Esta es la historia de una joven que después de ser violada por el gemelo de su novio cree que el amor ya ha salido de su vida para siempre pero conoce a Xan. A partir de entonces su vida estará marcada por la tragedia y por un mismo rostro. A lo largo de su vida conocerá a tres hombres que aparentemente no tienen ningún lazo de sangre pero que son iguales físicamente.
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Original Message
  • CAPITULO 173
    • (Acceso emilibalaguer)
      Posted Feb 13, 2004 8:12 PM


      ANA ESPERA UN HIJO PERO XÈNIUS QUIERE QUE ABORTE

      Galerias

      http://ar.geocities.com/tresamer2000/cap173.html

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      GALERIA Reynaldo Gianecchini :
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      Ana llega a la cabaña feliz. Xènius está devorando con hambre la cena que la mujer le ha preparado. Está sorprendido que lo haya dejado cenar tranquilo. Ella lo mira con un brillo de ilusión en el rostro.
      --¿se puede saber a ti que te pasa? --le pregunta él --¿dónde estabas?
      Ella disimula:
      --es para que luego no digas que no te dejo comer.
      --es que te veo muy rara... ¿seguro que no te pasa nada?
      Ella lo besa en la mejilla y dice feliz:
      --Lo que pasa es que cada vez estoy más enamorada de ti.
      Él sonríe:
      --después de cenar te demostraré como agradezco todo el amor que me das --le dice él seductor.

      La pareja no tarde en hacer salvajemente el amor bajo la influencia de la luna. Xènius se queda dormido bien relajado. Ana se siente decepcionado. No ha sentido nada especial y teme que lo del conjuro de la luna sea una falsedad. Se levanta, se acerca a la ventana y busca la luna. Con desesperación le dice:
      --Yo he creído en ti, no me falles, Luna, no me falles... Si no tengo un hijo de él, Xènius me dejará, necesito un hijo que ate a Xènius a mi vida hasta el día en el que yo me muera.
      La mujer vuelve a la cama. Con la mirada recorre el cuerpo desnudo de su joven marido:
      --es que es igual a mi Xan en todo lo físico... Parece una copia... Es Xan algunos años después... pero es él... No ha perdido aún su rostro como pasó con Xerxes. Es Xan, es como él... menos romántico pero más pasional... Además... Xan tenía 17 años, seguro que a su edad sería como Xènius, lo importante es que mi corazón no nota la diferencia. Ya no amo a un fantasma, Xènius es real. Xerxes ya no recordaba a Xan, no podía amar a Xan através de él, me casé con él por orgullo pero no significó nada...Y ahora tengo a Xènius, él si es Xan y es mi marido. Ojalá tenga un hijo... un hijo suyo...
      La mujer se va quedando dormida pensando en cómo sería un hijo de los dos.

      Lejos de allá, Diego se despierta desnudo y con un terrible dolor de cabeza. Está en la cama de su esposa. Está aturdido. Lucía está totalmente desnuda a su lado.
      --¿¿que es esto? --pregunta él sorprendido.
      Ella lo besa, finge felicidad:
      --gracias, gracias por esta maravillosa noche... Me has hecho tan feliz... se nota que te hacía falta ya descargar, acabaste tan cansado que te dormiste en seguida...
      Diego no sale de su asombro. Ella lo abraza, como no la ve sonríe con maldad. Se finge dulce y dice:
      --ya dicen que las reconciliaciones son lo mejor del matrimonio... verás cómo vamos a tener otro hijo... cómo vamos a superar esto...
      Diego tiene el rostro desencajado por la sorpresa. No entiende nada.

