Llegamos a las seis al teatro Coliseum. Por fuera, la verdad, como los teatros de la Gran Vía de Madrid, no impresiona. Daba igual, allí estaba el maravilloso cartel de Fiebre del sábado Noche, el musical con las canciones de Bee Gees. Por cierto, el cartel del musical, de lujo. Y el logo anunciando la pose clásica de Travolta con el título del musical, impresionante.
Ya teníamos las entradas antes de viajar, pero me gustaba estar por los alrededores del teatro comprobando como la gente se interesaba y compraba entradas.
La función era a las 22:00. entramos media hora antes. Allí en el hall sonaban los Bee Gees. Que subidón. Los Bee Gees a tope. la gente nos arremolinabamos para comprar cosas del musical pero había muy poco material. Lo mejor las bolsas con el cartel del musical, el merchadising muy escaso, una pena.
Pero la musica sonaba y sonaba. Bee Gees. Yo quería disimular mi emoción para atender al resto de personas y comprobar con mis ojos que estaban contagiados por el espíritu de la fever.
Al rato, entramos en el patio de butaca. Empezaba el espectáculo. Eran las 21:45. Seguire contando, pero yo ya estaba llorando de emoción.