Un comentario que pasó nuestra compañera Natalia por e.mail me generó especial interés en debatir la cuestión que da título a este mensaje.
Dice Natalia, con otras palabras, que a ella no le importa que le paguen o no por dar clases sino que le permitan hacerlo porque lo suyo es pura vocación.
Yo la conozco a Natalia y se que tiene gran vocación por lo que hace y estoy seguro que la gran mayoría de nosotros también la tenemos pero ¿no séría justo que nos pagaran por lo que hacemos?
Estamos prestando un servicio que tiene un valor y que en algunas universidades privadas se paga muy bien.
Me parece que aceptar, sin siquiera una crítica, el hecho de que no se nos pague ni un centavo es quitarle valor a lo que hacemos.
Que sigamos trabjando en la facultad aún sin cobrar por amor a la docencia, a la facultad, por curriculum, por contactos o por lo que fuera, no hace que deje de ser injusto que trabajemos gratis.
La injusticia no suele llevar al resultado deseado.
En mi opinión lo que hacemos tiene un valor y merecemos cobrarlo. Ese valor puede servir para que la facultad retenga muchos docentes valiosos y tal vez recupere otros tantos.
Por más vocación que se tenga la tolerancia a las situaciones injustas siempre tiene un límite.
Quedo a la espera de sus opiniones al respecto.
Mi opinión sobre la cuestión, es que si bien no está mal que las clases que brindamos los docentes sean pagas, así como cualquier trabajo que realizamos, considero que si fuimos estudiantes graduados de una universidad pública, lo mínimo que podemos brindarle a nuestra universidad es nuestra dedicación, esfuerzo y empeño, y de esta manera, devolverle a la facultad todo lo bueno que nos dejó. Asimismo, aquellos que decidimos ser docentes en una universidad pública, lo hacemos por vocación, y no por dinero. Alejandro.
Martin, veo que mi mail disparo dos cuestiones por un lado Julia lo llevo directamente a si docente se nace o no, cuetion que en un rato contestare por otra via. Y por otro lado se planteo el tema de docentes pagos a ad honorum.
Con relación a este tema concuerdo muchisimo con lo que escribio Alejandro, creo que a la mayoria de nosotros se nos brindo la oportunidad de estudiar gratuitamente, eso es lo que debemos devolverle en cierta medida a la Facultad nuestra gratuidad, por lo menos durante algún tiempo.
Por otro lado yo llevo casi nueve años dando clases, obviamente gratis y no voy a negar que si me pagaran seria mejor, por lo menos para cubrir los gastos de ir y venir, tomar un cafe o una gaseosa en la Facu y demás. Pero verdaderamente lo único que me importa es poder dar clases, estar frente a un curso y tratar de dejar lo mejor de mi.
Esa es mi humilde opinión.
Besos
Nati
Yo también quiero pensar muchas veces que lo que estoy haciendo es devolverle a la facultad algo de lo que me dió cuando yo era alumno o que le pongo el hombro a la universidad pública etc. (admito que es un buen consuelo), pero si lo pienso sinceramente todo se debe a que en realidad la docencia y el derecho son las grandes vocaciones de mi vida.
¿Por que no puedo pretender vivir de mi vocación? ¿porque los abogados tenemos que resignarnos tantas veces a trabajar gratis?
Cierto es que nuestra vocación es muy fuerte: damos clases gratis, muchos estudiantes de derecho y hasta abogados recibidos trabajan gratis etc. ¿ahora es esto justo? ¿somos tan malos en lo que hacemos que no merecemos cobrar nada?
Tal vez lo somos en un primer momento cuando todo es aprender pero a medida que pasa el tiempo y uno se vuelve mejor en lo que hace es cada vez más injusto.
¿Por que existe la injusticia? porque la permitimos y no la enfrentamos (porque hay muchos inútiles a los que la docencia nos interesa que quieren figurar sólo por chapa).
Mi hermano da clases en la facultad de medicina de la UBA, también pública, donde también estudio y se recibió gratis y cobra (cobra desde ayudante alumno incluso) y en la gran mayoría de las facultades de la UBA pasa lo mismo.