      Zack ha sido bañado por Lucía Maria. A él le excita que la chica lo vea desnudo. Ella, con la esponja, acaricia el cuerpo del enfermo que no responde como hombre. Toni llega a la casa. Se muere de celos al ver a Carmen con Demetrio. Se muere de celos. Brusco pregunta por Lucía Maria. Carmen la va a buscar. Demetrio y Toni se quedan solos. el hombre quiere ser amable pero el chico lo mira con rencor. Le demuestra su antipatía. Carmen entra en el baño y le dice a Lucía María que Toni le espera en el comedor. A la joven se le ilumina la cara, Zack se muere de rabia. Lucía María se va corriendo. Carmen cuida de su hijo que está deshecho. Lucía María se lanza en brazos de Toni. Ella no se da cuenta de lo brusco que la mira él.
      --sabía que volverías, lo sabía. Sabía que no me abandonaría... Nos podemos casar cuando tú quieras. Mi casa es grande, mi difunto me dejó mucho dinero.... --dice con emoción, no deja hablar a nadie.
      él se la saca de encima y dice brusco:
      --No pienso cargar contigo por un simple sexo. He venido para ofrecerte mi ayuda, a decirte que no estarás sola... que no quiere renunciar a mi hijo, que le daré mi apellido y podrá contar con su padre.
      --¿y que pasa conmigo? --pregunta llorosa.
      --No le puedes pedir a un hombre después de acostarte con él cuando recién lo conoces que se haga cargo de ti... ya es bastante que he decidido creer en tu y acepto que soy el padre de tu hijo.
      --¡no me puedes hacer esto¡
      él se quiere ir pero ella lo retiene. Le suplica que no la deje. Lucía María suplica sin importarle que Demetrio está delante. Toni está lleno de odio hacia ese hombre y se quiere ir. Se separa de la joven casi con violencia y se va. Lucía María se seca las lágrimas y vuelve con Zack. El joven ya está fuera de la bañera y envuelto en una toalla.
      --Ya se ocupa ella de mi, señora --dice Zack a su madre.
      Carmen se va triste. Lucía MAría le da ánimos. Le asegura que pronto Zack recobrará la memoria. El joven se saca la toalla. Le excita que ella lo vuelta desnudo. Aunque le parece poco ético y se siente sucia, a Lucía María también le gusta tener al joven desnudo, acariciarlo. Ayudarlo a vestirse pero calla sus sentimientos por miedo a equivocarse. Mientras la joven le pone la ropa, él seca unas lágrimas que se le han escapado a ella. Habla cada vez mejor:
      --¿él te ha dejado verdad? No sacará la cara por ti y por tu hijo...
      --creo que le dará el apellido al niño pero no me quiere ver más --dice triste.
      Él la acaricia y a ella le gusta.
      --Yo nunca te hubiera hecho una cosa así... yo siempre te habría respectado...
      Ella lo mira emocionada:
      --ojalá me hubiera enamorado de ti.
      Él la besa y ella responde. Se abrazan. Él cada vez tiene más movimiento. Ella se siente bien. Él siente una mezcla de amor y rencor. Desea que cuerpo responde para llevar a cabo su venganza y le frustra no poder:
      --yo te habría tratado como una reina pero ahora que sé que eres una zorra te trataré como lo que eres... Cuando tenga fuerzas te daré lo que mereces --piensa con odio.
      Ella lo acaricia y besa. Él es su refugio. No imagina los sentimientos contradictorios de él.

      Francesca está en el hospital con su recién nacida en brazos, una pequeña que la ha llenado de felicidad. A pesar de su juventud ya es una madre feliz. Su pequeña alivia su pena por el abandono de Adrián. Su madre, Roberta, está con su hija. Mira a la joven madre con dureza.
      --y ahora espero que me digas por fin quien es el padre de esa niña...
      La joven se aferra a la bebita cansada de que nadie crea en ella.
      --Ya te he dicho mil veces que Adrián, tu ex amante, es el único hombre con él que he hecho el amor. Te juro por mi hija Silvia que él es el padre de mi hija.
      La joven madre besa a su hija. Roberta sigue sin creer en su hija. Siente rabia al pensar en Adrián. No quiere que él sea el padre de su nieta.

      Gus pasea totalmente recuperado con sus hijos por un parque cercano a su domicilio. La madre de Roberta se acerca a él. Furiosa, Silvia le dice:
      --¡eres un desgraciado, no pienso permitir que me eches de mi casa¡¡¡ ¿¡es que ya no recuerdas de la promesa que le hiciste a tu abuela en su lecho de muerte¡¡mal nieto¡¡mal hijo que no respectas la memoria de su padre¡¡
      Rabioso él dice:
      --¡¡engañaste a mi abuela... No sabia que tú y tus hijas sois unas zorras... ¡felicidades¡ --dice con ironía-- te felicito por la bisnieta bastarda que le ha nacido... Que bueno que Francesca ha seguido con la bonita tradición de todas las mujeres de tu familia de traer bastardos a este mundo...¡¡
      --¡es0 no es cosa tuya... Yo tengo más derecho a esa casa que tú y yo no me pienso ir de allá¡¡
      --¡pues lo tendrás que hacer... la casa está a la venta y no creo que a los nuevos dueños les guste vivir con una prostituta¡¡
      --¡ya veremos si lo vendes... te juro que no te voy a poner las cosas fáciles¡
      los dos se miran con rabia. Él desea golpearla.
      --¡hazlo... no te conviene ponerte en mi contra o le diré a todos que tú quisiste matar a tu hermano Zack¡¡
      --¡hazlo... enloda tu nombre más... mi hermano es un demente ahora y mi madre nunca me va a denunciar¡¡
      --¡me das asco, le has fallado a tu padre, a tu abuela... a tu tío...¡¡te has enamorado de la hija de la asesina de tu padre y de tu tío¡¡¡por ella has olvidado nuestra venganza¡¡¡
      --¡eso no es cierto... si alguien ha hecho cosas para nuestra venganza ese he sido yo... tú sólo te has abierto de piernas¡
      Silvia lo bofetea y él se la devuelve con fuerza. Se miran con odio.
      --¡me las vas a pagar¡¡ --Silvia.
      --¡te voy a hundir, zorra¡¡
      --¡a ver quien hunde a quien¡¡

