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mariuska (no login) Posted Mar 17, 2005 11:02 AM
En el monasterio, en el algún lugar cerca de San Petersburgo, la emperatriz tiene ante Olga el retrato de un hombre entrado en años.
- Sí, recuerdo al marido de mi tranquila hermana.- dice la joven.- ¿Me estáis ordenando que me case con él?
- No puedo ordenarte tal cosa. Pero sí que te lo pido insistentemente.
- El pintor le ha embellecido.- anota Olga descontenta.
- Sé, él no es tan joven ni hermoso como mi hijo. Sin embargo, debes pensar en un matrimonio digno y los hijos.
- Pero yo no tengo relación con él como pariente. No puede presentármelo como mi futuro esposo. Además, no puedo pensar en tener hijos todavía.
- Olga, para ti cualquier matrimonio es mejor que enterrar tu juventud y belleza en este monasterio. Además, este hombre te conviene completamente, ya que también es polaco.
- ¿De esta forma tan cruel tratáis de proteger a vuestro hijo de mí?- protesta Olga.
- Creo que es la mejor idea que se ha formado.
- ¿No le vale con echarme simplemente de la corte?- llora.- Siempre le fui fiel, majestad. ¿Por qué no confiáis en mí?
- Y confío. Comprendo cómo te sientes. Pero tú no sólo estás en este asunto. Ante todo pienso en el tsesarevich. Él no piensa en nada, salvo en ti. Y tu matrimonio es la única esperanza para que te olvide.
En la casa Korfov en San Petersburgo, Anna está sentada sobre el sofá con un libro en las manos. Mijaíl se inclina hacia ella cada vez más cerca.
- En mi opinión, esta escena no es de este modo.- dice Anna.- Creo que Shakespeare no lo contó así.
- Shakespeare nos perdonará esta pequeña improvisación.
Coge el libro de la joven y lo pone sobre la mesa. Sus rostros se acercan…
En la hacienda Korfov, en la biblioteca, se encuentran María Aleksevna, Modestovich, Zabaluev y el barón.
- Estuviste allí.- dice Iván Ivanovich.- Y viste cómo le pagué a Pedro Dolgorukih. ¿Por qué mientes, Karl?
- NO creo que Karl Modestovich mienta en la presencia de tan ilustres personas.- dice el terrateniente.
- Es que no sé de qué habláis, Iván Ivanovich.- se justifica el gerente.- No recuerdo tal cosa.
- ¡Te echaré de mi hacienda por esta vil acción!- amenaza el barón.
- Bien, bien, permítame Iván Ivanovich….Si no le habéis devuelto el dinero prestado al príncipe Dolgorukih, entonces esta no será más su hacienda. Y tampoco podrá disponer del destino del gerente, cuando la dueña sería María Aleksevna.- ZAbaluev señala a la mujer.
- Me es indiferente. Sé que han sobornado a mis criados. Pero hasta ahora, gracias a Dios, aún me encuentro dentro de mis cabales. Así que sé que le pagué la deuda por completo a Pedro Dolgorukih.- pero la mujer no se queda contenta.
- Amable barón…Usted no tiene ningún documento que lo confirme.- Zabaluev también apoya la versión de la mujer.- Y yo tengo un documento en el que habéis firmado con vuestro puño y letra, que entregaríais vuestra hacienda a la familia Dolgorukih si no pagabais la deuda a tiempo.- muestra un gesto triunfante.- Así que ahora la hacienda me pertenece y le pido que la abandone.
El viejo barón no se puede creer todas las barbaridades que le dice la princesa.
- ¿Me ordenáis que me vaya y viva en una choza en el bosque?- pero Zabaluev se burla del pobre hombre.
- ¿Qué choza? Aún os queda una villa en San Petersburgo, donde os podréis instalar con Vladimir y Anna.
- No podré mantener la villa si pierdo la hacienda.- protesta el barón.
- Pues entonces le convendrá venderla.- aconseja la princesa.- Sea como sea, le pido que abandone esta hacienda.
Sin embargo, la discusión se interrumpe por la entrada decidida de Vladimir.
- ¡Mi padre no se irá de aquí!
Todos los allí reunidos se asombran al verle.
- ¡Volodja! ¿Pero cómo…? Estabas en la cárcel.- el barón se queda perplejo.
- Le contaré después todos los detalles. Pero ahora hay un asunto más importante. ¿Cómo se encuentra?
- Mi salud no es lo principal.- responde su padre.- Me han metido en un problema, mintiéndome y traicionándome.
