Esta es la historia de una joven que después de ser violada por el gemelo de su novio cree que el amor ya ha salido de su vida para siempre pero conoce a Xan. A partir de entonces su vida estará marcada por la tragedia y por un mismo rostro. A lo largo de su vida conocerá a tres hombres que aparentemente no tienen ningún lazo de sangre pero que son iguales físicamente.
a>
 

 Return to Index  

Capitulo 23

January 7 2004 at 8:03 PM
  (Acceso mauricioislasclub)

 

ANA ANGUSTIADA Y LLENA DE REMORDIMIENTOS


galería:
http://es.geocities.com/tresamer/cap23.html

Ana llega a su casa con sus padres. Rota de dolor les dice que debieron dejarla asistir hasta el final al entierro de su amado. La joven se encierra en su habitación a llorar. Al cabo de un rato, la joven se sorprende al recibir la visita de Demetrio. Con mucha sangre fría, el hermano de Xan le exige que le devuelve el anillo de compromiso, el de su abuela y el colgante. A Ana le duele deshacerse de esos objetos pero no por el valor económico sino sentimental.
Doña Ana defiende a su hija.
--Xan era su prometido, le pertenecen por derecho.
--Ustedes son unas aprovechadas, unas oportunistas –Demetrio.
Ana no tiene ganas de discutir y se quita los objetos. Demetrio los toma contento.
--Te devolvería el reloj pero se aplastó cuando mi hermano se mató pero supongo que estas porquerías son tuyas –le dice con desprecio mostrando una caja que hay en el suelo y que él ha traído. Demetrio se va satisfecho. Ana toma la caja y se va a su dormitorio y la revisa con lágrimas en los ojos. Están todas sus fotos, el colgante en forma de A que le regaló Ana a Xan en su primero noche, aquel collar de pechinas que se intercambiaron y el colgante con tierra de Balaguer.
Ana llora en tener nuevamente la tierra de Balaguer en sus manos y se pone al cuello el colgante recordando angustiada los momentos de amor tan especiales vividos en esa ciudad.

Ana pasa un fin de semana atormentada por el dolor y los remordimientos. Siente envidia de Xan pero le falta valor para seguir sus pasos. Se la pasa tomando tranquilizantes y llorando. No tiene fuerzas ni deseos de vivir. Lleva puesto el amuleto de Balaguer con deseos que le de suerte. Sabe que no merece vivir pero al menos espera que le den fuerzas para sobrevivir.

Ese lunes la noticia del suicidio de Xan se extiende por el instituto. Emilio se queda blanco al enterarse y se encierra a llorar al lavabo. Recuerda lo amable que siempre fue Xan con él y le atormenta pensar que él ayudó a que se desencadenara esa tragedia. Sabe que él provocó todo eso. No se atreve a mirar a nadie a la cara y se va a su casa sin ser visto.

A pesar de la tragedia que se ha vivido, Carmen solo está pendiente de su Marc. A la salida de clase sigue a Marc de lejos. Está acompañado por una chica de la clase que es vecina de él. Celosa va a ver a Susana:
--Últimamente no hago más que ver a Xan rodeados de chicas y me muero de rabia y celos al ver que yo soy una más de las que trata.
--¿Aún sigo con eso? Deberías pensar en tu hermana.
A Carmen se le ilumina la cara.
--Nada mejor que un cambio de aires para olvidar la tragedia... Hay varios pisos en venta dentro del mismo edificio de Marc... Tal vez podría convencer a mis padres de mudarnos allá.... Estaríamos más amplios...
Carmen está feliz por la idea que ha tenido. Susana piensa que no tiene remedio.

Se celebra un funeral por la memoria de Xan. A pesar que sus padres se lo han prohibido, con la excusa de ir a dar una vuelta con Raquel, Ana hace acto de presencia. Es la primera vez que sale a la calle. Le atormenta pisar el mismo suelo en el que murió su chico. Paquita se sorprende al verla en la iglesia. Se saludan muy cariñosamente y las tres se quedan en la última fila. Hay mucha gente del instituto.
Quien no asiste es Emilio. El joven no está en la ciudad. Ha puesto en venta su casa y en ese momento está tomando un avión rumbo a Valencia. Se traslada a vivir a casa de unos primos lejanos que son su única familia. Emilio se siente un asesino y quiere poner tierra de por medio para olvidar lo ocurrido.

