensor y aparece Gloria con una cesta de verduras lo ve por la espalda

Gloria ¿Y ese? ¿Qué hacia con la arpía?

Abre la puerta del departamento. Regina esta escribiendo en su escritorio

Regina: Bonito lo que te tardaste

Gloria: Acabo de ver a Pancho Ruiz cargando una guitarra.

Regina (riéndose) Ese loco, le ha dado con que quiere ser mariachi y ha venido a rogarme que convenza al General para que lo deje tocar en el baile de compromiso.
CORTE

II. Dispensario
Rolando está arreglando su maletín. Entra Orquídea. Viste igual que el día anterior. Se ve cansada.

Rolando: ¿Y a usted que le pasó? ¿No durmió? Mírese esas ojeras.

Orquídea: problemas, Doctor. Como los que tiene todo el mundo.

Rolando. Razón tiene. Si los problemas se comieran estaríamos hinchados como guajalotes. ¿Y cuales son esos benditos problemas?

Orquídea: Nada que usted pueda remediar. Sólo…Ayer pasó algo curioso. UD. Se dio cuenta que sufro de vértigos y le tengo fobia a las escaleras.

Rolando: Si el primer día me di cuenta.

Orquídea: Anoche, en medio de una discusión con Mónica, Salí disparada escala arriba, sin darme cuenta. Por supuesto cuando me percaté me volvieron los mareos.. Es algo que no entiende.

Rolando (cariñoso) Orquídea, Orquídea, no soy siquiatra, pero tampoco soy tan ignorante como me pinta mi ex suegro. Las fobias y los miedos no existen. Están solo en su cabeza. Y en momentos extremos usted puede superarlos. La idea es que lo haga usted de manera conciente.

Orquídea: Pero ¿Cómo?

Rolando. Enfrentando el trauma que los causó. A ver ¿Siempre usted le ha temido a las escaleras?

Orquídea (cortada) No.. No siempre. Desde hace unos años nada más.

Rolando: Ya ve. Es cuestión de que recuerde que le causó esa fobia..

Entra el General. Al ver a Rolando hace un gesto de fastidio

General: Rolando, abajo te espera mi hija para..Me parece increíble. Dizque que se van a visitar enfermos. ¿Delira acaso?

Rolando (molesto) Eso es precisamente lo que pensamos hacer. ¿De que se asombra tanto? (cierra el maletín)

General (alborozad) Esta debe ser la influencia de tu nueva asistente. ¿A poco estas Niñas O’Farril no nos han traído bendiciones?

Rolando se dirige hacia la puerta

Rolando: Me retiro. No moleste usted mucho a Orquídea, General que tiene trabajo. Buenos días tengan los dos.

Orquídea: Que Dios vaya usted Dr. Madariaga. Mis saludos a Doña Inés

El General y Orquídea quedan solos. Ella finge hojear una revista. El la mira embobado

General: Perdonará usted mi impertinencia, pero hace años que no veo una mujer como usted que parezca una flor. LA flor de su nombre

Orquídea (riéndose) Favor que usted me hace, pero no pretenderá que le crea. Un hombre mundano como usted…

General: Discúlpeme. Vuelvo y meto la pata. Hace dos días que estoy como un chiquillo reuniendo valor para venir a verla a pedirle perdón

Orquídea: (sorprendida) ¿Perdón? ¿De qué tengo que perdonarlo?

General: Nuevamente me faltan las palabras. Quise decir que no quiero que quede con esa impresión del primer día. Vamos que no piense usted que soy un payaso, un galanteador barato, un tonto.

Orquídea: No se preocupe. No creo que la Republica de galones de General a tontos y payasos.

General: No se crea (los dos se ríen) también hay otra explicación que le debo

Orquídea lo mira sorprendida.

General: Es sobre esa última escena, cuando yo..

Orquídea: Si me va a pedir disculpas por haber expresado sus sentimientos como sólo un verdadero macho sabe y se atreve a hacer, entonces no se las acepto

General: Quiero decirle que no soy un chillón. A los llorones si que no los hacen generales (se ríe un poco forzadamente) Sólo que esa tamaliza estaba salada. Algo había en el ambiente.

Orquídea: Mi hermana y yo nos preguntábamos si todas las fiestas en este pueblo serían así.

General: Le aseguro. Para mi fue una mezcla de sabores, como la Ropa Vieja. La felicidad de ver a mi nieta casada y los malos recuerdos que me trae mucha gente.

Orquídea: General, no tiene que..

General: (la interrumpe) Déjeme continuar. Es un desahogo que estaba necesitando. Regina Thompson es mi mujer, no es un dechado de virtudes como no lo es este viejo que le habla, pero sin ella no hubiese soportado la pérdida de mi hija y mi nieta. Ensuciarla, decirme que ella causó la muerte de Julieta.. Es decirme que hace 8 años que vivo engañado (se agita) Que..

Orquídea le cubre la boca con la mano.
Orquídea: No se altere UD. Estoy segura que la Sra. Thompson nada tuvo que ver en ese asunto.

