Estimados
En mi opinion esto cuento es mentira, pues si fuera verdad no ponen la cara de la persona en la foto si es que tiene tanto miedo. Si fuera verdad y esta en casa, lo logica si tiene las heridas que muestra, no usa blusa de mangas ya que lo correcto seria ponerle medicamentos o una foto mas cercana de la herida que de lejos parece un moreton largo facil de hacer en la piel si se toma aspirina o anticoagulantes. Ademas por que no muestran los cortes en las piernas que dice el escrito?? Si asi fueran por que usa pantalones largos?
Deseo aclarar que no estoy de acuerdo con ningun tipo de amenazas ni tacticas para amedentrar a las personas que deseen declarar sobre casos personales sean estas medias verdades o mentiras fabricadas , como tampoco estoy de acuerdo que para hacer mas dramatica la infamia que llevan a cabo contra el padre von Wernich se presten de nuevo los maestros del engaño a inventar historias como el caso Scilingo y Emmed que tan buen resultado les dio para despues escribir libros de sus fantasias que lastiman a familias enteras por generaciones y mas aun cuando la mentira se hace oficial y la publican en libros de historia fundamentales en la educacion de niños en la Argentina.
En otra nota el gobierno tiene dudas ver al final. Y si tiene dudas lo que gasten en la investigacion y se compruebe que no es verdad, no tendria que pagarle los gastos el poder judicial la señora?
Finalmente el pasado Junio el mismo cuento con la misma protagonista ver al final.
Miriam
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Sábado, 29 de Septiembre de 2007
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LA TESTIGO FELISA MARILAFF RELATO SU SECUESTRO
“Ellos quieren que paremos”
Esposa de un desaparecido y testigo protegida, Marilaff contó que fue secuestrada y lastimada. El programa de protección estudiará el caso.
Felisa Marilaff muestra los cortes que le hicieron sus captores.
Subnotas
http://www.pagina12.com.ar/diario/elpais/1-92173-2007-09-29.html
Por Adriana Meyer
Felisa Marilaff –esposa de un desaparecido y testigo protegida que el jueves fue secuestrada y lastimada– dijo que “prometió” a sus captores que se iría del país cuando la quisieron “quemar”. Al relatar lo que sufrió, la mujer afirmó que sus secuestradores le dijeron “que no siga más, que me borre o me iban a borrar ellos a mí”, y que no siguiera declarando en el juicio en el que se investiga la desaparición de su compañero durante la dictadura. El ministro del Interior Aníbal Fernández aseguró que las autoridades del programa de Protección de Testigos están estudiando el caso. Por otra parte, un grupo de organismos de derechos humanos afirmó que “existen sectores interesados en crear un clima intimidatorio a pocos días de conocerse la sentencia en el juicio al cura Christian von Wernich, que se suma al que venimos viviendo desde hace un año con la desaparición de Julio López”.
En tal sentido, exigieron al Gobierno el esclarecimiento del hecho y lo hicieron “responsable por la seguridad de todos los compañeros y compañeras involucrados en éste y todos los juicios”. Se pronunciaron en tal sentido la Asociación de Ex Detenidos-Desaparecidos, Apel, Cadhu, Ceprodh, Centro Hermanos Zaragoza, Comisión de DD.HH. de Uruguayos en Argentina, Comité de Acción Jurídica, Fidela, HIJOS La Plata, Instituto de Relaciones Ecuménicas, Liberpueblo, Ladh, Unión por los DD.HH. La Plata y Vecinos de San Cristóbal contra la impunidad.
La preocupación de estos organismos se basa en “una serie de ataques producidos en los últimos días en La Plata contra edificios públicos, y el extraño ataque producido por un supuesto ‘comando Julio López’ que baleó el domicilio del médico Néstor Siri, denunciado en el Juicio por la Verdad por su accionar en dos centros clandestinos de detención”.
Marilaff relató que fue obligada por dos hombres a subirse a un auto cuando salía de su trabajo en el centro platense, y que fue liberada tres horas después con cortes en las piernas y tras simulacros de asesinato. La mujer admitió estar “aterrorizada”, porque ésta es la tercera vez que atraviesa por un episodio de esa naturaleza. “Ellos no quieren que sigamos más, quieren que paremos”, dijo en referencia a los que participaron de las intimidaciones a las que fue sometida.
