...y gracias a Dios, porque la verdad es que aquel 4 de febrero de 2004 cuando la ví a la pequeña princesa Catharina-Amalia en brazos de mamá Máxima para agradecer desde su residencia en La Haya las numerosas felicitaciones recibidas tras su real nacimeinto...¡casi me pega un patatús!... Me recorrió un escalofrío por la columna cuando ví la cara de la niña y esos ojos que incitaban a pensar mal...
Bueno, definitivamente la niña ha perdido bastante de aquella expresión en los ojos. Ahora luce rechoncha, con grandes mofletes, un pelo pincho rubio y esos característicos ojos rasgados de los Oranje...Ahora que es feilla, aunque no tanto como su pobrecillos primos hermanos, la Condesa Eloise y el Conde Claus-Casimir que se llevan el premio a la fealdad dentro del círculo familiar de los Oranje. Pobres niños...se le echa la culpa a los genes de Laurentien pero en realidad los hermanitos son clavaditos a papá príncipe Constantjin de Holanda. ¡Clavaditos a él cuando era pequeño!
Escrito desde Jul 13, 2004, 10:20 PM de la dirección IP 80.103.54.1