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XXI. Las Sospechas de las Sinclair

August 29 2003 at 8:34 AM
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BRUJITAS
De María Elena Venant
Registro Propiedad Intelectual Nº 108.444
Registrado el 28 de abril de 1999, en la Dirección de Bibliotecas, Archivos y Museos. Departamento de Derechos Intelectuales. Santiago de Chile.

XXI. Las Sospechas de las Sinclair

I. Dispensario
Olivia y Orquídea

Orquídea: (sorprendida) ¿La Novena?

Olivia: Si, la que la Señora nos prometió para aportar fuerzas a nuestro círculo que está tan débil.

Orquídea: ¿Pero por qué yo?

Olivia: No lo niegues. No niegues los poderes que acabo de ver con mis propios ojos. Mi hermana te reconoció, pero su amargura confunde sus facultades y no percibió, lo que percibió Nazarena.

Orquídea ¿Nazarena es bruja?

Olivia: Si, es una de las cuatro postulantes. Somos ocho en total. Y tu eres la novena, contigo se forma el número perfecto.

Orquídea: ¿Cómo supieron que yo vendría?

Olivia: En sueños y visiones. Inés que es tarotista lo leyó en las cartas. A Nazarena se lo comunicó el fantasma de su difunta hermana.

Orquídea: El fantasma de Rolanda.

Olivia: Si, Nazarena puede comunicarse con los espíritus. Incluso en mi sueño aparecían las letras de mi nombre y me decía que la novena tendría en el suyo las mismas vocales que el mío. ¿No te parecen ya demasiadas señales?

Orquídea se deja caer en la silla. Se ve muy abatida

Olivia: ¿Pero entonces no sabías?

Orquídea: No, sólo que desde hace tiempo, algo me empujaba hasta este pueblo perdido, algo me llamaba, pero no de forma conciente. Cada paso que daba.. Aparecía un indicio que me llevaba a tomar el próximo.

Olivia: ¡Cómo es de fuerte la Señora! ¡Y cómo hace sus milagros!

Orquídea: No entiendo y estoy muy asustada. Yo sólo quería descansar. No me siento con fuerzas.

Olivia: No temas. Ella te dará fuerzas. ¿Hace cuanto que sabes que tienes poderes?

Orquídea: Desde siempre. Los heredé de mi abuela que era curandera huichol. Pero yo creía que éramos únicas. Siempre los he escondido. Ni mi hermana los conoce. Nunca he sabido de círculos.

Olivia: A veces es mejor trabajar en compañía. Unir poderes. Además el trabajo del círculo evita contratiempos. Vanidades que pueden oscurecer nuestro trabajo, nuestra misión.

Orquídea: Hay algo que tienes que saber. Estos últimos años he estado en un manicomio. Para muchos soy una demente.

Olivia se sorprende, pero luego se recupera.

Olivia: No te atormentes, para quienes han nacido sólo una vez, la locura es un castigo. Para las brujas a veces es un nombre mal dado a estados alterados de conciencia. ¿Cómo se manifestaba tu mal?

Orquídea (mesándose los cabellos) Estuve enferma, no recuerdo bien. Dicen que quise matarme.

Olivia: Eso parece el trabajo de un espíritu maligno. Ya sabes que existen, su misión es impedir nuestro trabajo. Si les damos permiso entran en nosotras y nos debilitan.

Orquídea: Hay muchas cosas que he olvidado.

Olivia: Mi madre decía que nada se olvida sólo se guarda. Poco a poco recordarás todo. Te ayudaremos.

Orquídea (le toma las manos) Olivia, quizás tengas razón, quizás sea yo la novena, pero mientras no esté segura no quiero que las demás sepan. Ya viste como se puso su hermana. Carmen e Inés desconfían de mí. Sólo tú y tu sobrina me inspiran confianza.

Olivia: Está bien. No te preocupes. No voy a decir nada.

Orquídea: Algo más (se detiene y sonríe)

Olivia: ¿Si?

Orquídea: La fiesta de compromiso, el baile del Club

Olivia: Si

Orquídea: No debes ir

Olivia (sorprendida) Pero no puedo faltar. Nazarena es mi ahijada...

Orquídea: Te digo que no debes ir. Si de veras crees que soy la Novena, obedéceme.

Olivia: Bueno si es en ese plan, entonces no iré. Justamente una amiga me invitó a pasar el Carnaval con ella en Veracruz.

Orquídea: Anda con ella. Después sabrás por que

Olivia: Está bien. Confió en tu palabra de Bruja (Tímida) ¿Puedo darte un beso?