Roser y Luisa han ido al funeral y a la salida se acercan a la atormentada Ana. Las dos profesoras son muy amables.
--No te debes dejar vencer por la tragedia, sé que es muy duro lo que ha pasado pero tienes que salir adelante –Roser.
--Vuelve a clase, te vendrá bien distraerte –Luisa.
Ana les agradece sus palabras pero les dice que no, que jamás volverá a pisar el instituto.
Las mujeres se apenan al verla tan mal y se van.

Doña Roberta y Silvia también han ido al funeral. Doña Roberta se acerca a doña Idalina.
--Nadie comprende mejor que yo su dolor. Mis dos hijos también murieron por culpa de Ana –dice.
Doña Idalina queda muy impactada por está confesión. Doña Roberta quiere convencer a doña Idalina que se une a ella para vengarse de la asesina de sus hijos pero Juan no le permite hablar.
--No quiere que envenene a mi esposa, no quiero que se convierta en una amargada como usted –dice Juan mientras se lleva a su esposa que está deshecha por el dolor.

Ana quería irse sin ser vista pero Silvia la retiene y se encara a ella.
--Eres una desgraciada, por tu culpa perdí al padre de mi hija, murieron dos personas y ahora has acabado con la vida de un chico tan bueno como Xan... ¡Deberías estar muerta de hace tiempo¡ -Silvia.
Ana le habría ahorcado pero no tiene fuerzas, Raquel le da por ella un buen bofetón. El problema es que llaman demasiado la atención y tanto doña Roberta como la familia de Xan las ven. Doña Idalina se quiere acercar a Ana pero su marido y su hijo la retienen. Eso sí, la mata con la mirada. Doña Roberta se abalanza sobre Ana gritando que es una asesina y un montón de insultos más. Sólo Raquel y Francisco intentan sacar a la mujer de encima de Ana. Los Noguera se van, sólo Juan mira a Ana con compasión pero no le dice nada.

Una vez más Ana se atormenta mirando por la ventana. Se horroriza cada vez que ve el lugar exacto en el que perdió a su gran amor.
--Hija, no te hagas esto –le dice su madre cada vez que la ve mirando por la ventana.
Entonces Ana se encierra en su dormitorio a llorar. Doña Ana desea mudarse de piso por el bien de su hija y está convenciendo a su marido para que lo pongan a la venta. Carmen ya tiene el piso apropiado. Don Augusto por razones económicas no está muy convencido y pide tiempo para pasar cuentas. Ana le da igual irse o quedarse, siente que la vida acabo el día que perdió a su chico.

Como un alma en pena y en compañía de Raquel, Ana deja una rosa sobre la tumba de su amado. Llora pensando en todas las rosas que él le regaló y que ahora es ella quien le lleva una rosa a su tumba. Raquel se mantiene a distancia. Ana llora.
--Una semana, una semana sin ti... Parece que han pasado años... –dice.
Mira la tumba incrédula. No puede cree que esa pesadilla este pasando.
--Tú merecías lo mejor y ahora estás muerto y yo en cambio... ¿porqué fui tan egoísta? Debí pararte... te preferiría feliz, lejos de mi pero vivo ...vivir sin ti será mi castigo... ¿dónde estás mi amor? ¿desde dónde estés me podrás proteger y cuidar como lo hacías siempre? Te necesito tanto... –continua.
Llora amargamente pero la sorprende Idalina que la bofetea y la echa del lugar de mala manera. Ana se va llorando y abrazada a Raquel. La madre de Xan deshace la rosa con rabia.

Hace un mes que Xan está muerto y para Ana ha pasado un siglo. Está amargada y consumida por los remordimientos. Visita la tumba de su amado pero Idalina parece que la espera. Está allá como un guardia y aunque Ana súplica la mujer con dureza le dice que si sigue yendo se llevará los restos de su hijo a un lugar en dónde ella no lo pueda encontrar. Ana regresa a su casa vencida sin poder dejar las rosas que llevaba a su amado.
El día siguiente es el día de los enamorados. Ana se atormenta al pensar en todo el mundo feliz. Ella no quiere salir a la calle y es una fecha que le hubiera gustado borrar del calendario... Y se derrumba a las cinco de la tarde... en ese preciso instante se debía estar casando con Xan. Con rabia toma el reloj y lo estampa contra la pared. Más que nunca desearía estar muerta.

