Andrés se ha quedado de piedra:
--¿¿que cosa??
Perla esperaba que Andrés se pusiera feliz y no pálido aunque espera que sea sólo por la sorpresa. Se levanta de la mesa.
--¿¿¡¡cómo ha podido pasar?¡
Perla con timidez le acaricia la mano:
--bueno, nos descuidamos...
Andrés aparta su mano de la de Perla.
--¿¿¿es que tú no te cuidabas?¡
A Perla le duele el reproche de Andrés:
--¿¿porque debía hacerlo si tú has sido el primero??
Andrés se acaricia el pelo. Se da la vuelta. Perla lo abraza por la espalda:
--nos vamos a casar... No creo que esta noticia sea tan terrible... ¡¡un hijo, vamos a tener un hijo que es lo más grande...¡
Perla habla con emoción aunque también con miedo. Ha notado a Andrés distante y tiene miedo que la haya dejado de querer.
--si no fuera por la muerte de mi papá, ya estaríamos casados ¿no?
Andrés siente culpa del dolor de Perla. Se da la vuelta. Ella se aferra mucho a él:
--¿no me vas a dejar, verdad?
El miedo que ve en los ojos de ella. La besa en la frente con mucha ternura:
--perdoname...
--¿me vas a dejar? --pregunta ella con un hilo de voz.
--¡¡claro que no... cómo se te ocurre...¡ parece que no me conocieras... Yo no soy de esos hombres que abandonarían a un hijo, nunca...
Perla siente que se ha sacado un peso de encima. Él la trata con mucho cariño:
--ven, vamos fuera... No hace falta que todo el mundo se entere de nuestros problemas. Andrés y Perla caminan por los alrededos de la cafetería. Ella está muy feliz. Él siente muchas cosas por la que ha sido su novia más duradera pero no puede evitar que sus fogozos encuentros con Paloma lo aturden.
--yo creo que aunque esté bebé ha llegado sin avisar es una bendición, me lo manda mi papá para que olvidemos todos los problemas que hemos tenido y nos centremos en lo que toca... nuestra boda...
--si claro...
Andrés no se ve nada convencido. Aún quiere mucho a Perla pero Paloma está demasiado dentro de él, despierta su lado sexual más bestia y en esos momentos eso es más fuerte que el amor. Lo que si tiene claro es que no le apetece nada casarse en esos momentos pero no le parece justo para con Perla.
--me hubiera gustado que la boda sea en otras circunstancias... Me da pena con tus hermanos...
--sí, a mi también me da pena que sepa que estoy embarazada... tampoco tenemos que dar explicaciones... Nos casamos y punto...
Andrés se lleva las manos a la cabeza. Piensa en Paloma, está algo aturdido.
--Yo creo que algo íntimo, sin fiesta.... incluso si quieres sin luna de miel... Luego ya en seguida te mudas a mi casa...
Andrés la mira sorprendido:
--¿a tu casa?
--si claro... ¿o es que quieres que viva contigo y con tus hermanos? si no sé como cabéis...
--No claro... en tu casa está bien...
A Andrés le pone muy nervioso pensar en que va a tener a su amante y a su esposa en el mismo techo. De igual manera le excita el hecho de dormir a pocos metros de Paloma. Perla se para, frente a frente a su amado. Le pone las manos en las mejillas:
--¿me amas?
Andrés no se atreve a mirar a los ojos a la joven. Siente que no la quiere perder pero tampoco está seguro que las cosas sean como siempre. Empieza a caminar.
--si claro... --dice nada seguro.
Perla camina agarrada de su brazo:
--yo te amo tanto... Tanto como el primer día y sentir que un hijo mío crece en tu vientre es lo más grande... Tu hijo se nutrirá dentro de mí, tu sangre se mezcla con la mía... Es como volver a nacer, el más grande regalo que me pudieran hacer...
Andrés acaricia a Perla conmovido por lo mucho que ésta desea un hijo suyo y culpable porque es una situación que él no esperaba y que le saca de sus casillas. Pese a los malos momentos que ha vivido su familia, Perla está segura que con su boda, que con ese hijo que espera su vida al lado de Andrés será maravilloso. Con una mano tiene agarrado a su amado y con otra se acaricia el vientre:
--aunque supongo que te gustaría que tu primer hijo se llamara como tú me gustaría que se llamara Augusto... Al segundo le podemos poner Andrés... y si es niña... Se llamará Paloma por lo linda que ha sido conmigo...