      Ajena a las cosas que hace su abuela, Aditi va a ver a Esperanza. Quiere saber de su hermana Carolina. La hija menor de Ana se alegra de verla y se desahoga con ella. Le confiesa que no sabe lo que es hacer el amor ya que su marido la fuerza todas las noches. Horrorizada, Aditi le pregunta:
      --¿y porque no lo dejas?
      --Porque he aprendido a amarlo y tengo las esperanzas que algún día olvide mis miedos... pero no puedo... No sé porqué pero cada vez que estoy segura que ya superé la violación, los recuerdos de ese momento vienen a mi mente cuando Gus se me acerca --llora--No soporto que me toque, grita, me resiste... Es algo que no entiendo pero no puede evitar y Gus, pobre, es hombre y tiene sus necesidades...
      --¡no lo justifiques¡
      --Gracias por venir... sin Carolina estoy tan sola... suerte de Paquita pero es tan viejita...
      --Tenemos una hermana en común... podemos ser amigas...
      --Las dos estamos solas... Nos haremos compañía...Ven a verme siempre que quieras...
      Se abrazan.
      --Ninguna de las dos hemos tenido suerte en el amor... pero yo nunca dejaría que me humillaran... Salvador es un cerdo pero no un bruto pero lo saqué de mi vida... y tú tendrías que hacer lo mismo.
      --no, no... él cambiará... todo es culpa mía... estoy segura que podremos ser felices...
      La hija de Ana medio sonríe con esperanzas, Aditi la mira con compasión.
      con
      semanas después...
      Un día más, Ana ayuda a las nativas en sus faenas de limpieza de la aldea. De repente la mujer de marea y acaba desplomada en la tierra.

      En el mas Ivex, Lucía y Diego tienen una de sus habituales discusiones.
      --¡ya estoy harto de todo esto¡¡ya ha pasado un mes de aquella noche y tú aún sigues fastidiando con eso... Yo no recuerdo nada de lo que pasó ya que estaba borracho¡¡
      --¡¡eso es una excusa... hicimos el amor y lo tienes que asumir¡¡¡tienes que dormir conmigo... No puedes tomarte y dejarme a tu gusto¡¡¡¿¡que te has creído que soy¿¡ ¡soy tu esposa, no una prostituta¡¡
      --¡yo no sabía lo que hacía... tú sí¡¡
      --¡eso ya no importa... hoy no te he buscado para discutir por lo mismo... hoy tengo que darte una noticia que nos va a ser muy felices... se acabó la pesadilla...¡¡
      --¡¡apareció mi hija?¡
      --¡claro que no... esa niña ya está perdida¡
      Diego la mira con rencor.
      --¡estoy embarazada... esa noche que tú quieres olvidar dejó frutos... vas a ser papá¡¡pronto esta casa volverá a tener alegría...nacerá un nuevo bebé que vendrá a sustituit a la hija que perdimos¡
      Lucía se toca el vientre feliz por su suerte. Diego se queda de piedra. Y de piedra se ha quedado también Carolina que en ese momento entraba en la sala con su hija en brazos y su marido. La servidumbre se hace cargo de las maletas. La hija de Ana se impresiona por lo que acaba de oír y besa a la bebita con pena. Sergio le da ánimos y le susurra:
      --te lo dije, vamos a entrar... no nos quedemos en la puerta... Nadie en esta casa se acuerda de la bebita de Diego... tú la mereces más que ella...
      Un "¡¡que hace esta zorra en mi casa¡¡" de Idalina interrumpe a las dos parejas. Diego y su mujer se dan la vuelta y ven en la puerta al otro matrimonio con la bebita. A Diego se le desencaja el rostro por la sorpresa. Su amada tiene un bebé en brazos y su hermano la tiene abrazada. Lucía abraza bien fuerte a su marido y sonríe feliz. Ella y Sergio se miran con complicidad. Diego no creo lo que ve. Los antiguos amantes y ahora cuñados se miran en una mezcla de amor y odio. Se tragan sus lágrimas. Idalina está histérica y exige una explicación.

      Gus y Esperanza son recibidos por un médico. Los dos están muy preocupados. Comparten una misma angustia. Parecen un matrimonio normal unidos por el dolor de tener un hijo enfermo.
      --¿¡que tiene mi Aleix?¡ --pregunta Gus mientras da ánimos a su esposa.
      --por eso no le bajaba la fiebre al pobrecito... tiene leucemia...
      Esperanza se derrumba en brazos de su esposa.
      --¿¿como¡¡ ¡¡no puede ser¡¡ --Gus.
      --necesita un transplante de médula urgente... se tienen que hacer la prueba los dos... No se angustien... lo lógico es que uno de los dos sean compatibles.
      El matrimonio se mira roto de dolor.

