Nos guste o no la creciente participación ciudadana en los diferentes ámbitos institucionales parece ser una realidad innegable.
El último gran paso dado en la materia son sin duda los decs. 222/03 y 588/03 junto con la reforma al Reglamento Interno del Senado de la Nación. Mediante estas normas se introdujo la participación de la ciudadanía en uno de los poderes del Estado en que ella se encontraba en menor medida: el Poder Judicial. En efecto, dichas normas conceden a la ciudadanía la oportunidad de participar en el procedimiento de selección de jueces de la Corte Suprema y de los titulares del Ministerio Público ¿alguien se hubiera imaginado esto hace algunos años? ¿recuerdan que la selección de algun otro juez de la Corte haya generado el debate que se llevó a cabo a raiz de la propuesta de Zafaronni?
Claro que los mecanismos de participación muchas veces exigen ajustes a fin de mejorar su implementación. En oportunidad de escribir sobre el tema del mecanismo de participación introducido por estas normas en el procedimiento de selección de jueces sugerí que aquel sería sin duda mas provechoso si tal participación se instaurara en la primera instancia del procedimiento, de modo que sea la ciudadanía -y no el Ejecutivo- el que propusiera a el/los candidato/s. Ello sin duda ayudaría a la imparcialidad de la Justicia ("Participación ciudadana en la selección de los jueces de la CSJN" en la Revista del Régimen de la Administración Pública nº 299 de agosto de 2003).