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XIV. Quemando el Mal Humor

October 9 2003 at 11:29 AM
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XXIV. Quemando al Mal Humor

I. Calle desierta de Santa María
En el suelo Ella lucha con Pancho que intenta abusar de ella. Leticia grita. De pronto aparece alguien que levanta en vilo a Pancho y lo arroja contra la pared. Es Rolando quien lo golpea, pero Pancho logra huir Rolando intenta ir tras el, pero Ella lo detiene

Ella: ¡Déjelo Dr. Madariaga!

Ambos se sorprenden. Es la primera vez en años que Leticia no habla en primera persona. Ella intenta incorporarse, pero cae desmayada. Rolando la alza en brazos y se va cargándola. Enfoque del vestido roto en el suelo. Aparecen dos pares de zapatos. Los mocasines de una mujer y unos zapatitos de niñita. Son Orquídea y Nelita. Intercambian sonrisas cómplices. Orquídea envuelta en una gabardina beige recoge lo que queda del vestido y lo vuelve a meter en la caja. Se alejan

II. Dispensario.
Ella esta sentada en la camilla. Se ha quitado la gabardina. Tiene puesto el vestido verde menta .Rolando le está vendando la pierna

Rolando: No hay señales de fractura, pero te aconsejo que no camines. Yo mismo te voy a llevar a tu casa. Esta venda no te la quites. Solo para enjuagártelo con sales de Epsom. ¿Tienes? (Ella asiente)
Rolando va al armario de las medicinas y lo abre

Rolando: También te voy a dar algo para el dolor

(Saca unas tabletas y se las pasa. Ella las mete en el bolsillo. El hace ademán de cargarla)

Ella: Es que Ella no podía volver a su casa. La esperaban en casa de los Alcántara a cenar

Rolando: Pues no estás en estado de ir a ninguna parte. Los voy a llamar para explicarle

Ella (asustada) No. Ella no deseaba atribular a su amado padre. No quería que se enterara

Rolando (suspicaz) Hace un rato, en el callejón, no hablabas en tercera persona.

Ella: (bajando los ojos) Ella no recordaba bien

Rolando: ¿Pero si te acuerdas de quien atacó?

Ella: Fue Pancho. Siguió a Ella. Le dijo que iba a enseñarle a no humillarlo más (llora)

Rolando: ¡Hijo de Madre! Y así no quieres que le cuente a Fabricio

Ella: Por favor. A Ella le da mucha vergüenza

Rolando: Esta bien. Pero yo voy a hablar con Emiliano para que le ponga un hasta aquí a ese mozalbete. No podemos permitir que ande.. Bueno tú me entiendes

Va al teléfono

Rolando: Voy a llamar a Nazarena y también a mi casa. Orquídea ya debe haber llegado con Nelita.

Ella no lo escucha se esta observando el pie con expresión soñadora

III. Casa del General Alcántara
En el comedor están sirviendo el postre

Fabricio (alterado) No sé que puede haberle sucedido a mi hija. No está en casa. Donde se habrá metido

General: No se preocupe Fabricio. ¿Qué le va a pasar de su casa a la nuestra? Habrá ido a ver alguna amiga y se dilató

Nazarena (toma la mano de su novio) Apenas sirvan el café. Voy a llamar a las Sinclair y a mi Tía Inés, seguro que debe estar por ahí

Llega una criada

Criada: Niña Nazarena, su papá la solicita por teléfono

General ¿Pero ese patán no puede dejar de fastidiar?

Nazarena (levantándose) Algo importante debe ser (sale)

Fabricio: ¿Tendrá que ver con Ella?

General: ¿Que va? Si ese con tal de importunar (A Cristóbal) Ya lo conocerá joven. Nuestro dizque medico.

Regresa Nazarena

Nazarena: Fabricio no te asustes. Ella tuvo un accidente

Fabricio (nervioso) Ya lo sabía yo

General: ¿Pero como así? ¿Un accidente? si estamos a tres cuadras

Nazarena: Se torció un pie en un adoquín. (Enojada) eso le pasa por vanidosa y andar con esos tacones tan altos. De suerte que mi papá pasaba por ahí y la atendió. Están en el dispensario y ahorita la lleva a tu casa.

