Volver a la webnovela  

Capítulo 16

June 6 2004 at 2:31 PM
  (no login)
de la dirección IP 200.55.48.210

 
Capítulo 16



Natalia responde al beso de Emiliano, sorprendida pero muy feliz. No se lo esperaba, pero lo había deseado tanto, que apenas puede creer que por fin está siendo besada por el hombre que ama. Nunca en su vida había sentido tanta felicidad, con tanto amor dentro de su corazón. Por su mente pasan mil imágenes en pocos segundos, se imagina compartiendo toda su vida con él ya que está completamente segura de que ambos nacieron el uno para el otro. Ella desearía no separarse nunca de él, pero Emiliano, aunque tampoco quiere soltarla, comienza a preocuparse por lo mucho que significa ese beso para él, mucho más de lo que había imaginado, así que se separa de ella bruscamente. Como si nada hubiera sucedido, le dice a Charlie y a Lupita:
—La prueba terminó, luego me pondré en contacto con ustedes para avisarles cuándo será su próximo llamado.
Luego se va a su oficina y Natalia corre tras él.
—¿Qué quieres? –le pregunta él cuándo se da cuenta de que ella lo siguió.
—Hablar contigo... creo que tenemos que hacerlo.
—¿Sí? ¿Y como de qué quieres hablar?
—Tú sabes... sobre el beso.
—Ah sí... perdóname, no debí hacerlo pero tampoco fue tan grave. Olvídalo ¿quieres?
Natalia lo mira preguntándose si puede ser posible que él no haya sentido lo mismo que ella. Bastante angustiada le dice:
—Es que yo...
Él no la deja terminar:
—Fue una tontería, Natalia, no exageres las cosas como es tu costumbre...
—Pero es que pensé...
—¿Qué pensaste? ¿Qué me gustas tanto que no pude resistirme a besarte? ¡Pues te equivocas, niñita, ese beso fue una tontería! ¿O qué, para ti sí significó algo?
Natalia está tan dolida que lo único que puede decirle es:
—¡Claro que no, para mí tampoco significó nada!
—¿Entonces para qué me buscaste? ¿Para pedirme que no vuelva a hacerlo?
—¡Pues sí, para eso!
—¡Despreocúpate, no pienso volver a besarte!
Natalia se va corriendo porque no quiere que él la vea llorar.

Lupita aún está en el foro en compañía de Charlie. No deja de mirarlo, tratando de convencerse de que realmente está junto a él, de que no es un sueño del que en cualquier momento deberá despertar para regresar a su triste realidad.
—Aún no me has dicho tu nombre –le dice Charlie.
—Me llamo Lupita.
—Es un nombre muy bonito...
Su sonrisa hace que Lupita suspire, más enamorada que nunca.
—¿Sabes una cosa? –le dice sin poder ocultar la emoción que le provoca tenerlo cerca- Siempre te he admirado muchísimo. Tengo todos tus discos.
—Pues muchas gracias...
—No, gracias a ti. Tu música era una de las pocas alegrías que tenía en mi vida.
Charlie se queda viéndola, tratando de decidir que es lo que tanto le atrae de ella. No sabe si lo que más le gusta es su mirada inocente, su sonrisa tierna, o la dulce expresión de amor incondicional que ilumina su rostro cada vez que él le sonríe.

En la editorial de la revista “Telemagazine”, Adrián espera a Lucila, hasta que ella llega muy agitada, y lo saluda con un amistoso beso en la mejilla.
—Siéntate, te ves muy cansada –le dice él con una sonrisa- ¿Por dónde anduviste hoy?
Lucila se deja caer sobre una silla con expresión cansada pero, alegre como siempre, y le responde:
—Estuve persiguiendo estrellas para que me dieran una entrevista.
—¿Y cómo te fue?
—Bastante mal, los artistas son cada vez más odiosos... Si no consigo un buen reportaje para el próximo número, seguro que me van a regañar...
—Por eso ni te preocupes.
—Claro que me preocupo... A ver si todavía me corren.
—Te digo que no te preocupes porque te conseguí una exclusiva.
—¿De veras?
—Claro, mañana tienes una cita en el Foro 1 de Televisa... es algo sobre una nueva telenovela así que iré contigo por si necesitas fotos.
—¡Ay Adrián, eres genial, muchas gracias! Yo no sé que haría sin ti, eres el mejor amigo que alguien puede tener.
Lucila lo abraza sin imaginarse que él no puede verla como a una amiga, que lo que siente por ella es mucho más que una amistad