Orquídea asiente. Olivia la abraza

Olivia: Que el poder de la Señora te acompañe

Orquídea: Merry Meet Again my sister

Olivia se marcha. Orquídea vuelve a sentarse

Orquídea: Perdóname Olivia, por no decirte toda la verdad

II: Comedor de los Madariaga
Fecha: Martes 24 de febrero de 1941 (tres semanas más tarde)
Mabel y Rolando comen en silencio

Rolando: Te quedó muy sabroso el estofado de pollo

Mabel (desganada) Muchas gracias

Rolando: Mabel, quizás no te lo haya dicho, pero te agradezco mucho como te has portado estas semanas. Cuidando a la nena, cocinando, atendiéndome. Es como cuando recién nos casamos

Mabel: Esa era la intención, Rolando. Recordarte los viejos tiempos, de lo que soy capaz por ti y por mi familia. Pero para que no te vayas acostumbrando y rapidito te me salgas del guacal..

Rolando (alarmado) ¿Que cosa?

Mabel: Que esta luna de miel ya se va a terminar. Mis obligaciones me llaman. Y ya la próxima semana hago mi viaje anual a Catemaco a visitar a mi padrino.

Rolando: Me hubieras dicho. Me hubiera tomado unos días y Nelita y yo te acompañábamos

Mabel: ¿Para qué? ¿A poco la nena va a perder clases? Además a ti te aburre mi padrino. El caso es que tengo que hacer meritos en el trabajo y ya no me va a dar tiempo para estarles cocinando y chiqueando

Rolando: (Irónico) ya me parecía que tres semanas era mucho tiempo para que tu cambiaras.

Mabel: Guárdate los sarcasmos. Ya te demostré que soy tan buena como la Tess o tu Orquídea. Pero a diferencia de ellas, también soy una profesional con una carrera sobre la cual debo velar.

Rolando: Y bueno ¿al cabo que va a pasar con Nelita?

Mabel (Sorprendida) Encargársela a tu asistente. ¿No que le gustan tanto los chamacos?

Rolando ¡Hazme el favor! Con que cara le pido yo.. Después de que se la quitamos.

Mabel: ¡Ay pero que melodramático! ¿Y a poco vas a necesitar que te enseñe como convencer a una vieja?

II. Parque la Rolanda
Se detiene un auto de él bajan Fabricio con gabán y Nazarena quien viste un ajustado abrigo color burdeos con capucha

Fabricio. No dirás que no te consiento los caprichos. Mira que venir a lugar tan lúgubre y con este frió.

Nazarena (sonriendo) Estoy harta de vernos en casa, siempre vigilados. Y no hay otro lugar para pasear.

Fabricio: Podíamos subir al volcán a ver el invernadero de Melchor o ir a merendar al Almendro.

Nazarena (picara) ¿Tu y yo solos en esa casa vací?.¿ A poco el Abuelo nos iba a dejar?

Fabricio: El General me tiene confianza.

Nazarena se acerca y lo abraza

Nazarena: Pero yo no. O mejor dicho, no confío en mi

Fabricio: Nazarena, tienes a veces una forma de hablar

Nazarena lo besa en la boca. Se besan un largo rato

Nazarena (separándose) Y tu una forma de besar. Es lo que más me gusta de ti.

Fabricio hace una mueca.

Nazarena: No te escandalices novio mío. Siempre trato de ser franca. Recuerda que desde los diez años vivo sólo con hombres, para colmo militares. A las cosas me las han enseñado a llamar por su nombre.

Fabricio: Curioso. Leticia también ha vivido sin compañía femenina, pero..

Nazarena: Ella es una remilgada, que cree que eso es ser femenina. Déjame decirte Fabricio que has criado muy mal a tu hija. Y que muchas cosas cambiaran cuando nos casemos.

Fabricio (sujetándose la cabeza) No me amenaces. Por favor De solo pensar que tendré que mediar entre ustedes par de brujas.

Nazarena: Eso es lo que tendrás. Hazte la idea que vivirás entre dos brujas

Fabricio (cambiando el tema) ¿Para que querías venir aquí?

Nazarena: Necesitaba venir a donde murió Rolanda. De pronto los recuerdos me atosigan

Fabricio: Te lo digo por experiencia propia. No dejes que te agobien los recuerdos tristes.

Nazarena avanza hacia el puente. Fabricio la sigue. Cuando llegan casi al borde, ella se lleva la mano a la frente. Fabricio corre hacia ella

Fabricio: ¿Qué te pasa?

Nazarena: Sentí una presencia

Fabricio: ¿La de Rolanda?

Nazarena: No, era la de alguien vivo, alguien que creí no volver a sentir

Fabricio (incomodo) Por favor, Nazarena no me vayas a salir como Laura que tenía esas visiones del futuro. Era su único defecto.

