Capítulo 7
Natalia decide ponerse a hacer algo para alejar de su mente cualquier pensamiento que tenga que ver con Emiliano. Enciende su computadora y comienza a escribir, pero está muy distraída y no logra concentrarse en nada. Cuando se da cuenta de lo que ha estado haciendo, toda la pantalla de la computadora está llena con el nombre de su amado.
—Te voy a olvidar, Emiliano. Te voy a sacar de mi corazón en tan poco tiempo como el que te costó meterte allí –se dice, muy decidida.
Para no seguir pensando en él, se pone a ver la televisión. Mientras escucha los chismes de las telenovelas, piensa que en poco tiempo estarán hablando de su historia y eso la llena de ilusión. Su sorpresa es grande cuando escucha que en el programa comentan:
—Y resulta que el famoso cantante Charlie Valentino ya tiene pensado incursionar en la actuación... Tal parece que ya ha firmado con un nuevo productor llamado Emiliano Almazán para protagonizar una telenovela que próximamente veremos en el Canal de las Estrellas.
Natalia se siente confundida.
—Seguramente se trata de un error –se dice- No creo que Emiliano haya tomado una decisión tan importante sin consultarme...
Dispuesta a salir de dudas, apaga el televisor y se va muy rápidamente hacia Televisa para ver si aún encuentra allí a Emiliano.
Lupita, que también estaba viendo el mismo programa, se alegra mucho al enterarse de que podrá ver a Charlie todos los días.
—¡Aceptó, aceptó! Va a hacer la telenovela y yo voy a poder verlo cada día durante varios meses... ¡Eso será casi como tenerlo junto a mí!
Con felicidad, pero a la vez triste por saberse tan lejos de él, toma su fotografía y le da un beso, como siempre que necesita sentirlo más cerca. De sus ojos caen algunas lágrimas al recordar que su amor no es más que un sueño imposible.
—Te amo... ojalá algún día llegues a saber cuanto te amo –le dice a la fotografía luego de besarla.
Rodrigo habla con Virginia, que se siente muy feliz por haberse reconciliado con él. Ella no deja de abrazarlo y besarlo, y aunque a él le molestan todas sus demostraciones de cariño, finge ser un marido cariñoso porque no le conviene volver a pelearse con ella ahora que la necesita para llevar a cabo sus planes.
—Quiero que hablemos, Virginia –dice él.
—Claro que sí, mi amor. ¿De qué quieres que hablemos? –responde ella, mirándolo con una dulce sonrisa de enamorada.
—Ya sabes que voy a empezar a trabajar en una telenovela... bueno, pensé que tal vez a ti también te gustaría trabajar allí.
—¿Me lo dices de verdad? Como desde que nos casamos nunca quisiste saber nada de que yo volviera a trabajar...
—Es que me di cuenta de que si tú quieres realizarte profesionalmente yo no soy nadie para impedírtelo, y qué mejor que trabajemos los dos juntos.
—¡Ay, mi amor, eso sería maravilloso! Como cuando nos conocimos ¿te acuerdas? Tú estabas produciendo una telenovela y yo era tu asistente... Gracias por permitirme volver a hacer lo que me gusta. –dice ella dándole un fuerte abrazo.
Rodrigo se alegra de que todo esté saliéndole tan bien.
—Eres más tonta de lo que pensé –piensa él- Me choca la idea de tener que aguantarte también en el trabajo pero no me queda de otra... Tú vas a ayudarme a acabar con Emiliano Almazán.
Natalia va a Televisa a buscar a Emiliano.
—¡Tú y yo tenemos que hablar! –le dice, muy enojada.
—¿Qué pasa ahora?
—¡Que escuche en un programa de televisión que ya tienes el protagonista de nuestra telenovela! ¿Cómo pudiste decidirlo sin preguntarme si estaba de acuerdo?
—A ver, cálmate un poco y escúchame. No debes creer todo lo que dicen en la televisión. Aunque lo den como un hecho, todavía no hay nada confirmado sobre si Charlie Valentino protagonizará o no la telenovela. Aún no hemos firmado ningún contrato.
—¡Pero le ofreciste el protagónico!
—Sí, porque él es lo que necesitamos, una estrella que atraiga al público.
