Esta es la historia de una joven que después de ser violada por el gemelo de su novio cree que el amor ya ha salido de su vida para siempre pero conoce a Xan. A partir de entonces su vida estará marcada por la tragedia y por un mismo rostro. A lo largo de su vida conocerá a tres hombres que aparentemente no tienen ningún lazo de sangre pero que son iguales físicamente.
a>
 

 Return to Index  

Capitulo 86

February 9 2004 at 5:17 PM
  (Acceso ebalaguer)
Forum Owner

 

SALVADOR ACEPTA CASARSE CON SANDRA
GALERIA:
http://ar.geocities.com/tresamer2000/cap86.html
Augusto llega a su casa con Francesca, Berta y Silvia. Está triste porque su mujer ha preferido irse con su madre y sus hermanos. Las chicas están muy preocupados por Augusto. El hombre quiere saber de sus otras hijas. Pregunta por Laura y Elisa.
--A Elisa no la he visto marchar y a Laura no la hemos podido localizar –dice Berta que intenta que su padre se vaya a la cama.
El hombre no deja de llorar.
--Yo no me puedo quedar, mi Jenaro se quedó solo con una vecina y no me puedo demorar. Me sabe mal dejaos solas pero mi hijo es quien más me necesita –Berta.
--Tranquila, nosotros lo cuidamos –dice Francesca mirando a su padrastro.
Berta deja a su padre en el sofá, se despide de él y de las chicas y se va.

En el último segundo, es Salvador quien arranca a Xan del cuerpo del Sandra impidiendo la violación. El hijo de Ana está enloquecido y se enfrenta a él:
--¡métete en tus problemas y déjame hacer el amor con mi novia¡
Sandra llora, Salvador intenta hacerle reaccionar:
--¡Ella no es tu novia, ¡es tu hermana¡¡lo tienes que aceptar¡
Furioso, Xan se lanza sobre su cuñado y lo golpea. Salvador no lo quiere lastimar y mira de pararlo.
--No me obligues a hacerte daño, ¡estás borracho¡
Xan lo vuelve a golpear. Finalmente Salvador se ve obligado a devolverle el golpe y Xan cae al suelo medio inconsciente. Sandra abraza a su salvador llorando. Preocupados se acercan a Xan. Salvador quiere ayudarlo a incorporarse pero en ese momento llega Elisa.
--¡iros de aquí, ya me ocupo yo de mi marido¡ --les ordena.
Ni Sandra ni Salvador le hacen caso.
--¡no tienes nada que hacer aquí, ya le haz hecho bastante daño¡ --reprocha Elisa a Sandra.
--¿de verás crees que podrás con él? –Salvador.
Elisa dice que sí y una vez más pide a su hermano y a su cuñada que la dejen sola. Se le llena la boca diciendo mi “marido”.
--Vamos, Sandra. Yo te llevo a tu casa –dice Salvador agarrándole del brazo.
Ella se deja llevar, mira a atrás triste. Elisa la mira con odio. Desde el suelo, Xan se vuelve loco de los celos al ver como su amada se va con otro.
--¡no te vayas, no te vayas. Sandra, no te vayas¡ --grita con desesperación.
Él se quiere levantar para seguirla pero Elisa no deja que se incorpore. Sandra oye los gritos de su hermano mientras Salvador se la lleva de allá. Xan golpea a la hija de Raquel dejándola aturdida y aprovecha ese momento para escaparse.

