Capitulo 10
EL PADRE DE ANA PROHIBE A SU HIJA VER A XAN
galería:
http://es.geocities.com/tresamer/cap10.html
Volver a la realidad y en especial al instituto es muy duro para Ana y Xan pero el amor del uno anima al otro. Ana está loca por la sonrisa seductora de Xan que le alegra la vida día a día y con su rosa de todos los días le hace vivir un cuento de hadas constante. Xan está loco por Ana, daría su vida por ella.
--Qué fastidio tener que volver a clase ¿no? –dice él con cara de aburrido.
Ella no dice nada, lo abraza. Él la acaricia con emoción.
Y además ese día tienen un examen de filosofía y ninguno de los dos tiene demasiada idea. En especial ella que lo único que sabe es lo poco que le explica él. Ana es la primera en acabar. Xan va detrás de ella y como si fuera casualidad, Emilio va detrás de Xan. Se quedan los tres delante de la puerta de la clase en silencio. Xan intenta sacarle conversa al otro chico.
--¿cómo te ha ido el examen? –Xan.
--mal –responde el otro secamente.
--¿Porqué? –intenta profundizar el otro.
El silencio es la respuesta de Emilio.
--¿Qué no habías estudiado? –insiste Xan.
--No –contesta Emilio.
--Ah –dice Xan como último.
Ana permanece a su lado en silencio y tiene ganas de reír. Xan dice a su chica que ahora vuelve.
--¿dónde vas? –pregunta ella.
--al lavabo –dice él en silencio.
Ana da un beso a su chico y Xan va al lavabo y casualmente, Emilio va tras él.
Xan y Emilio se encuentran a solas en él lavabo.
--¡Ey hola¡ --dice Xan muy simpático.
Emilio contesta tímidamente pero su corazón parece una centrifugadora. Se acerca a los urinarios pero se decepciona al ver que el atractivo Xan hace pis en el water. Emilio en realidad no está haciendo nada y espera a que salga Xan. Se quedan el uno al lado del otro en silencio. Emilio se excita al ver como Xan se abrocha la cremallera de los pantalones. Salen juntos en silencio. Ana está en la puerta y Xan la besa y los dos se ven juntos. Emilio está celoso.
--¿Qué habías tenido una larga conversación? –pregunta a su chica Ana con ironía.
--No seas mala –dice haciéndola cosquillas—Me da pena que siempre está solo y triste. No sé me gustaría poder hacer algo por él, ser su amigo.
--tú solo te tienes que ocupar de mi –le dice ella.
Los enamorados se besan.
Carmen está muy ansiosa. Lo ha pasado fatal estos días en los que no ha habido clase y no ha visto a su Marc. Susana intenta animarla.
--Eres madre ya no te puedes comportar como una adolescente alocada. Si no te le quieres declarar lo mejor será que lo olvides.
--Mis hijos son mi vida pero... No me llenan como mujer, me siento sola. Me siento vacía por dentro y sólo cuando él está cerca me siento plenamente viva. Me revuelvo por dentro pero cuando no... Me muero de dolor.
--Pues sedúcelo... Desde que diste a luz descuidaste tu imagen... Ponte guapa para ella, haz que se muera de deseo por ti.
Carmen está indecisa. Susana le dice que ella la ayudará.
Ana y Xan están en el estudio de él. Esa semana tienen un examen diario pero ninguno de los dos se concentra. Ana no hace más que pensar en lo felices que fueron en Balaguer.
--Ya queda poco para las vacaciones y seremos tan felices juntos –Xan.
Ana se asusta al pensar en las notas:
--Eso si mis padres no me matan y es que desde que tú has entrada a mi vida no hago más que coleccionar rosas y suspensos.
--Y amor.
--Sí pero no creo que eso le guste a mis padres... Si saco malas notas no me van a dejar ir al viaje de fin de curso. Sería tan bonito ir a París contigo.
--Si tus padres no te dejan ir ahora ya iremos más adelante. Tú y yo solos.
Ella lo acaricia, se siente tan segura a su lado.
--Ya pero es que al paso que voy creo que sólo voy a aprobar griego y a mis padres les va a dar algo.
--No será para tanto –dice él sonriendo.
--Siempre he sacado buenas notas pero es que cuando no estoy contigo no dejo de pensar en ti y como tengo la habitación empapelada con tus fotos...
--Yo no quiero que tengas problemas por mi culpa... Esta tarde sólo estudiaremos...
Pero ninguno de los dos mira el libro, se acarician, se besan y acaban en el suelo haciendo el amor.
Carmen llega muy guapa al instituto. Aún no ha visto a Marc pues no comparten todas las asignaturas. En un cambio de clases se choca con alguien. Ella no lo había reconocido y es que su chico va especialmente mal arreglado. Lleva ropa muy vieja y está despeinado pero no ha perdido su atractivo. Carmen, cuando se da cuenta de con quien ha chocado, suspira. Él que tampoco la había reconocido se sorprende mucho al ver que es ella. Se saludan y cada uno continua su camino. Ana suspira y se gira y se da cuenta que él también se ha girado para verla. Se sonríen y Carmen se siente feliz.