      Sergio besa en la mejilla a su esposa, los celos martirizan a Diego, y dice a los presente:
      --¡Ella es mi esposa... no la presento porque todos la conocen... la pequeña se llama Milagros y es una Noguera... Nuestra hija¡¡
      Diego fulmina con la mirada a su amada. Con el rostro desencajado dice:
      --¡entonces era verdad¡¡¡ él siempre fue tu amante... eres una cualquiera¡¡¡
      ---¡¡más respecto a mi esposa¡¡ --Sergio.
      Lucía está feliz. Carolina oculta su dolor, protege a su hija para que nada la moleste.
      --¡¡fuera de mi casa¡¡¡no quiero a zorras en mi casa¡¡ --Idalina.
      Sergio se enfrenta a su abuela:
      --¡esta casa es del abuelo y él me ha autorizado a que viva aquí con mi esposa¡-
      Carolina y Diego están muy impresionados. Se intercambian miradas de amor y odio que los lastiman a los dos.
      --LA bebita necesita descansar --dice Carolina con timidez a su marido.
      Diego no le saca los ojos de encima a Carolina, está muerto de los celos. A ella le quema la mirada de su gran amor.
      --Mi cuarto ahora será el nuestro y la niña puede dormir en la habitación que iba a ser de la desaparecida hija de Diego¡ --Sergio.
      --¡¡ni hablar¡¡ --dice Diego que siente rabia y pena al creer que la semilla de su hermano ha germinado en el vientre de su amado. Tampoco quiere que la hija de éste usurpe el lugar de su hija. A Carolina le sabe mal sentir como su antiguo amor rechaza a su propia hija. Diego está furioso. Lucía se mete y dice:
      --es que Diego y yo vamos a tener otro hijo... estoy embarazada y ese cuarto será para nuestro nuevo hijo¡
      --¿¿¡estas embarazada¡¡ --Idalina.
      Lucía dice que si feliz. Carolina se muere de los celos. Diego la mira con rabia y vergüenza. No le gusta nada que todos sepan que va a ser papá. Carolina se dirige a su marido:
      --todo esto no es necesario... tenemos una cuna en el coche... solo hace falta montarla... yo prefiero que Milagros duerma conmigo...
      Sergio es muy amoroso con Carolina. Los celos devoran a Diego.
      --¡en fin... bienvenidos sean los nietos aunque sus madres sean unas zorras¡¡ --dice Idalina resignada
      Lucía se muere de rabia. Diego mira con celos como Sergio lleva a Carolina a su cuarto. Carolina está muy alterada. Deja a la bebita en la cama mientras su marido le informa que dará orden que monten la cuna ya. Sólo su hija tranquiliza a la mujer.

      Carolina y Sergio en su dormitorio.
      --¡yo no quiero vivir aquí... será un infierno¡¡ --Carolina.
      --pero esta mi casa... si quieres te vas tú pero mi hija y yo nos quedamos¡ --Sergio.
      La mujer toma en brazos a su hija y se aferra a ella. Sergio sonríe victorioso.
      Diego está en la puerta del dormitorio en el que está su amada con su hermano. Esta realidad la atormenta.

      Esperanza está desesperada. Gus intenta tranquilizarla.
      --¿¡y que vamos a hacer si mi médula no es compatible?¡¡ tú no serás compatible de ninguna de las maneras y yo me muero si le pasa algo a uno de mis hijos¡¡
      Él está muy angustiado. Sabe que la salvación de su hijo puede estar en él.
      --¡nuestro hijo no se morirá... si tú no eres compatible yo te juro que aparecerá un donante¡¡te lo juro por mi vida¡
      Sus palabras tranquilizan una mica a la desesperada madre.

      Idalina está muy nerviosa por todo lo que ha pasado. Llama a su hijo pero Demetrio tiene el celular apagado. Se pregunta dónde debe estar ya que en la oficina le han dicho que hace días que no sale.
      --¡esto no me gusta nada¡¡ --dice.

      Ajenos a todo, Demetrio y Carmen están haciendo el amor por primera vez. él grita de felicidad. A ella, después, le vienen los remordimientos. Da la espalda a su amante. Él hace años que no era tan feliz y quiero compartir su dicha con esa mujer. LA abraza. Ella se estremece.
      --¿¿te arrepientes?? yo hacía años que no era tan feliz... he vuelto a nacer...
      Ella lo mira con ojos llorosos.
      --Yo también pero es que hasta ahora sólo me habría entregado a mi marido... Nunca pensé que volvería a estar en otros brazos.
      Él es muy dulce. No deja de acariciarla:
      --Él se enfrenta a una sentencia de muchos años de cárcel, tienes derecho a rehacer tu vida...
      --Si pero mis hijos...
      --Llevas meses dedicada a ellos, mereces un poco de felicidad.
      Ella se levanta y triste le pide para irse. él tiene un sabor agridulce en el cuerpo. Ella no se atreve ni a mirarlo.