- ¿Es por el robo de la hacienda?- pregunta Vova.
- ¿De qué robo habláis? Me ofendéis.- dice Dolgorukaja.
- ¿Y cómo quiere usted llamarlo?
- Es legal, repito, es la entrega legal de la propiedad por no haber pagado su deuda a tiempo.
- Los actos bajos se cubren a menudo con palabras hermosas.- ataca Vladimir.- ¿le quitáis la hacienda a una persona honesta, y lo llamáis “legal”?
- Esta persona honesta no pagó a mi marido. Ahora él está en el reino de los cielos. Pero
Yo tomaré una cuantiosa suma de dinero y su hacienda en calidad de compensación. Su padre firmó un documento en el que se ve obligado a entregar su hacienda en nuestra posesión si no pagaba la deuda a tiempo.
Zabaluev , como gran intrigante que es, apoya a la princesa ante Vladimir. Pero María Aleksevna intenta fortalecerse ante el joven barón.
- No estoy obligada a justificarme ante usted, Vladimir Ivanovich.- dice la mujer.
- ¡Y mi padre tampoco está obligado a nada con usted!- se enfrenta Vova a ella.- Puede que se haya inventado esa excusa de los documentos…
- ¡Pero si su padre no tiene ni un documento!- grita Dolgorukaja.
- Yo pienso que sí lo hay. Y creo que lo tiene usted.- la acusa Vova.
La princesa y el joven se enfrentan con una dura mirada…
Por otro lado, en el monasterio, Olga y la emperatriz continúan su conversación.
- Sí, Alexander no puede olvidarte.- dice la zarina.- El tiempo puede solucionarlo…Si no hay reciprocidad, el amor pasa dolorosamente, aunque también es más rápido.
- Pero nuestro amor siempre será recíproco.- contesta Olga.
- Olga, ¿crees que se puede esperar la reciprocidad de una mujer casada?
- Su majestad, yo…
- Lo siento, pero mañana partirás.
La emperatriz sale y deja a Olga sola mirando el retrato de su futuro marido, pero éste le cae lentamente de las manos.
Otra disputa continúa en la hacienda Korfov…
- Princesa, hablabais sobre una gran suma de dinero. Opino que en los libros de contabilidad de su marido habrá una inscripción al respecto.- dice Vladimir.
- Oh, ¿qué decís? ¿Qué libros de contabilidad? Eso ocurrió hace cientos de años.
Pero el barón sale en defensa de su hijo.
- No, Volodja tiene razón. Un negocio tan grande tiene que estar reflejado en el libro de contabilidad. Además, su marido era muy quisquilloso para estas cosas.
- Oh, invertiré mucho tiempo para encontrar en los archivos de mi marido esas inscripciones. Aunque estoy segura de que no se produjo ninguna.- sin embargo, la mujer intenta escabullirse cambiando de tema.- Pero no me apetece seguir perdiendo el tiempo…Tengo que llevar a cabo las diligencias de la boda.
- Pues entonces le convendrá pedir al señor Zabaluev que la ayude. Otra salida no veo.- dice Vladimir tajante.- Mientras no comprobéis los libros de contabilidad, la hacienda se quedará con su anterior dueño. Pienso que todos los que están presentes consideran que es lo más justo.- sonríe maliciosamente.
- Da lo mismo. Le demostraré que tengo razón.- hace hincapié la mujer.
La princesa sale del despacho hecha una verdadera furia, y Zabaluev sale en su defensa.
- No sois justo.- dice, y sale tras la mujer.
-Has vencido.- dice el barón- Pero, ¿cómo agradecértelo?
- Padre, tengo miedo de que esto le pueda costar caro.- dice Vova.- Pero ahora quiero una botella de vino y una buena comida. En la cárcel no había buenas raciones.
El barón le indica que pueden continuar su conversación una vez que se sienten en la mesa para comer. Pero Vladimir está aún intrigado.
- Cuénteme qué ha ocurrido en mi ausencia.- lanza una mirada amenazante a Modestovich.
El gerente, silencioso, se dirige hacia la puerta.
- ¡Karl Modestovich!- grita Vova.
Éste se queda inmóvil en la puerta del despacho…
En el palacio de invierno, Natasha y Alexander se encuentran.
- Sólo ahora he comprendido que devolver la vida a la persona amada es una felicidad enorme.- dice Sasha.
- Creí que sólo se hablaba así en las novelas francesas. ¿Ya no os vereis más con Olga?
- No. Solamente con la separación empiezas a comprender lo que significa tu amor.- está muy triste.
- La separación mata al amor.
