Claro que al pobre pendejo, su exabrupto en contra de la danza y el psiquiatreo le trajo cola. Se le amotinaron los subalternos y yo me divertí de lo lindo al verlo solo y abandonau en la mesa.
Escrito desde Feb 3, 2004, 7:20 AM de la direcci�n IP 213.37.151.192