A Andrés no le parece que su hija se llame como su amante. Se para en seco:
--¿¡¿Paloma?¡¡ ¡¡no me parece¡
Andrés habla nervioso. A Perla le sorprende la reacción de su amado:
--¿porqué?
Andrés trata de ocultar sus verdaderos motivos:
--es que yo creo que se debería llamar como tu mamá...
--Pero es que Paloma se lo merece, ya que ella no va a tener hijos nunca pues es un regalo que le quiero hacer...
Ya que no sabe cómo sacarle la idea de la cabeza, Andrés cambia de tema:
--bueno, igual no hace falta que hablemos de esto tan pronto... Además... ¿estás segura que estás embarazada? Digo, a veces estas cosas falla --dice Andrés aferrándose a una esperanza.
Perla agarra la mano de su amado y se la pone en el vientre de ella para que siente a su hijo:
--¿no lo notas?
--No, no noto nada...
Él está tocando el vientre de ella, ella tiene su mano sobre la de él:
--tu hijo está dentro de mí... Paloma me llevó al médico, no hay dudas...
Andrés se aparta de ella:
--¿¡Paloma?¡¿¿Paloma lo sabe??
Andrés está angustiado. Le preocupa pensar en la reacción de su amante.
--si claro... Paloma es como una madre para mí... No tiene nada de malo... Ella está tan feliz porqué va a ser abuela...
--¿eso te dijo ella? ¿Paloma está feliz porque estás embarazada? --aturdido.
--bueno es lo normal ¿no? Paloma me quiere mucho... Me quiere como a una hija... ¿porqué no va a estar tan feliz como yo?
Perla abraza a Andrés. Éste está triste.
--¿y si es cierto que Paloma es una mentirosa? --dice para sí.
Piensa en lo que le dijo su hermano que se acostó con ella, piensa en la falsedad de la mujer fingiendo dolor por su marido muerto cuando se acostaba con él. Piensa que una mujer que se acuesta con el novio de una chica que dice querer como a una hija no puede ser bueno y le duele pensar así porque Paloma le gusta de verdad y no quiere que sea mala.
--¡¡no, no...¡¡ ¡no puede ser¡ --susurra.
--¿no puede ser?
Cómo no sabe qué decirle así que dice:
--vamos a tu casa... Si nos vamos a casar será mejor que comencemos con los trámites ya...
Perla lo abraza feliz:
--¡¡sí, sí...¡ ¡¡me muero por ser tu esposa...¡¡ ¡no necesito nada más, sólo tenerte a mi lado y saber que soy tuya, que tú eres mío...¡
Perla acaricia y besa a su amado:
--te amo... te amo tanto... tú y tu hijo sois mi vida...
Andrés responde tratando de forzar alegría:
--tengo que hablar con tus hermanos... No nos podemos casar así como así... si quieres hablamos ahora y ya salimos de esta...
--hablas como si fuera una tortura, el matrimonio es el momento más feliz de la vida de una pareja... --le reprocha Perla.
Y Andrés que lo siente más bien como un molesto trámite le dice:
--lo que pasa es que hubiera querido que la cosa fuera en otras circunstancias, ahora no podemos si no verlo como algo que hay que hacer y cuanto antes mejor...
Perla acaricia a Andrés con mucho amor:
--yo soy tan feliz a tu lado que no me importa nada... incluso viviría contigo sin casarme...
Andrés la mira sorprendida:
--¿harías eso por mí?
Andrés mira a esa chica. Algo ha cambiado, Paloma está entre los dos pero igual la quiere mucho. Le emociona la intensidad del amor de ella pero sabe que no sería visto en la sociedad que no se casarán. Le conmueve que por amor ella haga cualquier sacrificio, también le duele que, aunque en ningún momento piensa en romper con ella, Paloma está clavada en él y ni quiere ni puede renunciar a ella. Andrés la acaricia muy dulcemente:
--nos casaremos, pero sólo para que nuestro hijo nazca en un matrimonio. Ya que no podemos hacer la boda que te mereces prefiero que sea algo casi secreto y sin fiesta...
--lo que tú me digas... haremos lo que tú digas...