Emilio, por su parte, en la soledad de su casa tampoco se preocupa en los estudios. Mira una foto. Es de una excursión que hizo la clase hace algunas semanas y no sólo sale él sino también uno felices Ana y Xan. El joven acaricia ese lado de la foto y suspira enamorado.
Cuando en la moto de Xan, Ana llega a su casa, Raquel los estaba esperando. Ana se despide de su novio y Raquel entrega algo a su amiga.
--¡¿qué es esto?¡ --Ana.
--Es tu examen de castellano de mañana... lo sé de buena fuente –Raquel.
Ana está muy sorprendida. Iba a preguntar cómo lo ha averiguado pero por la cara de ella no hace falta y escandalizada, Ana le dice:
--¿¡Te has acostado con él?¡ ¡tú no te mides¡¡ ¡Ahora te has pasado¡¡ ¡Ese Tou es lo más desagradable del mundo¡ ¿¡cómo has caído tan bajo?¡
--Tiene su aquel y aunque no lo parezca... ¡es una bestia en la cama¡
--Mejor no me des detalles que voy a vomitar... Vamos a dar una vuelta que quiero hacer tiempo para que Xan llegue a su casa para llamarlo. No quiero dictarle las preguntas desde casa.
Aunque Ana le había pedido a Xan que, para no meter en líos a Raquel, le hablara a nadie del examen. Este se lo ha pasado a Francisco, su mejor amigo. Este es el que ha hecho el examen con el libro y le da una copia a la pareja para que lo copien y así estar preparados para dar el cambio en el examen.
--Al menos tengo otra asegura aprovada –dice Ana.
Mientras, Xan, ante la atenta mirada de Emilio, habla con su amigo Francisco y una vez más presume de dinero.
--Pues a mi padre no me importa lo que me gaste en ropa mientras me lo ponga. A mi no me gusta llevar ropa barata y siempre me compro lo más caro –dice.
Ana abraza a su chico con ternura.
Como bien está averiguando Ana. Con Xan nunca se puede estar tranquila. Ese viernes que hacían once semanas juntas no hubo sorpresa pero el domingo...
Un circo se ha instalado en la ciudad, a Ana no le apetece nada ir pero Raquel le pide que le ayude. La amiga de Ana dice que está deprimida pues el chico que conoció en la Bisbal no dio señales de vida.
--Cómo ya se ha acostado conmigo... Ni me escribe ni me llama –Raquel.
--eso te pasa por comportarte como una loca.
--No me regañes. Ahora necesito distraerme.
Ana accede. Poco se imagina que Raquel se ha puesto de acuerdo con Xan para hacerle pasar la vergüenza de su vida pero a su vez vivir una experiencia único.
Raquel olvida pronto su depresión. Justo en la cola se encuentran a Vicente. Un joven un poco mayor que ellas que acompaña a su hermano pequeño. Raquel queda seducida por la belleza del joven y en seguida entablan una conversación bien animada.
--Nunca cambiará –dice Ana viendo que su amiga devora con los ojos a ese joven que acaban de conocer.
Mientras Raquel disfruta de las caricias de Vicente, Ana mira aburrida el espectáculo. Medio oye que anuncian a un magnífico domador de elefantes recién llegado de la India. Mira con no demasiado interés pero lo que no se esperaba es que ese domador fuera su chico. Xan aparece sobre un elefante y con exótica indumentaria. Ana no se lo cree.
--¡Pero sí es el loco de Xan¡ --dice Ana a Raquel pero esta no le hace caso pues está muy ocupada acariciando a Vicente.
Xan da un par de vueltas encima del elefante mientras Ana lo mira atónita y divertida. De pronto, el elefante para y Xan habla:
--Entre el público está una princesa, mi princesa y quiero demostrarle cuanto la ama y que por ella daría hasta mi vida. Es por ti, Ana Vico –dice mientras la señala. Todos la miran incluidos Vicente y Raquel.
--Ven, mi amor, ven conmigo –le pide Xan desde el elefante.
Ana lo mira avergonzada por ser el centro de todas las miradas pero llorando de emoción. No sé cree que todo eso esté pasando de verdad. Olvida la gente, las risas, los aplausos y se acerca a su chico que la espera con mirada enamorada y esa sonrisa que tanto la seduce. La ayudan a subir al elefante y Xan besa a su amada con pasión mientras el público silva y aplaude. A la pareja les tiembla hasta el alma. Dan unas vueltas más y se retiran para estar solos. Ana besa a su chico enamorado.
--Te amo tanto y no sé cómo pagar tanto amor. Me siento bendita por haber tenido la gracia que te enamoraras de mi –Ana.
Él la besa satisfecho y dice:
--A mi me basta con que me quieras la mitad de lo que te quiero yo.
--Te amo más que a mi vida.
--Yo deseo que seas la mujer más feliz del mundo, quiero que estés siempre a mi lado.
