Alejandro (Mauricio Islas) es un joven de muy buenos sentimientos. Forma parte de una familia de clase alta. Adora a sus padres, a su hermana y a su amigo Jose (Mario Duarte) a quien considera un hermano más y al que protege ya que todos se burlan de él por ser homosexual. Por amor a su familia Alejandro se verá obligado a hacer la peor de las traiciones a su amigo. Jose, por amor y odio, se transformará en la princesa Emily de Hannavor (Ana Maria Orozco) para así poder amar libremente a su amigo y destruirlo. Adriana (Mariana Seoane) es una mujer sencilla madre de dos hijos y que sufre por el fracaso de su segundo matrimonio. La vida unirá a Adriana y Alejandro de una manera inesperada.
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CAPITULO 77

December 18 2003 at 12:49 PM
emili  (Acceso ebalaguer)
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*(EMILY QUIERE EL HIJO DE ADRIANA)*

Adriana se siente más tranquila, está segura que gracias al doctor Eklund su hijo nacerá sin problemas. Él se apena al verla de negro y tan apenada. Cree que es por el bebé que supuestamente perdió y eso lo llena de culpa.
--No debería pensar tanto en el bebé que perdió, deja dejar el pasado atrás. Ahora usted se debe a la vida que crece dentro de usted, debe sonreir para que su hijo sea feliz.
Adriana se toca el vientre con una triste emoción:
--Ay doctor, si supiera todo lo que me pasó.

Adriana sale tranquila de la consulta del doctor. El hombre no tarda en recibir la visita de una enloquecida Emily. Él se pone muy nervioso, la llegada de la princesa le trae malos presagios. Emily, que tiene vigilada a su rival para asegurarse que no se ve con su marido, se ha enterado de la visita que Adriana ha hecho a su doctor y está furiosa. Se enfrenta a él.
--¡usted no me puede traicionar... yo lo puedo hundir¡
--yo no la he traicionado.
--¿¡como que no?¡¡¡ Usted ha atendido a Adriana López y usted sólo me tiene que atender a mí... para eso le pagó una fortuna, le he puesto varias clínicas... usted no puede atender a esa cualquiera¡
--En mi tiempo libre yo puedo atender a quien quiera.
--¡¡por supuesto que no y menos en una clínica que yo he puesto para usted¡
--sólo fue una visita de rutina para ver que todo esté bien...
--¡me está mintiendo, lo leo en sus ojos... Ésa no lo vendría a ver si no fuera importante¡¡¡mira que lo hundo... que acabo con su carrera de por vida... Mire que voy a descubrir lo que me esconde y ay de usted que me esté mintiendo... Es un médico de prestigio gracias a mi... No destruya su bonita carrera por una tontería¡
Acorralado, el doctor, sintiéndose un traidor y un miserable, dice:
--está embarazada.
A Emily se le desencaja el rostro de la rabia.