Marilaff sufrió un ataque similar en junio, y anteayer al salir de su trabajo fue secuestrada por dos hombres que la llevaron a un descampado en Berisso, la atacaron, la amenazaron por su participación en las marchas por López y la presionaron para que no declare en el juicio contra los responsables del diario en el que su marido era delegado. Así lo expresó la Multisectorial La Plata, Berisso y Ensenada en un comunicado.
“Denunciamos la total inoperancia que a esta altura deviene complicidad del denominado ‘sistema de protección de testigos, provincial y nacional’, que ha demostrado que no garantiza la integridad física de los testigos”, agregó la Multisectorial.
Al indicar que el caso estaba bajo análisis de esos programas, el ministro Fernández apuntó que esos funcionarios “tienen dudas sobre algunas cosas que se dicen” en relación con el secuestro. En tal sentido, el Comité para la Defensa de la Salud, la Etica Profesional y los Derechos Humanos (Codesedh), señaló que los hechos constan en la denuncia policial de Marilaff, quien sufrió “violencia física y psicológica”, y las lesiones fueron constatadas por quienes la asistieron en el hospital de Berisso. Esta entidad está brindando asistencia psicológica a la mujer.
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http://www.eldia.com.ar/edis/20070928/20070928210540.htm
El Gobierno tiene "dudas" sobre el rapto de la testigo platense
Aníbal Fernández aseguró hoy que el hecho será investigado, aunque aún no están seguros sobre "algunas cosas que se dicen"
El ministro del Interior, Aníbal Fernández, aseguró hoy que será investigado el supuesto secuestro de una mujer que testificó contra represores en La Plata, aunque advirtió que "existen dudas" en torno al caso.
Al participar de un acto en la Policía Federal, el titular de la cartera política afirmó que las autoridades de Protección a Testigos están estudiando el episodio por Felisa Marilaf, pero señaló que "tienen dudas sobre algunas cosas que se dicen" en torno a lo ocurrido.
Fernández señaló que conoce el tema "a la perfección" y dijo que habló con el responsible del programa, Mariano Ciaffardini, quien "está haciendo un análisis sobre el tema porque tiene dudas sobre algunas cosas que se dicen".
El ministro se refirió así al caso de la testigo Marilaf, quien denunció haber sido raptada y agredida por desconocidos, a pesar de encontrarse amparada en un programa de protección, tras participar en el Juicio por la Verdad.
Marilaf ingresó al programa de protección de testigos luego de haber denunciado que el 11 de junio pasado fue interceptada por dos hombres que la obligaron a ascender a un automóvil donde la golpearon y amenazaron de muerte.
En tanto, el 4 de julio último Marilaf denunció que desconocidos ingresaron a su casa y destrozaron documentación vinculada a la desaparición de su esposo y a su propio secuestro, ocurrido en 1978.
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El país del Martes/12-Jun-2007(7)|Hoy
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UNA TESTIGO DENUNCIO QUE LA SECUESTRARON
La vigencia de los represores
A casi nueve meses de la desaparición de Julio López, otra testigo de los Juicios por la Verdad en La Plata, Felisa Marilaf, denunció que la secuestraron durante dos horas y le advirtieron que “no hable más”.
Felisa Marilaf estuvo secuestrada en La Cacha en 1978 y fue testigo en el Juicio por la Verdad.
http://www.phttp://www.pagina12.com.ar/diario/elpais/1-86438-2007-06-12.htmlagina12.com.ar/diario/elpais/1-86438-2007-06-12.html
Por Alejandra Dandan
Otra vez la justicia federal de La Plata investiga el secuestro de una sobreviviente de los campos de la última dictadura. Como Julio López, se trata de una ex desaparecida, testigo en las audiencias del Juicio por la Verdad que asegura haber pasado el último domingo secuestrada a bordo de un auto que dio vueltas durante dos horas en la ciudad de La Plata. Según la denuncia, de la que se hicieron eco varias organizaciones de derechos humanos y el consejero de Naciones Unidas Norberto Liwsky, en el auto le recordaron que ya le habían perdonado la vida una vez y le sacaron sólo un handy con GPS del programa bonaerense de protección a testigos. El handy, según fuentes federales, dejó de transmitir esa noche la señal.
“Lo primero que hay que tener en cuenta es que fuera el caso que fuera, esto es un mensaje para todos”, dijo Nilda Eloy, testigo del juicio al ex subcomisario Miguel Etchecolatz y sobreviviente de los campos. “Con este caso nos están diciendo: ‘Nosotros hacemos lo que queremos, aunque tengan su dichosa protección especial a testigos’”.