General: Gracias por comprender

Impulsivamente le toma las manos y se las besa Se abre la puerta y entra Mabel.

Mabel (burlona) Vaya

General (enojado) ¿No sabes golpear?

Mabel: ¿En un dispensario? No sabía que los enfermos tenían que golpear

General: Yo ya me retiraba. Venía a darle una disculpa a Orquídea por lo sucedido en la tamaliza. Espero que tú vengas a hacer lo mismo.

Mabel: Quizás. En realidad vengo a decirle tres cosas

General: Srta. O’Farril, nos volveremos a ver. Por ahora le quedo eternamente agradecido por su comprensión

Se retira. Orquídea va al gavetero y saca algunos expedientes. Mabel la observa socarrona.

Mabel: Vaya y yo que venía a decirte que dejaras de sonsacar a mi hombre. Pero veo que miras más alto. Nada menos que al Alcalde.

Orquídea: Pues ya te vas enterando de cómo soy.

Mabel: No si eso me lo olí el primer día que te vi.

Orquídea: Ya sabes lo que dicen. La que primero la huele es porque la tiene debajo

Mabel (molesta) Acabáramos. No necesito oír tus peladeces.

Orquídea: Dijiste que tenías tres cosas que decirme. Ya me dijiste una

Mabel: La otra es que no me gusta que estés aquí trabajando en el dispensario. Y tal como corrí a Preciosa, voy a hacer que te corran a ti.

Orquídea (riendose) Mira tu. Lo que me dijo el doctor y la misma Preciosa. Ahh y doña Inés, fue que Preciosa dejó el empleo y si no hubiese estado aquí yo, tu marido se hubiese visto en serios aprietos.

Mabel: ¡Como sea! El caso es que no te quiero aquí, cerca de Rolando ni cerca de mi hija. Desde hoy yo recojo a Nelita de la escuela

Orquídea (se pone pálida) Nada me dijo el Dr. Madariaga.

Mabel (riéndose) Para que lo vayas conociendo. Rolando es un cobarde, me encargó la comisión a mi.

Orquídea vuelve al gavetero para ocultar su tristeza. Se vuelve más compuesta

Orquídea: Si tus míseros celos consiguen que recuerdes tu condición de madre y te ocupes más de Nelita, me alegro de haberlos provocado.

Mabel (agitada) imbécil. No necesito estar todo el día con Nelita para recordar mi condición de Madre. Yo soy la madre de Nelita y ella nunca podrá olvidarlo. Me debe respeto.

Orquídea se ríe: Vaya, para pregonar una ideología de izquierdas, estás llena de ideas burguesas de deberes y respeto.

Mabel: En mi partido no somos anarquistas. Creemos en un liderazgo, en una jerarquía a la que se le debe obediencia.

Orquídea: Claro, no eres anarquista. De hecho nunca los has entendido¿ verdad María Isabel? a los anarquistas digo.

Mabel (asustada)¿ De qué hablas?Y no me digas María Isabel.

Orquídea: Te habló de tu obsesión por el poder. Ahora me dices que tu eres la líder en tu hogar a la que le debe obediencia. La que lleva los pantalones.

Mabel (nerviosa) Claro que esa soy yo. ¡Quién más! Si mi marido es un botarate.

Orquídea: ¿Entonces, si lo desprecias por qué lo cuidas tanto?

Mabel se va alterando cada vez más

Mabel (subiendo la voz) Porque es mi marido, porque Nelita es mi hija. Y no voy a dejar que una mosca muerta como tú me arrebate lo que tanto me ha costado conseguir.

Orquídea: ¿Quien te entiende? Acabas de acusarme de estar echándole los perros al General.

Mabel: Es que las mujeres como tu no se contentan con uno solo. Y mírate, si se te nota la condición. En vez de poner los ojos en solteros como los Altamirano o Nacho Samaniego, te vas por los comprometidos. ¿A ver que dirá la coja cuando se entere?

Orquídea. ¿Se lo vas a decir tú? Tan amigas son. Acabas de llamarla coja y el domingo le dijiste asesina.

Mabel: Y lo es. Es una asesina. Como tú eres una huila.

Orquídea: Cuidado Mabel. Que mi paciencia tiene un límite. Huilas son las que se venden en bares como los que tú frecuentas. Las que se revuelcan con gente baja,

Mabel (histérica) ¿Qué sabes? ¿Que te han dicho?

Intenta golpear a Orquídea que le tuerce el brazo

Orquídea: ¿Quieres que te rompa el brazo? ¿Eso es lo que quieres? Cuándo entenderás que conmigo no puedes.

La empuja a un sillón

Orquídea: Ahora dime cuál es tu problema.

Mabel: No te soporto, no soporto a las de tu clase. Serás más pobre que una rata, una empleadita vestida con ropa usada, pero se te nota que vienes de gente principal. Eres de esas que siempre me han mirado con desprecio. Esas que se creen mejor que todas. Se nota que nunca has lavado un retrete.

