Lector
Con gran alegría pude leer hoy en www.aciprensa.com que comienza la causa en el Vaticano por la beatificación de un cardenal vietnamita, preso político del regimen comunista. El cardenal Francois-Xavier Nguyen van Thuan, será nuestro abogado ante Dios por nuestro prisionero político el padre Christian von Wernich. Benedicto XVI expresó hoy su alegría- dice la noticia- por el inicio de la causa de beatificación, quién pasó trece años de su vida y ministerio episcopal en diversas prisiones comunistas a causa de su fe.
A quienes no lo conocen, les recomiendo su libro, que fue durante muchos años el libro de cabecera del padre von Wernich, cuya personalidad supo admirar y amar. " A lo largo del Sendero de la Esperanza" es el nombre de esta publicación que hoy se encuentra en las grandes santerías y en algunas buenas librerías. Se trata de de las cartas que en sus años de prisión escribía clandestinamente para hacérsela llegar a sus fieles. Fue encarcelado en 1975 - después que Vietnam del Sur fuera derrotado por el Norte y comenzara la represión contra la Iglesia Católica y 1998- luego de ser nombrado Arzobispo coadjutor de Saigón.
Una vez liberado fue recibido por Su Santidad Juan Pablo II y fue predicador en uno de los retiros anuales del Papa. Fue presidente del Pontificio Consejo Justicia y Paz (1998-2002) e iniciador de la publicación del Compendio de la Doctrina Social de la Iglesia , publicada en octubbre de 2004. Destacó el Papa su "cordialidad y capacidad que tenía de dialogar y hacerse prójimo de todos"
Murió el 16 de setiembre de 2002.
Llevó en su pecho una cruz hecha en prisión con trozos de madera y alambre y que debía esconder para que no se la arrebataran los carceleros y lo hacía hundiendola en un jabón cuando había inspección. Cuando recuperó su libertad la hizo forrar en una lámina de plata y fue la que lo acompañó hasta el útimo día de su vida . Era el pectoral que lucía como Cardenal.
Sea el Cardenal van Thuan una guía para todos los sacerdotes, obispos y Cardenales. Que nuestras oraciones sean elevadas a Dios para que llegue a ser Beato y también Santo. Es
este purpurado vietnamita, un ejemplo de la lucha contra el comunismo y un testimonio de la esperanza en Cristo, que lo llevó a resistir y luego ser libre para poder transmitir con su martirio
la fe viva en el Evangelio.
Eduardo Palacios Molina
Punta Chica, 17 de setiembre de 2007
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