El episodio sucedió el domingo a la noche, alrededor de las 22. Según la denuncia policial, en una esquina de la plaza Moreno, en el centro de la ciudad de La Plata, un auto levantó a Felisa Marilaf cuando salía de la casa de una hija. Dentro del auto, ella dijo que había dos personas. Que la tuvieron agachada contra el piso en la parte de atrás, durante las dos horas en las que, dijo, el coche no dejó de dar vueltas.
En esas dos horas, aseguró, le dijeron que no hable más en los juicios, así y en plural. Y que “ya una vez le perdonaron la vida”. Finalmente, “la tiraron”, dijo, en la esquina de 54 y 21, detrás del Regimiento 7º, en una zona todavía urbana. Cuando terminó la odisea, bajo estado de shock y como pudo, contó en este caso Nilda Eloy, llamó desde su celular al teléfono de atención a la Víctima de la Provincia de Buenos Aires, donde comenzó, literalmente, el motivo por el cual los organismos terminaron de cuestionar anoche enérgicamente a las autoridades locales.
Felisa Marilaf estuvo secuestrada durante la dictadura en La Cacha, uno de los centros clandestinos de detención de La Plata. Aunque ahora no milita en ninguno de los organismos, suele estar presente en las marchas y sus declaraciones en las audiencias del Juicio por la Verdad que lleva adelante la Cámara Federal de La Plata parecen claves para reabrir una investigación y avanzar sobre lo que sucedió con su pareja, Hugo Alfredo Iglesias, uno de los desaparecidos sobre los que aún nunca se investigó. Iglesias trabajaba en La Gaceta de la tarde y fue secuestrado en el ’76.
La desaparición de Julio López nueve meses atrás la hizo poner en alerta también a ella. Y fue una de las víctimas que denunció amenazas telefónicas y explicó que una vez le cruzaron un auto para pedir la incorporación al Centro de Atención a la Víctima de la Provincia de Buenos Aires que depende de Alberto Linares. A través del programa, ella recibió el handy con GPS, una de las alternativas que desarrolló el programa para sumar a las víctimas del Terrorismo de Estado. Con el handy, el programa debía proveerla de otro tipo de cuidados.
Felisa llamó a ese teléfono cuando la soltaron. “En lugar de mandarle a un psicólogo o alguien que la contenga –explicó Nilda Eloy–, le mandaron a dos policías que se la llevaron a la comisaría 5ª.” En la comisaría 5ª, ella declaró en estado de shock y como pudo. Ese lugar, saben los platenses, funcionó como centro clandestino de detención.
Con estos datos, la causa pasó inmediatamente del ámbito provincial al juzgado federal 1 de Manuel Blanco y la fiscalía de Sergio Franco. Por el tipo de amenazas, los antecedentes de la víctima y particularmente el episodio del handy descartaron en principio la hipótesis del robo. “De los dichos de la víctima, acá por lo menos se desprende la figura de amedrentamiento de testigo”, explicó una fuente de la causa.
A esta altura, y luego de 24 horas, los investigadores saben que el handy dejó de transmitir la señal de GPS ese mismo domingo. En principio, descartan la hipótesis del robo porque sólo faltó el handy. Y aunque lo evaluaron, descartan que haya habido una intención de dañar el material de parte de la víctima porque los psicólogos del Centro de Atención a la Víctima lo descartan. Así las cosas, la Justicia en este momento espera una nueva declaración de la víctima para poder obtener detalles que el estado de shock y la presencia policial evitó. Por otro lado, cree que el secuestro puede responder al mismo tipo de patrón que se denunció en el caso de Julio López. O son bandas de grupos que actúan por encargo, instigadas sí por gente que formó parte de la represión. O son, directamente, dicen, grupos nuevos que participan de la misma ideología que los militares de la dictadura y que están muy preocupados con los avances que tienen los causas judiciales con los juicios y las condenas.
A ninguno de los que estuvieron cerca del caso, se le escapó en estas horas que La Plata se prepara para el segundo juicio oral, en este caso contra el capellán de la policía, Christian von Wernich. Felisa no formaba parte de las personas convocadas como testigos, pero tampoco nadie cree que eso haga falta.
“La situación es muy muy grave a pocos días del juicio”, dijo Adriana Calvo en representación de los organismos nucleados en Justicia Ya. “Estamos muy preocupados, y queremos decir que los testigos, abogados y militantes hacemos responsable al Gobierno porque a nueve meses de la desaparición de López todavía no hay ningún resultado.”
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