Parece mentira que siendo abogados nos olvidemos tantas veces de nuestros propios derechos.
Más allá de las vocaciones, que siempre son bienvenidas, y de las devoluciones a la universidad pública, considero que la docencia tiene que ser paga. La docencia es un trabajo como cualquier otro, y tan necesario como cualquier otro. Además un docente hace constantemente "inversiones" para su trabajo como docentes: mínimamente se compra un libro, por no hablar de pagarse un postgrado, o ir a algún congreso. Con lo que un docente que se precie de ser bueno y estar actualizado, si trabaja ad honorem ni siquiera va a suma cero: subvenciona a la Universidad.Cuando en el mundo la universidad se vuelve cada vez más una institución de construcción de desarrollo social y productividad económica, aquí seguimos con el mecanismo de honores y vocaciones.El conocimiento no es un lujo, es una necesidad económico y social. Por eso, transmitirlo es un trabajo, y debe ser remunerado como corresponde.
Profesionalización de la docencia en la Facultad de Derecho
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October 3 2003, 7:20 PM
El debate abierto por Martín me interesó mucho -de hecho, en respuesta a una de las opininones vertidas en el mail de la lista, tuve oportunidad de decir algo al respecto- y adelanto que coincido con la remuneración de los docentes que llevan adelante la carrera, cualquiera sea la categoría.
Creo que el pago a los docentes de la facultad robustecería la idea de jerarquía y prestigio que, en las voces de la enseñanza universitaria, detenta nuestra Facultad.
No pocos de los que estamos en el grupo de Gabriela habrá escuchado, en la profesión, que cualquiera sea el alcance de la tarea profesional que nos fuera requerida y aún en situaciones en la que nuestro servicio pareciera, a priori, sencillo y de poca envergadura económica, los trabajos prestados por el abogado deben cobrarse, pues al cliente le parece más "prestigioso" que así sea.
Buenos, independientemente de la frase, considero que la remuneración a los docentes sería algo así como la satisfacción por el reconocimiento de nuestro trabajo por parte de la Facultad. Claro está que ello implicaría la asunción de una responsabilidad importante que debe ser mantenida por el docente, pero creo que aquellos que se dedican a enseñar y a trabajar en los cursos de la carrera docente, no tendrám mayores inconveientes pues vienen ya asumiendo estas exigencias.
De mas esta decir que nuestra universidad nos ha dado todo, o casi todo lo que aprendimos y sin cobrarnos un peso. Pero nosotros hemos hecho nuestra carrera gracias al bolsillo de todos los contribuyentes. Con esto quiero decir que comprendo y comparto la opinión vertida por algunos de mis compañeros en cuanto tenemos el deber moral de devolver al menos algo de lo que hemos recibido. Pero me parece que sería mas justo que se lo devolvamos a todos los contribuyentes y no solo a los contribuyentes estudiantes de derecho. Sería bueno que mas allá del práctico donemos algunas horitas semanales de nuestro trabajo para asesorar y patrocinar a tanta gente que sufre por no tener acceso a alguien que abogue por ellos. En cuanto a nuestra labor docente, coincido totalmente con Gabriela. De hecho, tengo la firme convicción de que si nuestra universidad se manejara con un número quizás mas reducido de docentes, pero de exelencia y profesionalizados (esto último quiere decir bien pagos y preparados por la universidad), nuestra educación pública superior no estaría pasando por la crisis que hoy día la aqueja. Releo esto y me rio de mi misma. Demasiada utopía? o es que ya es hora de que peliemos por lo justo? Saludos a todos. Julia.
Realmente este es un debate muy interesante, sobre todo porque se mezclan varias cuestiones al mismo tiempo. Vamos por partes.
En el aspecto individual, en muchos está la idea de poder devolver algo a la universidad. Tanta educación gratuita merece, y comporto esas ideas, alguna clase de devolución de nuestra parte. Y la docencia es, junto a otras posibilidades, una buena forma de lograr ese objetivo. Esto, sin perjuicio de otras opciones tan o más necesarias para la Argentina de hoy. Por eso, desde esta óptica, y sin perjuicio de los impuestos que ya pagamos y que debemos seguir pagando, que la docencia siga siendo gratuita.