- Eso no es cierto. Natasha, ¿acaso no habéis sentido que cuando vuestra persona amada está lejos, muy lejos, vuestros pensamientos sólo se posan sobre él?
- Lo he sentido.- dice ella.- Pero lo más fuerte que se siente, es que deseas tocarle….
- Te despiertas entre sueños y empiezas a buscarle. Pero al abrir los ojos comprendes que no está. NO está aquí, ni en palacio…No la puedes abrazar, ni oir su risa…- Sasha solloza.- Perdóneme, a usted no le hace falta escuchar esto.
- Le comprenso, su alteza. Si uno se calla, es imposible dejar en paz los pensamientos.
- Es posible. Pero estoy lleno de incertidumbres…No sé dónde está ella, si piensa en mí…
- Le aseguro que ella también siente lo mismo que usted.
- ¿La habéis visto?- se sobresalta Alexander.- Hablasteis con Olga. Por Dios, decirme dónde está.
- Alteza….
- ¿Los sabéis y no queréis decírmelo?
- He jurado guardar el secreto. Le di mi palabra a la emperatriz.- dice finalmente la joven.
- No os parecéis mucho a vuestro hermano, Natasha.- reprocha él.- Misha cree sinceramente que el amor está por encima del deber, y así lo ha demostrado.
- ¿Y eso a qué le llevó?- se molesta Natasha.
En la sala de la casa Korfov, los labios de Misha y Anna se acercan cada vez más. Pero en ese instante entra Nikita, que pide perdón al ver que interrumpía algo. Debía recordar a Anna su cita para la audición.
- ¡Dios mío! ¿Cómo he podido olvidarlo?
- Más vale tomar el carro, no quiero ser el culpable de su retraso.- dice Repnin.- ¡Nikita! ¿Está todo en orden?
Nikita se lo confirma y sale decididamente de la sala.
- Sólo me cambiaré.- ¿Cómo estoy?- dice Anna.
- Estais demasiado hermosa. Pero es necesario darse prisa.
Anna sale corriendo, y Misha arrima la puerta.
- Espero que el teatro imperial no pierda una nueva estrella.- piensa para sí.
En el cuarto de Liza, la joven tira sus vestidos sobre la cama, cuando entra Sonia.
- ¿Qué haces?- pregunta la menor de las dos jóvenes.
- He decidido organizar mi guardarropa.- le enseña un vestido.- Con esta ropa fui al entierro de papá. Y puede que me lo ponga para la cena de hoy.
- ¿Es que quieres atraer la desgracia?- Sonia está atónita.
- Todas las desgracias me viene a mí, Sonia. Vladimir me traiciona, mi marido será un anciano aborrecible, y mi madre es indiferente a mi sufrimiento.- se lamenta.- Dime, ¿qué sombrero convendrá poner con esta ropa?- Sonia le señala uno.- Mi única esperanza está en Andrei. Él va a persuadir a mamá para aplazar la boda, le dirá que la ceremonia tendrá lugar cuando yo esté preparada. Pero puede que yo nunca esté preparada, así que no me casaré con ese sátiro.
- Será bueno si Andrei puede influir en mamá.- dice Sonia con esperanza.- Es el único a quien mamá escucha. Y puede que también sea el único de que la haga desistir de tomar la hacienda Korfov.
- Ojalá.- suplica Liza.- No quiero pensar ahora en Vladimir, pero su padre me da pena. No puede llevarse ese golpe, tiene el corazón débil…¡Dios mío, que Andrei haga algo por ayudarme!
Mientras tanto, en la sala Dolgorukih, María Aleksevna y Zabaluev conversan sobre lo sucedido.
- Ya quedaba poco para que la hacienda fuera mía.- dice la mujer.- El viejo barón ya estaba a punto de rendirse.
- Los libros, María Aleksevna….Hay que buscar una repuesta a la pregunta de los libros de contabilidad.- le urge.
- Si fuera por el viejo Korf, nunca le hubiera venido a la mente la idea de mirar os libros de contabilidad. ¡Todo es por culpa de su hijo!
- Sí, les hemos subestimado.- afirma el terrateniente.- Son unos enemigos muy fuertes.- pero luego medita.- ¿Su marido tendría esa inscripción del pago de la deuda?
- Pedro era muy formal en ese tipo de cosas. Lo escribía todo. Cualquier cosa que ganaba o gastaba lo anotaba.
- Esa es una cualidad rara para un terrateniente ruso.