—¡Pero no me preguntaste si me parecía bien!
—¿A poco tengo que consultarte cada decisión que tomo?
—Se supone que somos un equipo ¿no? ¡Pero para ti no soy más que una pintura en la pared!
—No seas exagerada...
—¡No es exageración, es la verdad!
—¿Siempre acostumbras hacer un drama por cada tontería?
—¿Te parece una tontería que yo tenga que enterarme por la televisión las decisiones que tú tomas acerca de nuestra telenovela?
Emiliano, que ya está harto de sus reclamos, le promete que no volverá a tomar una decisión importante sin antes consultarla.
Brenda va a ver a Charlie, muy intrigada porque ella también ha oído el chisme de que él va a protagonizar una telenovela. Lo saluda con un beso y le dice:
—¿Cómo estás, mi amor?
—Muy bien, y ahora que te veo a ti, pues más.
—Quiero preguntarte una cosa... ¿es verdad lo que dicen en la tele?
—Se dicen tantas cosas... dime a qué te refieres.
—A que vas a hacer una telenovela... No me habías contado nada así que me sorprendí mucho cuando lo escuché.
—Vaya, no me explico como lo supieron...
—¿Entonces es cierto?
—Todavía no hay nada seguro... sí me lo propusieron pero no creo que acepte. Tú sabes que a mí eso no me interesa en lo más mínimo...
A Brenda se le iluminan los ojos al pensar que la entrada de Charlie al mundo de las telenovelas le ayudaría mucho a que ella también logre entrar.
—Ay, mi amor, tienes que aceptar –le dice ella, tratando de convencerlo– Estoy segura de que será lo mejor para ti. Se te abrirían muchas puertas, te harías mucho más famoso de lo que ya eres.
—Pero sería una pérdida de tiempo porque a mí lo único que me importa es seguir haciendo mi música, eso es lo que me hace feliz.
—Pues por eso... ¿Te imaginas a cuánta gente que aún no te conoce a ti ni a tu música podrás llegar si aceptas hacer la novela?
—Dicho así suena bastante bien...
—¿Crees que yo te aconsejaría algo si no pensara que es lo mejor para ti? Yo sólo quiero que tú seas feliz y que triunfes, mi amor...
—¿Sabes qué? Me convenciste. Voy a hacer esa telenovela.
Brenda se alegra muchísimo, pero no por él sino por ella misma, porque cada vez ve más cercana la posibilidad de realizar su sueño.
Emiliano se encuentra con Rodrigo, que se presenta como su nuevo compañero de trabajo. Se finge muy feliz de trabajar con él, pero en realidad lo único que piensa es en ganarse su confianza para que le sea más sencillo llevarlo al fracaso, ya que no puede perdonarle que le haya arrebatado una oportunidad que según él, era suya.
—Pues es un gusto conocerte –dice Emiliano- Ya había comenzado a creer que todo mi equipo de trabajo sería igual de odioso e insoportable que la nueva escritora... No sé si ya la conoces...
—No, pero he oído hablar de ella. Es la que supuestamente ganó la convocatoria ¿verdad?
—Sí... ¿pero qué quieres decir con eso de “supuestamente”? ¿Es que crees que no fue elegida porque su historia fuera la mejor?
—No es que no lo creo, estoy seguro de que no fue así...
—Me lo imaginaba... seguramente se acuesta con alguien importante...
Al pensar eso, Emiliano siente algo parecido a los celos al imaginar a Natalia en brazos de otro hombre, pero inmediatamente aleja de su mente esos pensamientos.
—Esa niña no tiene necesidad de acostarse con nadie para hacer lo que se le pegue la gana en esta empresa –responde Rodrigo- ¿A poco no sabes quién es ella? ¡Es la hija de Ricardo Torres Quintero, uno de los principales accionistas de Televisa!
Galerías:
Galería 1:
http://es.geocities.com/taemd1/unamor1.htm
Galería 2:
http://es.geocities.com/taemd1/unamor2.htm
Galería 3:
http://es.geocities.com/taemd1/unamor3.htm
Galería 4:
http://es.geocities.com/taemd1/unamor4.htm
Galería 5:
http://es.geocities.com/taemd1/unamor5.htm