Ahora bien, la facultad no puede sustentarse exclusivamente en la colaboración de varios de cientos de ex-alumnos dispuestos a devolver todo el conocimiento dado en sus años de estudiantes. Hay que buscar la manera -y en esto habrá que ser muy creativos- de mejorar las actuales retribuciones docentes y ampliar la masa salarial para cubrir, aunque sea de alguna manera, el esfuerzo de todos los docentes y auxiliares gratuitos.
Pero es cierto que en medio de la crisis hay otras necesidades más importantes y no sería lo más adecuado plantear esta clase de reclamos ahora. Por eso, un esfuerzo más de nuestra parte ... y mientras tanto, creatividad pura para cuidar y mejorar los recursos de la universidad y de la facultad en especial.
Estoy en un todo de acuerdo con el planteo hecho por Gabriela Sued. Considero que la vocación sóla no basta y que par poder brindar una educación seria y no "a la bartola" los docentes deben ser exigidos a capacitarse dándole los medios para ello, es decir, pagando. De lo contrario no nos quejemos si después las clases son aburridas y dadas con desgano.
La idea de que el abogado vive de su profesión y que por lo tanto la enseñanza la hace "por amor al arte" me parece tan nociva que, entre otras cosas, ha generado la tradicional indiferencia de los docentes de esta facultad hacia los de las demás, de modo que cuando aquellos hacen huelga en procura de mejoras salariales o de otro tipo, a nosotros nos importa un cuerno y damos clases igual.
Comparto varias de las opiniones que se fueron planteando sobre el tema en debate pero me gustaria transmitir mi pensamiendo.
Creo que lo que dice Gabriela es muy importante porque realmente ser docente tiene un valor muy importante y debe ser remunerado como cualquier otro trabajo porque todos estamos dedicando mucho tiempo e intentamos formarnos y mantenernos actualizados para brindarle a los alumnos lo mejor de nosotros.
Pero considero que los que recien empezamos estamos haciendo una devolucion a la universidad que nos dio la posibilidad de obtener el titulo universitario gratuitamente brindandonos una formacion con un nivel muy bueno...creo que si desde que empezamos la tarea de ayudantes la facultad tiene que pagar lo que hacemos el ingreso a ser docente deberia ser mucho mas estricto y controlado, con esto quiero decir que deberian tomar un examen mucho mas intensivo de la materia en la que queremos ayudar y no el nivel de examen que hoy en dia se rinde para entrar en la carrera docente, la facultad se deberia asegurar de que realmente los que se encuentran frente a un curso estan preparados en la materia y pedagogicamente (que de eso muchos de los que hoy dictan clases se olvidan)para desarrollarse como docentes universitarios. Todos sabemos que actualmente en la facultad (ojo no quiero generalizar)hay muchos ayudantes que a lo mejor todavia ni rindieron el examen para entrar en la carrera docente, por lo tanto no estan reconocidos por el decano de la facultad y sin embargo jefes de trabajo practico o adjuntos permiten que se queden a cargo del curso durante toda una clase sin estar ellos presentes.
La Docencia debe estar muy bien paga...pero el nivel de los docentes a los que se les decide pagar debe controlarse minimamente una vez por año porque la responsabilidad de tener en las manos de cada profesor la formacion de futuros profesionales es muy importante y el alumno tiene que ir a la facltad a presenciar una clase que realmente valga la pena.
Esto es lo que yo pienso.
Saluditos
Pau
Creo que Paula da en el clavo.
Lo que realmente tendría que existir es un ingreso a la carrera docente mucho más estricto que valore docentes y futuros docentes - no amigos ni acomodados ni sólo curriculums - y luego carreras docentes pagas. Si se quiere no desde un principio pero si por lo menos que todos tengamos un sueldo asegurado si terminamos con éxito la carrera docente - así si resultaría justo armar una carrera docente mucho más estricta y exigente.