Nazarena ¿Las considerabas defectos?

Fabricio. Por supuesto. Me hacía pasar pena con la gente, me sacaba de quicio. Además que cuando debió tener una visión, el día del matrimonio de Rolanda no la tuvo

Nazarena se asusta ante la dureza en la voz de su novio

Fabricio: Vámonos. Se nos hace tarde y Leticia quería que te probaras el vestido del baile de compromiso

Nazarena en silencio, se deja guiar hasta el auto

III. Dispensario
Orquídea vestida con el omnipresente traje azul habla con Rolando
Orquídea: Ya le dije Dr. Madariaga que no tiene que pedirme disculpas. Para mi es un placer ocuparme de la niña

Rolando: De todos modos , me apena ..

Orquídea: No diga tonterías. Su esposa no puede ocuparse de la niña.. Me encargo yo

Rolando sigue con expresión incomoda.

Orquídea: Bueno si tantas ganas tiene de resarcirme..

Rolando: Dígame

Orquídea: Ya se que no he enterado un mes, pero si pudiera darme un adelanto de mi sueldo. Es que ya ve (le muestra el vestido) siempre con lo mismo puesto. Mi hermana también desea un adelanto para irnos a Orizaba de compras este sábado. ¿A quien tiene que pedírselo?

Rolando: ¡Faltaba mas! Su sueldo se saca de aquí del dispensario. El de la maestra lo pagamos el General, Nacho y yo por partes iguales. Esta misma tarde le mando un recado al General y hablo con Nacho.

Orquídea sonríe complacida

IV. Hotel de Carmen
Sábado 28 de febrero de 1941

Carmen vestida de azul acero anota en su libro de cuentas entran Tess y Preciosa. Esta última viste un dos piezas de lana menta con una bufanda de gasa. Tess viste de marrón con sombrero redondo

Carmen: ¿Y ustedes? ¿Qué se les perdió?

Preciosa: (incomoda) a mi mamá le ha bajado de nuevo la locura.

Tess: ¡Cállate majadera! Carmen, hemos estado toda la mañana esperando hasta que esas dos.. se marcharan en el camión a Orizaba.

Carmen: ¿Y para que?

Tess. ¿Ay no te hagas! Confiesa que te mueres de curiosidad de ir al cuarto de ellas a averiguar de donde salieron.

Preciosa: Que horror , mamá, la desconozco.

Tess: ¿Ves? Esas mujeres tienen el pueblo alborotado. Mira a mi hija como se me enfrenta.

Carmen: Mujer no exageres. Yo me he acostumbrado a la maestra Mónica. Su hermana, en cambio..

Tess: Anda sé sincera. No la tragas. Hay algo en esa mujer. Algo dañino.

Preciosa: Mamá, que dice. Orquídea no molesta nadie. Trabaja en el dispensario, cuida a Nelita.

Tess: Ves? A esa chamaca la tiene embrujada. A ti, no sé de donde te bajo el amor por ella. Y Carmen, no lo vas a creer. Pero hasta Olivia la defiende.

Carmen: ¿Olivia?

Tess: Si, de buenas a primeras, le ha cogido cariño. Olivia anda muy extraña, mira eso de marcharse a pasar el Carnaval a Veracruz con unos amigos. ¿De cuando acá tiene amigos?

Preciosa: Eso es lo que la tiene enchilada. Que la tía haga algo sin consultarle

Tess: Ahora me pones de egoísta. Pero que chamaca tan ingrata he criado

Carmen: (Con los brazos en jarra) ¿Vinieron a pelear aquí?

Tess: No, vinimos a averiguar algo de esas mujeres.

Carmen: Y conociéndote no te has de ir hasta que te en el gusto ¿Me equivoco?

Tess (sonríe suficiente) Por algo nos conocemos de toda una vida.

Carmen suspira. Va al mesón y toma unas llaves

Carmen (con voz resignada) Vamos pues. Pero me dejas todo en su lugar que no quiero pasar pena con ellas.

Tess sube la escalera muy de prisa acompañada de Carmen. Preciosa las sigue.

V. El Almendro. Terraza
Mauricio está fumando. Llega Jaimito

Jaimito: Hace un tiempo que lo estoy viendo de mejor semblante mi arquitecto.

Mauro: Será porque cuando uno ya toma una decisión, lo demás pesa menos. Sobre todo si hay un plazo como el que me dio Nacho

Jaimito: ¿Entonces ya no le molesta tanto estarse aquí encerrado?

Mauro: No, si ya se que a partir del próximo sábado podré ir donde me plazca.