Lupita va con Natalia a visitar un departamento y se queda agradablemente impresionada al verlo. Para Natalia el lugar es muy sencillo comparado al lujo en el que ella vive, pero para Lupita es una verdadera maravilla.
—¿Qué dices? ¿Te gusta o prefieres que busquemos otro lugar? –pregunta Natalia.
—Me encanta, no puedo creer que vaya a vivir aquí... realmente mi vida ha cambiado muchísimo en muy poco tiempo. Hasta hace dos días pensaba que jamás saldría de mi pueblo y ahora estoy en la capital, voy a vivir en una colonia elegante, y hasta voy a protagonizar una telenovela.
—Y pensar que hay gente que no cree que los sueños puedan convertirse en realidad...
—Yo jamás volveré a dudarlo. Todo lo que me está pasando es maravilloso, pero lo mejor de todo es que lo conocí, que estuve junto a él.
—¿A quién te refieres?
—A Charlie Valentino... Se ve mucho más guapo en persona que en la tele.
—Se ve que te gusta mucho...
—Pues sí, me gusta desde que era una niña, desde que lo veía en televisión y escuchaba sus canciones... Lo amo, Natalia, estoy perdidamente enamorada de él y soy feliz por estar cerca de él, por haber sentido sus labios sobre los míos...Si muriera hoy mismo, al menos mi vida habría tenido sentido porque mi sueño más anhelado se hizo realidad...
Lupita y Natalia, que siente exactamente lo mismo, sonríen las dos con la misma expresión soñadora y enamorada en sus rostros, recordando con ternura el momento en que fueron besadas por sus respectivos amados.

Emiliano tampoco puede dejar de pensar en beso que le dio a Natalia, pero se empeña en olvidarla, aunque cada día está más convencido de que le será imposible.
—¿Qué me has hecho, Natalia, por qué no puedo dejar de pensar en ti? ¡Juré que nunca volvería a querer y tú no lograrás lo contrario!
Siente mucho dolor al pensar en su primer amor, una mujer joven, bonita y de buena posición económica, llamada Julieta. Por su mente pasa un triste recuerdo:
Él está junto a su novia, a quién mira con total adoración y le dice:
—Mi amor, tengo una sorpresa para ti.
—¿Sí? ¿Qué es?
Él le da un anillo de compromiso, mientras le pregunta:
—Julieta, mi vida ¿Te casarías conmigo?
—¿De veras me estás proponiendo matrimonio?
—Claro... te amo y nada me haría más feliz que hacerte mi esposa.
Ella se ríe.
—¿Pero qué pasa? –le pregunta Emiliano con tristeza? –¿No quieres que nos casemos?
—¡Por favor, Emiliano, no seas ridículo! ¿Para qué quieres casarte conmigo? ¿Para llevarme a esa horrible vecindad dónde vives?
—Pronto dejaré la vecindad, te lo juro...
—¡Nunca dejarás de ser un muerto de hambre!
—¿Por qué me hablas así? Pensé que me querías...
—Qué tonto eres... no te niego que contigo me la paso muy bien pero de eso a quererte... Te tomaste demasiado en serio lo nuestro, debiste comprender que no era más que una aventura. Yo jamás sería la esposa de alguien como tú... Estás muy bien para pasar el rato, pero cuando decida casarme será con alguien de mi posición... Mejor que ya no volvamos a vernos.
Emiliano, de regreso en el presente, se seca las lágrimas mientras se dice:
—Natalia seguramente me haría lo mismo que Julieta porque es una riquilla igual que ella... pero yo no permitiré que ni ella ni ninguna otra mujer vuelva a hacerme sufrir...



Galerías:

Galería 1: http://es.geocities.com/taemd1/unamor1.htm
Galería 2: http://es.geocities.com/taemd1/unamor2.htm
Galería 3: http://es.geocities.com/taemd1/unamor3.htm
Galería 4: http://es.geocities.com/taemd1/unamor4.htm
Galería 5: http://es.geocities.com/taemd1/unamor5.htm


 
 Respond to this message   
Respuestas

Find more forums on Soap OperasCreate your own forum at Network54
 Copyright © 1999-2009 Network54. All rights reserved.   Terms of Use   Privacy Statement  
NUEVO FORO DE AUTORES DE NOVELAS IMAGINARIAS