Orquídea: Te equivocas. He lavado muchos retretes, pero tienes razón, la clase no se pierde. Tu problema Mabel no es tu pobreza, ni tu comunismo, sino que tienes el alma podrida

Mabel se para asustada.

Orquídea: Voy a hacer un trato contigo. No me interesa tu marido. Tu hija si, pero si quieres recuperarla no seré yo quien me interponga. En cuanto a este trabajo, estaré aquí hasta que consiga algo mejor. Y tú al otro lado de la raya. No quiero que me andes mosqueando ni inventándome chismes. Lo que hemos hablado aquí y lo del General que quede entre nosotras.

Mabel: Está bien

Orquídea: Ya sé que no tienes palabra, pero esto te conviene. Ahora vete.

Mabel asustada se levanta y se va. Orquídea la mira salir con desprecio

IV. Cocina de Carmen
En la mesa Mónica escribe. Lleva puesta la falda verde del traje con el que llegó a Santa María y la parte de arriba del traje azul marino de su hermana. En la radio Pedro Vargas canta “Muñeca de Cristal” Entra Carmen, viste una falda negra y una blusa de crepe georgette de cuello alto.

Mónica (sonríe) estoy copiando la letra de las canciones de la radio para enseñársela a los niños.

Carmen: Le esta resultando eso de que la letra con canción entra.

Mónica al menos hoy aprendieron la tabla del 2 y hasta me escucharon contarle lo de Colon y sus carabelas y todo gracias a “Para Vigo me voy”

Carmen: riéndose la historia les entrara más fácil que la aritmética. Al menos usted se las da en forma de cuento.

Mónica: Y a quien no le gusta un cuento. Orquídea los cuenta mejor que yo. Que lástima que ya Nelita no vaya a pasar la tarde con mi hermana.

Carmen: Yo que usted no me lamentaría. Eso de que Mabel haya venido a buscar a su hija es un capricho que poco le va a durar.

Mónica: Cree UD?

Carmen: No la conoceré yo. Ella Y Rolando tratan a esa niña como ese juguete. ¿Cómo le llaman? el que se larga y se vuelve a encoger, el redondo de la cuerdita.

Mónica: ¿Un yoyo?

Carmen: Exactamente. El gran culpable ahí ha sido Rolando. Aparte de mandilón es un desobligado.

Mónica: ¿A usted no le simpatiza verdad?

Carmen: Esta mal hablar del prójimo, pero Rolando.. Para muchos es el típico macho mexicano que mide su hombría en cuantas mujeres se lleva a la cama. Pero esa es la primera máscara, se la quita y esta el pelele, incapaz de defender lo que es suyo, incapaz de imponerse.

Mónica: Y esa también es una máscara (Carmen asiente) ¿Y debajo que hay?

Carmen: (con rencor) Un mal hombre. Como lo son muchos

Mónica: ¿Usted dice capaz de matar y robar?

Carmen: Capaz de abusar de una mujer, de dejar morir a su hija, y de permitir que un inocente pagara.. (Se detiene) Estoy hablando de más Mónica. Mejor la dejo.

Se da vuelta y se marcha.

Mónica: Abusar de una mujer, dejar morir a su hija y permitir que un inocente pagara.. Esto lo tiene que saber mi primo

VII. Dispensario
Orquídea sola da vueltas como fiera enjaulada

Orquídea: No puedo creer que esa lagarta me haya separado de mi niña. ¡Cómo la extraño!

Se dirige al gavetero y abre el segundo cajón

Orquídea: No voy a perder tiempo con esto

Hace unos pases mágicos

Orquídea: Las mujeres y las mareas se rigen por ciclo lunar
Las letras por el abecedario, y las comadres por el que dirán
Y antes que cuente hasta cinco cada archivo ha de estar en su lugar

Se abre la puerta detrás de ella y sigilosamente entra Olivia. Lleva un abrigo verde turquesa con aplicaciones de astracán

Orquídea: Uno.. Dos.. Tres.. Cuatro.. Y… ¡Cinco!

Revisa el archivo

Orquídea: las As están todas juntas

Olivia aplaude. Orquídea se sobresalta.

Orquídea: ¡Dra. Sinclair!

Olivia: Mi madre me decía que su abuela podía hacer eso, organizar cosas en orden, pero yo nunca he podido. ¿Fue el hechizo o realmente dominas ese poder?

Orquídea: Confusa No sé a que se refiere.

Olivia va al gavetero y chequea los archivos.

Olivia ¡Increíble! Un orden perfecto. ¿Cuánto tiempo te tomó aprender a mover objetos con la mente?

Orquídea Se aleja) No la entiendo

Olivia: No lo niegues. El domingo le dije a Carmen que yo le había provocado el dolor a Mabel. ¿Pero fuiste tu verdad?

Orquídea niega con la cabeza. Se ve muy alterada. Olivia la abraza

Olivia Te hemos esperado tanto. ¿Porque tu eres la novena verdad?

FIN DEL CAP XX










    
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