Perla abraza muy fuerte a Andrés, le dice lo mucho que lo ama. A Andrés le gusta sentir el amor de Perla, le gusta darse cuenta que ella lo daría todo por él. Tambien a su ego le gusta ver el deseo de Paloma. La pareja la ve al acercarse a la mansión de Perla y sus hermanos. Mientras Andrés le abre la puerta del auto a su prometida, Paloma lo mira con deseo. Le fascina el trasero de ese joven tan extremadamente guapo. Espera tener ocasión de acostarse con él. Andrés la mira de reojo. Ella le guiña el ojo, él sonríe nervioso. Excitado aunque con miedo que Perla se dé cuenta de algo. Perla saluda a Paloma con cariño. La pareja entra abrazada. Paloma ya no está en el balcón. A Andrés le aturde la hipocresia de Paloma:
--tengo que olvidarla --se dice.
Pero su cuerpo desea otra cosa. Paloma tarda en bajar y es que quiere mostrarse provocativa pero sin ser descarada para poder seguir siendo una viuda mártir. Busca un vestido blanco muy ceñido.
--es perfecto...
Baja por las escaleras. Paloma mira a Andrés que traga saliva. Pese a sus deseos de olvidarla la desea demasiado. Manuel y Federico miran a su madrastra con deseo. Les gusta mucho a los hombres. Perla la abraza con cariño:
--¡¡Paloma, que gusto...¡¡ ¡¡tengo una buena noticia...¡ ¡¡¡Andrés y yo nos casamos...¡¡
No es una noticia que a ella le tome de sorpresa aunque le molesta. No quiere que ese hombre tan increiblemente guapo sea para Perla a la que considera tonta e insulsa. Aún así la abraza:
--hija, querida... que alegría...
Andrés se siente incómodo ante ese abrazo de su esposa y su prometida. Paloma luego abraza a Andrés. Los dos tiemblan. Se desean. Ella tiene las manos en el cuerpo de él donde la espalda empieza a perder su nombre. Tiene que hacer un gran esfuerzo para no pellizcar ese trasero que la tiene loca.
--hijo, querido, que alegría... espero que me veas como a una madre --dice ante todos.
Luego que sólo lo oiga él le susurra al oído:
--necesito echarte un polvo ahora mismo...
Andrés traga saliva. Le fascina el descaro de la mujer pero rechaza su hipocresia. Paloma se aparta de él y mientras le acaricia el pelo a Perla le dice:
--hijita querida, ya que yo soy lo más cercano que tienes a unos padres me gustaría hablar a solas con tu novio...
Andrés abraza a su prometida:
--no creo que sea necesario...
A Paloma le duele el rechazo de él.
--no le puedes hacer esto a Paloma --le dice Perla.
Paloma sonríe mientras que Perla va empujando a Andrés. Cuando ya Perla no los ve Paloma no se controla y le da con ambas manos una buena palmada en el trasero a él.
--¡¡estás que matas de bueno...¡
Andrés la mira regañon. Entra en un despacho. Ella cierra la puerta. Los dos se miran con deseo. Él también tiene miedo.
--no hagas una tontería --le suplica él sofocado.
Paloma lo mira con deseo y rabia:
--¿¿te vas a casar con Perla?
Andrés no se atreve a mirarla a los ojos:
--espera un hijo mío --dice.
Paloma piensa que puede hacerle creer que no es de él pero sabe que no colaría. Bofetea a Andrés ante la mirada de sorpresa de él. Luego lo besa. Lo tira hacia la mesa mientras que le va desabrochando los pantalones. Él es un títere en manos de esa mujer tan apasionada.
--esto es una locura... Nos van a sorprender --jadea él.
--no importa...
--nos pueden descubrir...
--no nos sacaremos la ropa... solo necesito sentirse dentro de mí...
Los dos son como dos bestias silenciosas. El polvo es muy rápido pero muy placentero para los dos. Mientras él se abrocha los pantalones ella le dice:
--te vas a casar...?
Él se sube la cremallera. No contesta. Ella repite la pregunta.
--¿te vas a casar??
--no puedo hacer otra cosa... --aturdido y sin mirarla a los ojos.
Paloma lo bofetea:
--¡¡no te puedes casar con ella... ¡no después de esto...¡ ¡¡¿o es que quieres que sea tu amante...?¡
--¡¡no... no...¡¡ --dice él alterado.
--¿¿y que quieres...?
Andrés se lleva las manos a la cabeza.
--tenemos que dejar de vernos...
Muy molesta Paloma dice:
--¡¡no me puede dejar...¡
--entiendeme... el hijo de Perla es lo más importante... --aturdido.
