Los resúmenes de capítulos publicados en Tele-Novela NO se consideran adelantos.
CAPITULO 88: ¿QUIEN ES ANASTASIA?
by mariuska (no login)
Zahukovsky habla muy triste con Sasha. El heredero sabe dónde está Olga, y pide a su mentor que le ayude a sacarla de palacio. Zhukovsky se horroriza con la idea, pero rápidamente, Alexander le explica que este asunto ya no tiene nada que ver con el amor.
- Sólo quiero salvar a una mujer indefensa ante Benkendorf.- pide Sasha.
Olga está en la cama y de pronto lanza un grito al ver una rata sobre ella. Alexander entra alertado por su grito y la quita de la cama. A Olga le gusta la sensación de rozar las manos del joven nuevamente.
- Hace tiempo que te esperaba, creí que ya me habías abandonado.- dice ella.
- Debes irte, Olga.- comienza una nueva crisis entre ellos.
- No puedo…- la joven solloza.
- Tienes que dominarte.- Sasha intenta tranquilizarla.- Vasil Andreich nos ayudará.
Y saca a Olga del sótano.
Benkendorf, ante la presencia de Zhukovsky, informa al emperador de que aún no han encontrado a Olga.
- Aunque hemos buscado por todos los lugares, por cada escondrijo.
- Teneis que encontrarla.- el zar está furioso.
- Prometo buscar más escrupulosamente. Pero Kalinovskaj ya ha abandonado el palacio.
ES el pueblo de Zastava. Allí, los soldados registran escrupulosamente a los campesinos y todas sus cosas. Sasha y Olga se acercan a ellos vestidos con unos hábitos de monjes. La joven está asustada por si les descubren.
- Nadie pondrá atención en nosotros.- la tranquiliza Alexander.
Ambos, se deciden a pasar, pero de pronto un soldado se les acerca.
- ¿A dónde van?
Nicolás está furioso, y pregunta cómo ha podido Olga Kalinovskaj pasar todas las medidas de seguridad del palacio.
- Ha necesitado la ayuda de alguien.- dice Benkendorf.
- Ese alguien ha tenido que ser Alexander. ¡Quiero verlo inmediatamente!
Zhukovsky, muy nervioso, pide al zar hablar primero él con Sasha para no provocar una reacción innecesaria ante los reproches injustos del emperador.
- De acuerdo. Espero que me informes.- dice Nicolás.
El instructor sale, y se apoya en la puerta cerrando los ojos por el agotamiento.
Alexander responde al soldado que ellos van al monasterio de peregrinación, y está bastante lejos.
- Déjenos pasar.- pide Sasha.
- Nosotros tenemos que coger a una fugitiva.- dice el soldado. Olga se pone muy nerviosa, y para distraer la atención del guardia, Sasha se interesa en saber a quién están buscando.- Una mujer ha escapado del palacio y debemos disparar si la descubrimos intentando huir.
Olga se estremece con sus palabras. Pero el soldado, que no la reconoce, la pide que le bendiga. Él baja la cabeza, Olga coloca su mano sobre su nuca y empieza a recitar una oración ortodoxa. A la mitad de la recitación tartamudea, y mira a Sasha de reojo. El soldado, asombrado, levanta la cabeza.
- ¡Qué oración más extraña! Es la primera vez que la oigo…- dice el soldado.- ¿Quién decíais que sois, y a dónde os dirigís?
Alexander piensa intensamente…
La zarina sufre jaqueca con todo lo que está sucediendo. Zhukovsky va a verla porque quiere hablar con ella a solas- Lo primero que hace es decirle que Sasha ha ayudado a escapar a Olga, pero la zarina enseguida echa a correr para contárselo a su marido.
- Por favor, no vaya.-intenta persuadirla de su intento.
- No quiero oír anda.- la zarina está llena de ira.
- Él sólo la quería ayudar, pero ya no siente nada por ella. Simplemente le da lástima.
- Siempre le estás ayudando.- dice ella.
- Le hago mi última petición. Por favor…ayude a su hijo…- Zhukovsky se va diciendo estas últimas palabras, y la zarina se queda con una expresión de enojo en su rostro.
Momentos después, Nicolás le pregunta a Zhukovsky qué tal le ha ido su conversación con Sasha.
- Quiero que me digas qué te ha dicho.- dice el zar.
