Cientos de olores que perfuman y apestan Guayaquil, se vaporizan día a día, hora a hora, minuto a minuto, en todos los barrios, calles y plazas de nuestra querida ciudad, que por ser para nosotros querida, perdonamos y olvidamos y en otros casos no queremos ver pudiendo hacerlo y no queremos hacernos eco de los olores buenos y los pestilentes los dejamos ahí, mientras no nos afecten directamente a nosotros o a alguno de los nuestros.
Por eso y porque nadie se ha atrevido, a pesar de que todos los conocemos y todos los hemos percibido a diario en nuestra ciudad, es que tomo el reto, y me aventuro a identificarlos, aquí tenemos Guayaquileños, una pequeña lista de los olores buenos y malos que se esparcen por tu calle, por tu barrio, por tu ciudad, y aunque unos no se originen aquí, nos llegan y nos hacen daño …
El olor a vida en las salas de parto de clínicas y hospitales
El olor a muerte en las oscuras salas de aborto
El olor a vida en los quirófanos de las clínicas privadas
El olor a muerte en los quirófanos de hospitales públicos
El olor a vida en el mar que baña nuestras costas
El olor a muerte en el estero que Guayaquil mata día a día
El olor a vida en una hacienda cualquiera
El olor a muerte en el matadero municipal
El olor a virtud en las celdas del claustro de las Carmelitas
El olor a perversión en las celdas de la penitenciaría
El olor a honestidad de las debutantes del Club de la Unión
El olor a miseria de las debutantes de la calle Salinas
El olor a rectitud en los cuarteles militares
El olor a corrupción de los militares en los cuarteles
El olor a fritada en la esquina de Esmeraldas y Alcedo
El olor a heces en la cuneta de la misma esquina
El olor a probidad en la Corte del Rey Arturo
El olor a corrupción en la corte de Guayaquil
El olor a regeneración de la Municipalidad Guayaquileña
El olor a prepotencia en el sillón de Olmedo
El olor a riqueza de las campañas políticas
El olor a pobreza de las campañas de salud
El olor a olivas y azafrán en la cocina de los ricos
El olor a manteca y achiote en los fogones de los pobres
El olor a “chivas” de un bebedor social
El olor a caña de un borracho cualquiera
El olor del adulterio en un macho cualquiera
El olor a perdón en una mujer que ama
El olor a infidelidad de cualquier “caballero”
El olor a revancha de una dama cualquiera
El olor a mentira de los políticos
El olor a verdad ¿Dónde está?
El olor a gente en las calles de Guayaquil
El olor a gentuza en las casas de Guayaquil
El olor a contrabando en las “bahías” de Guayaquil
El olor a defraudación en los almacenes de Guayaquil
El olor a eficiencia en la empresa privada
El olor a vagancia en la empresa pública
El olor a trabajo de los empleados
El olor a huelga de los sindicalistas
El olor a sinverguenza de ciertos abogados
El olor a pillería de algunos de ellos y;
El olor a quijote de muy pocos
El olor a empíricos de ciertos médicos
El olor a asesinos de algunos de ellos
Y el olor a científicos de muy pocos
El olor a mugre de ciertos hombres “limpios”
El olor a limpio de ciertos hombres “mugrosos”
El olor a esclavitud de ciertos hombres libres
El olor a libertad de ciertos hombres en prisión
El olor a miseria de ciertos hombres ricos
El olor a ricos de ciertos miserables
El olor a usura de ciertos banqueros
El olor a banqueros de ciertos usureros
El olor a sal y mar del puerto marítimo
El olor a ratas en las bodegas del puerto
El olor a dictador de un militar
El olor a militar de un dictador
El olor a poder en el Palacio de Gobierno
El olor a vacío en el sillón Presidencial
El olor a inocente de algunos culpables
El olor a culpable de algunos inocentes
El olor a jueces de algunos pollinos
El olor a pollino de algunos jueces
El olor a rapiña de ciertas fortunas
El olor a fortuna de ciertos rapaces
El olor a prostituta de ciertas damas
El olor a dama de ciertas prostitutas
El olor a duda en la hombría de algunos
El olor a certeza en la homosexualidad de otros.
Estos no son todos los olores ciertamente, pero claramente forman parte de una historia más, que pudiendo ser tu propia historia, se convierte en una de aquellas que se cuentan, que se saben y no se comentan, que no se saben y se imaginan, que sabiéndose y comentándose solo se llegan a murmurar, historias que siempre han existido, que existen y que existirán, El olor a verdad … perdido; El olor a moral … acompaña a la verdad; El olor a virtud … ¿qué es eso?. A su salud ¡hic! Compadre …
Dorothy, espero q lo de los mosquitos no te refieras a los de cafeinanet
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El Manaba
Hombre maduro de buenas costumbres busca jovencita que se las quite. http://elmanaba.blogspot.com
email/msn: elmanaba_blog@hotmail.com