Esta es la historia de una joven que después de ser violada por el gemelo de su novio cree que el amor ya ha salido de su vida para siempre pero conoce a Xan. A partir de entonces su vida estará marcada por la tragedia y por un mismo rostro. A lo largo de su vida conocerá a tres hombres que aparentemente no tienen ningún lazo de sangre pero que son iguales físicamente.
a>
 

 Return to Index  

Capitulo 44

January 7 2004 at 8:28 PM
  (Acceso mauricioislasclub)

 

ANA Y XERXES, AMANTES


galería:
http://es.geocities.com/tresamer/cap44.html

Ana y Xerxes se han citado en un hotel. El cuerpo del uno grita con deseo el nombre del otro y se besan con pasión.
--¿Estás segura que es esto lo que quieres? –Jadea él.
La mujer dice que sí. La pareja entra al hotel satisfecha y hace apasionadamente el amor.
Después del placer, la pareja yace desnuda en la cama. Ana se siente viva. Besa el pecho de su amante.
--Si no te hubiera dejado, si no te hubiera dejado –se lamenta.
Él la acaricia con emoción.
--¿qué quieres de mi? Yo no te puedo ofrecer nada.
Ana lo abraza con fuerza:
--Sólo quiero estar contigo así, siempre que tú lo quieras, siempre que tú me necesitas... Yo te estaré esperando. Cuando me busques yo estaré allí para complacerte. Te juro que no te voy a exigir nunca nada, me conformaré con lo que tú me des.
Xerxes la acaricia:
--Tu ganas, si esto es lo que tú quieres pues es lo que tendrás... Estoy dispuesto a que seamos amantes pero nunca ni mi tío ni mi esposa deben saberlo.
--Te lo juro –dice ella satisfecha,
Aclaradas las cosas, la pareja se besa con pasión.

Silvia está preocupada pues se embarazo ya se empieza a notar. Doña Roberta le habla que está engordando pero no sospecha la verdad. La viuda de Borrull está demasiado furiosa con la boda de Ana.
--Esa lo hizo todo tan rápido para que no le sacaras el novio... Si tú me hicieras caso... Su marido es nuestra venganza... Debes seducirlo, debes conseguir que se la deje. Ya se que te duele ser de otro hombre, que después de mi hijo no querías estar con otro pero es más importante vengar la muerte de mis hijos.
El bebé de Silvia da una patada, Silvia se asusta, teme que doña Roberta descubra la verdad.
--¿Que te pasa hija?
--Es que me siento mal por no llevar a cabo la venganza,... yo amaba tanto a Aleix, quería ser fiel a Aleix pero usted tiene razón... Me voy a Balaguer y haré lo imposible para destruir a esa maldita –miente Silvia.
Doña Roberta se siente feliz pues cree en sus palabras, quiere acompañarla pero Silvia le dice que prefiere que ella se quede cuidando de las tumbas de sus hijos.
--que buena eres y como me gusta que te preocupes tanto la memoria de mis hijos –dice.
La otra sonríe, se siente tranquila por poder dejar la casa sin que la mujer sospeche nada.

Rafael y Emilio caminan por la ciudad. Se topan cara a cara con Mauricio y Lucia, la novia de éste. Mauricio lleva un cochecito de bebé. El corazón de Emilio se acelera. Mauricio hace como si no lo conociera y eso le duele. Rafael queda preocupado por su primo.
--¿No te estarás enamorando de él? Mira que es un profesional... No pongas tú corazón en un hombre que se oculta de día y por la noche cobra por sus servicios.
Emilio se siente muy atraído por su primo y también por ese hombre y no sabe qué decir.
Por la noche, Emilio va al bar a buscar a Mauricio y le reclama que no lo haya saludado.
--¿y qué le iba a decir a mi chica?
--Le pudiste decir que éramos amigos... –Emilio.
--Tú me pagas para que me acueste contigo... Creí que tenías claro que sólo eso nos unía.
Emilio se pone triste.
--Lucia no sabe a que me dedico y no quiero que lo sepa nunca.
--Tienes razón, siento haberme enfadado. Por cierto... Tu hijo es muy bello... Se parece a ti. ¿No sabía que ya había nacido?
--Sí, tiene seis días y se llama como yo –dice Mauricio con orgullo.
--Felicidades.
--¿y qué? ¿vamos a lo nuestro? –dice seductor.
Emilio sonríe y se van juntos.

En otro parte de la ciudad, don Rafael recibe la visita de Silvia.
--¿qué haces aquí?
--Mi hijo es de tu familia ¿creí que iba a desaparecer así porque sí?
--¿De verás pretendes que te oculte en mi casa para que nadie sepa que tienes otro hijo? ¿y qué harás después? ¿Abandonar a la criatura y buscar otro incauto que te crea mis mentiras?
--eso es problema mío, ¿me vas a ayudar?
El hombre acepta con resignación.

Una feliz Ana habla con Raquel por teléfono. Le cuenta lo feliz que es porque Xerxes está con ella. Le pregunta por su embarazo.
--Mejor, ahora que ya he entrado en el segundo trimestre todo va mejor –Raquel.
--¿y Salvador? ¿aún no se lo has dicho?
--No, aún no.
--¿y no eras tú lo que me decías que no está bien ocultar un hijo a su padre?
Algo atormenta a Raquel:
--¿y si no fuera de Salvador y si fuera de Xerxes? –se dice con preocupación.