El joven Oriol espera a alguien delante de la casa de Ana. Llega Miriam. La joven pareja se besa con ternura y amor.
--¿aquí vives? –Miriam.
--No, no. Comeremos con mi padre pero ahora quiero que conozcas a mi hermana.
Se besan y se abrazan muy enamorados. Los interrumpen Diego y Carolina que están llegando abrazados. Miríam y Diego se miran sorprendidos por la coincidencia. Al igual que Carolina y Oriol. Hechas las presentaciones, las dos parejas se besa bien enamoradas y felices. Oriol y Míriam se van abrazados. También abrazados, la otra pareja os mira sonriente.
--debemos aplazar la boda –le dice Carolina a su novio mientras van entrando a la casa abrazados.
Él lo acepta resignado. Ana, que lo ha oído, se opone:
--pero si igualmente habías pensado hacer una boda íntima no tiene sentido. No cambiéis vuestros planes, merecéis ser felices.
Carolina no está de acuerdo pero su madre y el rostro enamorado de su amado la convencen. Los enamorados se besan felices. Ana está muy satisfecha. Él besa en la mejilla a su suegra muy afectuosamente.
--Mi padre y mi abuelo la quieren conocer. Desean hacer una petición de mano. Me han pedido que la invite a nuestra casa. Ya sé que lo normal es que vengamos nosotros pero yo quiero que mi abuela, que ha sido como una madre, esté presente y ella no querrá venir aquí. Pero como eso de la petición sólo es un formalismo nos lo podemos saltar...
Ana está muy emocionada con la idea de volver a la casa de su amado muerto. Se tiene que tragar sus lágrimas al pensar en su petición de mano con Xan:
“Los Vico-Sobirat en pleno han llegado al Mas Ivex para la pedida de mano. Aunque no es lo que se acostumbra, doña Ana ha preferido que sean ellos los vayan a casa del chico. Los Noguera los espera. Ana está muy nerviosa. Xan la recibe con un ramo de rosas y le da un casto beso. Demetrio y Virginia son presentados a Augusto y Carmen que lleva a sus hijitos. Después de la cena, Xan muestra orgulloso un precioso anillo de compromiso que pone en el dedo de ella. Ella mira a su chico llorosa. Luego Ana obsequia a su chico con un reloj. La pareja se abraza entusiasmada”

--Iremos a tu casa, claro que iremos –dice Ana nerviosa.
Madre e hija se abrazan, después el futuro matrimonio se besa y abraza y sale a dar un paseo. Paquita se acerca a Ana que piensa en Xan aturdida. La anciana recrimina a Ana su comportamiento:
--¿de verdad te vas a atrever a entrar a la casa de los Noguera?
Ana está muy excitada.