Fabricio: General, discúlpenme, pero tengo que irme

General: Faltaba mas hombre. Avísenme si se les ofrece algo

IV. Casa de Joaquín Ansurez.
Joaquín en bata esta fumando. Golpean la puerta. Se para a abrir. Entra Pancho con la cara cubierta de sangre

Joaquín (sorprendido) ¿Y a ti que te pasó?

Pancho: ¡Ese hijo de la chingada! Ahora si me lo echo, pero con gusto

Joaquín: Rolando Madariaga. ¿Te hizo esto? ¿Por qué?

Pancho: El muy canijo no soporto verme con la Loca Lantigua

Joaquín: ¿La estabas viendo no más? No se me hace que te dejara como camote sólo por estarla viendo

Pancho (enojado) ¿Y que? ¿Acaso es princesa que uno no puede acercársele?

Joaquín: ¿Ultimadamente a que viniste?

Pancho: No quiero volver a mi casa así. Mi viejo se va a poner con sus preguntas y capacito que el Rolando le vaya con el cuento. Aquí nadie me va a buscar. Y si tú y la Sra. Thompson quieren que les haga el trabajo

Joaquín: ¿Pero y no van a sospechar?

Pancho: No es la primera vez que desaparezco. Suelo irme a Orizaba o a Veracruz, cuando mi apa se pone muy chingón

Joaquín: Pensándolo bien. Es buena idea hacer creer que te has ido del pueblo

V. Casa Lantigua
Rolando entra cargando a Ella en brazos Se tropieza en la oscuridad. Ella estira el brazo y se prende la luz

Ella: (burlona) Pobre Dr. Madariaga con esa carga tan pesada

Rolando: No te creas. Pesas menos que un cojín. Y no estábamos tan lejos. Te voy a poner si en ese sillón

Se inclina a depositarla en un sofá, pero al levantarse ella torpemente le enreda los brazos en el cuello y lo empuja hacia delante, Rolando trastabíllela y cae sobre ella. Se besan con intensidad. El mas por sorpresa y ella por curiosidad Rolando pataleando se desprende y se para

Rolando: ¡Caray escuincla del demonio! ¿Qué pretendes?

Ella: ¿Es tuvo muy mal?¿Era el Primero beso de Ella

Rolando (furioso) Pues pudiste buscarte a otro

Se siente el ruido de una llave en la cerradura y entra Fabricio alterado Corre donde su hija

Fabricio: ¿Mi vida que te pasó?

Ella: Ella no quería que su padre se preocupara. Solo había sido un accidente

Fabricio (volviéndose a Rolando) Compadre no sabe lo que le agradezco (nota que Rolando se ve alterado) ¿Qué te pasa? Parece Que acabaras de correr una maratón

Ella: Picara. El Dr. Madariaga estaba agotado había tenido que cargar EN BRAZOS A Ella

Fabricio: (riendose) Ni que estuvieras tan gorda. Rolando tienes que hacer más ejercicio

Ella: O hacer lo que Ingeniero Lantigua. Buscarse novia joven. Había que ver lo rejuvenecido que estaba Fabricio desde su compromiso

Fabricio: Niña Que cosas dices. Además ya Rolando tiene esposa joven

Rolando Incomodo) Aquí le deje algo para el dolor. Que no salga a ninguna parte y que trate de estar descansando lo más posible.

Se retira cohibido

IV. Casa de Rolando.
Orquídea esta sentada en el sofá a su lado la caja del vestido. Se ha quitado el abrigo y viste un traje sencillo verde menta. Entra Rolando

Orquídea: (parándose) ¿Y como dejó a Leticia?

Rolando: Con su padre. Estará bien ¿Y Nelita?

Orquídea: La acosté Ya es tarde y mañana tiene clase

Rolando: No sé como agradecerle (ve la caja) ¿Y eso?

