Capítulo 105
Manuel mira con odio a Ricardo, que está sangrando por la herida que él le provocó, y luego se marcha, pero al salir de la casa se encuentra con Lupita, que había ido tras su padre. Ella parece presentir lo que sucedió al ver la cara de satisfacción de su padrastro, ya que le grita:
—¿¿Qué le hiciste a mi papá?? ¡¡Dime qué le hiciste!!
—Por fin he cumplido el juramento que le hice a mi hijo en su lecho de muerte... Ahora sí Diego puede descansar en paz.
Lupita corre adentro de la casa y se horroriza al ver a su padre, inconsciente y ensangrentado.
José Luis va tras Virginia y le dice:
—Espera, tenemos que hablar... Vas a tener un hijo que puede ser mío.
—Ya te dije que no es tuyo. Es de mi marido.
—Eso no es cierto, le acabas de decir a Lucero que no sabes quién es el padre de tu bebé.
—¡Está bien, no lo sé! ¿Eso es lo que querías oír? ¡Pues quiero que sepas que a mí no me interesa saber si el bebé es tuyo o de Rodrigo, así que mejor haz como si entre nosotros nunca hubiera sucedido nada!
—¿Cómo voy a olvidar nuestra noche de amor si fue el momento más hermoso de mi vida?
—¡En cambio para mí es mi mayor vergüenza y si pudiera, la borraría de mi vida para siempre! ¿No puedes entender que te desprecio y alejarte de mí para siempre?
—Virginia, no seas así conmigo, yo te amo y nada me haría más feliz que ser el papá del hijo que esperas.
—¡¡Pero yo no quiero que seas el padre de mi bebé!!
José Luis la mira con tristeza y se va. Virginia también comienza a sentirse triste, y piensa que no es justo que lo trate así.
Lupita está en la sala de espera de un hospital, sintiéndose muy preocupada por no saber nada de su padre, aunque no quiere reconocerlo. Enseguida llega Isabel, y le pregunta, llorando:
—¿Cómo está? No se va a morir ¿verdad? Dime que no, hija...
—No lo sé, no sé nada...
En ese momento llega un médico, que les pregunta si son familiares de Ricardo, para luego decirles:
—Está muy grave, prepárense para lo peor.
Isabel grita, pero Lupita permanece tranquila, como si nada le importara. El médico sigue hablando:
—Tal vez no pase del día de hoy... Si quieren, pueden pasar a verlo pero de a una por vez.
Lupita le dice a su madre que pase, ya que ella no quiere verlo.
Lisette y Eduardo están juntos en el foro, platicando.
—Ya falta bien poco para el final de la telenovela... –dice ella, con un poco de tristeza.
—Sí ¿verdad?
—No te imaginas cuánto voy a extrañar todo esto.
—¿Y a mí? ¿También me vas a extrañar?
—No, a ti no.
—¿Ni un poco?
—Ni un poco...
Al ver la expresión triste, Lisette le aclara:
—No voy a extrañarte porque nunca nos vamos a dejar de ver. Tú y yo siempre seremos amigos... O tal vez algo más ¿quién sabe?
Los dos sonríen y se besan, justo cuando pasa Brenda, que los mira con desagrado.
Isabel pasa a ver a Ricardo, y al ver a una enfermera en el cuarto, le pregunta:
—¿Cómo está?
—Está muy grave, pero desde que llegó no ha dejado de llamar a su mujer y sus hijas. Sería conveniente que las viera...
—Una de sus hijas está afuera, y la otra ya viene para acá... En cuanto a su mujer, está muerta.
La enfermera sale del cuarto, e Isabel se acerca a la cama de Ricardo y le dice:
—No te mueras, por favor, no me dejes así...
Él sigue inconsciente y no la escucha, pero un momento después comienza a hablar:
—Natalia, Lupita, perdónenme por todo... Las quiero, hijas... Isabel... Isabel, ven conmigo, te amo...
Isabel se emociona al oírlo y comienza a decirle que también lo ama y que no se va a separar de él nunca, pero Ricardo sigue inconsciente y no escucha nada de lo que ella le dice.
Natalia llega al hospital, corriendo y a punto de ponerse a llorar, y al ver a Lupita, le dice:
—Vine en cuanto oí tu recado... ¿Cómo está mi papá?
—Parece que no muy bien... Yo sólo te estaba esperando a ti, pero ahora que llegaste, ya me voy.
—¿Cómo que te vas? ¿A dónde?
—Al foro, tengo que grabar mis escenas.
—¡No puede ser que seas así! ¡Mi papá se está muriendo por haberte defendido y tú ni siquiera te vas a quedar aquí hasta estar segura de que esté bien!
—¿Entonces piensas que yo tuve la culpa? ¡¡Yo no le pedí que fuera a buscar a Manuel, lo hizo porque quiso!!
—¡Por supuesto que no pienso que fue tu culpa! ¡Pero debería importarte al menos un poco, también es tu padre y se está muriendo!
—¡No sé cuántas veces voy a tener que decirte que a mí no me interesa nada de ese hombre!
—¡¡Estás mal, muy mal!! ¡A mi papá no le importó arriesgar su vida por ti, pero eso no te parece suficiente para darte cuenta de que está arrepentido! Me das mucha pena, Guadalupe, pero si sigues así, no voy a poder seguir viéndote como hermana ni como amiga.
—Haz lo que quieras... ¡Como si a mí me importara mucho ser tu amiga o tu hermana!
Natalia mira con tristeza como Lupita se va, como si de veras no le importara nada.
Brenda espera que Eduardo se quede solo para acercarse a él y decirle:
—Aclárame una duda que tengo... ¿Estás saliendo con Lisette?
—Sí, algo así... ¿Por qué?
—Pues no, por nada, sólo quería saber.
Eduardo no entiende nada. Brenda se aleja de él para que no vea que está bastante molesta.
Lupita llega al foro y trata de grabar sus escenas, pero no se puede concentrar. José Luis le dice:
—No sé que te pasa hoy, Guadalupe, tú siempre sacas las escenas a la primera toma, ¿tienes algún problema?
—No, no, estoy bien. Sigamos.
Charlie, que estaba con ella, interviene:
—Claro que no estás bien, se te nota en la cara.
Lupita lo mira como si estuviera por responderle con un insulto, pero en lugar de eso, rompe a llorar con desesperación, mientras dice:
—Se está muriendo, mi papá se muere... Y yo dije que no me importaba, pero no es cierto...
Charlie la abraza y la acaricia para tranquilizarla.
Galerías:
Galería 1:
http://es.geocities.com/taemd1/unamor1.htm
Galería 2:
http://es.geocities.com/taemd1/unamor2.htm
Galería 3:
http://es.geocities.com/taemd1/unamor3.htm
Galería 4:
http://es.geocities.com/taemd1/unamor4.htm
Galería 5:
http://es.geocities.com/taemd1/unamor5.htm