      Sabiendo que está sola, Diego irrumpe en el dormitorio de su hermano dónde Carolina cuida a su hija. Ella lo echa de la habitación con rabia. Él la agarra a la fuerza y la besa. Ella lo bofetea. Loca de los celos él dice con desprecio:
      --¡¡¿te gusta más como te hace el amor mi hermano?¡¡ ¿o prefieres a tus otros amantes¡¡¿seguro que sabes quién es el padre de esa niña¡¡
      Ella lo vuelve a bofetear. Sergio llega en ese momento. Diego golpea a su hermano y los dos inician una dura pelea. Carolina grita.
      --¡¡respecten a mi hija¡¡
      Los hombres la ignoran y, desesperada, la mujer pide ayuda. Es el chofer quien separa a los dos hermanos que se miran con rabia. Idalina entra cuando ya todo a pasado y, a pesar que tiene la bebita en brazos, bofetea a Idalina y con odio le dice:
      --¡zorra, has destruido a mi familia¡
      Carolina bofetea a la anciana que se acaricia la mejilla con el rostro desencajado por la rabia. Sergio disfruta del carácter de su esposa. Idalina se va furiosa. Diego va tras ella. Antes los ex amantes se miran con odio.

      Al llegar al poblado, Xènius se angustia al saber que su mujer ha sufrido un desmayo. Desesperado va a la cabaña. En la puerta se encuentra a la hechicera.
      --¿usted la ha atendido?¿que le pasa a Rosa?
      --que lo va a hacer padre, que te dará el hijo macho que todo hombre desea.
      Xènius rie con incredulidad:
      --¡eso no puede ser¡¡¡mi esposa no tiene edad para eso¡¡ ademas ¿¡usted cómo lo sabe?¡
      --¡está embarazada¡ te lo digo yo que nunca me equivoco... en pocos meses tendrás un hijo... los rituales prenupciales nunca fallan... No sé de que te sorprendes.
      --¡no puede ser¡
      --yo ya soy vieja y he atendido a todas las mujeres del poblado... He ayudado a nacer a muchos niños y ahora será tu hija el que nazca de mis manos...
      El chico se lleva las manos a la cabeza:
      --¡hora sí que la he hecho buena¡¡¿en que lío me he metido?¡ --dice aturdido.