- ¿Y qué utilidad tiene?- se molesta ella.- Sólo adquiría la envidia de los vecinos, que lo único que hacían era gastar. Pero él ahorraba y ahorraba…Andrei Platonovich, tengo en usted la esperanza de que no sea así de tacaño con mi Liza….
- No se preocupe.- la tranquiliza el hombre.- Pondré todo a sus pies si es necesario, con tal de que Liza sea feliz.
- oh,…¿y qué haremos con los libros de contabilidad?- se acuerda repentinamente.
- Hay que arrancarlos al olvido. Eliminando esa maldita página se acabará el asunto. Ellos creen que teniendo el libro de contabilidad, el dominio está en sus manos.
- Pero no es todo tan simple.
Sin embargo, Zabaluev la muestra que si dejan esa página todo será peor. Y en ese momento, la conversación se ve interrumpida por la llegada de Andrei, diciendo que hay unos serios obstáculos para la boda de Liza y que sería mejor aplazarla.
Por otro lado, Olga escribe una carta en el monasterio. Natsha entra en el cuarto, y ve el retrato de un hombre sobre el suelo. Pero Kalinovskaja le pide a su amiga que le aparte la imagen de ese hombre de su vista.
- ¿Por qué odias a esta persona?- pregunta Natasha.- ¿Es un canalla?
- ES mi prometido.
- Es una idea de la emperatriz, ¿verdad?- se queda asombrada.
- ¿He hecho algo tan horroroso con Alexander? ¿De veras es un pecado amarse?
- Alexander es el sucesor al trono, y en este asunto no importa el amor, sino la política.- declara la princesa.
- por favor, no continúes…- suplica Olga.- Quiero verle una vez más. Tan sólo una vez, la última.- tiende la carta a Natasha.
- Olga, ¿me estás pidiendo que le entregue esta nota?
La joven pide a su amiga que la ayude para poder ver a Sasha una vez más. Y de mala gana, Natasha consiente.
Misha y Anna van en el carro a toda prisa para presentarse en la audición. Pero la rueda del carruaje cae en un hoyo y Anna cae sobre Misha. El joven se siente torpe y echa la culpa al mal estado del camino. Sin embargo, el carro vuelve a balancearse y Repnin y Anna chocan nuevamente el uno contra el otro….Se ríen a carcajadas.
En la sala Dolgorukih, Andrei trata de convencer a su madre para aplazar la boda de Liza, puesto que está muy inquieto por ella. Sin embargo, zabaluev insiste en que ese aplazamiento no se produzca. Y finalmente, el terrateniente y la princesa, convencen a Andrei de que la boda será algo útil para la joven Liza.
- Eso la distraerá de pensar en Vladimir.
- ¡Júreme que hará feliz a mi hermana!- le pide Andrei a Zabaluev.
El terrateniente se lo afirma, y entonces Andrei da su consentimiento para que se produzca la boda.
- Los Korf nos invitan a ir a su teatro a un espectáculo de la servidumbre.- comunica Dolgorukaja.
- No comprendo…- dice Andrei sorprendido.- ¿Cómo es posible ir a ese espectáculo si tienen un pleito contigo?
- Tú soluciona el asunto con Liza…y lo del teatro déjamelo a mí.
En el palacio de invierno, Alexander está recostado en una butaca cuando entran Naryskina y la emperatriz. Las dos mujeres miran la pose que tiene el heredero y le dan una carta. Sasha le levanta súbitamente y la coge.
- Quisiera que vinieras a Petergof con nosotros.- le invita su madre.
- Lo siento, pero tengo un asunto urgente.- y se va.
La zarina sospecha algo, y ordena a su dama de honor que siga a Alexander y averiguar qué se trae entre manos.
Ya en el teatro imperial, un hombre entrado en años, se sienta en una silla. En ese momento, entran volando Anna y Misha.
- Vengo a la audición con Sergey Stepanovich.- dice Anna.
- Lo siento, el director la estuvo esperando, pero ya se fue.- la comunica.
- ¿Y a dónde ha ido el director?- pregunta Misha, pero el hombre, agudamente, no le contesta.- ¡Soy su sobrino!- el hombre se queda asustado por la confesión.
- Perdone, peor no sé que horario tiene para hoy el director.
El empleado se aleja.
- Intentaré convencer a mi tío para que te haga otra prueba.- aclara Misha.- Si no, el teatro se quedará sin una futura estrella.
- La gloria no es importante para mí. Los hombres tienen suerte en su carrera, y lo principal para la mujer es el amor… El barón quiere verme convertida en actriz.
- Aún tiene tiempo de justificar las esperanzas que el barón deposita en usted.
