Lector: Indignante realidad silenciada por los medios.
Ser preso político y enfermarse en la cárcel, es razón más que suficiente para que los jueces y autoridades del Penal no lo trasladen al enfermo a un establecimiento hospitalario de alta complejidad, y lo dejen morir o en la celda o en una enfermeria del mismo penal.
Difunda el caso del comisario Miguel Etchecolatz, un preso político que ha sido tomado de señuelo por la subversión, para ser falsamente acusado de delitos que no cometió, y wue teniendo derecho a su libertad ha sido condenado a prisión perpetua, por un fallo que da validez a la mentira, cumpliendo ordenes del Poder Ejecutivo Nacional.
No se ha cumplido tampoco con el derecho de todo recluso de mas de 70 años, de permanecer en su casa con prisión domiciliaria.
La Justcia y sus auxiliares las autoridades, de la Prisión, incluyendo al actual Ministro de Justicia Anibal Fernandez, se han ensañado con el Comisario Etchecolatz, a tal extremo, que necesitando una internacion urgente hospitalaria por su gravísimo estado de salud, concedida por la Justicia, de hecho se la niegan desoyendo las órdenes impartidas, para deslindar responsablidades, con argumentos sinuosos, tales como la "falta de medios para efectuar el traslado" u otras "chicanas" burocráticas, ante las cuales el juez subrogante de la orden no se inmuta y nada reclama.
Mientras tanto el comisario Miguel Etchecolatz se muere, consecuencia de un intencional crimen cuyas consecuencias, los resposables, se lavan las manos con papeles y escritos y sellos de goma, que no tardarán en ser investigados y juzgados debidamente.
En la Argentina no hay pena de muerte, pero el gobierno de los Kirchner ha condenado a muerte al comisario Etchecolatz.
Ellos y los indiferentes ante este reclamo, son los únicos responsables de este crímen y no podrán escapar al veredicto de la condenación final del Juez Supremo y Eterno.
Sepan civiles, policias y militares que el Comisario Etchecolatz es incocente de los cargos que se le han formulado y que su condena fue hecha sobre un andamiaje jurídico y mediatico fundamentado en el prevaricato de los jueces, que fundaron sus fallos en falsas denuncias y no en las pruebas y en los altos montos de dinero pagados en publcidad oficial.
Y que esa maladada condena perpetua , es ahora transformada en tortura y condena a muerte, a espaldas de la auténtica justicia.
Exijamos la libertad de los presos políticos y el inmediato traslado del Comisario Etchecolatz a un Hospital de Alta Complejidad.
Callar es aceptar pacificamente la venganza y el crimen de los montoneros en el poder.
Eduardo Palacios Molina
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