Carmen no ve a Marc y eso la tiene mal. Susana una vez más le dice que se está comportando como una adolescente y que no tiene sentido seguir ilusionada con Marc. Éste anónimamente recibe una carta de amor y un regalo por Sant Valentí. A pesar de estar feliz con su rubia novia a su ego le encanta tener una enamorada secreta. Sospecha que puede ser Carmen. Mientras ésta está segura que Marc jamás sospecharía que ella es quien le ha enviado ese paquete y es que prefiere amarlo en secreto que sufrir una decepción.

Luisa disfruta de las rosas que le ha regalado Lorenzo. La mujer se siente como la primera vez y vive el día de los enamorados en el secretismo del hotel. A Luisa le gustaría poder compartir su amor con el mundo pero ya sabe que a su amado no le gusta eso.
Quien también en su madurez disfruta como si fuera una adolescente del día de los enamorados es Berta. La mujer se emociona con la caja de bombones que le regala su amante y él recibe feliz el perfume que ella le compra y le pone para oler como le queda. Después hacen el amor.
--Ni en mis mejores años fui tan feliz, Ramiro fue mi único hombre y el siempre fue tan poco detallista... –dice con un poco de amargura.
Él la acaricia y ella gime. Él dice:
--No hables de ése en mi presencia, tu eres una reina mi reina y yo tu rey... Sólo importamos tú y yo...
La mujer suspira enamorada.

Raquel vive un amargo día de San Valentín ya que justo el día antes Francisco ha roto con ella. La joven visita a su amiga. Es don Augusto quien la abre y le coquetea y trata como si fuera una cualquiera... Raquel lo rechaza y él se burla. Le dice que él la conoce bien y que con él no se tiene que hacer lo que no es. Raquel se siente sucia. Doña Ana los interrumpe y la hace pasar. Raquel va con su amiga que se niega a salir y Raquel se va sola.
--Desde navidad esta chica me hace una cara... ¡parece molesta conmigo¡ Me evita --dice doña.
El hombre sonríe recordando el momento de pasión vivido con esa chica.

Raquel se topa con el profesor de historia, Ángel y acaba haciendo el amor con él.
--¿y ahora me vas a hacer otro de tus numeritos? –dice él con ironía.
Raquel se siente vacía pero no dice nada y se va en silencio. Ángel queda muy satisfecho.

Brigi, que se ha enterado de la ruptura de Francisco y Raquel no deja de acosarlo y cuándo éste la rechaza va a buscar a Vicente que tampoco quiere saber de ella. Brigi sufre un mareo y Vicente que está con su hermano aprovecha ese momento para escapar. Salvador se burla de su hermano.
--si finalmente te quedas con la gorda me puedes pasar a mi a Raquel –Salvador.
Vicente golpea cariñosamente a su hermano en la cabeza y dice divertido:
--Pero si aún eres un mocoso... No tienes edad para estar pensando en estas cosas...

Ana mira una foto de su amado. Le habla como tantas veces.
--dos meses, dos meses sin ti... Te fuiste y te llevaste todas mis ilusiones y mis ganas de vivir... Ayúdame, sé generoso conmigo una vez más y ayúdame a vivir sin ti –llora.
La joven visita la tumba de su amado y sufre un duro golpe al verla vacía. Llora amargamente. El encargado del cementerio le dice simplemente que fue trasladado. Ana llorando llama a Paquita pero la mujer que ya no tiene contacto con los Noguera no le puede decir nada. Ana súplica a sus padres que la ayuden pero éstos le dicen que ya es hora que olvide el pasado y mire al futuro...



http://www.mauricioislasclub.ar.gs/
http://es.geocities.com/ebalaguer2002/mauricio_islas.html
http://es.geocities.com/emilibalaguer
DONA UN PLATO DE COMIDA GRATIS
http://www.porloschicos.com/
foro de novelas imaginarias
http://www.network54.com/Hide/Forum/246556
foro grandes guapos
http://www.network54.com/Hide/Forum/243978

 
 Respond to this message   
Create your own forum at Network54
 Copyright © 1999-2009 Network54. All rights reserved.   Terms of Use   Privacy Statement