Realmente este es un debate muy interesante, sobre todo porque se mezclan varias cuestiones al mismo tiempo. Vamos por partes.
En el aspecto individual, en muchos está la idea de poder devolver algo a la universidad. Tanta educación gratuita merece, y comporto esas ideas, alguna clase de devolución de nuestra parte. Y la docencia es, junto a otras posibilidades, una buena forma de lograr ese objetivo. Esto, sin perjuicio de otras opciones tan o más necesarias para la Argentina de hoy. Por eso, desde esta óptica, y sin perjuicio de los impuestos que ya pagamos y que debemos seguir pagando, que la docencia siga siendo gratuita.
Ahora bien, la facultad no puede sustentarse exclusivamente en la colaboración de varios de cientos de ex-alumnos dispuestos a devolver todo el conocimiento dado en sus años de estudiantes. Hay que buscar la manera -y en esto habrá que ser muy creativos- de mejorar las actuales retribuciones docentes y ampliar la masa salarial para cubrir, aunque sea de alguna manera, el esfuerzo de todos los docentes y auxiliares gratuitos.
Pero es cierto que en medio de la crisis hay otras necesidades más importantes y no sería lo más adecuado plantear esta clase de reclamos ahora. Por eso, un esfuerzo más de nuestra parte ... y mientras tanto, creatividad pura para cuidar y mejorar los recursos de la universidad y de la facultad en especial.