Meses después...
Emilio llega a su casa. Habla con Rafael.
--Vi a la hija de Silvia... Se llama Fernanda.
--¿y a quien se parece?
--A un bebé cualquiera ¿y no crees que se debería hacer una prueba... ese bebe puede ser hijo de cualquiera de vosotros...?
--Gracias al dinero que nos dejaste esa mujer va a salir de nuestras vidas para siempre. Es lo mejor.
--Pero ¿y si fuera tu hija? –en el fondo siente celos de que su amado primo puede tener un hijo.
--También puede que sea de cualquiera... Y las pruebas no son fiables al 100 por cien... Lo mejor es que se lleve a esa bebé. Es lo mejor para todos.
Emilio no está seguro que sea lo correcto pero es el único que no tiene derecho a decir nada.

Augusto está muy nervioso en la sala de espera del hospital. Con él está su madre y su suegro. La enfermera trae malas noticias.
--Fue una niña pero...
Augusto siente que algo le atraviesa el corazón.
--su esposa murió, lo siento... No pudimos hacer nada.
Augusto se pone a gritar como un loco, ni su madre logra consolarlo. Desesperado, Augusto va donde Susana y llora ante su cadáver. Doña Ana iba a ir tras él pero se queda con Ramiro que está deshecho y lo abraza con ternura.

Semanas después nace otro Montana, el hijo de Raquel.
La mujer mira con orgullo a su hijo.
--Y si fuera hijo de Xerxes, ¿qué diría Ana? –dice atormentada.
Salvador está a fuera hablando con su hermano.
--Tú sabías que fue mi novia, ¿cómo pudiste hacerme una cosa así? Yo la quería mucho –le reclama Vicente.
--Era mi primera vez, yo soy hombre y ya sabes como es ella... Sólo fue sexo y siempre me cuidé.
--¿Y porqué nunca me lo dijiste?
--Tu tampoco me cuentas con todas las mujeres con las que te acuesta. Además no podía estar seguro que fuera mi hijo.
--¿y ahora lo estás?
Salvador lo mira con tensión.
Raquel acaricia a su hijo:
--Que no haya sido un error, dejar que Salvador le hiciera la prueba de paternidad... ¿y si es negativo?¿cómo le ocultaré a Ana que tengo un hijo de su amante?

En Cadaqués, doña Ana ayuda a su decaído hijo con la pequeña Laura, la hija de Susana, y Bertita.
Debido al alumbramiento de Raquel, Ramiro ha ido a pasar unos días a la casa y trae con a Elisa.
Doña Ana intenta animar a su hijo que ni siquiera quiere tomar a su hija en brazos y está muy deprimido.
--No está bien que te encierres en el trabajo... Tus hijas deben ser lo primero... Yo no voy a poder estar siempre aquí contigo...
--Yo no pienso salir de esta casa, me quedo aquí y si no me puedes ayudar con las niñas buscará a alguien que me ayude.
Doña Ana no dice nada y va a la sala, se conmueve al ver a Ramiro jugando tanto con Elisa como con Bertita. El hombre se siente algo avergonzado cuando se siente descubierto. Las niñas se van al patio y Ramiro se acerca a Doña Ana ruborizado, trata de justificarse. Ella sonríe.
--No digas nada –le dice ella.
Y para sorpresa del hombre esta vez es ella quien lo besa con pasión. El hombre queda perplejo, ella lo mira coqueta.

Ana es avanzadísimo estado de gestación sale desnuda de una cama en la que está Xerxes.
--Ya estás en la recta final de tu embarazo, creo que lo mejor es que no nos veamos hasta que nazca el bebé... podría lastimarse.
--No me digas eso, es que no puedo vivir sin ti.
--Recuerdas que me dijiste que sería yo quien decidiera cuando nos veríamos y cuando no...
--Así es, haré lo que tu digas ...—dice con tristeza.
--Pues ya no nos veremos hasta después del parto.
Ana lo acepta con resignación.

Raquel está muy tensa, Entra Salvador que toma el bebe entre sus brazos y con orgullo dice:
--Es mi hijo, es mi hijo.
Raquel se siente tranquila.
--Entonces...?
--No hay dudas yo soy el padre... Quiero que se llame como yo... Trabajaré para ayudarte con el niño pero entre tu y yo...
--Tranquilo, no te quiero atar a nada...
Salvador acuna a si hijito emocionado, Raquel sonríe aliviada.



http://www.mauricioislasclub.ar.gs/
http://es.geocities.com/ebalaguer2002/mauricio_islas.html
http://es.geocities.com/emilibalaguer
DONA UN PLATO DE COMIDA GRATIS
http://www.porloschicos.com/
foro de novelas imaginarias
http://www.network54.com/Hide/Forum/246556
foro grandes guapos
http://www.network54.com/Hide/Forum/243978


http://www.mauricioislasclub.ar.gs/
http://es.geocities.com/ebalaguer2002/mauricio_islas.html
http://es.geocities.com/emilibalaguer
DONA UN PLATO DE COMIDA GRATIS
http://www.porloschicos.com/
foro de novelas imaginarias
http://www.network54.com/Hide/Forum/246556
foro grandes guapos
http://www.network54.com/Hide/Forum/243978

 
 Respond to this message   
Create your own forum at Network54
 Copyright © 1999-2009 Network54. All rights reserved.   Terms of Use   Privacy Statement