--Lo estaré, no podría vivir sin ti. Te quiero tanto Xan –dice llorosa.
La pareja se besa enamorada. Xan se cambia de ropa ante la sonriente mirada de Ana y van a dar una vuelta al parque que hay al lado. Están ahí besándose, hablando y acariciándose hasta que llegan Vicente y Raquel con el hermano de Vicente. Las chicas presentan a sus chicos que se dan la mano. Raquel pide a Ana el favor de quedarse un rato con el pequeño. Mientras, Raquel y Vicente que lleva coche van a un descampado que hay al lado (están detrás del instituto). Se besan y acarician. Raquel palpa el cuerpo del
joven hasta que encuentra un preservativo y lo saca. Él la mira avergonzado.
--No lo traía para nada... Se me olvidó de otras veces... No quiero que pienses que me quería burlar de ti –dice preocupado.
Ella sonríe y ella misma lo abre y se dispone a ponérselo al hombre.
--¿Estás segura? ¿No es muy pronto para ti? No quiero que luego te sientas mal –dice él.
--Yo te deseo y ¿tú? –dice excitada.
Él jadea que sí, está sorprendido pero feliz y se deja querer.
Mientras el hermano de Vicente juega, Ana habla con Xan. Le dice que espera que Vicente le de la estabilidad que Raquel necesita y que ésta actúe sensatamente. Lejos de eso, Vicente y Raquel está haciendo salvajemente el amor en el coche de él.
Vicente y Raquel caen en los asientos del coche felices y cansados.
--No esperaba encontrar a alguien tan apasionada como tú en el circo...
--Yo me moría por encontrar a un hombre tan hombre como tú...
Vicente la mira satisfecho:
--¿de verdad te gustó? –pregunta.
--He disfrutado mucho, era lo que necesitaba. Espero que para ti también, espero que tengas ganas de volver a verme.
--¿cómo crees que me iba a hacer el tonto después de lo qué ha pasado? Yo no soy de esos.
Raquel sonríe y se besan.
Vicente mira el reloj:
--Mi hermano y tus amigos ya deben estar aburridos –dice él arreglándose la ropa.
--Por Ana y Xan no te preocupes que se saben entretener muy bien.
La pareja se sonríe.
--¿nos vemos esta tarde? –él.
Raquel dice que sí con una sonrisa de oreja a oreja.
Vicente agradece a Xan y Ana que hayan cuidado del pequeño Salvador y se despide de Raquel con un casto beso en la mejilla pero ella le da uno apasionado en la boca. Vicente se siente avergonzado, el pequeño ríe. Ana y Raquel se alejan un poco. Ana recrimina a su amiga que se siga comportando como una loca.
--El sexo no es ningún juego –Ana.
--No pero a las dos nos encanta.
--sí pero yo no cambio de pareja como de ropa.
--Así es más divertido, una siempre se acaba aburriendo de los hombres.
Xan que está apartado igualmente oye la conversación de la chicas y se siente algo incómodo. Ana deja a su amiga por imposible y se va con su amor.
Carmen sale del instituto. En esa clase no ha coincido con Marc y está triste pero su corazón va a mil cuando se lo encuentra por el camino y ambos van juntos. Hablan de todo y de nada. Para que él no cree que le va detrás, Carmen le dice por donde vive y luego se arrepiente pues pronto llega el momento en el que deben tomar caminos diferentes. Carmen decide empezar a arriesgar y dice:
--Te acompaño hasta tu casa-
--bueno –dice él un tanto sorprendido.
Carmen lo mira llena de amor, se siente feliz como nunca. Es un momento increíble para ella y lamenta que sea tan corto. Se despiden en el portal de casa de él con un “hasta mañana” y Carmen se va toda revolucionada.
Revolucionada pero por razones diferentes se queda Ana al ver sus notas que son un horror, las de él tampoco son mejores. Xan intenta animarla pero ella sólo piensa en la reacción de sus padres. Xan la acompaña hasta el edificio y la besa para darle ánimos. La bronca es monumental. Don Augusto se pone histérico:
--¡No quiero no pensar en lo que habéis estado haciendo Xan y tu en lugar de estudiar¡ Eres una perdida y yo no estoy dispuesto a que me llenes más de vergüenza. ¡olvídate de Xan ya que no lo verás nunca más¡
Ana está aterrada.
FORO MAURICIO ISLAS
http://www.network54.com/Forum/217068
FORO GABRIEL ANSELMI
http://www.network54.com/Forum/185663
http://Juli_Fabregas.ar.gs
http://www.mauricioislasclub.ar.gs/
http://es.geocities.com/ebalaguer2002/mauricio_islas.html
http://es.geocities.com/emilibalaguer
DONA UN PLATO DE COMIDA GRATIS
http://www.porloschicos.com/
foro de novelas imaginarias
http://www.network54.com/Hide/Forum/246556
FORO MAURICIO ISLAS
http://www.network54.com/Hide/Forum/217068
FORO GRANDES GUAPOS
http://www.network54.com/Hide/Forum/243978