- No he podido hablar con él detalladamente porque está enfermo.- miente.
- Eso es un disparate, iré a verle inmediatamente para hablar con él.
También hace que llamen al doctor Mant para que le examine, ya que está inquieto por Alexander. Sin embargo, Zhukovsky sabe que no está enfermo.
El heredero le explica al soldado que se dirigen a Novgorod como peregrinos para ver el icono. Otro soldado se acerca y ordena que les dejen pasar. Al principio duda, porque le es extraño que un monje viaje en esas circunstancias tan raras. Pero de pronto, ven que unos jinetes a los lejos que se acercan a toda prisa. Los soldados salen al encuentro de estos jinetes, y Sasha aprovecha para acelerar a Olga en su huida. Deben escapar lo más rápido posible.
Al galope, se acerca Benkendorf y su gente.
Nicolás va a ver a Alexander. Tras él va Zhukovsky que intenta persuadir al zar para que no continúe su camino. Súbitamente, sale la emperatriz.
- No molesteis a Sasha.- dice ella.- Está triste por la partida de su novia, ya es adulto, y no debe inquietarse más.
- De acuerdo.- el zar cesa sus intenciones. Y Zhukovsky suspira con alivio.
Sasha y Olga cogen sus caballos, pero Benkendorf exige detenerles para examinarles. La pareja empieza a correr. Y el soldado entonces reconoce a la monja fugitiva.
- ¡Rápido, un caballo!- grita Benkendorf.- Hay que alcanzar a los fugitivos, pero no dispareis.
Marfa espera una respuesta de Sychiha. Quiere saber por qué no enterró la sortija con su hija.
- Lo dejé como un recordatorio de un acto horroroso.- dice la bruja.
- No te creo. Enséñame el lugar donde está enterrada.
- La enterré en el bosque, pero no recuerdo el lugar.- pero Marfa sigue sin creerla.
- No te creo. …¡Mi hija sigue viva!- está desesperada.- Tú la robaste, y la diste a otra familia para que no dijera a Pedro que es hija suya.
- De acuerdo, te enseñaré su tumba.
Momentos después, las dos mujeres corren entre la nieve del bosque, sin hacer caso omiso de sus pocas fuerzas. Bajo un árbol, hay gran montón de nieve.
- Esta es la tumba.- dice Sychiha. Marfa se arrodilla.
- Nastia…Anastasia….
La bruja intenta apartarla, pero Marfa la coge por el pie y no la deja.
- Quiero que caves la tumba, para ver que su cuerpo está ahí.- pide la mujer.
- Estás mal…- dice la bruja.- Hace 20 años de aquello, sólo quedarán cenizas.
- ¡Cava la tumba!
- La muchacha hace mucho que subió al cielo.- intenta persuadirla.
- ¡Mi pobre Nastia!
En el tribunal, están sentados Misha y Pedro Dolgoruky. Aparece la imagen de Zabaluev, que se acerca muy decidido al juez. Éste declara que ya ha tomado una decisión.
Al rato, Zabaluev protesta.
- Me quejaré al emperador.- dice el terrateniente.
- Eso es inútil.- responde el juez.- Porque, conforme a todas las pruebas, no me quedan dudas de su culpabilidad.
Zabaluev continúa quejándose, pero el juez quita la acusación de Pedro.
- ¡Enhorabuena!- le felicita Misha.
- Aún lo lamentareis.- amenaza Zabaluev.
Al momento, se acerca Modestovich a Misha para saber si ya han arreglado su asunto. Pedro le manda a freir espárragos. Pero Repnin le detiene.
- Una promesa es una promesa.- dice el joven.- He escrito a Korf. Al principio ha renunciado a tomarle de nuevo, pero luego decidió que lo tomaría de neuvo, aunque con la mitad de salario.
Modestovich se queda abatido y descorazonado. Y Pedro le dice enseguida que no le dará ni un céntimo. Y se van.
- Espero que sus hijos recuerden este día….- dice el gerente.
Segundos después, Karl ve a Zabaluev y se acerca aél para expresarle su simpatía.
- Ers un canalla.- dice el terrateniente.
- Vine a testimoniar contrra usted
- ¡Vete!
- Eso es inútil. Los dos hemos sufrido mucho, y hemos hecho cosas juntos.