Orquídea: El vestido que Ella iba a darle a su hija. Ha quedado hecho una calamidad. Me lo voy a llevar a ver que puede hacerse con él


Rolando Pobre Leticia. Nazarena puede comprarse otro vestido. Pero para Ella hacer ese traje era una ilusión

Orquídea: Tengo café en la cocina. Se lo voy a traer (da unos pasos y se vuelve)

Orquídea ¿Hay algo que no me han contado?

Rolando (suspira) Parece que no le puedo ocultar nada. Leticia no tuvo un accidente como le dije. Pancho ¿No se si lo recuerda?. La atacó

Orquídea: Que horror. Si me acuerdo vagamente. Era un sujeto de mala catadura. Tengo entendido que es hijo del ordenanza del General

Rolando: Si, Emiliano es un buen hombre, pero desde que su mujer lo abandono, se ha desentendido del hijo que ha crecido chueco

Orquídea ¿Y que piensa hacer?

Rolando: Leticia no quiere que lo denuncie. Estoy con las manos atadas

Orquídea (habla mientras se dirige a la cocina) Ella sabrá. Quizás lo provocó

Rolando (furioso) No diga eso. Es incapaz.. (Se detiene. Orquídea lo mira sorprendida) Discúlpeme Orquídea. Es que Leticia no esta bien. Es como una niña, incapaz de.. De hecho por lo que me contó es su desdén lo que exacerbó a ese maldito

Orquídea: Es que las mujeres, a veces por el solo hecho de respirar provocamos a los hombres

Rolando (galantes) Las mujeres como usted

Orquídea: O como Leticia. Es muy bonita ¿A poco no se había dado cuenta? Igual es peligroso eso de no denunciar al tal Pancho. Bien puede atacarla de nuevo

Rolando (hastiado) Supongo que tendré que hablar con él.

VI. Casa de los Lantigua
Martes 2 de marzo de 1941
Fabricio arreglado para salir, se despide de su hija. Ella esta sentada en un sofá. Con el pie enfermo sobre un banquito. Tiene puestos unos pantalones de pijama anchísimos color verde y una casaca de terciopelo negro. Esa rodeada de revistas y un bastón

Fabricio: ¿Estás segura que no quieres que me quede contigo, mi reina?

Ella (Impaciente) ¿Cuántas veces Ella tenía que decir que no necesitaba nada y que podía quedarse sola?

Fabricio: No te pongas a coser, y no te andes levantando más de lo necesario. En la mesa te deje fruta y agua de limón y te voy a traer algo rico para el almuerzo.

Ella: Eso le gustaba a ella. Que su señor padre no se preocupase. Ella iba a ponerse al día con sus revistas y escuchar música. Además que el Dr. Madariaga vendría a verle la pierna.

Fabricio. Si mi nena. Ábrele a él no más. Te dejo prendido el radio

Prende la radio. Se escucha la voz de Alfonso Ortiz Tirado cantando “Corazón Sincero”

Fabricio besa a su hija y se marcha. Ella se pone a leer un En Familia

Ella (canturreando) Que difícil es, mi vida
Ser de corazón sincero

Se termina la canción. Un locutor comienza a hacerle propaganda a Cafiaspirina

Locutor: ¡La salud ante todo! Contra dolores, reumatismo, resfriado…

. Alguien golpea la puerta

Ella (en voz alta) Sería que Dr. Madariaga visitaba a Ella

Nadie responde

Leticia se levanta apoyándose en el bastón

Ella: Ella pensó que la radio no dejaba oír su voz.

Va al radio y lo apaga se dirige a la puerta. La abre y se encuentra con Camilo

Camilo: Hace días que te debo una visita (nota el bastón y el vendaje) ¿Tuviste un accidente?

Ella: Ella había sufrido una caída

Camilo: Mayor razón para visitarte. Para que estamos los amigos

Hace ademán de entrar pero Leticia lo detiene con su bastón

Ella: Al Ingeniero Lantigua no le gustaría que Ella recibiera extraños cuando estaba sola

Camilo (riéndose) Por favor Leticia. No somos extraños

Voz de Orquídea: No se preocupe, que aquí viene la chaperona

Aparece Orquídea, viste crepe de seda negro con un sombrerito negro con lazos celestes. Viene cargando la caja del vestido

Orquídea: Leticia. El Dr. Madariaga me pidió que viniera a revisarte el pie y además te traje el vestido

Ella: ¡El vestido de Nazarena!

