Yo no tengo plan B. En general, hay muchas cosas que damos por sentadas: familia, trabajo, vivienda, etc. No solemos tener plan B para ninguna de ellas, a menos que ya tengamos algún problema.
Si me separo de mi esposo, ¿qué hago? Si me quedo sin trabajo, ¿qué hago? Igual, si la pérdida viene de golpe (se fue con otra (o con otro¿? para meter datos del otro post) tenemos 2 problemas: uno, el golpe de la pérdida, dos, ¿qué hacemos? Los dos tienen efectos devastadores.
Si viera que la cosa está un poco difícil, por ej. en el trabajo, empezaría a ver que haría. Me gusta lo que hago, pero conseguir trabajo está muy difícil hoy en día, y peor aún para personas mayores de 30 (así sale en los anuncios de trabajo en el períodico), pero empezaría teniendo mente positiva de qué algo he de poder hacer. Eso sí, hay que pensar en el plan B cuando se tiene el trabajo actual, con mente fría.
También un plan C, D y F.
¿Conocen la historia de la vaca? Posiblemente sí, en resumen: un tipo va por un camino y encuentra una casita pobre, con una familia pobre que tiene una vaca. Les pregunta, ¿ustedes, de qué viven? -Verá señor,- le responden- nosotros tenemos esta vaca, de ella obtenemos leche que vendemos en el mercado y eso nos da de comer.
El tipo se anima y empuja a la vaca por el barranco. Obviamente, toda la familia se fue atrás de la vaca y se olvidaron de puñetear al tipo.
Meses después, el tipo pasa nuevamente por ahí y encuentra revolución total: la casa de cemento, la familia bien vestida, etc. Preguntó que pasó y le dijeron: Pues sí, antes vivíamos de la vaca, pero cuando la perdimos, nos dedicamos a cultivar el campo, pastorear ovejas, etc. etc.
La moraleja les queda de lección. (Además, ya me tengo que ir).