En un semáforo, Sandra ve que Xan los está siguiendo y sin decir nada besa a Salvador con pasión. El supuesto viudo de Aditi se queda de piedra. Xan se muere de dolor. Salvador se separa de su cuñada confundido. Ella lo mira desesperada y le dice suplicante:
--¡Es la única solución para que Xan vuelva a ser el de antes, Se tiene que desengañar de mi¡¡ con una vez habrá suficiente... te ruego que me lleves a un descampado y me hagas el amor para que él nos vea¡
Sorprendido pero sus instintos de macho se apoderan de su razón y aceptan. Van a un sitio tranquilo, Sandra se entrega llorando. Él la acaricia, la besa. Quiere desahogar en ella su dolor. Finalmente su mismo dolor es el que le impide consumar el actor. Salvador se para en seco.
--No puedo, no puedo... acabo de enterrar a mi esposa... No soy capaz –dice lloroso y volviendo a su asiento.
Ninguno de los dos puede decir nada porque Xan, hecho una furia, rompe los cristales del coche con un tronco. Salvador y Sandra lo miran muy asustados.
--¡no salgas del coche¡ --dice Salvador a su cuñada.
Él sale para intentar calmarlo. Xan quiere golpearlo con el tronco.
--¡no hagas algo de lo que te vas a arrepentir¡ --dice Salvador asustado intentando esquivar el tronco.
--¡¡eres un maldito¡¡¡no te voy a permitir que me robes a mi Sandra¡¡¡ --le reclama llorando.
La chica está muy afectada por el dolor del hombre que tanto amó y que de pequeña salvó su vida. Le gustaría devolverle el favor. Está dispuesta a lo que sea con tal de ayudarlo.
---¡ella es mia¡¡¡¡no me la puedes robar¡¡¡¡¡no te lo voy a permitir¡¡¡ --Xan a Salvador-- ¿¡cómo te has atrevido a tocar a mi Sandra con tus sucias manos cuando acabas de enterrar a tu mujer?¡¡
Salvador se traga su dolor y le dice:
--¡ella es tu hermana y nada puede haber entre ella y tú¡ Yo ahora soy libre y Sandra también, voy a rehacer mi vida con ella.
Xan llora amargamente:
--¡no es verdad, no puede ser¡ --dice.
Para dar más realismo a la noticia, Sandra sale del coche y abrazando a Salvador dice a su hermano y ex amante:
--Me he dado cuenta de que a quien amo es a él. Lo amo desde Cadaqués pero Aditi se interpuso. Nos casamos esta misma semana.
Xan se muere de dolor, llora sangre. Salvador no sabe qué decir, Sandra lo mira suplicante y le sabe mal desmentirla.
--Ella me gusta mucho y sé que a su lado podrá olvidar a Aditi –miente atormentado, por dentro pide perdón a su amada.
Sandra le agradece que la apoye con la mirada. Xan se pone a gritar, está como loco.
--¡tú no me puedes hacer esto¡¡ --Xan a Sandra.
--Lo siento pero estoy muy enamorada de él –asegura Sandra a su hermano tragándose su dolor.
Y ante un destrozado Xan, Sandra besa con pasión a Salvador que por pena se deja llevar. Xan golpea al hombre para separarlo de su amada. Elisa llega en ese momento y se enfrenta a su marido:
--¡no hagas más tonterías, Xan. Mi amigo sacerdote los casará mañana mismo. Ya tienen la iglesia reservada¡
Xan mira a su amada derrotado por el dolor y se va vencido y muy atormentado. Sandra está deshecha. Elisa se acerca a Sandra feliz:
--gracias, gracias en nombre de mi hija... Te dije que iba a funcionar... Casarte con Salvador es la mejor idea que podías tener. Ya ves, Xan no ha dicho nada pero aún no es pronto... puede recaer, es el momento de actuar para que reaccione y vuelve a ser el de antes. Gracias a ti mi hija no se quedara sin padre –dice con una falsa amabilidad—Yo tengo un amigo, muy amigo mío que es cura y no me negará el favor. Ya hizo algo parecido para mi boda con Xan. Mañana mismo os podréis casar y esta pesadilla habrá acabado. Xan volverá a ser el de siempre.
Sandra llorando dice:
--yo estoy dispuesta a hacer lo que sea, no soporto verlo así.
Elisa, con falsedad y ocultado su alegria, da la mano a Sandra en señal de agradecimiento. La mira con una falsa ternura:
--de nuevo gracias en nombre de mi hija... voy ahora mismo a hablar con el cura y os llamo para deciros la hora y los documentos que necesitamos... hay que actuar rápido para que la boda sea mañana. Tenéis que actuar antes de que sea demasiado tarde para Xan.
Salvador no se cree lo que está oyendo:
--¿¡hablais en serio?¡ esto no tiene sentido¡¡ --salvador.
Sandra le suplica con los ojos muy angustiada. Elisa no quiere que nada estropee sus planes.
--¿¡es que no os dais cuenta que todo esto no tiene lógico?¡ ¡yo acabo de enterrar a mi mujer y lo que menos me apetece es casarme¡¡
--¡pero tú ya has visto a Xan, se ha ido, no está y eso ya es un gran logro¡¡ --Elisa a su hermano.
--¡yo ha he hecho bastante, no hace falta llegar tan lejos¡¡ --Salvador.
--¡si hace falta, si Xan no se convence que tú y Sandra estáis juntos volverá al mal camino y se acabará muriendo de pena¡¡ --Elisa.
--¡si el hecho de saber que Sandra es su hermana no es suficiente para él tampoco lo será que Sandra ya esté casada¡¡
Elisa defiende sus planes con devoción, Sandra se mantiene al margen aturdida.
--Xan está enamorado y un hombre enamorada, tu lo deberías saber, sólo lo detiene que su amada sea de otro hombre... otra solución sería hacer el amor y que él os viera...
--No, no... yo no puedo –Salvador angustiado.
--lo ves, el matrimonio es el mejor plan. Después de puede anular y aquí no ha pasado nada.
--Pero no hace falta que sea legal... un amigo mío se podría hacer pasar por juez o cura...
--¡no¡¡¡no¡¡¡Xan lo podría descubrir y seria peor¡¡¡
--¿¡porqué haces todo esto?¡¡¿crees que si Sandra se casa Xan volverá a tu lado?
Elisa se hace la ofendida:
--yo no soy tan egoísta como tú que solo piensas en ti, yo pienso en mi hija. Si Xan sigue así se va a morir.
Aditi apela a su amor de hermano y lo acaricia con una falsa ternura:
--Salvador Aditi era mi hermana y a mi me duele más que a ti su muerte pero se trata de mi hija...que le diré a mi niña si su padre salta... La vida del padre de mi hija está en tus manos, hermano, es tu sobrina. La felicidad de tu sobrina depende de ti. Ayúdame a salvar al padre de mi hija. Te lo ruego, hermano.
Elisa llora lágrimas de maldad y acaricia a su hermano apelando a sus buenos sentimientos para así lograr que se haga su voluntad. El chantaje emocional causa el efecto deseado por la hija de Raquel. Muy triste y angustiado, Salvador dice:
--lo haré.
Él y Sandra se miran con desesperación. A Elisa le cuesta disimular su euforia.




 
 Respond to this message   
Create your own forum at Network54
 Copyright © 1999-2010 Network54. All rights reserved.   Terms of Use   Privacy Statement