      Ana camina por la cabaña ansiosa. Espera con emoción que llegue su marido. Se toca el vientre. Se siente extraña. No se puede creer lleve una parte de Xènius en sus entrañas.
      --Ahora soy consciente que llevo un descendiente de Xan en mi vientre... ahora sé que no es una coincidencia que Xan, Xerxes, Xènius sean iguales... No puedo asegurar que este hijo sea el nieto de Xerxes pero si es un Noguera... Xènius lleve la sangre de Xan y yo llevo un en mi vientre la sangre de mi amado y ahora lo sé.
      La mujer tiene la ilusión escrita en la cara. No deja de acariciarse el vientre. Xènius irrumpe en la cabaña. No está precisamente feliz. Ella lo iba a abrazar pero furioso él dice:
      --¿¡¡cómo puede ser esto?¡¡¿cómo me has hecho una cosa así?¡¿cómo has permitido que te dejara embarazada¡¡
      A ella le duele la reacción de él. Se hace la mártir. Finge que llora.
      --¡¡eres injusto... lo último que yo me esperaba era esto... ¿¡cómo querías que imaginara que aún me podía quedar embarazada¡¡
      Ella finge tristeza. él escucha muy impactado. Ana sigue hablando, llora con lágrimas falsas:
      --Soy una mujer mayor... este hijo que yo no he pedido me puede costar la vida...
      Las palabras de la mujer lo hacen sentir culpable. Ana no deja de llorar pero no es sincera en su llanto. Lo que pretende es hacer sentir mal al joven y lo consigue.
      --sentir que un hijo tuyo crece en mis entrañas es un premio, es una felicidad tan grande que ni me había atrevido a imaginar --Ana.
      A él no le apatece nada tener un hijo con su madura esposa y no se lo calla.
      --pero es que tú... ya no tienes edad... tal vez... a lo mejor lo que deberáis... ¡es por tu bien¡¡esta gente seguro que tiene hierbas para... para... bueno ya sabes...
      A ella se le desencaja el rostro:
      --¿¿¡quieres que aborte?¡¡
      --dicho así suena feo... pero ¿porqué arriesgar tu salud?
      Ella no lo duda y bofetea al hombre con mucha rabia. Está decepcionada. Él la mira triste. Ella se le enfrenta, aferra sus manos al vientre y con orgullo y enterece dice:
      --¡tu semilla es fuerte y tu hijo nacerá sano y salvo y si yo muero pues almenos moriré feliz sabiendo que en tus brazos quedará una vida que ha nacido de nuestros cuerpos¡
      Él está desesperado. Se lleva las manos a la cabeza:
      --¿¿¡¡y mi padre?¡ ¿¡que le dirás cuando te presentes a él con un recién nacido?¡
      --¡No hace falta decir nada, pero no te preocupes...diré que me acosté con cualquiera menos contigo y que mi hijo es de cualquiera¡
      Ella habla con rencor y lo hace sentir culpable.
      --¡si prefieres nos dejas aquí y le dices que morimos¡¡ --Ana.
      --¿¡como crees?¡
      --¡Pues me dejas en otro lado... Yo no quiero ver a tu padre... ya me espavilaré... desapareceré con mi hijo y ni tú ni tu padre sabréis de mi¡¡
      Ella está molesta. él la mira resignado.
      --¿así lo quieres tener?
      A ella se le ilumina la cara cada vez que habla de su hijo:
      --a mi me hace mucha ilusión, así recordaré todos los momentos que hemos vividos juntos eternamente... Tu hijo será el mayor regalo de despedida que me puedes dejar.
      él la mira en silencio. Ella lo acaricia.
      --¿tanto te molesta tener un hijo conmigo? Con Lucía MAría te querías casar por compromiso y eso que ella sí sabía que se podía embarazar. Yo no lo sabía y yo no te exijo nada... Sólo te pido que respectes mi derecho de dar a luz al hijo que tú has gestado libremente en mi vientre, ¡yo no soy como esa niña que te atrapó con un hijo¡¡yo nunca imaginé que esto iba a pasar¡
      --es que todo esto me ha pillado demasiado de sorpresa. ¡tengo una hija de la que no sé nada y ahora no puedo aceptar que voy a ser nuevamente papá pero si tú quieres tener este niño yo no te lo voy a impedir. Tu amor se ha ganado ese derecho, el derecho a tener ese hijo si te hace ilusión.
      Ella lo abraza entusiasmada. Él está muy aturdido. Ella lo acaricia y pone la mano de él en su vientre.
      --ya verás cuando tengas en tus brazos a esta criatura que es una parte de ser... lo vas a querer más que a tu vida...
      él se separa de ella confundido. Ella sonríe satisfecha.
      --pero es que el avión vendrá en 11 meses, no podrás tener la atención adecuado... este lugar no es el más indicado para las primeras semanas de vida de un bebé...
      Ella acaricia al hombre con ternura feliz que se preocupe por la salud de su hijo:
      --cariño, no soy la primera ni la última mujer que tiene un hijo en este poblado... La magia de la hechicera me protegerá...
      --¡esos son tonterías... esa negra no tiene ningún tipo de poder y debes reconocer que tú embarazo es de riesgo¡¡¡tienes más de 50 años... yo nunca había oído de una mujer madre a tu edad¡¡
      --¡pues ya ves...¡ es la magia de este lugar... la magia de tu amor...
      --¡cuando nuestro hijo más vulnerable es no tendrá atención médica¡¡estaremos aquí atrapados¡¡puede pasar cualquier cosa¡¡
      --¿y que quieres?¿que mate a mi hijo ahora para evitar la remota posibilidad que le ocurra algo después?
      --¡no es remota y lo sabes¡
      Ella se acaricia el vientre feliz:
      --mi amor de madre me dice que todo saldrá bien...
      Él se ve inseguro, ella lo abraza para tranquilizarlo.
      --¿a caso tú creías que esos rituales de fecundación funcionan?
      --¡¡claro que no¡¡ --Xènius.
      --¿y crees que en la ciudad me hubiera embarazada?
      --No sé... tenía entendido que ya se te había pasado el momento... Y en todo este tiempo no has tenido la regla ni una vez...
      --Es este sitio, es la luna... es tu amor... El amor es magia... tu amor lo puede todo. Gracias a tu amor yo tendré un hijo, tú hijo y todo va a salir bien.
      Él acaricia a la mujer aún sorprendido:
      --yo te cuidaré y os protegeré a los dos.
      --es increíble... pensar que salías de casa para casarte con otra y mira cómo han cambiado las cosas...
      --desde luego y sin saber el motivo... Aún no sabemos que hacemos aquí... Pero en fin... si me llegan a decir que me pasaría todo esto me hubiera reído...
      --bueno... ya hace rato que hablamos... debes tener hambre...
      Ella se dispone a servirle pero él no quiere:
      --no hagas esfuerzos... puedo hacerlo yo...
      --Nada de eso, tú ya haces bastante... Yo soy tu mujer y quiero consentirte... Te quiero agradecer todo lo que haces por mi. Estoy embarazada, no enferma.
      Ella le sirve se miran y se sonríen.