Orquídea: Acompáñeme Licenciado. Así tengo ayuda para atender a la enfermita. Entran en la casa

VII. Casa Lantigua.
Orquídea guarda las vendas y tijeras en el botiquín casero. Camilo se ve muy aburrido

Orquídea: Yo creo que ya mañana estará bien. Pero si quieres bailar este sábado te aconsejo que no exageres y te quedes en casa (mira a Camilo) Tan amable Licenciado en ayudarme. Y ahora vamos a hablar de trapos. (A Ella) tenemos que revisar este vestido y ver que se puede reparar.

Camilo: Creo que yo tengo que irme.

Orquídea: Ay, pero si voy a hacer café.

Camilo: Tengo que ver a mi mamá y luego volver a Orizaba. Solo pasé a ver como estaba Leticia. (Esta lo ignora) Bueno me voy

Hace un amago de inclinación y sale. Orquídea y Leticia esperan a que cierre la puerta y se ponen a reír

Orquídea: Por fin se largó

Ella: A Ella no podía caerle peor

Orquídea: Me temo Leticia que no será la última vez que lo veas Pero veamos el vestido.

Leticia y Orquídea sacan el vestido de la caja. Esta manchado y tiene roturas por todos lados

Ella (tocando un vuelo que se ha desprendido) Ella no podía creer que el vestido estuviera tan estropeado. No había forma de remendarlo. (Llora) Ella odiaba a Pancho.

Orquídea: Pancho, Camilo Altamirano. Creo que tienes mas que preocuparte que de un vestido, Leticia

Ella no la escucha, sigue llorando

Orquídea (impaciente) Nazarena puede comprarse diez vestidos

Ella: Pero no era lo mismo. Era una obra de Ella, su diseño..

Orquídea imperturbable ante las lágrimas de Leticia hojea las revistas.

Orquídea: ¿Te gusta leer estas cosas?

Ella (defensiva) Era literatura ilustrativa que permitía que Ella se enterara de muchas cosas

Orquídea (burlona) No me digas (Toma un ejemplar de La Familia) Deuda de Amor de M. Delly. Literatura clásica en verdad. (Lee en voz alta)”A los hombres les gustan las chicas alegres” “¿Mírese la lengua en el espejo Si la nota blanca.. (se pone a reír). Leticia la mira furiosa

Leticia: Esa revista le servia a Ella para sacar patrones de vestidos

Orquídea ¿Es eso lo que deseas hacer con tu vida, Leticia? ¿Ser una costurera de pueblo, vivir de arrimada con la nueva familia que tu padre va a formar?

Leticia: Ella no veía nada de malo en eso

Orquídea: Nazarena podrá ser tu mejor amiga, pero va a mostrar una cara muy diferente cuando se convierta en tu madrastra. Especialmente luego que tenga hijos. Mi consejo es que te busques un hombre que te represente.

Leticia (Irónica) ¿Y la Señorita O’Farril que daba muy buenos consejos, acaso tenía un hombre que la representara?

Orquídea: (Sonriendo) Ay mi Lety ¿Cómo te explico? Hay cosas en mi vida que tu no te imaginas (señala la revista) Que a M. Delly no se le ocurría. ¿Además quien te dijo que no busco un hombre que me represente? Pero hablábamos de ti. Tú al menos tienes dos candidatos. Uno pobre y uno rico. Pancho y Camilo ¿A cual escoges?

Ella: A ninguno. A Ella le parecían repulsivos ambos

Orquídea: Y no te culpo, a mí también. Pero tienen la suerte de estar solteros. Ahora si te gustan los casados. Yo no soy de las que se escandalizan

Ella (asustada) Ella no sabía de lo que le hablaban

Orquídea: ¿Por qué crees que me mando a mi en vez de venir el ¡Te tiene miedo! Eso es muy interesante y útil

Ella: Orquídea lo había dicho. Era un hombre casado

Orquídea: Pero a Dios gracias, tenemos el divorcio en México. Y no doy un peso por ese matrimonio. Que esta podrido se huele a leguas.