Emily está en su casa furiosa por el embarazo de Adriana y por el desafío del doctor Eklund que no la ha querido ayudar.
--¡maldita coneja... se reproduce como las ratas¡¡¡lo ha hecho para sacarme a mi marido... esa perra no sabe quien soy yo... Es más tonta de lo que creía si piensa que voy a dejar que se lleve a mi marido... yo mato a quien sea antes de perder a mi marido¡
La interrumpe la empleada para decirle que tiene una visita de don Hermes. Aunque no la había llamado, Emily no se sorprende por su visita. El hombre está muy alterado.
--que bueno que vino, ¡usted tiene que obligar al doctor Eklund a que me ayude¡
--sí ya sé. Él me llamó y me contó la nueva locura que se te ocurrió. Lo siento pero eso no puede ser.
Emily enloquece:
--¡sólo necesito un tratamiento de hormonas como el de la otra vez y si ustedes no me ayudan se me van a la calle y se acaba el plan de la princesa de Hannavor... se acaba el buen nombre de la familia¡
--¿pero es que no ves que lo que quieres hacer no tiene sentido? Ese niño que va a nacer no es un heredero de los Hannavor... ¡no puedes aceptarlo como tuyo¡ Ni siquiera tienes la certeza que sea hijo de tu marido¡
--¡si pero es que aunque no sea hijo de Alejandro esa perdida va a usar a su bastardo para sacarme a mi marido y yo no llegué tan lejos para perder a ahora todo por lo que he luchado... Si yo pierdo a Alejandro armo tan escándalo que hundo para siempre el buen linaje de los Hannavor¡. Si no lo haces por mí, por ti... hazlo por tus hijos... su futuro será mejor si tú estás de mi parte.
Resignado y con temor a la locura de la princesa dice:
--¿y que quieres que hagamos?
--que me ayuden a fingir un embarazo y a registrar ese hijo como mío.
--¿y si no es hijo de tu marido?
--Cuando el bastardo nazca podremos averiguar si es hijo de mi marido... si no lo es... el pobre bebé nacerá muerto, me servirá para hacer sufrir a Alejandro y a ese estúpida y si lo es será mi hijo como Pilar sea o no un Hannavor, tendrán los mismos derechos... total la fortuna es muy amplia y nadie sabrá que no lleva mi sangre.
--¿y si no es tu hijo ¿qué harás luego con el bebé?
Llena de odio, Emily dice:
--lo que sea menos devolvérselo a la cualquiera de su madre.
Don Hermes no está nada de acuerdo en la decisión que ha tomado la mujer pero no quiere perder sus privilegios como presidente de la fundación Hannavor.
--está bien y no te preocupes por el doctor Eklund... te apoyaremos como siempre... ¿quieres que mantengamos vigilada a Adriana como la otra vez? ¿Qué le pongamos guardaespaldas?
Emily sonríe con maldad y dice:
--No, no hace falta... Yo ya me ocupé de esa cualquiera. No nos volverá a molestar.
Asustado, su hombre de confianza dice:
--¿¡no la irás a matar?¡
--¡¡claro que no¡¡¡Esa cualquiera me ha hecho demasiado daño y matarla sería demasiado fácil... Yo quiero que sufra, que lamente haberme conocido.
--Yo sí que lamento haberte conocido, Jose –piensa el hombre pero no se atreve a decirlo en voz baja.

*(Adriana es secuestrada)*

Ajena a las maquinaciones de Emily, Adriana pasea por la plaza en la que conoció a Alejandro. Se acaricia el vientre pensando en su amado. Le emociona pensar que un hijo de Alejandro crece en su interior. De pronto una furgoneta llega hasta ella y le barra el paso. Del vehículo bajan unos enmascarados y antes que Adriana pueda reaccionar, la agarra, la amordazan y la meten en la furgoneta a la fuerza para luego desaparecer.
Alejandro que está velando el sueño de su hija siente un mal pálpito:
--¡Adriana¡ --dice con angustia sin saber porqué.

Xevi, Susana y Verónica llegan a la finca de Sebastián. Los recuerdos atormentan especialmente a Xevi. A Verónica le impresiona recordar el cruel asesinato de su hermano. A todos sorprende la noticia que Carolina salió para el hospital hace semanas y nadie sabe de ella. De pronto, Susana ve algo que la deja sin respiración: la foto de Sebastián. Xevi la toma con emoción, la besa:
--No tengo ninguna foto de mi hijo, Amalia las quemó todas... pero me llevaré esta para colocarla en la librería... con las fotos de mis hijas...
Susana no puede creer lo que ha descubierto y se desmaya.

Juan y Martina están desnudos en la cama. El chico se levanta molesto por algo que le ha contado la ex sirvienta de Sebastián:
--¿¡porque no has dicho antes que no sabéis donde estaba Carolina?¡¡’
--bueno, yo no he dicho eso exactamente. Yo ya no vivía en la finca... sólo era un rumor... pero aunque lo hubiera sabido seguro no lo hubiera dicho para poder estar a solas contigo.
Ella lo mira con deseo. Él está muy furioso.

