Os comento que hace días le envíe mi regalo al Rey. Supongo que esta mañana el soberano habrá abierto la caja y se habrá quedado de los más agradecido con mi ocurrencia: una muñeca hinchable...
Y le he escogido este regalo con doble intención:
1) Que disfrute un poco esta noche.
2) Que su mujer, la Reina Silvia, no tenga que dejar todos los años medio metro de piel de su cara en algún quirófano brasileño para contentar al Rey y que no se le escape con ninguna chiquilla de carnes prietas.
Escrito desde Apr 30, 2004, 4:11 PM de la dirección IP 80.103.143.106