Ella: (esperanzada) Sería posible.. Pero no…no.. Ella no sabía. Ella no quería

Orquídea: Pues algo vas a tener que hacer. Cometiste el error de no querer denunciar a Pancho. Si no quieres que tu padre y la ley te protejan, vas a tener que buscarte un macho que te ampare.

Ella: A Ella le daba vergüenza decir, acusar. Le tenía miedo a Pancho

Orquídea: Que círculo tan pinche tienen ustedes.Esto se soluciona de dos patadas. ¿Acaso no te han enseñado el hechizo del glamorg?

Ella (sobresaltada) Ella no sabía de que hablaba Orquídea

Orquídea: Bien egoístas esas brujas. Y que lo saben, lo saben Olivia lo ha estado usando hace años

Ella: ¿La Dra. Sinclair? ¿Cómo?

Orquídea levanta el vestido de Nazarena e indica una mancha de lodo. Levanta la mano y la pasa por sobre la mancha, esta desaparece

Ella: Ohh (asombrada)

Orquídea: La mancha sigue ahí. Solo que tus ojos no la ven. Ese es un hechizo simple Leticia. El glamorg es más complicado porque no se trabaja con algo concreto sino con el aura intangible de cada ser humano. El glamorg puede hacerte la más deseable, la más hechicera de las mujeres o la más repulsiva. Eso ha hecho Olivia.

Ella: Pero Olivia era muy bella

Orquídea: Ya te dije. Se trabaja con lo intangible. Los hombres la ven bella y se le acercan, pero algo que no pueden explicar los repele. Es como un muro. En ti seria algo diferente. Algo imperceptible te haría más deseable que ninguna otra mujer. Y si lo hace bien solo funcionaria con un hombre, un nombre en particular. Rolando Madariaga

Ella: Pero a Ella le habían enseñado que el amor esta mas allá de cualquier hechizo y que torcer la voluntad de alguien….

Orquídea: Alto ahí ¿Quién habla de amor? Es solo un hechizo para que el se fije en ti como mujer. Ya luego tú sabrás convencerlo de que tus virtudes son tales que bien vales que deje a Mabel.

Ella: Orquídea era bruja ¿Verdad? cómo sabía del círculo?

Orquídea: Haces muchas preguntas. Vamos a glamourizar el vestido de Nazarena y ahí te enseñaré a como verte adorable en el Baile del sábado al menos ante los ojos de Rolando

Ella (cautelosa) ¿Debía ella consultarlo con las otras?

Orquídea ¿Tu que crees? Las brujas se han guardado una cantidad de consejos y conocimientos útiles. Yo diría que no están cumpliendo bien su papel

Ella: Eso era cierto

Orquídea: ¿Me equivoco al pensar que esto no es nuevo para ti? ¿Que ya lo habías pensado e incluso a espaldas del círculo has explorado tus poderes?

Ella (baja la cabeza) Era cierto. Ella trabajaba sola ni a Nazarena le había contado

Orquídea: No te apenes Leticia. Hay muchas mujeres como tu que nunca han oído hablar de círculos y viven su condición de brujas sin darle cuenta a nadie

Ella sonríe satisfecha

Orquídea ¿No es martes de Carnaval? ¡Quememos el Mal Humor y comencemos el jolgorio.!

VII. Veracruz. Un restaurant cerca del Zócalo. La noche está cayendo
En una mesa afuera cena Rosa Hortensia Santurce (Montserrat Olivier). Es rubia bonita, de unos 25 años, pero se ve pálida y preocupada. Viste un traje beige con franjas marrón Con ella esta el Dr. Antonio Coronel (Jaime Camil). 25 años. Muy guapo

Antonio: ¿No te gusto el guachinango Rosita? Ni lo has probado

Rosa: No es eso..

Antonio Debiste haber ordenado los camarones

Rosa: Quisiera otro torito

Antonio: Mi reina. Esos tienen alcohol y no le vas a dar a la botella ahora. Como que ya tenemos bastantes problemas.