Jaimito: También se me permite, algo tendrá que ver en su cambio de ánimo las visitas de su prima.

Mauro: (sonríe) Mónica. Si no te niego que es agradable tener de nuevo una mujer con quien platicar.

Jaimito: Y mas si es tan chula como la maestra. A los niños los tiene embobados. Les enseña canciones.

Mauro: Mónica tuvo siempre una bonita voz. Me sorprende que no haya estudiado música

Jaimito: ¿Y no le pregunto por qué?

Mauro: Lo cierto es que soy muy egoísta. Apenas sé de su vida, sólo habló de mi.. (se detiene y hace como que escuchara algo)

Jaimito ¿Qué pasa?

Mauro: Otra vez sentí una puerta que se cerraba

Jaimito: Que extraño. Sólo estamos nosotros y no hay corrientes de aire

Mauro (riéndose) Pues serán fantasmas.

VI. Hotel de Tess. Cuarto de las O’Farril
Tess está revisando lo que hay en el tocador. Carmen sentada en la cama bosteza aburrida. Parada en el umbral. Preciosa mira con expresión censuradora
Tess toma un frasco de perfume y lo huele

Tess: Es Shalimar. Un perfume caro para una maestra

Carmen (aburrida) Quizás sea un regalo. Además puede ser de su hermana.

Tess: Es un regalo propio de amante

Preciosa. ¿Y qué le importa a usted?

Tess va al armario y lo abre. Todas quedan atónitas al ver que está lleno de vestidos de baile. Tess las mira con expresión de triunfo.

Tess: ¿Qué les parece? ¿Es ese el vestuario de una mujer decente?

Preciosa (se acerca y los mira) Debe ser de Orquídea.

Tess: Quizás. ¿Pero que tipo de persona viaja con un equipaje de vestidos de fiesta? (toca una falda y cierra los ojos) Estos vestidos han visto muchas pistas de baile y han viajado por varios países.

Preciosa ¿Y eso que prueba?

Tess: Que es una cabaretera muy viajada. Vaya mujerzuela que has metido en tu hotel, Carmelita.

Preciosa: Esto es lo último mamá. Que usted se de baños de pureza. Que se sienta usted tan santa para venir a juzgar el pasado de los demás.

Tess (furiosa) Insolente

Carmen: Basta Tess. Preciosa tiene razón. Ninguna de las dos tenemos derecho a tirar la primera piedra. Además creí que tu problema era que si Orquídea era diablera. ¿Qué te importa si fue bailarina o bataclana?

Tess: Es que precisamente, el ocultarnos su pasado ya la hace sospechosa.

Preciosa: ¡Por D-s mamá! ¿Quien anda por la vida regando sus intimidades? ¿A poco yo les voy a decir a la gente que soy ilegitima así de primera?

Tess (dolida) Preciosa

Preciosa se da vuelta y se va.

Carmen: ¿Y qué esperabas? Que espectáculo tan triste das

Tess cierra la puerta del armario de golpe dejando atrapada parte de la falda de un vestido

Carmen (enojada) ¡Ten mas cuidado! No tengo deseos de que sepan que estuvimos aquí

Se dirige al armario lo abre y arregla el vestido. A sus espaldas, Tess toma un cepillo del tocador y lo esconde en su bolso.

VII. Vestíbulo del hotel
Preciosa de espaldas a la puerta llora de rabia. Detrás aparece Cristóbal Montenegro (Pablo Montero). Viste un traje color beige debajo de un abrigo blanco invierno. Sombrero beige Va cargando dos maletas que deja en el suelo. Mira molesto a Preciosa que sigue de espaldas y no se ha percatado de su presencia.

Cristóbal: ¿Es que nadie atiende en este hotel? Ya es bastante que en este pinche pueblo no haya gente para cargarle las valijas a u no.

Preciosa se vuelve furiosa. Ambos se miran sorprendidos.

Fin del Cap. XXI


 
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AutorReply

(no login)
168.226.66.170

Por fin apareció Cristóbal !!

August 31 2003, 10:17 AM 

Ahora la sorprendida soy yo, ¿se conocían con Preciosa? Mmmm, una nueva intriga en puerta o un amor.

No me imaginaba que Nazarena y Fabricio anduvieran tan bien, se me hacía una relación más fría, pero parece más de parte de Nazarena que de él.

Interesante la charla de Olivia y Orquídea.
Mabel vuelve a su vida de siempre.

Tengo un montón de preguntas:

¿Nazarena está sintiendo la presencia de Mauricio?
¿Se está enamorando Mauricio de Mónica?
¿Fantasamas en la casa de Mauricio? ¿ Será Rolanda?

Muy Buen capítulo María Elena.

 
 
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