- Idiota…- se burla Zabaleuv.- Misha te ha engañado como a un niño.- el gerente no entiende nada.- Misha a falsificado la carta de Korf, y tú te lo has creído.
Bajo la influencia de Zabaliev, el gerente vuelve a llenarse de odio.
- Repnin me pagará por esto. Todos pagarán por ello….
Pedro y Misha celebran el gran día con un buen garrafón de vino.
- Falsifiqué la carta de Vladimir.- dice Misha orgulloso.
- Modestovich puede ser capaz de cualquier cosa.
- Él es un cobarde.- dice negligentemente.
- Es como un perro, pero muerde.- dice Pedro ahogando una risita.
- No me preocupa.
- Liza cree incondicionalmente en ti, y ella se equivoca raramente. La gustais mucho, Mijaíl.
- Sólo la he ayudado a librarse de un matrimonio odioso.- dice Misha confuso.
- Tú la has ayudado a librarse de la obsesión que sentía por Vladimir.- pero Pedro quiere dejar algo claro.- Ibas a batirte en duelo por Anna, y yo no quiero que mi Liza sustituya un sentimiento humilde por otro. Si amais a otra mujer, dígaselo a Liza. Ella podría sufrir mucho.
Misha se inquieta y está confuso.
- Sí, me peleé, porque amaba a Anna e iba a unir mi destino al de ella cuando Vladmir la liberó.- dice Misha.- Pero nos estorbaban obstáculos diferentes, y descubrimos que no sabíamos nada el uno del otro. Estoy contento de que todo esto haya acabado así, porque he conocido a Liza.
- Pero su madre es una asesina,..yo tuve un romance con una sierva,…¿quién querrá emparentarse con tal familia? Creo que nadie que esté dentro de sus cabales.
- Pero todo eso…
- Comprendo en lo que pensais. Liza es obstinada…
- Su obstinación y su carácter impulsivo hacen de ella una persona de gran honor.- dice Misha con mucha admiración.- Ella es digna de casarse con la persona que la ame por estas cualidades.
- Yo pienso que le es necesario una persona que la de tranquilidad, entonces ella se apaciguará.
- Si encerrais a un ruiseñor en una jaula, no se convertirá en canario. Dejará de cantar simplemente.- y los hombres brindan y beben.
Sonia está con Liza en la iglesia. Se asombran por la inscripción del libro dónde sólo están indicadas la fecha de nacimiento y el nombre.
Las dos jóvenes van al padre Pavel con el libro, pero él no sabe nada, ya que en esa época él no estaba allí.
- Esto debió ser con el padre Gueorgui.- dice Sonia.
- Pero no os podrá ayudar.- dice el padre Pavel.- Esta no es su escritura, no es como él escribe habitualmente. Miren, al final de la inscripción hay una línea, como si quien lo hizo no hubiese podido terminar.
- O no le hubiesen dejado…- dice Liza.
Más tarde, las dos jóvenes van a ver a su madre. Quieren saber por qué no hay ninguna inscripción del nacimiento de Liza.
- Naciste enferma, y creí que no sobrevivirías.- aclara su madre.- Llamé al padre Gueorgui, porque bautizaba en las casas. Pero aquel día hubo ventisca y el padre se perdió por el camino.
- ¿Puede que él se olvidase de inscribirme en el libro?- se interesa Liza.
- ¿Por qué lo dices?
- En el libro, hay otro nombre apuntado que no es el mío.
- ¿Cuál?
- ¡Anastasia!
Dolgorukaja vierte té en su taza. Liza ve cómo su madre la llena hasta los bordes hasta que cae sobre la mesa…María Aleksevna está como ida. La mujer, en su crisis nerviosa, echa a Sonia de la sala
- Liza, ¿de dónde has sacado ese nombre? Debes olvidarlo para siempre. No lo menciones nunca delante de tu padre.- suplica Dolgorukaja de rodillas.- Prométemelo.
- Prometo olvidarlo, junto con el anillo que tenía la inscripción de Anastasia que Zabaluev robó al gitano.
- ¿Cómo que al gitano…? ¿Eso fue a…?
- ¿A quién?
Dolgorukaja la coge y la exige jurar que olvidará ese nombre. Pero Liza escapa corriendo. La mujer se derrumba en el sofá y comienza a rezar.
Escrito desde Feb 24, 2005, 12:14 PM de la dirección IP 81.9.153.118