Hoy tenemos un ingreso a la carrera docente prácticamente irrestricto (hay cátedras en las que el ingreso es realmente un trámite y muchos docentes interinos que incluso cobran y ni siquiera aprobaron un módulo) que permite que entre cualquiera y que haya muchos pésimos ayudantes y docentes de todos los niveles dando vueltas.
Este sistema genera una tolerancia general a la mediocridad y claro quien le va a pagar a un monton de mediocres.
En definitiva quedamos todos en la misma bolsa: los que realmente quieren ser buenos docentes y tienen condiciones para serlo, y los que son un desastre y van a la facultad sólo para ponerlo en el curriculum.
En este marco me parece que todos los que realmente queremos ser buenos docentes debemos luchar porque se nos pague como corresponde, pero también porque queden como docentes sólo los que realmente van a hacerlo bien.
Entiendo que los que se han postulado a favor de la docencia gratis en este foro lo han hecho justamente a modo de demostración de que ellos realmente quieren ser docentes y que por eso van a asumir los sacrificios que haga falta.
Yo, al igual que todos los que dijimos que la docencia debe ser paga, también estamos dispuestos a asumir los sacrificios porque también queremos ser docentes ante todo.
Ahora, sin perjuicio de ello, me parece que todos tenemos que darnos cuenta que el sacrificio que tenemos que asumir no es no cobrar sino prepararnos cada día mejor y ser cada día mejores docentes.
La falta de pago es una injusticia cuya causa principal posiblemente sean los defectos que tiene hoy el ingreso a la carrera docente en la facultad y que tenemos que intentar mejorar.
Martín: Si bien es cierto que aquellos que manifestamos que nuestra vocación es ser docentes, pese a que no obtengamos remuneración alguna por elo, no es que no estamos de acuerdo con que nuestra tarea sea remunerada, simplemente es que si soy docente, realizo mi actividfad por vocación, más alla de si se me retribuye o no por mi trabajo. Sin perjuicio de ello, es cierto también que deberían hacerse gran cantidad de cambios en la carrera docente, para de a poco ir mejorando la enseñanza universitaria. Pero nunca se dijo que estamos a favor de no percibir remuneración alguna por nuestro trabajo. Gracias. Alejandro.
Coincido plenamente con Martín.
Creo que todo trabajo, por más gratificante que sea para la persona que lo realiza, debe ser pagado.
Yo no digo que nos paguen lo que en las universidades privadas pero deberíamos tener alguna recompensa económica por el sacrificio que hacemos, aunque más no sea para cubrir los viáticos y el café.
Sin perjuicio que tal vez nuevas opiniones puedan reabrir el debate, me parece oportuno hacer una síntesis de los resultado obtenidos hasta ahora.
Del debate participamos 10 personas (yo incluído).
A pesar que de hecho la gran mayoría estamos ejerciendo la docencia en forma gratuita, en el plano teoríco, nadie sostuvo que la docencia debe ser gratuita.
Los más cercanos a esta idea serían Natalia y Alejandro que, si bien no rechazan la idea de que la docencia sea paga, la aceptan igual gratuita (justificando el no pago con argumentos tales como la vocación o la devolución a la sociedad del precio de nuestros títulos).
Natalia introduce la variable tiempo - parecería que la gratuidad puede hacerse intolerable después de mucho tiempo. Pero igual por ahora acepta la docencia gratuita.
Gabriela, German, Julia, Daniel,Paula, Claudia y quien escribe, nos postulamos directamente en favor de la docencia paga (aunque por supuesto con más exigencias)
Juan opina que la docencia tiene que ser paga pero no por ahora ya que hay otras prioridades. Ello lo acerca un poco más a las opiniones de Alejandro y Natalia.
En definitiva, todos preferimos que la docencia sea paga.
A algunos - la gran mayoría - nos parece importante lograr que pase a ser paga o por lo menos luchar por ello en la medida que nos sea posible (aunque mientras tanto nuestra vocación nos haga seguir en forma gratuita).
Otros estan más conformes con la educación gratuita y, al menos por ahora, no parecen tener intenciones de sumarse a la lucha por la justa paga.
Bueno esto es todo por ahora.