      Mientras, tras una larga noche, Diego y Sergio se encuentran cara a cara mientras salen de sus dormitorios. Sergio está medio desnudo. Diego se muere de rabia al saber que ha dormido con su amada. Con cinismo, Sergio dice le restriega su supuesto triunfo a su hermano.
      --No sabes lo que te has perdido... contigo no aprendió nada pero ahora... es una fiera... Si vieras como me deja... Tengo toda la espalda arañada y es que es insaciable... Como me alegro que me haya elegido a mi... Nos provó a los dos y se quedó con el más macho... ¡lo siento¡¡la hija me la ha dado a mi y tú la has perdido... en esto te he ganado yo¡¡
      Diego se quería contener pero lo vuelve a golpear. Idalina impide una nueva pelea. No deja que Sergio se defienda.
      --¡él me pegó a traición... no me puedo quedar con esta¡¡ --Sergio.
      --¡pues cuando quieras le seguimos¡ --Diego.
      Los hermanos se miran con odio.
      --¡basta ya... no es posible que os peléis por una zorra... todas las mujeres de esa familia son unas zorras¡
      --¡te recuerdo que mi hija es una Vico¡ --Sergio.
      --¿y seguro que es hija tuya¿ --Idalina,
      --¡si te hubieras molestado en mirar a mi hija --se le llena la boca diciendo delante de Diego mi hija-- hubieras visto que es igual a mi madre¡
      Diego sí se había fijado y eso lo atormenta. No quiere escuchar más y se va. Sergio se ríe con cinismo.

      Lucía irrumpe en la habitación de Sergio. En el suelo aún está un lecho improvisado en el que ha dormido Sergio. Carolina abraza a su hija para protegerla de su cruel madre. Con rabia, Lucía deshace el lecho y deja esa ropa en la cama.
      --tienes que cuidar mucho estos detalles... si hubiera entrado otra persona podría sospechar... Tienes que arreglar estas cosas tú... si algo descubre que tu matrimonio no se consuma nos vas a meter a todos en un lío... Los tres estamos metidos en esto... los tres podemos acabar preso...
      Carolina hace mucho que le quería escupir algo y no se lo guarda. Con la bebita en brazos le dice:
      --¡¡¡como ha podido ser tan desalmada...es usted una madre desnaturalizada... yo no abandonaría a esta bebita por nada del mundo --dice besando a la pequeña.
      --¡perfecto... pues te he hecho el favor de tu vida... en vez de criticarme me deberías dar las gracias...Tú tienes un hijo de tu gran amor y yo soy feliz con mi marido del que voy a tener otro hijo... todos contentos¡¡Diego ya no te volverá a molestar, se ha desengañado de ti y este nuevo hijo lo unirá a mi.
      Carolina no puede creer tanta maldad.

      Oriol abre la puerta de su departamento y se sorprende al ver a su sobrino. Lo trata con dureza.
      --¿¿que haces aquí¡¡ --Oriol.
      --¿no me invitas a pasar? Hace mucho que no hablamos --Xerxes.
      --¡sí desde que supe que te acostabas con mi mujer¡¡ --dice con rencor-- ¡tú y yo no tenemos nada de que hablar¡¡
      --¡Ana está muerta... ya no importa el pasado¡¡yo quiero recuperar tu cariño¡
      --¡No seas cínico¡
      Xerxes tiene un gran dolor.
      --Soy tu sobrino...
      --¡no te hagas la víctima... a ti te importa un bledo que volvamos a ser los de antes, al igual que a mi... si te has rebajado para venir a verme es para pedirme algo y sea lo que sea la respuesta es no¡¡¡no¡¡
      --déjame pasar, no quiero hablar de esto aquí¡ --dice triste.
      Oriol lo deja pasar fríamente. En el comedor está el joven Oriol que sonríe al recién llegado con timidez. Xerxes lo saluda amablemente.
      --tal vez prefieres que hablemos solos --Xerxes.
      --No tengo secretos para mi hijo --Oriol.
      --yo me voy --Oriol hijo.
      --No hace falta --Xerxes.
      Oriol se sienta en el sofá y pide a su hijo que se siente con él. Los dos esperan lo que les quiere decir Xerxes.