- estoy inquieta por la disposición del barón.- dice la joven. –Mañana regresaré a la hacienda.- Misha se queda descontentamente asombrado.- El barón y Vladimir no se comprenden a menudo el uno al otro, y es mejor no dejarles solos en la hacienda.
En la hacienda Korfov, Vladimir y su padre comprueban los libros de contabilidad. Y encuentran que las inscripciones testimonian un gran robo por parte del gerente.
- Comparado con el robo del recibo, esto me parece una tontería.- dice el barón.
- ¡Yo no he robado nada!- se justifica Modestovich, pero Vladimir le ordena callarse.-¡No podrán demostrar nada!
- Estás despedido.
- lo lamentarán.- dice el gerente antes de salir de la biblioteca.
- Estoy asombrado de que hayas descubierto que el gerente te robaba, te ha servido durante muchos años…- dice Vova.
- todos roban, peor no en esas dimensiones. Cada rublo que Modestovich ha robado, ha sido a Anna.
- ¡No piensas en la hacienda, en el dinero, en mí….! ¡Sólo en Anna!- reprocha a su padre. Pero éste se escandaliza por el tono que utiliza Vladimir.- Anna es una serpiente que te ha calentado.
En el monasteio, Natasha le dice a Olga que ya le ha entregado la carta al heredero. La muchacha se lo agradece. Y ambas amigas bailan de alegría.
Andrei va a la habitación de Liza para comunicarla que ha comprendido que ella debe casarse. Pero la joven se enfada.
- Zabaluev se preocupará por ti, y te hará feliz.
- Nuestros padres se casaron por amor, y ¿y yo debo casarme con un anciano?
- Lo único que te deseamos todos es que seas feliz. Y no es necesario que te defienda ante mamá, ni ante el hombre que te ama.
En la sala Dolgorukih, Zabaluev alaba la actitud de Andrei y el modo en que la princesa ha educado a sus hijos. Ella le aconseja que no eduque a sus futuros nietos peor. Pero el terrateniente sigue alabándola.
- Estoy inquieto de que en el espectáculo esté el joven Korf. Me da miedo de que los sentimientos de Liza no vuelvan a él.
- Será mejor para usted. Él ya sabe que ustedes están prometidos.
- También estoy inquieto por los libros de contabilidad….
En la cuadra de la hacienda Korfov, Paulina se queja de que Modestovich le había prometido el mundo.
- La llegada de Vladimir lo ha cambiado todo.- dice el gerente.- Es demasiado astuto como para robarle. Pero demostraré que devolví todo el dinero al barón, y este asunto se solucionará.
- ¿Te pueden meter en la cárcel?
- aún pueden, pero confío en que Dolgorukaja me ayude.
- No quiero quedarme sola aquí. Encuentra una solución.- le persuade.- Eres tan inteligente….
Pero en la biblioteca…
- ¿Cómo no he adivinado enseguida que de nuevo todo es por Anna?- se asombra Vova.- ¡Anna es el ángel negro del barón!
- ¡Exijo respeto!
- ¿Y cuándo me empezarás a respetar a mí?- grita también Vladimir.- Siempre pierdo todo por culpa de ciertos siervos.
- ¡Deja a Anna en paz! Ella no es culpable. ¡Has deshonrado el apellido Korf! Desafiaste al heredero a un duelo…¿Dónde está tu uniforme?
- El premio por mi libertad ha sido la degradación…Ya no seré nunca más un oficial.
- ¡Qué deshonra! ¡Qué deshonra!- repite el barón.- No mereces llevar el apellido Korf, ni la herencia. Mañana incluiré a Anna en el testamento. Y la daré su libertad.
Vladimir se queda petrificado.
En la sala Korfov de San Petersburgo, los rostro de Misha y Anna relucen ante la luz de las velas.
- Quiero confesarle algo.- dice Repnin.- Este es el día más feliz de mi vida.
- Partiré mañana por la mañana, pero tendremos tiempo para despedirnos.- Misha la coge de la mano.
- Prometo que la visitaré o la escribiré. Aunque aún no habéis partido yo ya me aburro, y quiero darme prisa en corregir el retaso que causé para llegar a la prueba.
- Usted no es culpable…- le mira atentamente.- Simplemente, me olvidé por el ensayo…
Anna y Misha se levantan, y él la abraza. La joven le desea buenas noches y sale. Pero el príncipe, sin soltarla la mano, la sigue. Sin embargo, Anna cierra la puerta bruscamente ante él. Misha se apoya contra la puerta suspirando….Y Anna por el otro…
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