--¡¡yo también espero un hijo tuyo¡ ¡¡no te lo quería decir para no angustiarte... pero hace días que lo sé...¡
Él la mira con el rostro desencajado.
--¡¡no me puedes salir con esta...¡
Paloma abraza a Andrés:
--no te obligo a cumplirme pero no soportaré que te cases con otra cuando llevo a un hijo tuyo en mi vientre...
Andrés está desconcertado:
--¿y como sabes que es mío?
--¡¿es que crees que soy una cualquiera??
--no pero ¿no puede ser de tu esposo? No hace tanto que murió...
--¡¡no... jamás me tocó... era impotente...¡¡ ¡¡sólo he estado contigo... ¡¡es tu hijo... es tu hijo...¡
Andrés se da la vuelta. Quisiera que la tierra se lo tragara. Dos hijos con dos mujeres diferentes. No sabe cómo solucionar el problema. Paloma lo abraza por la espalda:
--lo mejor es que convenzas a Perla para que aborte...
Andrés se gira, zarandea a Paloma:
--¡me voy a casar con Perla...¡ ¡¡no quiero que sea madre soltera por mi culpa...¡¡
--¿y yo? ¡¡si puedes abandonar a nuestro hijo? --dice ella haciéndose la víctima.
Paloma agarra la mano de Andrés y trata de ponérsela en el vientre pero él se aparta de ella:
--¡¡tu hijo puede llevar el apellido de tu esposo...¡
Andrés se iba a ir pero Paloma lo abraza por la espalda. Le suplica:
--¡¡no abandones a tu hijo... no lo abandones...¡¡
Andrés se siente culpable. Paloma se arrodilla llorando con lágrimas falsas como ella:
--¡¡no me dejes...¡
Para decirle algo mientras la levanta, Andrés le dice:
--cuando nazca el hijo de Perla me divorciaré y luego me casaré contigo...
Con esa promesa él se va pidiendole que invite una excusa a Perla de su marcha sin despedirse de ella.
Pablo llega a su casa. Se empieza a desnudar. Andrés sale de la ducha. Se tumba en la cama.
--¿y esa cara de rollo, hermano?
Andrés tiene sus manos bajo el cuello:
--Perla está embarazada...
Pablo sonríe:
--¡¡voy a ser tío...¡ ¡¡felic...¡
No puede acabar la frase porque Andrés le dice:
--Y Paloma también...
Pablo mira a su hermano aturdido. Andrés se sienta en la cama, su cuerpo totalmente desnudo. Se acaricia el pelo:
--¿¿que te parece? he tenido buena puntería ¿no?
Andrés habla con amargura. Pablo se sienta a su lado:
--hermano, si Paloma espera un hijo... puede ser mío... --dice Pablo con preocupación.
Andrés se levanta furioso y se enfrenta a su hermano:
--¡¡no lo digas...¡¡ ¡¡ni lo digas..¡
--A mi me gusta Paloma pero no quiero nada con ella... almenos fuera de un rebolcón... --dice Pablo que lo único que quiere es que su hermano no se deje engañar con Paloma:
Andrés se muestra muy agresivo. Empuja a su hermano mientras le dice:
--¡¡¿oye que te pasa? ¡¡Paloma es una dama¡
--¿dama? una dama bien ramera pero bien si la quieres llamar dama... --Pablo divertido.
Andrés tumba a su hermano de un puñetazo. Mientra Pablo se levanta le dice a su alterado hermano:
--¡¡yo te recomiendo que no hagas nada hasta que nazca el hijo de Paloma y un prueba de sangre demuestre que es tuyo...¡
Andrés se acaricia el pelo nervioso.
Por su lado, Paloma habla con sus amigas Gabriela y Camila. Comparte con ella sus planes. Les habla de su falso embarazo.
--lo que tienes que hacer es seducir a tus hijastros y quedarte con todo el dinero... no ir detrás de ese muerto de hambre... --Camila.
--¡¡puedo tenerlo todo...¡¡¡
--Perla está embarazada... --Gabriela.
--yo seré la madre y espero que vosotras me ayudeis...
--claro... cual es tu plan... --Camila.
--en unos meses le haré creer a Andrés que me voy para que nadie sepa que stoy embarazada, mientras con la ayuda de mi madre os robareis al hijo de esa idiota cuando nazca para que yo se lo pueda presentar a Andres como nuestro hija...
Camila se muestra encantada. Gabriela tiene sus dudas pero siempre apoya a su amiga. Las 3 brindan por una idea brillante.