      Gus y Esperanza desayunan. Paquita los sirve. La joven no quiere comer. Gus le pide que coma.
      --tienes que ser fuerte --Gus.
      --Estoy desesperada... hoy se sabrá si soy compatible con mi hijo...
      Gus se levanta, es muy cariñoso con su mujer.
      --todo saldrá bien... yo me voy a trabajar... llámame cuando sepas alguna cosa...
      Él la besa con amor, ella se queda muy angustiada. Cuando ya se ha ido, Paquita se sienta al lado de la joven.
      --se ve preocupado... al menos estos días no ha habido jaleo en las noches... --Paquita.
      --no hables de eso...
      --Yo nunca me metí porqué tú así me lo pediste... pero tu marido es un salvaje...
      --bueno, sí... Gus es un poco bruto para estas cosas pero es el padre de mis hijos, le debo mucho... le tengo cariño y ya ves lo bien que se está portando ahora.
      --él no es bueno, no te trata con amor... sólo por cariño no debes seguir con él...
      --ahora es el marido que necesito... está muy pendiente de lo que pasa...
      Paquita se ha quedado pensativa:
      --Ana debería saber lo que pasa... tengo que localizarla... hace mucho que no sé de ella y me preocupa --piensa.

      En casa de los Oriol, Xerxes habla con angustia. El joven Oriol lo escucha preocupado. El padre lo escucha indiferente.
      --aunque no llevemos la misma sangre yo todavía te considero mi tío, mi segundo padre --Xerxes.
      --un hijo que se tira a la mujer de su padre, ¿eh? --dice con ironía.
      --He venido a apelar a aquel cariño que yo sé que me tenías... tú salvaste la vida de mi hija Sandra y ahora te suplico que salves la vida de mi nieto... Tú eres el mejor médico del país en este tipo de transplantes... yo confío plenamente en ti... Sé que tú puedes salvar al hijo de mi hija Esperanza.
      Las lágrimas del hombre conmueven al joven Oriol que mira a su padre suplicante.
      --Yo ya estoy jubilado. Hace 3 años que no piso un quirófano.
      --pero tu experiencia aún la tienes...Tus conocimientos les será de mucha utilidad al equipo médico.
      el joven Oriol está impresionado por la enfermedad el pequeño Aleix y mira a su padre lloroso.
      --es el sobrino de mi hermana... hazlo por mi, papá --dice el chico llorando.
      La mirada de su hijo vence la dureza del viejo médico.
      --Esperanza es la hija que mi mujer tuvo con su amante..., hijo, no me puedes pedir que salve a su hijo .. Oriol.
      Oriol hijo pone la mano sobre los hombros de su padre y lo mira con mucho amor:
      --¿y yo papá? Yo soy el fruto de tu infidelidad...No puedes reclamar nada...
      Xerxes y el joven Oriol miran al otro suplicantes.
      --ya sabes que no te puedo negar nada, hijo.
      --¿¡lo harás?¡ --Oriol hijo.
      Oriol padre dice que sí. El chico abraza a su padre. Xerxes le da las gracias a Oriol padre que no permite que se le acerque. Oriol hijo sí acepta el cariñoso abraza del sobrino de su padre.
      --gracias, chico, gracias --Xerxes a Oriol hijo.
      --lo más importante es encontrar un donante... yo miraré el expediente y ayudaré en lo que pueda --Oriol.
      --tienes un gran corazón, papá. Gracias.
      Oriol padre en realidad espera que se lo agradezcan de otra manera. Medio sonríe con maldad mientras piensa en Esperanza:
      --seguro que es tan zorra como la madre --piensa-- es una buena oportunidad para acercarme a ella... Hacer mi amante a la hija de mi ex será mi mujer desquite...
      El hombre sonríe con maldad pero ni Xerxes ni si hijo se dan cuenta ya que están hablando muy preocupados.

      Carolina está encerrada en la habitación con su hija. Espera que llegue Sergio pues no se atreve a moverse sola en esa casa. Agarra a su hija ya que no la quiere dejar sola y sale. Se encuentra con Diego e Idalina. Abuela y nieta no dejan de insultarla de la peor manera. Le dicen que es una oportunista, que va detrás de la empresa. Carolina se enfrenta a ellos:
      --¡pero sí su empresa ya no existe¡¡el consorcio Serrano la absorberá esta semana... ya está perdida¡
      Diego e Idalina culpan a la mujer del hundimiento de su empresa. Demetrio se acerca a ellos y besa a su nuera con mucho cariño para rabia de su hijo y de su madre.
      --bienvenida a la familia, hija --Demetrio.
      Carolina se alegra que alguien la trate bien. El hombre pide agarrar a su nieta. Carolina no se lo impide. El hijo de Idalina se emociona al ver que la bebita se parece mucho a su difunta esposa. Diego e Idalina se mueren de rabia.
      --bien, ahora que eres de la familia y como propietario de la empresa Noguera, ya que mi padre me heredó en vida, te propongo --dice Demetrio a Carolina-- como nueva presidenta de la empresa... sólo tú la puedes salvar.
      Carolina se queda de piedra, Diego se niega, Idalina se pone histérica.




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