Rosa: Eso (casi llora) Tú no estarías en este lío si no fuera por mí

Antonio: Perdón mi vida, pero lo que hacen un hombre y una mujer en una cama, lo hacen de a dos. Así que yo como caballero acepto mi responsabilidad

Rosa: Pero es que creías que yo era libre

Antonio: ¿Y no lo eres? (le toma la mano) no veo sortija

De pronto una algazara atrae su atención Llega corriendo un hombrecito perseguido por una turba

Rosa (asustada) ¿Qué es eso?

Antonio: Es el Mal Humor. ¿Te olvidas que estamos en Carnaval?

Entre medio de la turba viene Olivia acompañada de unos amigos. Se ve espectacular con un conjunto de bolero y falda de surah azul con blusita de buclé blanca con faja de seda rubí Va tocada con una capelina de paja azul marino con claveles rojos.

Olivia (a su amiga) Zulema. Llevamos horas corriendo por todo Veracruz. Tengo los pies como tamales

Zulema: Mujer ahora viene lo divertido. Ahora queman al Mal Humor

Olivia (horrorizada) ¡Van a quemar a ese pobre hombre!

Zulema: Solo en esfinge, mensa

Olivia: No importa, no me gusta que quemen gente aunque sea esfinge. Antes lo hacían de a de veras con las brujas. Yo me regreso al hotel (Se voltea y su mirada se cruza con la de Antonio que la mira fijamente desde el restaurante. Olivia le sostiene la mirada por unos segundos. Luego se turba y echa a correr)

Hombre (a Zulema) Tu amiga es una aguafiestas. Ha estado quejándose todo el día

Zulema: Eso lo dices porque no te pela. Porque que es chula no lo vas a negar.

VIII. Casa Lantigua. Recamara de Ella
Viernes 5 de Marzo de 1941
Ella vestida de color gris está hincada sobre un cojín con la boca llena de alfileres arreglando el vestido que Nazarena modela delante de un espejo.

Ella: Ella estaba agradecida que Nazarena hubiese venido a su casa a probarse.

Nazarena: faltaba más. ¿No te cansa estar ahí arrodillada?

Ella: Ella estaba un poquito cansada ya terminaba

Nazarena (mirándose en el espejo) Has hecho un trabajo precioso te felicito. Pero.. Que raro Cuando lo miró parece como si tuviera una nube encima

A Ella se le caen las tijeras

Nazarena: ¿Mujer que te pasa? Estas muy nerviosa

Ella: A Ella no le pasaba nada

Nazarena: ¿Te lo voy a tener que sacar con tirabuzón?

Ella (tímida) Había algo que Ella deseaba hablar con su mejor amiga

Nazarena Pos dilo ya

Ella: Era sobre Coral Aguayo

Nazarena: ¿Quién?

Ella: Era una señorita que trabajaba en la casa de Evangelina. Nazarena la había visto en la tamaliza

Nazarena: Con tono levemente despectivo) ¿Te refieres a esa prostituta que acompañó a la Cubana? ¿Qué tengo yo que ver con ella?

Ella (turbada) Nazarena no, pero El Ingeniero antigua

Nazarena (alterada) ¿Tu padre tiene algo con esa mujerzuela?

Ella (asustada) No, ya no. Ella creía que no. Pero antes

Nazarena: Esto se pasa de la raya. Que tú me vengas con chismes. El pasado de los hombres no es asunto que ataña a sus esposas Ellas son su presente y futuro

Ella (imprudente) Pero Coral amaba al padre de Ella Y Nazarena no

Nazarena: No te oigo. No te conozco. Agradece que no te cachetee. Agradece que no le cuente a tu padre para que te ponga todas las nalgadas que te debe

Ella (asustada) Pero.pero..

Nazarena ; Nada de peros. ¿Crees que me van a importar los sentimientos de una huila? ¿Qué va a saber de amor? En cuanto a mis sentimientos no son de tu incumbencia ¿Me entendiste?

Ella (inclina la cabeza) Ella entendía

Nazarena: Mejor así

FIN DEL CAPITULO




 

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