*(JUan y Martina son amantes)*

*(Xevi se emociona al saber de la existencia de un hijo de Sebastián y quiere encontrarlo)*

Susana se recupera del desmayo que ha sufrido en el sofá. Verónica está con ella. La hija de Xevi no tiene tiempo de preguntar nada ya que llorando la otra dice:
--¡Sebastián era el hombre que yo amé, pero es que no dije que tuve un hijo suyo al que abandoné¡
--¿¡tu abandonaste a tu hijo?¡
Susana está muy angustiada pensando en la suerte que habrá corrido ese bebé que regaló:
--¡yo no lo quería tener, iba a abortar... No tengo vocación de madre... Cuando nació mi hijo, puesto que no sabía nada de Sebastián, pues le hice llegar el niño ya que fue él quien casi me obligó a tenerlo y yo regresé a mi casa¡ ¿¡cómo me iba a imaginar yo que Sebastián estaba muerto, que no me había traicionado?¡
Xevi, que lo ha escuchado todo, se emociona al saber que tiene un nieto pero se enfrenta a su hijastra por haberlo abandonado. Susana está muy angustiada, Verónica se pone del lado de su hermana. Xevi no sabe si estar alegre o triste.
--¿qué fue un niño?¿Y tenía la marca en la nalga?
--¿¡y que importa eso, papá?¡¡ --le reprocha Verónica.
--¡¡el cura, el cura de este pueblo tiene que saber que fue de mi hijo¡¡ --dice alterada la hija de la difunta Amalia-- ¡yo le pedí a una amiga que dejara al cura en una parroquia para que se lo hicieran llegar al cura de este pueblo¡
Xevi se va deprisa. Verónica ayuda a su hermana a levantarse y se van tras él. Susana empieza a sentir la preocupación de una madre.

Alejandro sale de la ducha y se sorprende al ver a su esposa sentada en la cama muy amorosa con la pequeña en brazos. Emily deja a la bebita sobre la cama con mucho cuidado. Se acerca muy dulce a su marido y lo besa con amor. Alejandro no está acostumbrado a ver ternura en su esposa y no sale de su asombro.
--¿¡te ocurre algo?¡ –pregunta él perplejo.
Muy enamorada, Emily le dice:
--pasa que te amo y que te quiero hacer feliz.
Alejandro no deja de mirar a su esposa con desconcierto. Emily sonríe:
--No me mires así que no me he vuelto loca... quiero dejar atrás el dolor, quiero amarte y que me ames.
Emily toma las manos de su sorprendido marido y se las pone sobre el vientre:
--pasa que estoy bendita, pasa que estoy embarazada. ¡vas a ser papá de nuevo¡
A Alejandro se le desencaja el rostro por la sorpresa. No sabe si reír o llorar. Lo que menos quería en ese momento era otro hijo que lo atara aún más a su esposa. Alejandro no puede evitar que su rostro se llena de lágrimas. Le duele pensar que tendrá que renunciar a Adriana y se siente culpable por no alegrarse de la llegada de otro hijo.
--¿no lo esperabas eh? ¡yo tampoco pero soy tan feliz¡ --Emily.
--¿estás segura? –pregunta Alejandro temblando.
--sí, sí... el doctor Eklund me ha confirmado la noticia esta mañana... cuando quieras podemos ir a verlo si no me crees... por culpa del rencor no disfruté mi anterior embarazo pero si lo voy a hacer ahora, ahora ya me convencí que tú no me vas a dejar.
Emily abraza a su marido aparentemente feliz pero como no la ve sonríe con maldad. Alejandro, roto de dolor, llora en silencio.



    
This message has been edited by ebalaguer on Oct 21, 2008 4:33 PM


 
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