Luego de escuchar (gracias al link que me suministraron) la versión original del recital, quedé aún más admirado con los Bee Gees.
Barry, disfónico, ha soportado estoicamente su inconveniente y cantó sin desafinar en absoluto, dando todo de sí.
Mo acompañó como siempre, a su mejor manera.
Y Robin estuvo impecable, llevando adelante todos los temas con su única y magnífica voz, realmente un genio, en su nivel.
El balance entre ellos fue tan perfecto que seguramente no dejaron a nadie disconforme.
Saludos a todos
Daniel Ch. - Argentina